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lunes, 16 de agosto de 2010

HÉRIB CAMPOS CERVERA - TU NOMBRE SOBRE EL MURO (POESÍA) / Fuente: POESÍA SOCIAL DEL PARAGUAY. Compilador: LUIS MARÍA MARTÍNEZ.


TU NOMBRE SOBRE EL MURO
Poesía de
HÉRIB CAMPOS CERVERA
(ENLACE A DATOS BIOGRÁFICOS Y OBRAS
EN LA GALERÍA DE LETRAS DEL
www.portalguarani.com )

TU NOMBRE SOBRE EL MURO
.
Para el nombre y el hombre Paul
Eluard. Para el hombre infinito que
vivió en él. Para la vida sin término
que vive en su nombre.
.
I
¿Cómo hacer para verte
acostado en la tierra, desde hoy y para siempre?
¿Desde qué primavera de flores infinitas
nos estarás mirando con tus ojos de luz
y tu pecho
de capital altura?
Ayer nomás estaba moviéndose entre vértigos
de lutos y vejámenes, todo el aire de Francia;
estaba todo lleno de ángeles transparentes,
todo lleno de Pablos luchadores.
Estaba allí el de España, vestido de rocío,
con su pólvora amarga, con sus limones verdes;
con sus rostros divididos
y sus metales hondamente fundidos en la arcilla.
Estaba allí el de América, nuestro Pablo más alto,
todo crucificado de mineral y Chile;
y estabas tú, Paul Eluard,
el hombre total, francés del universo,
el más Pablo de todos.
Y hablabas y cada uno de tus pequeños pájaros
cruzaba el horizonte y encendía una estrella
y la noche del hombre se arrodillaba y moría,
frente al fuego magnético de tu luz boreal.
.
II
Estaban floreciendo los naranjos de España,
flores de antigua sangre;
y tú, desde la dulce medida de tu pecho,
te arrancaste un duro fusil de miliciano;
un fusil infinito de balas infinitas,
que mataba a la muerte.
Y otro día, cuando los verdes prados
granaban en furiosas cosechas de ensangrentados cereales;
cuando el gas y las bombas y el humo y el uranio
quemaban todo el polen y las hojas y el tallo
de la definitiva madera de los hijos de Dios,
tú, Paul Eluard,
con tu mirada-Eluard y con tu voz-Eluard,
te asomaste al estrago.
Y cuando los ángeles de la venganza
te pidieron tu cuota;
cuando te reclamaron los ojos y las frentes
y las gargantas mudas,
y las pobres garras calcinadas,
y las ametralladoras y los gritos
de los ajusticiados por tu mano,
tú señalaste el muro; mil muros;
todos los muros de París y de Francia
y del mundo.
Y allí estaba tu firma: ese día te llamabas:
«Eluard-la liberté».
.
III
Ayer, una criatura, hija clara del alba,
te buscaba, Paul Eluard:
te buscaba, para hablarte de amor.
Era un día de flor perenne, de perfumes ciegos,
en que nadie debería morir.
Te golpeaba la puerta, sacudiendo los arcos de tu jardinería;
probaba con ingenuas ganzúas tus firmes cerraduras
y escudriñaba las rendijas de tus paredes,
buscándote, preguntando por ti.
Alguien le había pasado
una pequeña esquela con un mensaje tuyo,
escrito con minúsculas azules y con pulso de fiebre:
«si buscas al Amor, buscas a Paul Eluar...»
Recuerdo, hace unos años, cuando desde mi patria,
mi Paraguay de sueños, azúcar y agonía,
veíamos volverse tinieblas la mañana...
Recuerdo cuando el aire oreaba la sangre
recién desparramada sobre la tierra ardida,
de Oradour y de Lídice...
Recuerdo lo que estabas haciendo,
porque cuando llevábamos la cabeza a la almohada,
llegaba a nosotros los confundidos ecos
de las crepitaciones de leños y esqueletos
estallando entre el fuego...
Pero en la noche ciega,
alguien que no dormía levantaba su lámpara,
y la luz cariñosa del aceite prohibido
alumbraba las palabras inmensas:
«Allons, enfants de la Patrie,
le jour de gloire est arrivé...»
Ese pastor nocturno de la libertad,
era la dignidad del hombre y se llamaba:
Paul Eluard.
.
(En Buenos Aires, a 3 de agosto de 1953)
.
HÉRIB CAMPOS CERVERA, POETA Y SOÑADOR
HÉRIB CAMPOS CERVERA FUE indudablemente el líder poético de su generación. No acuñado por la imposición ni por la obediencia, sino líder de manera natural. Por su procedencia familiar y por sus condiciones intelectuales.

Su padre fue un insigne literato: poeta, brioso articulista, político en algunos momentos de la política aldeana. Era temido por la contundencia literaria de su pluma y por el valor ético de su posición. Esgrimista verbal o mosquetero de cívica grandeza, desapareció de pronto del panorama asunceno y fue a vivir oscuramente en España, donde se nos pierde su ardorosa trayectoria. Se desentendió de la fama y del tormentoso porvenir de sus letras.

Su hijo heredará en mucho las características de su progenitor. Será un ser inquieto, de manante rebeldía, de protagonismo imponderable. Será estrella de rumor selvático; clamor de tierra, grito de redención.

Joven aún asume rebeldías populares, se interioriza de doctrinas renovadoras. Es alguien descontento de las respuestas conocidas, de los dogmas predominantes. Se afanará por acopiar nuevas respuestas, originales propuestas, en un medio tan constreñido como es el del Paraguay.

Lee y lee y se informa del valor de nuevos conceptos. No se deja estar. Y dentro de su aparente indolencia y de su espíritu contemplativo, será un dinámico investigador que adquiere el febril insomnio de los patrulleros del porvenir.

Pronto le adjudican el exilio. Es decir, el oficio de peregrino. Irá sin nada como siempre; sólo con sus "sueños de poesía y realidad, y con sus utopías de sesgos nuevos. Lo soportará con estoicismo esta lucha difícil. La experiencia lo endurecerá indudablemente, hará de su pensamiento consistencia y acción. Sufrirá en carne propia la difícil penuria cívica del Paraguay. Más no se entregará a la extenuación ni al silencio, y soportará, si, el odio mezquino de los mezquinos políticos del país, que poca cosa han hecho por la felicidad y el progreso del país. Se fortalecerá ideológicamente, se vigorizará en la puja de ideas. Y se truncará infelizmente un proyecto que le sugiere el Fondo de Cultura Económica de México: una historia de las ideas en América Latina. Algo que hubiese sido de excepcional importancia para el vuelo de las ideas, el ajetreado rumbo de las concepciones en el continente.

Campos Cervera fue un poeta de sorprendente influencia entre sus contemporáneos. Alguien que con su manera de ser y con su manera de pensar sostuvo una especie de orientación en el campo de las metáforas y la fantasía. Que impuso su diccionario de simbologías para uso de la poesía de vanguardia. Poesía que mira hacia adelante, que lanza juicios lapidarios y que patrulla verbalmente el porvenir. Él es el insomne brujulero y el propietario del cuaderno de bitácora.

Casi todos han sido hijos o discípulos de él. Pues, él entroniza el verbo de la esperanza y de la rebeldía inéditas, que afanosamente se lo espera. Él prende la mecha revolucionaria del esperado tiempo nuevo. El difícil tiempo nuevo.

Como poeta será respetado y admirado. Respetado por su posición de avanzada y admirado por su conducta invariable, en las jornadas de lucha. Cervera no se dispersará, es decir, no serán en él divergentes palabra y acción. Se mantendrá firme todas las veces; seguirá en la audaz tarea de perseguir las utopías. Otros vacilarán; otros tomarán sendas equivocadas, o se mostrarán renuentes en la difícil tarea de seguir luchando. Él no. Será como faro orientador en el maremágnum de las dificultades que soporta el pueblo. Ni será la reprochable saeta de las vacilaciones ni el débil y ocurrente oportunista de pocas horas. Será al contrario todo un ejemplo: de poeta en el decir y en el hacer, en el ensueño y la añoranza, en las aproximaciones hacia las magnas utopías.

Hérib Campos Cervera es un poeta heroico: soportó sin queja alguna el miserable exilio y dio sonidos epopéyicos a los sones del porvenir. Abrirá las puertas trágicas del Paraguay a los trinos lluviosos de lo venidero y esperado.

A veces, como a cualquier otro, le ganará el desaliento, le abrumará el peso universal de las tragedias. Al sentirse solidario con las humillaciones que soporta el pueblo, al verlo peregrinando entre acosos y latigazos en la larga noche que lo atrapa y lo acorrala, será la voz del exilio y casi la del llanto tras los trágicos enviones de 1947.

Más pronto se sobrepone. Pronto limpia sus alas del barro patibulario; mira hacia el horizonte y se ilumina y adelanta con la fantasía para captar la oculta dimensión de lo venidero. Que triunfaría el pueblo, que pondría en su aljaba los sueños indetenibles del porvenir, que emergería victorioso de los antros oscuros de la ordinariez y el atraso hacia las luminosas alamedas de la libertad.

Hasta ahora las multitudes paraguayas escuchan con deleite los felices augurios del poeta, los cantos maravillosos del posible mañana. Fue así el poeta, su canto, la "ceniza redimida" para el futuro, la que se acumula en la raíz del árbol nacional y da posteriormente nacimiento y dispersión al bosque grandioso de lo epopéyico y lo popular. Bosque de seres prodigiosos, de trinos gloriosos, de gigantes soterrados en la increíble cárcel del presente.

Fue un hombre que persiguió la felicidad y encontró la tragedia; que se entregó a la lucha y se afianzó en las utopías; que soportó el dolor del exilio y avizoró el histórico sendero del porvenir.

Fue un poeta agigantado por la historia; fue un prócer de la palabra civil; fue un luchador de retóricas luminosas y un ser paradigmático. Proa verbal para la nave aun oculta del Paraguay verdadero.
16 de mayo de 2005.
LUIS MARÍA MARTÍNEZ

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Fuente:
Compilador: LUIS MARÍA MARTÍNEZ.
Criterio Ediciones – Intercontinental Editora.
Foto de tapa: Obra de ANDRÉS GUEVARA.
Asunción-Paraguay 2005 (738 páginas).
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

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