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viernes, 13 de agosto de 2010

RENÉE FERRER - CONSTANTES TEMÁTICAS DE LA NARRATIVA PARAGUAYA / Fuente: REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY. IV ÉPOCA – Nº 18.


CONSTANTES TEMÁTICAS
DE LA NARRATIVA PARAGUAYA
PONENCIA DE
RENÉE FERRER
(ENLACE A DATOS BIOGRÁFICOS Y OBRAS
EN LA GALERÍA DE LETRAS DEL
WWW.PORTALGUARANI.COM )
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CONSTANTES TEMÁTICAS DE LA NARRATIVA PARAGUAYA
Es innegable que el aislamiento de nuestro país ha sido, desde los albores coloniales, una marca distintiva. En periodos más recientes, las contiendas bélicas con las naciones vecinas, las inestables condiciones políticas y los regímenes dictatoriales, amén de las secuelas de la mediterraneidad, han influido de una a otra manera en la lenta emergencia de nuestra literatura con respecto a los demás países latinoamericanos, condenándonos mucho tiempo a un ostracismo interno. Antes de abordar el objetivo específico de este trabajo, cual es puntualizar las constantes temáticas de la narrativa paraguaya, mencionaremos los factores condicionantes del desarrollo de la literatura en este espacio geográfico, definido con diversas expresiones que apuntan al mismo sentido. Augusto Roa Bastos denominó al Paraguay "una pequeña isla rodeada de tierra", y Juan Bautista Rivarola Matto, lo definió en el título de uno de sus libros como "La isla sin mar". Posteriormente refiriéndose al aislamiento y la consecuente mediocridad que ello entraña, Carlos Villagra Marsal lo identificó con un "... pozo cultural". A pesar de estas denominaciones existe en este enclave solitario una literatura en auge.

Un elemento enriquece y, a la vez, agrega complejidad al panorama de la literatura paraguaya: el bilingüismo hispano-guaraní. Para tener una idea amplia y cabal de la prosa narrativa en el Paraguay, se debe acotar que el corpus de la literatura paraguaya, como totalidad, cuenta en todos los géneros con textos escritos tanto en castellano como en guaraní, las dos lenguas oficiales del país, desde 1992, lo que nos habilita a aseverar que nuestra literatura tiene dos vertientes lingüísticas utilizadas con intención estética: una que se ajusta a la lengua heredada de España, el castellano, y otra que recurre a la lengua autóctona de los primeros habitantes de la entonces Provincia Gigante de las Indias, los guaraníes. Hecha esta salvedad, queda claro que el presente estudio se ciñe exclusivamente a la narrativa escrita en castellano, preferentemente desde la segunda mitad del siglo XX.

Debido a las circunstancias adversas mencionadas, nuestra narrativa de ficción tuvo un desarrollo tardío y carece de la tradición centenaria de otras comunidades de América. No obstante estas peculiaridades existenciales, floreció en el Paraguay, a comienzos del siglo XX, una pléyade de intelectuales, llamada "Generación del 900", cuyos integrantes, si bien se abocaron en su mayoría al estudio de la historia, escribieron obras que, debido a las cualidades estéticas del discurso y la tendencia a la fabulación, pueden considerarse un antecedente indiscutible de nuestra prosa de ficción.

Nuestra narrativa en lengua castellana procede, a su vez, de dos surgentes bien definidas: una, la gestada en el exterior, hija de la diáspora provocada por las luchas intestinas y la revolución de 1947, la precaria situación económica y el éxodo debido a las dictaduras de Higinio Morínigo y Alfredo Stroessner; y otra, nacida dentro del Paraguay, hija de lo que se ha dado en llamar el "exilio interior", la cual lleva sobre sí las huellas de la censura y la persecución.

La narrativa paraguaya tuvo ciertamente un desarrollo tardío, pero es dable reiterar como motivo probable que los miembros de esa generación novecentista, poseídos, por una parte, por el ethos nacionalista originado en las secuelas de la guerra de la Triple Alianza (1864-1870) y, por otra, preocupados por los acuciantes conflictos limítrofes con Bolivia, que finalmente derivaron en la guerra del Chaco (1932-1935), se pusieron al servicio de la Historia y del Derecho Internacional, sacrificando sus posibilidades literarias a requerimientos más urgentes.

A esta demora, que podría atribuirse a razones de subsistencia, hay que agregar ese otro elemento existente: el bilingüismo hispano-guaraní, que si bien enriqueció notoriamente el imaginario de nuestros escritores, a la vez condicionó su producción, impulsándolos a encontrar soluciones diversas en su propósito de integrar la lengua vernácula al discurso narrativo en castellano. Esta lucha expresiva y tenaz por solucionar el conflicto lingüístico en el ámbito de la creación literaria se percibe tanto en los narradores del destierro como en aquellos que padecimos el confinamiento interior, todos conscientes de que sus personajes pensaban en guaraní, esa peculiaridad debía aparecer en el texto escrito en castellano.

Una somera investigación nos demuestra que los tópicos más frecuentes están relacionados con la historia, el poder, el exilio, la sociedad, los mitos y el folclore, la mujer y últimamente la ecología, notando que ellos se relacionan generalmente entre sí, formando un tejido expresivo en donde el texto se manifiesta dentro de un contexto social determinado, con frecuentes intertextos míticos o folclóricos. Este entramado de temas forma el discurso narrativo, predominando generalmente alguno de ellos, el cual determina la clasificación de la obra en esta exposición.

Es interesante constatar al observar el índice bibliográfico de la narrativa nacional el predominio de esas constantes temáticas y la aparición más reciente de nuevas problemáticas, poco frecuentadas con anterioridad. Los escritores paraguayos, en su mayoría, han sido cautivados por los sucesos o los personajes de la Historia, como si historia y fabulación estuvieran naturalmente intrincadas en una simbiosis ineludible. Dentro de ese planteamiento que pone énfasis en los acontecimientos y los héroes del pasado se destacan los temas del poder y su contrapartida el exilio. Cuando se dialoga con la Historia, o simplemente con los protagonistas de una narración, siempre se tocan puntos que hacen al contexto en el cual se desenvuelven, como ser la sociedad, a la cual ethos pertenecen, con sus desigualdades, sus lacras, valores o antivalores, los mitos y el folclore a los que adhiere el imaginario colectivo, la situación de la mujer y, mas tardíamente, la ecología y las advertencias contra el deterioro del planeta. No se pretende con esta enumeración agotar todas las venas por donde corre la savia de la imaginación del narrador paraguayo de cualquier sexo, pero sí afirmar que son las más frecuentes, y que son tratadas desde diversos puntos de vista, los cuales pueden coincidir o contraponerse, pero persisten con características estilísticas y estructurales personales.

La sección dedicada a la Historia es la más rica en títulos y pesquisas. Se destaca por su originalidad e inventiva la novela de AUGUSTO ROA BASTOS YO, EL SUPREMO, la cual si bien se refiere al personaje histórico GASPAR RODRÍGUEZ DE FRANCIA, constituye principalmente una meditación sobre el poder, y las características del contexto social de esa época, en el cual el folclore y los mitos pululan como parte activa de una realidad si se quiere mágica, para decirlo con las expresiones del "boom" latinoamericano. La obra, a pesar de tener como protagonista a un dictador con nombre y apellido en una época determinada, trasciende el hemisferio de la simple biografía, con principio y final tradicional, para convertirse en un complejo conglomerado de posicionamientos teóricos y lingüísticos frente a una realidad que se escapa del tiempo meramente histórico para entrar en un tiempo en el que el Dictador reflexiona, se afirma a sí mismo, se contradice, ejerce su autoridad y manifiesta las variadas facetas de su conducta y de su pensamiento proyectados desde la muerte.

JUAN BAUTISTA RIVAROLA MATTO, con sus novelas YVYPORA, LA ISLA SIN MAR y DIAGONAL DE SANGRE, sobre la guerra de la Triple Alianza, que forman una trilogía que gira en torno a la historia del Paraguay y su destino de aislamiento, de búsqueda de esa tierra sin mal de los guaraníes, de conflictos bélicos y guerras fratricidas, es otro autor cuya obra se centra predominantemente en la Historia. Su poder creativo y de aguda observación, le permite hacer un recorrido por las cumbres y los abismos de la vida nacional, así como explorar la esencia de la paraguayidad, expresando el destino de un pueblo que vive un aislamiento despiadado, producto de la mediterraneidad física y por consecuencia espiritual. En ella el autor se aboca a rescatar para la literatura los desmembramientos, las guerras, el papel de las mujeres en dichas circunstancias, las revoluciones y las dictaduras que aquejaron y determinaron el destino de este Paraguay, definido con extrema exactitud por el autor como "UNA ISLA SIN MAR".

La atracción de reinventar la Historia es compartida por otro autor más joven, GUIDO RODRÍGUEZ ALCALÁ, quien nos propone desde su primera novela la indagación del pasado. Tanto en CABALLERO como, posteriormente, en CABALLERO REY, el novelista se aboca a desmitificar a Bernardino Caballero, quien batalló con grado de general en la guerra de la Triple Alianza, fundó el Partido Colorado y estuvo al frente del gobierno de postguerra como Presidente de la República entre 1882 y 1886. Entre la cuentística, el ensayo y la novelística, Guido Rodríguez Alcalá encuentra siempre la veta precisa para internarse por los desfiladeros de la historia a fin de nutrir sus narraciones. En VELAZCO recrea los últimos días del Gobernador de la Provincia del Paraguay, Bernardo de Velazco; en EL PELUQUERO FRANCÉS, retoma el tema del período lopista, contraponiendo a Alicia Elisa Lynch y a Pancha Garmendia, las dos mujeres más importantes en la vida del Mariscal Francisco Solano López. Con rigor histórico, Rodríguez Alcalá recrea el pasado, basado más en los documentos que en las alas de la imaginación, produciendo una obra cuestionadora, por momentos sarcástica, y amena al mismo tiempo. La figura de Pancha Garmendia ha fascinado a más de un escritor e inspiró obras de todo género: novelas, cuentos y obras teatrales, entre las que se ha reeditado varias veces la novela PANCHA de MAYBELL LEBRON.

Este estudio no pretende agotar ni la bibliografía de los autores mencionados ni la totalidad de los autores paraguayos existentes. Los textos se mencionan como ejemplo de las épocas que abarcan, para demostrar cuanta atracción han suscitado los diferentes periodos del pasado en la mente del creador paraguayo. LUIS HERNÁEZ ha tratado el tema de las Misiones Jesuíticas en su novela DONDE LADRÓN NO LLEGA; JOSÉ VILLAREJO, en OCHO HOMBRES, recrea las circunstancias de la guerra del Chaco; HELIO VERA toca el tema de la revolución del 47 en su reciente novela póstuma LA CASA BLANCA, y en algunos de sus cuentos como "LA CONSPIRACIÓN", y la que escribe estas líneas reescribe la historia de la colonización de la zona norte del país y la fundación de la Villa Real de la Concepción en la novela VAGOS SIN TIERRA.

No puede decirse de ninguna manera que los ejemplos citados agotan los títulos existentes en este sentido. Por el contrario se puede afirmar que gran parte de la narrativa paraguaya sigue ampliamente ligada a la Historia como fuente de inspiración, hecho que ameritaría una interesante investigación sobre las razones profundas de esta peculiar postura ante el devenir histórico.

El texto siempre tiene como contrapartida un contexto y los hechos narrados suceden en el marco de una comunidad, por tal razón aflora en las obras el tema de la sociedad. El narrador que retrata con mayor fidelidad la sociedad de su tiempo es GABRIEL CASACCIA, quien en su novela La babosa pinta con precisión las lacras y mezquindades, los desalientos y defectos de la comunidad de Aregua, internándose en la psiquis de los personajes para retratar la conducta social desde el interior de los actuantes. Asimismo JOSEFINA PLA es una buceadora permanente en las características sociales del entorno de sus personajes, lo que está demostrado en sus varias colecciones de cuentos, de las cuales citaremos El espejo y el canasto, por considerarla la más emblemática de cuantas ha escrito. Un retrato fidedigno de la sociedad de su época y las distintas clases sociales con la doble moral y los prejuicios condicionantes de la conducta humana es la novela de RAQUEL SAGUIER , LA NIÑA QUE PERDÍ EN EL CIRCO, en la cual a través de los ojos de una niña se van desmenuzando las costumbres y características de la sociedad en la cual están inmersos los personajes. El tema de la sociedad, como contexto donde se desenvuelven los hechos, está presente en cualquier narración, pero las obras citadas ejemplifican de forma específica la manera de tratarla como un personaje que ejerce una marcada influencia sobre las acciones y la trama de los actuantes de la obra.

Siendo nuestra historia prolífica en regímenes totalitarios, es normal que el tema del poder este profundamente enraizado en las obras ya citadas de AUGUSTO ROA BASTOS, JUAN BAUTISTA RIVAROLA MATTO y GUIDO RODRÍGUEZ ALCALÁ, en las cuales muchas veces los protagonistas son el punto esencial en el tratamiento de épocas o hechos históricos, pero también la puerta propicia para la reflexión sobre el autoritarismo. Si bien nuestro propósito es básicamente centrarnos en la novelística, no se puede obviar la presentación de RUBÉN BAREIRO SAGUIER y su libro OJO POR DIENTE, en el que se incluye el cuento antológico "SOLO UN MOMENTITO", en el cual se demuestra como el poder aniquila incluso los lazos de familia, sin ninguna clase de escrúpulos. De más reciente aparición son las novelas CELDA 12, de MONCHO AZUAGA, publicada en plena dictadura, en la cual se denuncia la barbarie de la tortura durante el régimen de Alfredo Stroessner; STROESSNER ROTO, de JORGE CANESE, EL INVIERNO DE GUNTER, de JUAN MANUEL MARCOS, TÁNTALO EN EL TRÓPICO, de NILA LÓPEZ, CÓDIGO ARAPONGA, de MARIBEL BARRETO, SOMBRAS SIN SOSIEGO, de LOURDES TALAVERA, LA QUERIDA, de quien les habla. ANDRÉS COLMAN GUTIÉRREZ publicó en 1995 la novela EL ÚLTIMO VUELO DEL PÁJARO CAMPANA, en la que aborda el aspecto socio-político del Paraguay, y posteriormente EL PAÍS EN LA PLAZA, novela inspirada en la masacre del Marzo Paraguayo. En la literatura emergente se observa la misma tendencia a novelar sobre el poder, ya anotada en escritores anteriores, aunque hay un cierto número de temas nuevos, antes inexplorados. Si bien la ficción breve no es el objeto principal de este trabajo, es dable destacar que la mayoría de los escritores, tanto varones como mujeres, tienen en su haber cuentos relacionados con la situación política y el abuso de poder, tanto político como social o domestico.

Así como en la vida las diversas situaciones existenciales no constituyen compartimientos estancos, en la literatura, las novelas, que son el reflejo de la vida, no pueden evadir el tratamiento de temas que se entrecruzan y condicionan. El exilio está absolutamente ligado al tema del poder. Como consecuencia de la lucha a favor de la libertad en sistemas dictatoriales, el exilio ha sido abono fructífero para la creación. AUGUSTO ROA BASTOS transita por ese rumbo en EL FISCAL, y varios de sus otros títulos, en los cuales se menciona el itinerario penitencial del exiliado; así mismo Gabriel Casaccia aborda la desesperanza del desterrado frente a la imposibilidad del retorno en su novela LOS EXILIADOS, y en varios de sus cuentos.
Saliéndonos del encuadre narrativo, nos gustaría agregar que el ostracismo, tan lacerante como generalizado en todas las capas sociales de nuestra población, ha merecido especial tratamiento de parte de los poetas, siendo paradigmáticos al respecto los poemas de Herib Campos Cervera, Elvio Romero y Rubén Bareiro Saguier, en quienes el amor, la nostalgia y la defensa de la tierra perdida impregnan casi la totalidad de la obra poética.

En la mayoría de los textos paraguayos se inserta de alguna manera el mito, así como la descripción de la sociedad se ve enriquecida con elementos del folclore. Es difícil encontrar un autor, sea de un sexo u de otro, que no acuda a la cantera de la mitología para sustentar o matizar sus narraciones. En relación al mito y las costumbres, la primera mujer en manifestarse fue TERESA LAMAS CARÍSIMO DE RODRÍGUEZ ALCALÁ, con su libro TRADICIONES DEL HOGAR, Tomos I y II, en 1921 y 1928 respectivamente. Muy posteriormente, es destacable la novela MANCUELLO Y LA PERDIZ, de CARLOS VILLAGRA MARSAL, en la que lo folclórico entrelaza sus elementos mágicos para crear una atmósfera fantástica y a la vez real, entroncando los elementos de la realidad con el imaginario de la población rural. Como rescate del mito entroncado con las creencias populares mencionamos el cuento largo "SAN LA MUERTE", de JUAN BAUTISTA RIVAROLA MATTO, en el cual se destaca el desarrollo de los conflictos interiores, así como la utilización del castellano paraguayo, tan utilizado por la mayoría de los escritores nacionales.

Como se puede constatar, la mitología, las leyendas y el folclore han tenido gran influencia en la narrativa, tanto como el rescate de los "casos" y los "sucesos" orales, transmitidos de generación en generación, ha derivado en no pocas oportunidades en una narrativa costumbrista. En otros casos, aunque no constituyan parte especial del elemento argumental, estos relatos han sido muchas veces punto de partida de la narración, integrándose a las diversas obras como un aspecto más del texto, aunque sin constituir la faceta principal del mismo. En la mayoría de las novelas actuales el elemento mítico y el ingrediente folclórico están presentes mechando la escritura, proporcionándole un sello peculiar que nos remite al "PARAGUAY PROFUNDO", ese Paraguay que subyace a pesar de todas las lacras del presente.

La situación de la mujer ha variado desde la segunda mitad del siglo XX, y aun antes, en el mundo entero. La obtención del derecho al voto, su participación en las guerras mundiales, la aparición de un feminismo combativo, la fuerza laboral de la mujer en la sociedad contemporánea, iniciada ya desde la revolución industrial, son factores que han cambiado la conciencia de la mujer y su posición en la sociedad. Por ende no es extraño que los autores paraguayos, sobre todo del sexo femenino, se hayan centrado en el valor de la mujer como sujeto activo de la ficción.

El tema de la mujer, su situación en una sociedad patriarcal como la nuestra, los tabúes y censuras a un comportamiento más liberal y liberador, ha sido siempre un polo de atracción para las narradoras de todo el mundo, y de las paraguayas también. Pero es bien entrada la segunda mitad del siglo XX que se nota en la literatura paraguaya la emergencia de la mujer como autora, y, consecuentemente, la de una producción de voz femenina referida a los conflictos que predominantemente aquejan a la mujer, planteados desde una óptica diferente. No quiere decir esto que los narradores anteriores hayan dejado de novelar sobre personajes femeninos. Ya en 1905, JOSÉ RODRÍGUEZ ALCALÁ publica su novela IGNACIA; en la mayoría de las novelas escritas por varones existen personajes femeninos plasmados de acuerdo al concepto masculino de lo que debe ser una mujer, pero en la actualidad se nota un cambio de actitud y la valoración del ser femenino. Se presenta en las obras de voz femenina, una visión del mundo a partir de la óptica de la mujer, la cual viene a completar el panorama de nuestra humanidad compuesta por hombres y mujeres. La irrupción de la mujer en la literatura como autora le dio la oportunidad de testificar sobre su propia situación, su propia vida interior, sus luchas contra los tabúes, desde un punto de vista diferente, lo que no puede sino enriquecer a la literatura universal como un todo.

La mayoría de las narradoras aparecidas desde 1980 en adelante, incluyendo JOSEFINA PLÁ, quien ya había publicado un primer libro de cuentos en 1963, tocan el tema de la mujer, su condición de sometimiento, sus renuncias y las reivindicaciones posteriores, su participación en las luchas políticas, sus rebeldías contra el sometimiento masculino y el régimen autoritario, su defensa de los valores propios de la condición humana.

Citaremos solo algunos autoras anteriores a las nuevas votes, como CONCEPCIÓN LEYES DE CHAVES, con MADAMA LYNCH, la ya mencionada JOSEFINA PLA y su obra LA PIERNA DE SEVERINA y sus varias colecciones de cuentos; ANA IRIS CHAVES DE FERREIRO con CRISANTEMOS COLOR NARANJA, como testimonio de que la defensa de la mujer no estuvo ausente en la literatura paraguaya. Pero es NEIDA DE MENDONÇA, quien con su novela GOLPE DE LUZ, se revela como la pionera en el tratamiento de la mujer, relatando la historia de un personaje femenino, basándose en las sesiones sicoanalíticas de una posible suicida, novela escrita con un coraje hasta entonces no empleado. RAQUEL SAGUIER, en su novela LA NIÑA QUE PERDÍ EN EL CIRCO, y sobre todo en LA VERA HISTORIA DE PURIFICACIÓN, se centra en la infidelidad, en la primera, del hombre, y en la segunda, de una mujer, pintando ejemplarmente la censura de la sociedad en la cual se desenvuelve la acción. Es interesante ver en como autora encara la censura diferente que se ejerce con relación a la misma falta del varón y de la mujer, hecho que atestigua la doble moral existente en nuestra sociedad. Varias son las narradoras aparecidas desde la década de los ochenta que tocan, de una u otra forma, las circunstancias en que se desenvuelve la mujer en una sociedad machista, plagada de tabúes y condicionamientos patriarcales. La reciente colección de cuentos SIMPLEMENTE MUJERES de DIRMA PARDO DE CARUGATI , MARÍA, MAGDALENA, MARÍA de LITA PÉREZ CÁCERES , LOS GORRIONES DE LA SIESTA, de YULA RIQUELME DE MOLINAS , EL RETORNO DE EVA, de SUSANA GERTOPAN , LOS NUDOS DEL SILENCIO, de quien se refiere al tema, son algunos ejemplos de los muchos que podrían citarse de novelistas que se han ocupado de la mujer, sin mencionar la profusa cantidad de cuentistas que se han adentrado en el tema.

Como se ha dicho, la presencia de la mujer en la narrativa se hace notar con mayor fuerza a partir de 1980. Si bien existieron narradoras desde la primera mitad del siglo XX, la presencia de la voz femenina se intensifica en forma notable tanto en número como en calidad expresiva en las tres últimas décadas del siglo XX y principios de este siglo.

Si bien la poesía de pluma de mujer se manifestó claramente con bastante antelación, en la narrativa su presencia se deja sentir con posterioridad, obedeciendo posiblemente, por una parte a las mismas circunstancias que explican la aparición tardía de nuestra narrativa, y por otra a la toma de conciencia de la mujer sobre su capacidad de contarse a sí misma y testimoniar sobre el mundo que la rodea desde su propia óptica, liberándose de la literatura "eco", como diría JOSEFINA PLA, impuesta por los patrones masculinos en cuanto a los estereotipos expresivos esperados de una escritora. La prosa de mujer comienza a manifestarse con energía y determinación siguiendo su propio rumbo, elaborando una literatura critica de la propia condición femenina, del entorno social y las consecuencias de los regímenes totalitarios imperantes en el país por largo tiempo, no faltando autoras que se han enfrentado a los temas eróticos, como CHIQUITA BARRETO o AMANDA y MABEL PEDROZO.

Pero la literatura evoluciona en su temática tanto como cambia el mundo en que vivimos. Si existen temas que han puesto su sello en la literatura paraguaya desde su fundación, hay otros de reciente aparición como la Ecología. Se podrían citar varias obras en este contexto, entre las cuales destaca ECOS DE MONTE Y ARENA, de LUISA MORENO SARTORIO, en la que se pone de manifiesto la preocupación por la degradación ambiental y el peligro de la desaparición de las especies animales. Otras autoras han aparecido en colecciones colectivas de libros infantiles destinadas a dicho tema, como NILA LÓPEZ, quien tiene en su bibliografía el texto CIUDADANA, en coautoría con RAQUEL CHAVES; MARGARITA PRIETO YEGROS, MARICHA HEISECKE y otras, así como FELICIANO ACOSTA y OSVALDO GONZÁLEZ REAL, en quienes se palpa el respeto por la naturaleza y la frecuentación de los mitos y el amor al paisaje y la vida animal. Las obras sobre el tema ecológico han aparecido en colecciones colectivas o individuales. Este auge de la ecología como tema en la narrativa corre paralelo al estado de deterioro de la naturaleza y a la necesidad de un llamado de atenci6n, el cual se canaliza, en este caso, a través de la creación literaria.

Teniendo en cuenta la degradación del planeta, la contaminación de las aguas, la deforestación, la desaparición de algunas especies de la fauna y de la flora, la polución de la atmósfera y los riesgos a que está sometida la tierra debido a los cambios climáticos, se colige que el ingreso del tema en la literatura no es fortuito. Uno de los primeros en manifestar la necesidad de esa responsabilidad ante los problemas que nos afectan a todos, fue el antropólogo GUILLERMO SEQUERA, director de la ONG "NATURALEZA Y CULTURA", quien planteó a un grupo de escritores escribir cuentos, enmarcados dentro del programa "YO PLANTO ARBOLITOS", con el propósito de que la literatura se convirtiera en vehículo de concientización ante las altas posibilidades de una destrucción total; así nació DESDE EL ENCENDIDO CORAZÓN DEL MONTE, de quien escribe este ensayo.

Otro tema no muy frecuentado en la narrativa paraguaya, que actualmente está cobrando auge, es la ciencia Ficción. Esta corriente fue abordada por OSVALDO GONZÁLEZ REAL en 1980, en su colección de cuentos ANTICIPACIÓN Y REFLEXIÓN, en la cual el autor relaciona el destino de la humanidad y de la naturaleza con la tecnología contemporánea. Pionero en el tratamiento de la ciencia ficción, con tinte ecológico, González Real ha abierto el camino hacia esos mundos posibles, tema que actualmente está captando el interés de los nuevos narradores, entre los cuales se destaca JUAN DE URRAZA como exponente de las nuevas generaciones.

Aunque este panorama de la literatura paraguaya a partir de sus ejes temáticos principales no agota la totalidad de los temas que esporádicamente son objeto de fabulación, ni la cantidad de narradores existentes o de obras publicadas, el intenta, sin embargo, dar una visión de los tópicos que con mayor frecuencia han despertado la imaginación de los escritores paraguayos.

Luego de un recorrido por la bibliografía de ficción, nos inclinamos a pensar que la historia, el poder, la sociedad, el mito y el folclore, la situación de la mujer en comunidades patriarcales como la nuestra, tal como la ecología y la ciencia ficción, de reciente inserción, constituyen los temas más abordados en la novelística paraguaya de mediados del siglo XX y comienzos del siglo en que vivimos.

Mucho nos queda por investigar en cuanto a la producción total de los escritores paraguayos de ambos sexos; mucho por desmenuzar de las obras mencionadas en cuanto a técnica y contenido, y múltiples son los títulos que han quedado pendientes para estudios posteriores. Este trabajo es simplemente el inicio de una labor más amplia, que rebasa, naturalmente, la extensión de una ponencia. Queremos terminar esta exposición afirmando que es indispensable desarrollar en nuestro país una crítica literaria especializada, que ayude al público lector a seleccionar con espíritu crítico, comprender, valorar lo que se ha escrito, a fin de dimensionar los logros y las posibilidades de la literatura paraguaya.

LA HISTORIA
AUGUSTO ROA BASTOS: YO, EL SUPREMO. EL FISCAL.
JUAN BAUTISTA RIVAROLA MATTO: DIAGONAL DE SANGRE. LA ISLA SIN MAR.
GUIDO RODRÍGUEZ ALCALÁ: CABALLERO. CABALLERO REY.
HELIO VERA: LA CASA BLANCA.
LUIS HERNÁEZ: DONDE LADRÓN NO LLEGA.
RENÉE FERRER: VAGOS SIN TIERRA.

EL PODER
AUGUSTO ROA BASTOS: YO, EL SUPREMO. EL FISCAL.
RUBÉN BAREIRO SAGUIER: OJO POR DIENTE.
MONCHO AZUAGA: CELDA 12.
RENÉE FERRER: LA QUERIDA.

EL EXILIO
AUGUSTO ROA BASTOS:
JUAN BAUTISTA RIVAROLA MATTO:
RUBÉN BAREIRO SAGUIER:

LA SOCIEDAD
GABRIEL CASACCIA: LA BABOSA.
JOSEFINA PLÁ: EL ESPEJO Y EL CANASTO.
HELIO VERA: ANGOLA Y OTROS CUENTOS.
MARIO HALLEY MORA: LOS HOMBRES DE CELINA.
JESÚS RUIZ NESTOSA:


LOS MITOS Y EL FOLCLORE
TERESA LAMAS CARÍSIMO: TRADICIONES DEL HOGAR.
AUGUSTO ROA BASTOS: HIJO DE HOMBRE.
CARLOS VILLAGRA MARSAL: MANCUELLO Y LA PERDIZ.
ALCIBÍADES GONZÁLEZ DELVALLE: FIESTA PATRONAL.

LA MUJER
JOSEFINA PLA: LA PIERNA DE SEVERINA.
DIRMA PARDO: SIMPLEMENTE MUJERES.
RAQUEL SAGUIER: LA VERA HISTORIA DE PURIFICACIÓN.
RENÉE FERRER: LOS NUDOS DEL SILENCIO.

LA ECOLOGIA
LUISA MORENO SARTORIO: ECOS DE MONTE Y ARENA.
RENÉE FERRER: DESDE EL ENCENDIDO CORAZÓN DEL MONTE.
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LOS ENLACES LO GUIARÁN A LOS ESPACIOS
DE LOS AUTORES EN LA
GALERÍA DE LETRAS DEL
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Fuente:
IV ÉPOCA – Nº 18
A CENTRE OF INTERNATIONAL PEN
EDICIÓN ESPECIAL
LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA
EN EL PARAGUAY
Arandurã Editorial,
Asunción – Paraguay
Julio 2010 (199 páginas).
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

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