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jueves, 28 de abril de 2011

JORGE GÓMEZ RODAS - EL BESO DE CAÍN (POEMARIO) / Edición al cuidado del autor. Asunción, Paraguay, octubre de 2005.


EL BESO DE CAÍN
JORGE GÓMEZ RODAS
EDICIONES TALLER
Composición y Diagramación: GILBERTO RIVEROS ARCE
Ilustración y diseño de tapa: ENRIQUE GÓMEZ CORONEL
Edición al cuidado del autor.
Portada: Extracto de “MARYLIN” (1964) de ANDY WARHOL
Diseño de portada: ENRIQUE F. GÓMEZ
Asunción, Paraguay, octubre de 2005
Hecho el depósito que marca la Ley N° 1328/98
 Impreso en Paraguay


Y todos los hombres matan lo que aman,
que lo oiga todo el mundo,
unos lo hacen con una mirada amarga,
otros con una palabra zalamera;
el cobarde lo hace con un beso,
¡el valiente con una espada!
OSCAR WILDE

Atestiguad; varones,
en descargo,
que el poeta no ha muerto.
Su lenguaje pulula
entre vosotros.
GUILLERMO LAMIA


I
OSCURO DÍA CARNAL
Daré un paso,
y en la muesca de mi contemplación,
crecerán sus cadenas.
(De “Las botas de metal”, 1981).
Cuervo Durbano

OSCURO DÍA CARNAL
La ardua complacencia de lo oscuro
Mancha todos los cristales.

Atiza el tumbo embriagador de mis días,
La inocencia del caldero colmado de serpientes.

Lo esencial de la luciérnaga que me deja
Ver el camino, no es la luz,
Sino el latido transparente de un cansancio
Sin promesas.

No me puedo mover por el tangencial
Límite de la sangre,
Sin un fariseo adosado a mis talones,
Ahogando una refriega de sombras y cadenas.

Al levantar la carne de las hijas de mis desvelos,
Ejércitos y poblaciones lamen mis vestiduras
Con emblemas de corazones.

AMORES SON AMORES
Mi sueño se transmuta en otro sueño
Que dejo en el desván de mi desvelo.
A un claro rastro de espuma y terciopelo
Sigue la sombra de un tálamo dormido.

En la entretela del pliegue del olvido
Queda un vestido vacío de caricias
Y asume el sortilegio de una blusa
en el brocal sediento de la brisa.

Ya por la oscura la tarde se entretiene
En el ocaso que labra el pensamiento
Robando en tantos labios la frescura
Pasajera de tímidos momentos.

He de arder enhiesto y sin ventura
Por suaves fragancias de magnolias
Y en la hebra de luz que teje el viento
Fulge un amor dormido en la memoria.

LA LEVE CANCIÓN DE TU AUSENCIA
A la gatita Priscila
El espacio donde solías acostarte,
Ha quedado vacío.
El pedazo de tu ojo dormido, se abraza
A un silencio que camina lentamente
Hacia otoños de largas moradas oscuras.
Sin embargo la canción de tu mirada
Acompasa al leve murmullo de las hojas amarillas.

Yo espero volverte a ver
En una mañana,
Cuando sigilosamente me toques la espalda,
Y sepa que el tiempo de no estar a mi lado,
Fue una pausa suave
Que vuelve a encontrarnos.

MAR DE MIS TRISTEZAS
Mar de mis tristezas que arrastras hijos de sombras,
Cerebros de acuáticas islas.

En tu movimiento fraguas la constancia de, lunas perladas
Uncidas por cabelleras
E himnos de rojas serpientes.
La ira de tus orillas, rompiente de letanías,
Ahonda mis soledades hambreándome de espumas
Y mis ansias palidecen en tu corazón de algas
Dejando a mi alma sin rumbo, salobre y estremecida.

Oh mar de locas tristezas, fluvial lamento de heridas
Abrazas todo el misterio Borde agoniza la tarde,

Oh mar de mis largas tristezas,
Gotea desde mis ajos, tu corteza de gaviotas.

DESDE TU MUERTE
En murallas de lluvias
La agonía de los espejos trazan tu muerte.

La tos vertical de oráculos de sangre,
Clama por serpientes vengativas,
Aulladas de sales bermejas y suplicantes.

Y será la yerta temperatura que engarce a tus huesos,
Con la luz harapienta de las penumbras
Aciagas de octubres desollados.

Tu sexo será la única verdad que ha de
Quedar inerme,
Salvífica de orgías funestas y larvas enfermas.

En el descenso de los cadáveres del tiempo,
Tu corazón será la apetencia de féretros auríferos,
Masturbados por huecos,
Diseminados de conjuras y pedrerías de azufre.

La luz solar penderá de los ascensores de tu esqueleto
Irradiando estrellas purpúreas
Y un arcoiris de rodillas disecadas.

De tu aliento sólo quedará la fragancia de cristales,
El descompuesto afán de las memorias vacías de águilas
Y estambres.

Dibujo en los sepulcros de sepia que desbrozan tu recuerdo,
un holograma de vientos.

EL ENTIERRO
Enterré la cabeza muerta de tu olvido
En la comisura labial de mi entrecejo.

Me fueron creciendo los dientes del invierno
En las cicatrices blancas de mi alma.

Con las manos sedientas de la tarde,
Y las hojas secas de tu espalda,
Tracé senderos de ceniza
En la brasa ardiente de mi sangre.

Himnos desollados por la aurora
Devanan cilíndricos trasiegos
Y estirpes quebradas de hojalata
Esculpen panoplias en la grava.

El salvo corazón de la memoria
Cerró de largas cruces tu borrasca.

PUNTUALMENTE TU OLVIDO
El espejo me devuelve tu sombra,
Tu anillo vacío,
El rumor silencioso de las horas.

Arropo tu cintura sembrada de trinos,
Y naciente respira tu mirada
Abrigada de vientos y hojas caídas.

Mi ardor se desvive sobre tu espalda
Y teje pájaros y canciones
En la entretela de este Domingo
Vencido de campanas y urgencias cotidianas.

A mis cincuenta años ya no es difícil conversar con la vida
Y contarle que te vas o que regresas
Herida de vuelos otoñales.
Ya la extasiada amapola de tu boca
Se arrumba con ángeles de incienso
En la herrumbrada oración de los caminos.

En la habitación de tu olvido
La cicatriz vulvar de tu aliento
Desovilla de la nostalgia
El rostro de mis lluvias vacías.

SEDIENTO DE GRISES MEMORIAS
Tosiendo águilas de sangre
Me debato entre sentir o no sentir tus desganos.

No me debo a tus cortejos de sombras,
Sin embargo bebo la muerte
En copas de cabelleras sedientas.

Los límites abisales arremolina tu pubis
Y lamen cardúmenes lacios de cicatrices de plata.

Aún conversando en silencio,
Sueño viejos acertijos en dados de blancas espaldas.

Guturalmente apodícto flagelo a voces desnudas
Que bajan de tus pezones a tu raigal descendencia.

De adioses sangran tus labios
Y yo de quererte tanto.

LAS TETAS DE LA LUNA
A mi hijo José María,
a cuya sugerencia debo el
título de este poema.
La luna navega en velos de seda
Y su ceño es río de vuelos perlados
Redonda y argenta matiza su encaje
Y ciñen a sus tetas suaves celajes.

Todo el universo corona la gracia
Que a su faz descalza dispensan los astros
Y estelares vientos sacuden la cimbra:
Relámpago asido en bridas de plata.

En enjambre herida de constelaciones
Abrazan su torso mares y planetas
Y del infinito en secuencia láctea
Fina estrellería sostiene su estampa.

La luna y sus tetas sonríen desnudas
Y Venus le presta su ingrávida sombra
Y en haces oscuros preñada de tactos
Coronan su frente sueños estelares.

Redonda y abierta la luna levanta
Sobre el horizonte su cóncava danza.

II
RAZA DE SOMBRAS AZULES
Recorriendo el eclipse de los sueños
En un tranvía de huesos taciturnos.
(De “Señales”, 1981)
(Cuervo Durbano)

RAZA DE SOMBRAS AZULES
Las viejas sombras arrastran su cabellera de soledad
Por avenidas de espejos y terciopelos.
La ciudad sangra sus lágrimas de vidrio
En cúpulas de bronce nacarados de grises desprendimientos.

Habitantes de la oscura pasión de los relojes
Marcamos aleve el tiempo de las mariposas
Heridas en un Setiembre sin memorias.

Acosadas por el hambre y la penumbra
Nuestras almas se pierden por la matriz de hojas
Y el desprecio de violines augurales.

La mente se libera por la imagen de simetrías insanas
Agobiada por raíces verticales
En la terredad salvaje de la especie.

Los cementerios de mieles y libaciones perversas
Se licuan con sales insomnes
En cruces arrojadas de los latidos.

Vaciamientos de perros melancólicos
Ahuyentan la orda migratoria de luces violadas
En turbios catalejos.

El ángel de los cóncavos descensos
Danza en la mueca de estériles vejaciones.

¿Qué cielo arderá en el estómago del último murciélago
dueño de la mudez
y la metálica respiración de los caminos?

VISIONES MAL PARIDAS
En marsupiales bolsones
Yo te fui cargando lengua del infierno.
Incomparable tiempo el mío, que no sustenta
La pitanza escoliada de tu labraje.

Vientos de úteros malignos fueron arrodillándose
En las aberturas de las ausencias
Y en mis hombros aborrecías las canciones medievales
Acariciando las manos fabuladoras
Dueñas de los incendios y resagos de holocaustos.

Y yo seguía en mi gallardía
Sorbiendo los dulces terrones, en el albor
De la borrasca y el magro vino detenido.

Si una brusca dentellada pudo herir a tu pie de estrellas
Su dentadura emposada infectaba crines de selvas.

Y tus locos vituperios crecían como evangelios desnudos
Abrazados a la contienda de concupiscencias larvales.

Falaz bramido a la luna en címbalos de ceniza:
Alquimia de viejas pasiones, tu pupila de ojo reptante.

LETANÍAS MEDIÚMNICAS
Fomentar atrocidades a espalda de los conventos
Fomentar divinos momentos en metamórficas baladas
Canibalismo extasiado la nada y su movimiento
Devorar todo el silencio en las cornisas del tiempo.

Labrar blancas resurrecciones y cristos deshabitados
Sucumbir con las pasiones de vírgenes infectadas
Habitar la llamarada en fosas de relicarios
Pulir famélicas danzas en trapecios verticales.

Herir de sombras lo bello que nace de los rosales
La tenue luz que deshoja una grávida paloma
Los labios que aún convocan un beso desesperado
Lo calmo y lo deseado en los límites del sexo.

Tocar la extrema tardanza de un sol girando en la bruma
Soñar la mágica espuma de unas huellas amarillas
Ceñir desde la gramilla ruegos de níveas doncellas
Domeñar sobre la estrella el infierno de un lacayo.

De sesgo en sesgo asumir dos rostros horizontales
Perpetuar en los males a evas de medio pelo
Decantar todo el misterio de desnudas capitales
Para digerir en fandangos ambrosías terrenales.

En canastillas de lumbre irradiar la melodía
Y en suaves melancolías vomitar un aguacero
Para fundar el sendero de las piedras en el cielo
Y sucumbir al destierro de un cementerio en los ojos.

Debo calarme en las manos la sangre de mis despojos.

LÍMITES DEL NAUFRAGIO
Fluye la luz sobre el cortinado
Y sume las habitaciones
En el presagio de tormentas de piedras.

Arguyo que sangro veranos
Atardecidos de centauros y reyes olvidados.

Ay de mis cielos acartonados
Llenos de espantapájaros celestes.
Polisemancia de un lenguaje desdoblado
Hacia ceremonias de vítreas morbosidades.

Desnuda azalea de campanas ventrales
A sazón trepadas por el hombre arroximativo.

Carnal y abrasivo de terráqueas masturbaciones
La piel de una balada oxida erecciones de crisantemos.

En glándulas amatorias se engendra la caída
Del último ser descamado en círculos de soles muertos.

Ay de ti,
Canción desesperada de mis naufragios.

MUTACIONES PÚBLICAS
Los ventrílocuos de hojarasca
Curten su alma en muñecos de alabastro.
Sus lágrimas virginales tapian penas de rocío
En voces escamadas de heridas otoñales.

Velos acartonados y utilerías de fieltro
Sonríen en la mueca medular de huecos bermejos
Y el íncubo rechaza carmines en sordina
Para olvidar el himno que yace en el espejo.

Vanagloria de ancestros para sorber el tiempo
En la garganta erecta de la hiedra que crece.
A horcajadas merodean animales de incienso
Y sin embargo se espesan en caldos circulares.

Los ventrílocuos sueñan espermas de porcelana,
Linfáticas visiones clarean en los labios.
Turban al silabeo feminoide de sus voces
Conjuradas en armisticios de tules desbaratados.

El público aplaude el tatuaje de las risas
Cribado en lomos de azufre y ratones crepusculares.
El ventrílocuo supina muchedumbres demenciales
En una caja cerrada por manos de arcángeles ciegos.

La gloria sea para el muñeco y los ojos de amatista.

ENSAYO DE JUICIO FINAL
Descerebrada la angustia se columpia en los rincones.
Torva su ovulación; refracta concepciones sálmicas.

La coagulada ilusión trama su canción de cristales
Y en un recio entuerto de adioses besa su espalda de grava.

Moisés y sus diez tablas exudan cansancio y placenta
Mamando hombres pequeñitos que curten abanicos blancos.

Galanuras de cementerios y bisiestos desenfrenos
En la mala memoria de un vino sesteando un aguacero.

Chupadora de madres impuras, yerme de paz un enano
Y la soledad teje su labia eyaculación maculada.

Impropias bestias en sudarios y turbia imprecaciones,
Ahondadas tráqueas metálicas intoxicadas de herrumbres.

Onduladas de evanescencias teje su alma una paloma
Y el aire fluye en sus alas en purpurinas de mármol.

Extremismos de liminares vastedades ambulantes,
Ancorado en el beso del sueño libando crepúsculos vanos.

Mutaciones de sangre vertida en la costra descendente
Escupen truenos de anacondas grises, recias y curvadas,

Lázaros robóticos levantan sus espejuelos de fuego
Exhalando dioses totémicos incandescentes y ciegos.

Irrigaciones funestas enmohecidas en látigos
Fracturan flamígeras lluvias en ingrávidas inflexiones.

Aéreas masturbaciones de putas álgidas y azules
Inseminan la vieja ternura en el útero de los desvelos.

Almidonadas de calandrias; zátrapas de conventillos
Heresiarcas de crisálidas en fosos de soles antiguos.

Hundimientos de almas errantes en una comparsa blasfema,
Concéntricas evas danzando la perfidia de crisantemos.

Oblando máscaras de sal y chuza de hebras moradas
Se cachondea la virgen en relicarios de esperma.

Un prócer de lengua dorada lame el arca del diluvio
Y el eco de los naufragios funda su carie en el limo.

Cabeceando impávidas nalgas se regodea el escarnio
Y una sarna occipital boquea laberintos de sangre.

Dos pianos a contraluz suenan leves y anestesiados
Y la especie hiende su escorzo en un rascacielo humeante.

 

ÍNDICE

 
I.- OSCURO DÍA CARNAL : AMORES SON AMORES / COMO LA BRISA / LA LEVE CANCIÓN DE TU AUSENCIA / MAR DE MIS TRISTEZAS / VIAJERA /  AQUELLOS LOS DÍAS / DESDE TU MUERTE / EL ENTIERRO / LAS CITAS / INSTANTES / PUNTUALMENTE TU OLVIDO / DE SOMBRAS Y VELADORES / (DES) ENCUENTROS / EN LOS HUMEDALES SEDIENTO DE GRISES MEMORIAS / POR EL CONO DE VIDRIO / TROPISMOS / LAS LENCERÍAS DE PARÍS / LAS TETAS DE LA LUNA / DESPUÉS DE LA PASIÓN / DESPEDIDA.

II. RAZA DE SOMBRAS AZULES : RAZA DE SOMBRAS AZULES / VISIONES MAL PARIDAS  / INTENSO Y AMARGO /  LOS GATOS CÉLIBES / DEVANEOS  / EL ETERNO RETORNO / CRETA EN EL ALMA / NUEVE MESES / LA NADADORA DEL ANTICUARIO / LETANÍAS MEDIÚMNICAS / LÍMITES DEL NAUFRAGIO / PARAÍSO A DESHORAS / HONDAMENTE LOS INVIERNOS / MUTACIONES PÚBLICAS / LOS SISTEMAS ANGULARES / ENSAYO DE JUICIO FINAL / SODOMITA / AMBROSÍAS VEJATORIAS / JUEGOS RESPIRATORIOS / PREHISTORIA MENTAL / FINAL .




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