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jueves, 1 de abril de 2010

JOSEFINA PLÁ - EL POLVO ENAMORADO, FOLLAJE Y TIEMPO y FOLLAJE DEL TIEMPO / POESÍAS COMPLETAS. Edición digital: BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES



POESÍAS de
(Enlace a datos biográficos y obras
en la GALERÍA DE LETRAS del
.
EL POLVO ENAMORADO


- I -
...Aquí estuve. Aquí estoy. Fue un tiempo del cual jamás
hubo memoria,
-porque la tuya con la mía son una-
Pero yo sé que estuve, y mi estatura
ahora es perímetro de huertos
Yo estuve y sé que estoy. Yo bato el inaudible tambor
de un antiguo latido
en el ladrillo del patio, en la corteza del árbol cejijunto,
en la gotera ciega como el beso;
en la danza del polvo
que en la raya del sol sonámbulo enloquece.

Yo estuve y yo regreso. Por siempre enamorado
como el viento de lengua lastimada
aprendo nuevamente el dócil canto de la primera cigarra,
el crepitar de la minúscula tijera de la hormiga
o debajo la lengua del más tibio cordero
suscito la voz blanda de la primera súplica.
Yo estoy y sé que estuve. Yo inauguro
hoy el canto olvidado en la reseca gárgola,
y en tus labios el pozo de tu primer olvido.

- II -
Hoy lo aprendí. Vivir es olvidarlo todo,
y morir aceptar que todos nos olviden,
para que nadie muerda con angustia los frutos
ni se desmaye de dolor al ver volar un pájaro.
Recordar es dejar colarse en nuestro pecho la mano
que reclama
el préstamo primero,
y el que recuerda ya no puede
soñar que bebe toda el agua que su sed necesita;
ya no puede tener su muerte pequeña por entero.

- III -
Inmemorial jornada donde los soles funden su río interminable,
donde los ríos cuelgan sus aortas como efímeros cometas,
y los árboles siempre prisioneros
dan vuelta a tierra y cielo, al otro lado azul de todo viaje.
Inmemorial periplo donde aurora y ocaso sangran un solo parto
y la arena murmura al final su miseria pequeña
con la lengua infinita de la espiga.
...Jornada
madurándose en rayos como la nube, abriéndose
cual la granada de oro de las noches.
........... ...Inmemorial vigilia.

- IV -
Donde pones tu pie, yo estuve, estoy. Te apoyas en mi pecho
y te sostengo.
Me alzas en tus manos al cortar el primer crisantemo,
cuando tus sienes mojas yo te lavo para tu diaria muerte.
Mis dedos abren en tus manos las puertas y saben el
número exacto de tus pasos;
mis pies suben a veces por tu espalda el tobogán del calofrío.
Duermo la siesta sobre las colinas
cobardes de tus rótulas
y en la feral quebrada de tus ingles acecha mi desvelo,

- V -
Arriba. Arriba. El sueño era un engaño,
la hamaca un espejismo
y el descanso una estafa. Levántate, camina, porque son muchas
las jornadas,
y viático tramposo el puñado de tierra que bridaron a
tu hambre.

Levántate e ingresa en el coro sin noche y sin descanso,
y pide a Dios por un trébol de cuatro hojas, una semilla curativa:
por una sombra acogedora,
y hasta por una piedra que refugie a un gusano
o sueñe en el montón que atesoran los muertos.
Pide por una lluvia benéfica, un racimo
a punto madurado, un trago fresco.

- VI -
(¿Pero te son acaso consultados tus deseos?...
¿Alguien escribe con letras de piedad tu memorial de
súplicas?...
¿Pidieras tú en lugar de la violeta el cacto,
el puñal mejor que el cáliz,
en vez del agua fresca el sorbo de veneno?)

- VII -
Tal vez pidan por ti la flecha, el ala, la hélice.
Acaso la corteza de taciturna máscara.
Tal vez la mariposa funámbula del aire.
Tal vez te espere el mar, la vela, el témpano;
aleta aguda, anémona quemante,
fluorescente medusa, barroca caracola,
laberinto moreno de las algas,
flanco vertiginoso de torpedo asesino.
Ay, todo menos eso: seguir siendo
polvo, por siempre preso, en la trampa mineral implacable.
Cadena. Exilio. Cárcel. Extrañación. Castigo.

- VIII -
Levántate. Camina. Y no te quejes.
Tú que hablaste de amor. Porque el amor es esto:
un descanso imposible, un más allá en perpetuo reto,
un viaje nuevo
tras de cada jornada insuficiente
(¿Qué vida nuestra vida, si todo lo engendrase todo, menos
el hambre de otras vidas?)
Levántate. Camina. Porque esto es el amor que te secaba
las carnes como seca el sol los herbazales en enero.
Esto el amor. Seguir tu forma inacabada,
sonámbula por todos los corredores de la muerte

- IX -
Entre tanto, levántate. Camina.
No llores el amor que estuvo en tus mejillas claras, que
corrió por los mapas celestes de tu sangre,
porque ese amor te citará al regreso.
Él ha de levantar tu polvo de noche entre los muertos
-hijo de nuestra oscura llamarada-
para darle otra vez una sed del tamaño del cielo.
(Ojos de uva al mediodía,
manos como estrellas abiertas a tientas en lo oscuro,
pasos midiendo bosques de olvidadizas hojas).
Levántate. Camina. Mundo de encendidas abejas, tu pulso
perdió voz y mirada. Es sólo amor, tan sólo
amor. Amor tan sólo.

- X -
Mira bien el otoño manojo de rotos tulipanes
matadero de soles. Porque en él volverán a quemarse como
polillas tus deseos.
Mira bien los plantíos, donde septiembre alza verdes vapores
tiernos;
porque ellos levantarán el índice de tus tapiados pasos.
Y no llores en demasía la tarde que se te va cargada de preguntas,
como fruto de fuego con la vedada almendra;
porque hasta la última de ellas te será contestada
y aunque tú no lo quieras ha de llenar un día
el largo y ancho de tu muerte
la verdad que ha de darte su nombre de una vez para siempre

- XI -
Otro sorbo de amor. Y la nostalgia crece,
la nostalgia que anuncia la claridad lejana.
Ah. Cómo cuesta, polvo,
dejar este amor duro, esta hambre de los huesos,
esta sed de cintura,
y cambiarlos un día
por la paz sin dolor, sin angustia, sin sueños, sin recuerdo.


FOLLAJE Y TIEMPO


Pelando la palabra
Pelando la palabra esperanza le encontré pulpa de manzana
y carozo de piedra.

Pelando la palabra amor le hallé piel de durazno
y carne de ceniza.

Pelando la palabra verdad, llenó mis manos
y al llegar a mi boca, no existía.

En el país en donde el tiempo...
...En el país en donde el tiempo vuelve a casa
los domingos
yo tuve los ojos en la nuca
manos en todo el cuerpo,
brotes en vez de dedos, en los pies;
mis oídos oían sólo la música que les gustaba
y podía recitar mis poemas al revés.

¡Oh el país en el que el tiempo vuelve a casa
como un niño
que ha olvidado un juguete en un rincón
y te abre como al descuido una ventana
por donde se ve el otro camino,
allí por donde
cabalga tu otro corazón...!

...En el país en donde el tiempo vuelve a casa
yo te mandé una carta diciéndote que no.


FOLLAJE DEL TIEMPO (1965-1979)

El puente
Estoy de pie en el puente.
Bajo mis pies el río
oscuro y lento como el plomo
ya se convierte en lápida
de su propio camino.
Estoy de pie en el puente. Veo las dos orillas
como el jinete con el pie en el estribo
ve las dos puntas de su ruta
las dos alas del tiempo
que le desangran el costado.
Como el viajero cuya partida está dispuesta
aún se encuentra allí y está en su casa
pero él tampoco pertenece adonde está.
Ya sus pupilas
las dividen paisajes idénticos y opuestos por el vértice.
El uno
es la selva de piedra que estrangula la llama.
El otro el gris diseño
que ha dejado a su paso en la ceniza
el mordisco del fuego.

Manchas en la pared
Abierta la cancela sobre el viejo vestíbulo harapiento
hoy entro en la morada que fue mía
que acaso ya no existe
pero está erguida en la memoria cara al cielo
del Sur alza su mole de cal envejecida
contra la roca oscura
igual que un caballero regresando a su vacío castillo
se apoya en su caballo fabuloso

Recorro los tardíos aposentos
en cuyo cielorraso hallaba moldes
la fantasía del niño abandonado
y su periplo de imposibles
Y recobran perfiles y color los zócalos hundidos
donde el frío
de los años rezuma huero y soso su delirio nocturno
Ah el reencuentro
con el Ogro y el Gato que no están en los cuentos
la peligrosa selva la nube milagrosa el puente sin barandas del iris
el gran pez de Jonás el río de oro
y el perro abandonado más fiel que nunca lo fuera el nuestro
y el monstruo que cambia de rostro mientras lo estás mirando
Mundo donde yacieron los fetos de todos tus futuros
porque en el lodo estaba ya todo medido
moldeado rotulado.
La esperanza es un fardo de harapos desechados
de galas que se hicieron viejas en los armarios sin usarlas
pero que durarán más que tú Ese cachorro
suave que aún te lame las manos
hace rato está muerto ha legado su gemido a una rama
Y el pájaro que cruza burlón frente a tu reja
es un nido vacío en el bosque de esqueletos
negros de tus inviernos

Recorre nuevamente esta que fue en verdad tu única casa
ahora que ya nada en ella existe que te perteneciera
aunque nada hay en ella que no haya sido tuyo
ahora que más que nunca es tuyo lo soñado
porque definitivamente se bautizó imposible
Todo ha sido una vez tu frontera tu reto tu hora cero
Ya no hay límite ahora que todo cuanto pudo
ser ya no ha sido
Puedes colgar del viejo zócalo manchado
todas tus máscaras podrías.

Volver a verte
...Se fue de mí hace mucho tiempo
ya tanto
que su rostro casi ya no me sirve para reconocerle
Pero hoy le he vuelto a ver.
Donde tantos lo miran tan solo yo lo he visto.
Él no lo sabe
tal vez pero ha crecido
Le separan de mí su pecho y su cabeza
y recorrer esa distancia
-desde mis ojos hasta sus ojos altos
tan altos que parecen ventanas sin paisaje-
me fatiga
...Late
mi sangre como perro abandonado
en el fondo de un pozo seco Pero
hay en sus párpados ese temblor de lluvia
sin agua de los álamos
y su lengua es arena en la que nada brota

El viaje
No sé dónde tomé este tren
El coche está cerrado
y el único paisaje
es la sombra que corre con el tren
Me acompañan un viejo que lo ha olvidado todo
y un niño que no sabe donde va ni con quién
Tan sólo sé que este tren tiene
una sola estación un solo andén
y cuando haya llegado sea ello donde fuere
no sé dónde estaré

Llorar en sueños
Llorar en sueños
Sentir correr de nuevo
como agua boba entre las piedras rotas
ese raudal que en la vigilia se creyó agotado
Llanto espejismo Llanto
transparente
qué fácilmente qué cruelmente corre
como si en él interminable se vertiera
el ignorado resto del llanto que quedó sin llorar
cuando despierto
porque la vida ordena
encerrar a los locos en su celda
y esconder en el sótano
los retratos
que estorban

Paisaje sin salida
A paisajes que nunca he conocido
los paisajes sin dueño de las fotografías
olvidadas
llegué como se nace
sin saberlo
Nadie me trajo aquí y adónde voy ignoro
Pero mi pie camina seguro y necesario
No sé de qué huyo ni adonde
se encuentra mi refugio
Sólo el paisaje que ante mí nace a medida
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que mi camino lo precisa
como la voz cuando precisa el grito
Se construye delante
de mí ya fácil ya enemigo
siempre el paisaje neutro
sin color ni rumor sin luz y sin hondura
como paisaje en polvo diseñado
Un paisaje que nace crece y muere como la hora
sin voz y sin mirada
pero capaz de devorarme
de enterrarme en vida
porque sé bien que este paisaje no tiene
una salida
ni aún la puerta falsa que abriera
un despertar.
.
(Enlace a datos biográficos y obras
en la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
Edición digital: Alicante :
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2001
N. sobre edición original: Edición digital a partir de la edición
de
Miguel Ángel Fernández,
en Poesías Completas, Asunción (Paraguay),
El Lector, [1996].

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