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lunes, 20 de septiembre de 2010

JUAN PASTORIZA - LARGAS Y BREVES BALADAS QUE SOPLAN DEL SUR / Fuente: EL AUTOR (SETIEMBRE 2010)


LARGAS Y BREVES BALADAS
QUE SOPLAN DEL SUR
Poemario de
JUAN PASTORIZA
(Enlace a datos biográficos y obras
en la GALERÍA DE LETRAS del

.
PARA EL DEDO DEL PIE

Desde que le empezó a trepar al cuerpo la cosa aquella
Enredadera encubierta y silenciosa
Como mucilaginosa serpiente
Le costaba entender lo que acontecía a su alrededor
En el mundo y
Muy dentro suyo
Lo que pasaba más allá de sus brazos
y manos extendidas
barcos
que cruzaban en la bruma cercana
con inciertas banderas y borrosas linternas
O tal vez lo comprendía muy bien
Nunca se sabe
Que no podemos profundizar en eso
ni un milímetro de piel
Le era imposible por ejemplo
avanzar en la ciudad
Que lo dejó de lado
Empujándolo a un costado
entre los tachos de basuras
verdes y marrones
Tumbado
Entre los espantados ratones que escapaban
Por todos los rincones
Como si poco antes hubiera pasado un viento
Violento
ladrón huyendo al doblar la esquina
y volverse invisible en la
zona de los muros y los vidrios rotos
Cortando la carne
Y el alma
Por eso está ahí perpetuamente mirando a lo lejos
Esperando la nada en los pies hormigas
O a veces clausurado entre cuatro paredes

Hoy sin embargo, unos cuantos obreros del alba
Abrieron con polvorientos picos y paladas
Una ventana a la altura del ojo de buey
del cielo
Por la misma veía pasar una última o primera
bandada
de pájaros migrantes
formando figuras geométricas.
Inalcanzablemente libres,
un avión y una pandorga de larga cola tijera
.
EN LAS INFINITAS VUELTAS

Le ha dolido todo al dar vueltas
Infinitamente
Sin ninguna salida
en el universo redondo de la silla de ruedas
Tratar de subir la empinada cuesta para estar con los demás
Pero hagámosle ya escuchar su pasado con un enorme caracol
Al oído
Al menos lo poco que sabemos.
Apenas el patio trasero de su vida


IGUAL ENTRE IGUALES

De niño incluso llegaste a mirar afuera sin necesidad del periscopio
las manos de tus padres
Compartiste con sonrisas
y carcajadas
las ruidosas coloridas fiestas de
cumpleaños de papel picado tropel manojo de juegos
De tus hermanitos
Eras igual
Pero años más tarde por algún maligno
Designio
Te resultaba complicado comunicarte con la gente
Esas señales arañazos al aire
Como si tuvieras un paracaídas atenuando el movimiento de las palabras
Siempre todo estaba en lontananza
Como el mar
Las piedras
Esta enfermedad que movilizó a los doctores
Te saco del kindergarten
Te metió como un muerto
Amarillo
En las camillas
De los hospitales.
Caras con guardapolvos
Observándote
Con perplejidad
Con curiosidad
El tornillo que no encajaba en su sitio
Solamente querías correr a la pelota
Perseguir en el jardín la definitiva mariposa
Tus piernas se volvieron cortas duras
Como muletas
Chico de hierro
De hojalata
Unas noches te curvabas de dolor arco iris,
Molido por la inercia
Tratabas de volar
Lo lograbas.
Eras aves de blancas alas.
Tu lengua muñeco de trapo alto espantapájaros en el maizal de alguna memoria
Tenías amigos con quienes conversabas sin decirse nada
El perrito fiel
Los bigotes de pescado de un gato acostado
Príncipe indiferente en la muralla
Un pajarito bebiendo su diminuta imagen en el charco hasta
Desaparecer en su propio buche lombriz
Uno que otro del barrio
.

TODOS LOS ESPEJOS DE LA SOLEDAD

Tus hermanos eran tormentas
Ciclones
Tu ahí estas clavado agarrándote de cualquier objeto para
levantarte un rato
derrumbarte
Estrepitosamente
Escombro

Las mismas explicaciones repetidas ampulosas de las mangas de las camisas
de los médicos el ceño fruncido de papá
El inclinado llanto de la madre como si hubiera recibido la noticia de la tragedia del hijo torero
La lucidez absoluta
extraviado en tu propia soledad
Encontrarte de pronto contigo mismo
cara a cara
entre miles de puertas
aberturas luminosas del laberinto
Pasarte la mano
sin que nadie supiera que te encontrarías
allí en los espejos
Contrataron profesores de gimnasia la mujer barbuda bufos
enanos tahúres
domadores de tigres de bengala
monos perros con ropas
Contorsionistas
masajistas
ciclistas
de la cuerda floja
trapecistas
sin red
Moviéndote
Levantándote
Apretándote
Poblando la sala de la casa de extraña gente de lengua diferente
Buscando ganarle medio cuerpo al cuerpo
que no respondía al nudillo de los llamados
en la puerta
Hueso por hueso inútilmente
por componer lo que no tenia sentido
a simple vista

Cuevas pintadas con los bisontes de las palabras
Las lentas gotas de las inyecciones mataba como sombrilla de
hongos el gusto de los helados
Todas las pastillas rodaban hacia el hoyo sin fondo de tus sueños
Eras un títere movido por los hilos de un monstruo holgazán
Pero tus padres nunca se dieron por vencidos
Viajaron al exterior a buscar
a que te pongas de pie apuntalado por los palos de un milagro
Un largo vuelo
Ingresar en los enceguecedores pisos cuadriculados de las
habitaciones de los enfermos
si bien no comprendías las palabras cruzadas de la profunda cueva de
jeroglíficos inmemoriales bisontes de aquel idioma la sola comunicación se establecía de una manera increíble con el furtivo manejo del brillo de las miradas
Pendulares gestos caídos a los costados
quedándote perdidamente enamorado de una chiquilina de rubio pelo
Era tu secreta pequeña inabarcable
alegría
Decidieron quedarse a vivir en aquel lugar de distancia que no tenía ni nombre ni sello de correos
Tus hermanos cada tarde partían en los azules micros del colegio
Tu delante de la tele que titilaba desde hacia miles de años
Otro esfuerzo más por recuperarte de las fauces de fuego del humeante
dragón del abismo
fue cuando te operaron de los tendones
Colocaron las placas de metal en tus extremidades de extraterrestre
Tu cabeza iba a un lado más
abajo todo el tronco a
otro lugar en giros
contradictorios
.

DESPUÉS DE LA ENTREVISTA CON DIOS

Pidieron por tu restablecimiento al propio Dios en persona
en una sencilla entrevista pasarse las diestras ponerse
de acuerdo en la faena
Conociste la tranquila transparencia de los filtros de los colores de
la tibia ducha de la luz de los vitrales de los templos el
antiguo rumor
de hierbas brillantes
recientemente
amanecidas de los cantos religiosos
Habrán sido los domingos tus días favoritos con el esplendido
sol de frente
jamás caliente
en aquel país
Los árboles con ramas hojas
brazos en alto
para decir el adiós de los parques
La suave llovizna de pájaros en la campera de jean
Subías los tres escalones de la escalera de la iglesia
Era una aventura de contarse al vecindario
.

EL TRASATLÁNTICO DE LA MÚSICA

Más operaciones más meses largos en dilatadas camas
las ideas que seguían perdiéndose
como bolitas bajo los muebles entre las flores
el florero
Entonces encontraste que los dedos
podían servir para las minuciosidades
de doblar las servilletas de papel meter los palillos de los fósforos
en las cajitas
También sembrar los utensilios en la mesa del desayuno
almuerzo la cena
el ayuno
Tus padres estaban parados al lado tuyo
ahí en donde estaba el perfil celeste la estatua de sal de la vaga noticia de una posible resurrección
Te hacían coleccionar zapatos especiales para pisar la tierra de jabón
Botas tacos
todos los pesados elementos para afirmarte como un ancla
Un día encontraste asomando filtrándose como una ballena la proa de un trasatlántico
El continente de la música las canciones en español en ingles
en los casettes que tenias guardados en bolsitas
los llevabas
preciado tesoro
de pirata
de pata de palo
Escuchabas todo lo que sucedía ahí en donde no podías llegar andando
Te interesaste por las corbatas los sacos de ir de gala a las celebraciones
convites de amiguitos
a los solemnes oficios a todo lugar donde se reunía la gente
después de tantos aparatosos resbalones lograste por vez primera atar
los cordones imposibles
.

NOSTALGIAS A DOBLE MANO

Tal vez ayude un contacto con el paisaje de origen
Tuviste que despegarte
de papas
hermanos
Cruzar el océano otra vez a tu tierra que ya no sabias bien cual era
Primos banderitas agitadas
en el aeropuerto
La tristeza
La nostalgia como a doble mano
El no saber donde estabas en el patio bajo el sol en la delgada
sombra de un naranjo solitario
Reflexionando cabizbajo en torno a tantos asuntos
insondables
Después tu diaria ida a un instituto donde aprendiste a
trabajar el barro
la madera
La visita constante
de una gorda señora
que te hacia jugar con las figuritas de cartón barajas
las cuales al barajarse
nunca salía
la Sota de Espada ni el Rey
ni la reina ni las estrellas ni las copas ni el oro
Un débil cercado de caña donde te agarrabas para andar
observar el partido de fútbol
de los chiquillos de la calle
La mirada cómplice
del abuelito que tomaba
un mate interminable
.

HALLAR EL EQUILIBRIO PERDIDO

Comenzaste a redescubrir de a poco los secretos
del equilibrio
Aun cuando no tenia mucha coherencia hablabas sin puntos ni comas
Equivocados cayendo a destiempo como gotas
de aceite en el agua
quienes te conocían
lo entendía
la intención de lo que decías con la lengua todavía cuadrada lentísima
Se te soltaba agarrándote
de lo que podías también quemabas
como antorchas los kilos
Veías que las muchachas del suburbio
te miraban a hurtadillas
Escribías copiando las letras de los libros los dibujitos de los cuadernos de tus primitos
Caminabas pesadamente y
a veces te desmoronabas
Se cortaba la cuerda que te ataba de la cintura como un desbocado animal
Una histórica oportunidad dejaron quedarte en el arco lo terrible
parecía querer salir
buscar otra victima o esfumarse
Espuma
La urbe no tenía veredas
pero igual andabas hasta la otra cuadra
podrías ir con la pandilla
a descubrir los zanjones
A desafiar a los de lejos
Hasta creyendo que movías los pies con elegancia
Después al despertarte olvidarías en un rincón de la zapatera
la pesadilla de los zapatos
Con la ayuda de una maestra aprendiste a leer las historietas los
títulos grandes negros nubarrones chubascos de los diarios sobre
todo a escribir torpemente
Grandes rasgos algunos breves mensajes de amor a tus novias
A dibujar las crayolas
en las hojas de un cuaderno
Precisamente papá mamá vinieron a verte
se dieron cuenta de que eras otra persona que te despojaste
del duro cascaron que te impedía salir a buscar
con una lámpara
los años de tu vida
En el desierto
ahora apenas quedan vestigios del mal como en las manchas del
orín
en el bacín
.

UNA MONEDA BRILLANTE EN LA ARENA

Con ciertos problemas te has adaptado a las tareas de una pequeña fábrica eres
uno más
entre muchos seres humanos que sueñan
viven trabajan
Te has ido un par de veces
a la nación
de adopción de tus padres
Tuviste
igualmente oportunidad de conseguir un empleo
un sobresueldo
por tu condición especial
Hasta una muchacha te llamaba
desde un teléfono rojo
te quedaron de antes
tu predilección por las corbatas chillonas
con motivos de Walt Disney
Estás convencido
que a esta altura ganaste
un lugar
en la sociedad
Nadie creía que pudiera haber sucedido
eso en aquellos días
Cruzados de lluvia en los cuales apenas podías moverte
no conseguías decir ni una palabra al menos eso es lo que piensas
mientras tratas de creer que todo lo que te había
dicho podría ser cierto que la esperanza nunca se pierde como una
moneda brillante en la arena mucho menos a esta edad tan temprana
Aun cuando todavía no puedes sentir un solo
Dedo
Del pie
.

EL BREBAJE DE LA ETERNIDAD

Incubando benditas
Palabras goteantes y lentas
Quizás nunca pronunciadas
Habitantes de la imaginación de uno
Y conste que en esta suerte de poema
No sabemos todavía donde encender
Las inciertas fogatas
Que puede convertirse en brillantes accesorios
En la olvidada playa de la memoria
Donde mueren las aves
Y conversan las antiguas parejas
Son ciertos puntos de referencias
O apoyo para poder
Inclinarse contra el telón de fondo
De la realidad
.

SUPERVIVENCIA

Vuelos de imágenes mariposas
Para que sea transparente
Alguna cosa en esta oscuridad tremenda
Y habrá más allá seguramente
Un sordo
Viento
Soplando una polvareda
Muy fina

Tampoco mencionamos aquí
El abanico de
Baraja alguna
Aunque de pronto se nos ocurra
Que no tendría sentido
En esta soledad de tumba sin banderas
De unos pocos ebrios
Locos
Que se pasan mano a mano la botella
Rescatada del naufragio
Que están empecinados
En beber
El brebaje
De la eternidad
.

EN LA VEREDA DEL BAR

Un azulado redondo amarillo haz de luz
Posando en la vereda del bar.
Donde caben unos pocos elegidos

Sus cabezas son blancas
Y sus negros cuerpos han consumido
El hambre de sus propias sombras
Para convertirse en piedras
Sólidamente

Y allí están las tres sillas
Como humildes tronos en la nada

En la trama de los hilos de Dios
Y lo que dispone las manos
Del supremo titiritero.

La mesa y encima
El despellejado bidón de vino
Y los vasos dispuestos
Para ser alcanzados alguna vez
Por estos brazos largos
De silenciosos ciegos a la espera
De la resurrección
De esta adormilada gente


Y aparentemente
Están filosofando y muy agachados
Hacia adentro de sus respectivos sombreros
Y todo lo poco que posee un hombre
Antes de partir desnudos
Hacia el fin de los días
.

PERSONAJES SENTADOS

Tienen la discreta y tibia
Protección de las llamas
Que parpadean en las bocas
De los viejos cigarros
Y en los ojos rojos
De un perro compañero de nadie

Debe ser como una bocina
Como sonando en otra época
Producto de un antiquísimo
automóvil fantasma
Las arrugas de un traje marrón
En una fotografía oval
Que cuelga de la pared de la sala
Donde miramos al otro yo
Somos la gente que se repite
En los mismos espejos
Penando en la imposible tarea
De resistir de pie
sin difuminarse
En el olvido
En este pueblo sumergido
En el nivel de la nada
.


LA VOZ DE KAREN

Llueve
Mansamente
Como ausentemente
Desde siempre
Un momento oscurecido
Perpetuamente crepuscular
Flotando
encima del césped
En torno de las habitaciones
Donde transitaste los últimos días
Como una silueta fantasma
No me explico porque
Siempre cae lluvia en los poemas
En algunos papeles en los cuales todavía te recuerdo
Y están esparcidos por ahí
A merced del soplo
Del viento
Y del tiempo
Empecinado en treparse en el vagón
Del tren de ayer
Y te instalo vagamente
De tanto en tanto
Cuando sin querer
Tal vez
Ocupas la melancolía
Y aquel piano blanco
Tocando solo su lacerante
Melodía
A orillas del río que fluye
En la memoria de los siglos
Y me siento a jugar las barajas de la computadora
Pienso que ni siquiera quedaron en mi mente
Las antiguas tapas cuadradas de tus discos de vinilo
Dando vueltas
En blanco y negro
Ni menos tu boca
Ni pensarlo
Ni tu pantalón tipo Oxford viniendo hacia el lado
Donde estoy de espalda
Al viento
Y te espero sin saberlo
Ni tú peinado con flequillo de chiquilla
Ni nada de ti
Solo el todo de quien ha partido
Y ha dejado señales sin proponerse
En los caminos que se pierden
Y no retornan jamás
.

EL CÍRCULO DE TIZA

Alguien lo habrá hecho
De un solo trazo
O debe ser la raya perfecta
Que nos estuvo esperando
Desde antes de la creación
Del universo

A mano
Sobre el duro universo de la piedra
Donde se dibujaron las perennes siluetas
De los primeros enormes perfiles
De los reptiles
Y el hombre por ahí agazapado como un mandril
Mientras envejecía la luna
En la distancia
A sus espaldas
Apenas como señal de existencia

Es un acabado círculo de tiza
Para marcar el descenso de vaporosas naves de otras galaxias
Definido en la ruta larga de la noche
Que anda hacia delante
Perdiéndose siempre
Perpetuamente

Tan fosforescente como distante
Casi un territorio aparte
Absolutamente inasible
Como una linterna a punto de encenderse
En medio de las complicaciones de la neblina

Adonde uno puede llegar
Bajo un paraguas y en lento paso de silencio
Sin lluvia

Pisando con los pies descalzos los primeros rocíos
Fragmentados en formas geométricas
Como alfombra galáctica

Y un solitario abrigo muy triste
Que llega con nosotros
Y buscar otra vez en el bolsillo
Un cigarrillo ultimo
Y lo ya antes previsto
Golpear la puerta con los nudillos
E ingresar como en la casa
Sideralmente abandonada
Y uno se toca el alma tremenda
Como al despertar del sueño de un millón de años
Y comprueba sólidamente que nunca ha partido a ninguna parte
Tanteando a tientas las otras orillas ciegas
Y la instalación de la pared del mundo
Y se nota que no debe estar muy lejos de allí.
.

BREARD

Lo más probable es que nunca más nos expidan ninguna visa para visitar el Norte
Ni de turista o algo así, en tanto corra incontenible como lava el poema indignado
marginado
A la par de las concéntricas oleadas finales de la inyección letal en la cámara de
Muerte de la prisión de Jarratt, cerca de las 10.45 GTM, del pasado 14 de abril de 1998,
Copando de a poco las venas del compatriota Ángel Francisco Breard, de 32 años,
Allá en Virginia. Y caiga casi de golpe sobre él un negro telón o por extraña contradicción la misma máscara con bonete de verdugo sobre el rostro asfixiante del
Condenado cuya condena se cumplió sin dilación. Aunque haya habido de por medio
La Torre de la Corte de la Haya, Holanda.

Un estertor. Un temblor de dos o tres mínimos segundos en la Escala Vida como un
Macabro orgasmo sin enterarse el mismo. Y nada más. Quedan apenas los péndulos.
Solo las lacias extremidades caídas a los costados y tal vez un muy breve humo de
Cigarrillo. O no sé por que se nos ocurre un azul olor a quemado por donde se supone
Habrán salido los espíritus del semejante antes del tiempo previsto por las escrituras y con las puertas abiertas a merced de los ladrones.
Por la prisa de la injusticia de la Justicia. Pero aquí no han matado a Ángel francisco Breard por delito de intento de violación y muerte de su vecina, la norteamericana miss
Ruth Dickie, una noche de invierno de 1.992 en Arlington.

Sino han ahogado primero y resecado después con aguja y veneno la piel indeseable no de un ser humano como todos ellos. Una gente menor cuya vida no debería importarle mucho a un americano medio más que el movimiento del meñique de la mano derecha al sorber
Apresuradamente el café antes de comenzar la jornada de trabajo tipo.
Y mirar brevemente las noticias parpadeantes de la televisión, donde habrá visto congelado un mínimo instante mustió, en blanco y negro la cara del muerto y debajo un nombre de olvido
Escrito vagamente e hispano, además. Preocupado más por las conexiones de las atestadas carreteras y de la dura supervivencia a partir del desayuno. O las condiciones climáticas.
Lo cierto que el ejemplo cunda, piensa de refilón, como si nada. Eso es lo principal.
Que la seguridad sea bien segura para todos los ciudadanos acólitos del Tío Sam
Que llegue un río marrón de barro como en las películas de catástrofes y que lleve la lluvia de amenazas lo más lejos posible hasta un desaguadero galáctico. Porque todos son así. Latentes peligros. Para engañarnos. Y porque por lo menos, dirán otros, más rojos y cachetudos de bien alimentados que están, que ensayen en las jeringas las nuevas formulas de la antiliquidación colectiva de los invasores y más rápidas las sillas eléctricas como tren bala. Para sentar las calaveras.

Que son muchos los oscuros Ángel Francisco Breard, que se reproducen como en millones de espejos y ratones. Exterminio de plagas para quienes nunca deberían haber tenido oportunidad. Ni de defenderse. Porque no son. Ni merecen ser. Ni jamás serán de acá. De esta zona marcada por los transparentes limites de los ojos azules implacables de hielo como el corazón. El pelo rubio y un presidente que por suerte ni siquiera no nos salió marica según dicen. Al comenzar otro día sin novedad.
.
Fuente: EL AUTOR
Registro: Setiembre 2010.
.
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

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