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miércoles, 5 de mayo de 2010

NÉSTOR DAMIÁN GIRETT - POR CULPA DE UNA ESQUELITA (EL DÍA EN QUE SE TRUNCÓ LA FUGA) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - T.VI - Autor: MARIO R. ÁLVAREZ


POR CULPA DE UNA ESQUELITA
EL DÍA EN QUE SE TRUNCÓ LA FUGA
Letra y música:
NÉSTOR DAMIÁN GIRETT
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
A veces, política, dinero y amor se mezclan y las historias humanas toman rumbos inesperados. El compositor, músico y poeta cordillerano-misionero NÉSTOR DAMIÁN GIRETT fue el protagonista que vivió en alma propia las zozobras de la coincidencia poco feliz de esas tres realidades de la vida.
El que un día abandonara los campos de Misiones para sumergirse en la telaraña de cemento y sol que es Asunción, con el afán de triunfar en su arte de cantor y guitarrero, ya formaba parte del conjunto del dúo PÉREZ-PERALTA. Y no vivía más, entonces, en la capital sino que en Aldana Cañada, compañía de Capiatá ubicada en el límite con Itauguá. Alternando con las actuaciones, trabajaba como olero. Era hábil en la tarea de convertir el ñay’û en bien moldeados ladrillos.
"Por entonces yo le quería a una joven llamada JUANITA GALEANO. Pero lo nuestro no pudo avanzar porque en un carnaval hice una broma que cayó mal a algunos hombres de ese lugar donde yo era un jagua extranjero. Entonces, me corrieron de ahí. Pasé al otro lado de Aldana Cañada que se llama Cañadamí, para diferenciar, porque ya está en la jurisdicción de Itauguá", relata Girett.
Un amigo -también olero-, le albergó en su casa. A los pocos días, su ritmo ya volvió a ser el mismo de antes, dedicado a la música y a la olería.
"Chéngo ndapytái mamove. Akorre (Yo no me quedo. Recorro). Fue así como una vez llegué ahí en Cañadamí a un almacén donde había una guitarra. Pedí permiso al almacenero y empecé a cantar. Allí apareció su hija, MARTA GALEANO, que no tenía nada que ver con la otra del mismo apellido que había dejado. Fue un amor a primera vista. Rojegusta ñemihápe (festejamos a escondidas) enseguida. Ella, había sido, tenía novio, un tal PEÍTO AMARILLA que venía de Toledo Cañada donde yo había vivido. A él se le quería porque tenía plata y era liberal -por ahí todos son liberales-, correligionario del papá y la mamá de mi amada", recuerda el ganador del Premio Nacional de Música 2005.
La guitarra era cómplice de aquel romance guardado en secreto por los dos. Así como estaban las cosas, sin embargo, aquel amor no podía prosperar y estaba destinado al fracaso.
"Pensé mucho en lo que tenía que hacer. Ya actuaba con PÉREZ-PERALTA empezaba a ganar dinero: 2.000 guaraníes por noche, lo cual, a fines de la década de 1960, era mucha plata. Me compré una moto. Ya no era tan perõ (pelado) como al principio. Algo progresé, pero era arribeño y músico y a mí no se me quería en la casa. Como músico sí, como otra cosa era impensable. Entonces, cerca de una Semana Santa le apalabré a ella para que huyera conmigo. Aguerokañýta hína. Era mi única salida. Era solo cuestión de que acordara con ella el día, la hora y el modo de encontrarnos. Hablé con mi kurupi (intermediario) y le envié a mi novia una esquelita. Decía, más o menos: 'Como habíamos hablado vamos a realizar nuestra idea esta noche'. Y le daba los detalles para que salga junto a mí. Yo ya le había contado a mi mamá, que estaba en Misiones, que le iba a llevar para su hija. Todo estaba planificado", cuenta NÉSTOR DAMIÁN.
El destino, sin embargo -como diría GREGORIO CABRERA en ADIÓS PUEBLO-, se interpuso a la gloria prometida. En medio de la emoción, el blanco papel se cayó y fue encontrado por la madre.
" 'Ejagarra ne moto ha egue águi. Lekaja nde juhúrõ nde jukáta (Toma tu moto y desaparece de aquí. El viejo quiere matarte)' me avisó Osvaldo), mi kurupi. Volé como me había pedido. Y triste y amargado porque no se había podido cristalizar nuestro propósito, me fui llegando solo a casa, en Misiones. Yo no perdí la esperanza de volver y llevarla conmigo. Un día, sin embargo, supe que se casó con otro, no con Peíto. Cuando ya no había nada que hacer, compuse POR CULPA DE UNA ESQUELITA en 1970", termina de contar NÉSTOR DAMIÁN GIXETT.

POR CULPA DE UNA ESQUELITA
Por culpa de una esquelita se truncó la esperanza
en una fresca mañana péva ojesusede.
Por qué dejaste mujer en un lugar olvidada
tu madre ha encontrado, jajepilla haguãite.

Tal vez fue el destino que penetró en tu conciencia
rerekohágui paciencia ne mbuesarái reiete
de ese divino papel escrito en la memoria
pensando gozar la gloria rehayhumívandie nde.

No es para ya perder de todo la esperanza
ikatúngo la bonanza peichaháguinte ojere
para llevarte mujer junto a mi madrecita
esa señora bendita nderehénte ojerure.

Tu madre a mí no me quiere porque soy un arribeño
pero un amor eterno areko ndéve guãrã
ella no piensa dejarte en poder de mi persona
y yo queriéndote a solas hi’ãnte rogueraha.
Letra y música: Néstor Damián Girett
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Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO VI
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo de tapa: “MBOKAJA HA’EÑO”,
óleo de CAMILA FRETES GÓMEZ
Diseño de tapa: JOSÉ ALFREDO BENÍTEZ
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2006
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