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lunes, 16 de mayo de 2011

ÉRIC COURTHÈS - EL PARAGUAY ES UNA UTOPÍA REAL / Simposio Internacional: « VOCES Y PRESENCIAS DEL PARAGUAY, UNA MIRADA HACIA EL BICENTENARIO DE SU INDEPENDENCIA”, 2011



EL PARAGUAY ES UNA UTOPÍA REAL
París IV La Sorbona
CRIMIC SAL

En el marco del Simposio Internacional:
« VOCES Y PRESENCIAS DEL PARAGUAY,
UNA MIRADA HACIA EL BICENTENARIO DE SU INDEPENDENCIA”,
Mérida, Venezuela, Universidad de los Andes, 9-11 de noviembre de 2011:



«El Paraguay no es un país, es una obsesión.»
 Juan Carlos Herken


«Siempre tuve la sensación de que el tiempo en Paraguay es inmóvil, el tiempo de la fijeza, seco, vacío, fósil.
Y lo que se mueve en esta isla rodeada de tierra,
es la gente en incesantes peregrinaciones,
en éxodos interminables.»,
Augusto Roa Bastos



 


  1. ENLACES CON LAS TEMÁTICAS DEL SIMPOSIO

Al comprobar en la red que se estaba gestando un Simposio Internacional sobre el Paraguay, en la Universidad de los Andes, en Mérida [1], en Venezuela, no pude dar crédito a mis ojos…
Me resultó aún más sorprendente ver aparecer en la pantalla dos citas de mi ensayo del 2005, La Ínsula paraguaya [2] , en la presentación de dicho evento por la Doctora Phil. Lilibeth Zambrano, pero al recordar la inolvidable frase del Supremo, transitando por la voz lisonjera de los hermanos Robertson: “El Paraguay es una Utopía real [3] .”, me dije que por algo había elegido el Paraguay, o más bien que el Paraguay me había elegido a mí…
De hecho, desde que encontré a Augusto Roa Bastos en su casa, el seis de septiembre de 2000, mi vida cambió radicalmente, porque al arrebatarme por su escritura tan extraña, tan hipertextual, me arrebaté también por su sociedad, por su país y su amorosa gente.
De inmediato, fue un flechazo con el Café Literario, Servilibro y la Plaza Uruguaya, el Lido Bar, el Britannia y Hooters desde luego, me sentí en Asunción, como en casa, y siempre tuve la misma sensación de libertad  en otras provincias del país.
Ahora vivo en Tahití, quedo a doce horas de avión de mi querida Ínsula paraguaya, es para mí el lugar de la utopía, del sueño hecho realidad en palabras, “un lugar que se llevó mi lugar a otro lugar [4] ”, como la Escritura…
Me acabo de comprar un campito en Ytaguá [5], me tocó una preciosa falda del Cerro Patiño, con vista al Lago Ypacaraí, por algo será…
Ahora bien, volvamos a los ejes temáticos de este simposio interdisciplinario sobre el Paraguay, que no dejará de ser para mí, una extraña manifestación exotextual de mi ensayo sobre las insularidades paraguayas…
El eje siete me parece ser el más rico de todos, porque algo hay que entender sobre el Paraguay, es una isla, “una isla de tierra sin mar”, una isla continental, una ínsula extremadamente a-isla-da del resto del mundo, medio real y medio utópica, como la Ínsula Barataria de Sancho Panza, y desde luego su tenencia o pertenencia tiene que ver con el poder, en especial el poder de las palabras…
Es alucinante comprobar por ejemplo que pese al hecho de que el país está rodeado por ríos y tiene una superficie de unos 450 000 kilómetros cuadrados, sólo tres puentes lo relacionan con sus vecinos, uno en Ciudad del Este, con Foz de Iguazú en Brasil, otro en Asunción, en Puerto Falcón, con Clorinda, en Formosa, Argentina, y otro en Encarnación, con Posadas, en Misiones, Argentina.
Pues “los intercambios fronterizos y desplazamientos”, desde Paraguay a los países lindantes, y también, dentro del Paraguay, de una región a otra, o más difícil aún, de una comunidad a otra, son una de las problemáticas actuales del Paraguay.
En efecto, conviene recordar también que se trata de una Nueva Babel Horizontal, donde se hablan 27 lenguas diferentes, por las llegadas sucesivas a lo largo del XIX y XX de inmigrantes de todo el orbe, por una parte, y por otra, por la extrema atomización lingüística de las lenguas indígenas, de hecho, son por lo menos cuatro grupos lingüísticos distintos y diecisiete lenguas diferentes, según mi amigo don José Zanardini [6], con tan sólo 1,5% de la población que es indígena pura, empero, un 90% de la gente habla guaraní o jopará.

Por lo tanto, me parece acertado proponerles un plan en cuatro partes más:
    1. LA INSULARIDAD EXTERNA DEL PARAGUAY
    2. LA INSULARIDAD INTERNA DEL PARAGUAY
    3. ¿CÓMO PASAR DEL CIERRE A LA APERTURA?
    4. “LA ISLA DE TAMOARÉ”

 2.- LA INSULARIDAD EXTERNA DEL PARAGUAY

Tal como lo señala la Dra Phil. Lilibeth Zambrano, el cierre férreo del Paraguay respecto de sus vecinos se remonta a las dos dictaduras más feroces y atroces del país, la de José Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840), que no obstante tuvo sus aspectos ilustrados y sociales, y la peor de todas, la del tristemente famoso Tiranosaurio, Alfredo Stroessner (1954-1989).
Pero también tiene que ver con su insularidad terrestre, como bien se sabe, en su parte oriental, está casi totalmente rodeado por ríos: el Paraguay al oeste, el Paraná al sur y el Apá, en el extremo noreste, aquel impresionante semicírculo de ríos sólo está interrumpido por dos sierras, en el este, en la frontera con Brasil, la de Amambay y la de Mbaracayú…
Además, toda la parte oriental está surcada por cualquier cantidad de ríos, esteros, arroyos y yerbales, es una verdadera esponja que sigue manando de Eupana…
En cuanto a la parte occidental, el Chaco [7], la otra mitad del país, está rodeada por ríos inmensos también, el Paraguay al este, el Pilcomayo y el Bermejo al sur, nada más que no forman círculo sino que tienen que luchar para conquistar su espacio con el desierto del Chaco.
En algunas partes, como en el Pantanal  Matogrossense, al norte del país, en el Alto Paraguay, ganan su antediluviana pelea con la arena, con 200 000 km2, entre Paraguay y Brasil, de lagunas inmensas, totalmente puras a nivel ecológico, pero en el otro extremo, en la frontera boliviana, triunfa la arena con aplomo casi sahariano.
Si añadimos a este cuadro tan acuático, las cataratas de Yguazú [8], las mayores del mundo con unos 275 saltos de  hasta 80 metros de altura, en la Garganta del Diablo, nos enteramos de que el Paraguay es el país del agua,  las impresionantes represas de Ytaipú y Yaciretá, lo confirman sobremanera, y pues se trata de una verdadera isla, aunque esté perdida en medio del continente latinoamericano.
Una isla continental desde donde mana el agua por doquier, y aquella riqueza inconmensurable [9], explotada sin vergüenza por sus vecinos, Argentina en Yaciretá, y Brasil en Itaipú, bien podría constituir una de las última reservas de agua del planeta…
Es más que probable también que en el Chaco occidental, los yacimientos de gas y  petróleo sin explotar, en la frontera boliviana, constituyan en un futuro próximo nuevos campos de explotación de estas energías fósiles. Si bien no es de recomendar ese tipo de explotación por el recalentamiento global, es otra fuente de riqueza potencial para el Paraguay…
En estos aspectos energéticos, el Paraguay es al mismo tiempo diferente y parecido a sus vecinos, el único problema, que tiene que ver con su insularidad externa no resuelta, es que sus vecinos lo explotan, dado que las reservas de agua y pues de energía eléctrica son suyas, históricamente, y las de gas y petróleo de Bolivia, también fueron suyas…
La solución desde luego no está en un conflicto con sus vecinos -ya pagaron por ello los paraguayos un tributo demasiado grande- sino en ásperas negociaciones con ellos, para explotar conjuntamente estas riquezas, en un plan de igualdad…
Aquella ínsula paraguaya pues, por los dos grandes conflictos que la enfrentaron con Argentina, Brasil y Uruguay, en la Guerra de la Triple Alianza, de 1864 a 1870, y luego, de 1932 a 1935, con Bolivia, perdió gran parte de sus territorios. De hecho, en la época de la Provincia Gigante de las Indias, al comienzo de la Conquista, se extendía desde los Andes bolivianos hasta Santos, en la actual costa brasileña.
Hoy el Paraguay sigue viviendo en parte ensimismado y en estado de dependencia respecto de Argentina y Brasil, por su falta de acceso a uno de los dos océanos. Aunque parezca mentira, a la hora del Mercosur, el año pasado, en noviembre y diciembre de 2010, un sindicato de navieros argentinos, el SOMU,  se atrevió a bloquear el tráfico de la flota paraguaya en la Hidrovía Paraguay-Paraná [10] (HPP), y como en la época del Doctor Francia, se echaron a perder toneladas de mercancías paraguayas por ese bloqueo…
Y el mismo Sindicato de Obreros Marítimos Unidos  amenaza ahora con volver a empezar, si no logra romper el casi monopolio de la flota paraguaya, so pretexto de que los costos laborales e impositivos son menores en Paraguay, cuando en realidad les tienen envidia a los navieros paraguayos que se sacan más beneficios que ellos por esa misma razón y sobre todo, tratan de frenar la circulación de  naves argentinas con bandera paraguaya, que aprovechan el sistema paraguayo…
O sea que ni siquiera la libre circulación de bienes, teóricamente garantizada por el Tratado de Asunción desde 1991, está asegurada fuera de la ínsula paraguaya, por la presión de ese gremio argentino, orquestado desde luego por el poder central de los Kirchner.
Y para colmo, sea lo que sea la vía elegida, terrestre o fluvial, para salir del país, para el viajero o el comerciante, las trabas aduaneras y los controles policiales son tan extremos y feroces, por la gran cantidad de drogas y otras mercancías de contrabando que circulan, y sobre todo el apetito desmesurado de coimas de los funcionarios, que resulta ser una verdadera aventura entrar y salir del Paraguay…
En Ciudad del Este y sobre todo en Clorinda, puede terminar el viaje en verdadera pesadilla, lo experimenté en carne propia, al viajar en colectivo o en auto alquilado varias veces hasta Resistencia, Corrientes, Santiago del Estero y Tucumán, y lo peor es que del lado argentino, es exactamente lo mismo…

3.- LA INSULARIDAD INTERNA DEL PARAGUAY

El Chaco, como ya lo anticipamos, es una zona que queda hoy en día en gran parte impenetrable, una increíble reserva ecológica que es al mismo tiempo: desiertos, esteros, bosques primitivos, matorrales, lagunas y sabanas, y donde se alzaron las murallas y los baluartes infranqueables de un sin fin de comunidades extranjeras, en especial de menonitas y brasileños.
Se sabe muy poco de estas comunidades, pese a los rigores climáticos de esa zona, los menonitas por ejemplo, heredando el modelo jesuítico del mate, se hicieron muy ricos con la producción de productos lácteos, pero su sistema, con religión, lengua y educación propia, no está integrado al panorama nacional, es uno de los tantos elementos del mosaico babeliano que constituye el Paraguay…
En la parte occidental, pasa lo mismo, hay una cantidad abrumadora de comunidades extranjeras poco o nada integradas al país, todas estas comunidades conviven en el mismo espacio pero no transculturan, son muy pocos los casamientos mixtos y cada uno de los grupos queda aferrado a su propia cultura…
     En toda la parte oriental del Paraguay, se nota una ocupación de facto de las comunidades brasileñas, en especial de los sojeros, en todo el país habría 1 millón de personas que viven en comunidades extranjeras, o sea un 20 % de la población total, y la comunidad más numerosa es la brasileña…
 Además, como ya lo dijimos, esta parte del país es tan acuática, que queda muy difícil comunicar entre sí, tantas islerías, arroyos, esteros y yerbales, sino por la vía de los ríos, porque la red de carreteras es casi inexistente en muchas zonas del país, sea el Chaco o la parte oriental....
Que se imagine el paciente oyente de esta ponencia, un país sin autopistas sino unas cuantas vías “expresas” donde se suceden sin piedad los peajes, los colectivos chatarra, las carretas antediluvianas, una capital sin periférico, casi sin rotundas y semáforos, con acceso al centro dando un montón de rodeos, con una sola ley en cada esquina, la de la selva, y para colmo, sin costanera a orillas del río Paraguay, en la preciosa Bahía de Asunción…
El Paraguay es lo más salvaje y auténtico que hay en América Latina, un impresionante salto hacia atrás, por eso me gusta tanto…
O sea que cada comunidad exógena -pasa lo mismo con las comunidades indígenas, con un elemento más, su rechazo visceral por muchos paraguayos- vive replegada sobre sí misma, y no transcultura con las dos comunidades dominantes de los paraguayos, la mayoritaria de los mestizos y la minoritaria de los criollos, pues, el Paraguay es en realidad un archipiélago, no una ínsula sino una aglomeración de islas en un espacio bastante reducido, aunque casi vacío…
Es también el país del “no me acuerdo [11] ”, de la historia tapada, la de la dictadura de Stroessner por ejemplo, de los archivos de la Operación Cóndor y todos los juegos sucios de esos años de terror; fue también el último refugio de numerosos nazis…
Asimismo, es el país de la historia engullida de las regiones sumergidas, por los enormes embalses de Yaciretá e Itaipú, verbigracia son de ver las postales de los siete Saltos del Guairá [12], los más caudalosos del mundo, que en 1975 quedaron bajo el agua por siempre, siendo unas verdaderas maravillas de la naturaleza, dignas de figurar en el patrimonio de la humanidad…
En realidad, es como si cada comunidad en su encierro hubiera encontrado su propia Tierra Sin Mal [13] y hubiera dejado de buscarla, no obstante, quedan unos rasgos de esas peregrinaciones antiguas de los guaraníes hacia una tierra de promisión, en las procesiones religiosas multitudinarias, por ejemplo las de Caacupé y Capiatá, también perdura en las repentinas ocupaciones ilegales de estancias inexplotadas por los campesinos sin tierra…
El Paraguay está compuesto de una multitud de comunidades cerradas, inmóviles ya, en el espacio y en el tiempo, sin voluntad de transculturación -cabe no olvidar en esa visión las inmensas estancias que jalonan el territorio nacional y tal vez sean las ínsulas más cerradas- su insularidad interna, amén de la externa, es extrema, y por lo tanto nos conviene ahora preguntarnos qué soluciones se podrían vislumbrar, con un poco de razón, paciencia y pasión, para sacar del encierro aquel país tan único y hermoso, sin que perdiera su preciosa idiosincrasia…

4.- ¿CÓMO PASAR DEL CIERRE A LA APERTURA?

Hace poco, salió en ABC Color [14] un artículo interesante sobre un proyecto coreano de ferrocarril, de unos 550 kilómetros, entre Presidente Franco, cerca de Ciudad del Este, al sureste del país, en el departamento de Alto Paraná y Curupayti, a orillas del río Paraguay, cerca de Humaitá, al sur de Pilar, en el departamento de Ñeembucú, en el suroeste, al otro extremo del país. Pasaría por las grandes colonias productoras de cereales y oleaginosas, por eso ya se lo llama, “el tren de los sojeros”.
El país asiático ya donó los estudios de factibilidad, con dos millones de dólares; de existir esta nueva vía férrea, que se cruzaría además con la única existente actualmente, la de Asunción-Encarnación, el Paraguay no sólo tendría por fin una conexión terrestre rápida entre el río Paraná y el río Paraguay, sino que también las conexiones entre los dos océanos, quedarían más factibles, al este con las redes brasileñas y al oeste con las de Argentina y Chile.
O sea que el viejo sueño del ingeniero francés E. de Bourgade La Dardye [15] , de conectar los dos océanos, a un poco menos de un siglo y medio de sus estudios, en 1887-1888, por fin podría volverse realidad y romper en parte el a-isla-miento atávico del Paraguay…
En el Chaco también tratan de terminar con su terrible aislamiento, con el Corredor Bioceánico, con un recorrido de 570 kilómetros entre Carmelo Peralta, a orillas del río Paraguay, al noreste del país, en el Alto Paraguay, enfrente de Porto Murtinho, en Mato Grosso do Sul, y Misión La Paz, en  el departamento de Boquerón, y luego Pozo Hondo, en Argentina, a orillas del río Pilcomayo, pasando por Loma Plata y Mariscal Estigarribia en el Chaco Central, pero de momento, ni empezaron las obras…
Es más, se les adelantaron los bolivianos y los brasileños y ya inauguraron en febrero de 2009, entre Arroyo Concepción en Bolivia y Roberé en Brasil, un tramo de 250 kilómetros de su Ruta Transamazónica, de  4 700 kilómetros de longitud, que unirá Iquique en Chile con Santos en Brasil, dejando aparte otra vez a los paraguayos, en la loca carrera hacia el mercado asiático vía el Pacífico [16]…


 

Sin embargo, la realización de este tramo central del Corredor Biocéanico, en colaboración con Brasil, Bolivia y Argentina, podría sacar al país de su histórico aislamiento, y darle al Chaco un primer impulso de desarrollo…
Por la vía aérea, también es una pesadilla entrar y salir del Paraguay hacia sus más próximos vecinos,  por ejemplo, no se puede ir desde Asunción a Corrientes, o a cualquier otra ciudad del Noreste o Noroeste Argentino, sin pasar por Buenos Aires, lo que duplica o triplica el precio y el tiempo de viaje…
No es posible una integración regional en esas condiciones; ya no puedo llevar la cuenta de mis travesías del Paraguay y del Paraná, en balsas con mestizos e indios humildes, en distintos puertos olvidados de la geografía fluvial paraguaya para pasar a Argentina -de donde es oriunda mi ex esposa- porque no quería bajar en avión hasta Buenos Aires para volver a subir a Tucumán, Santiago del Estero, Resistencia o Corrientes…
Tampoco hay vuelos internacionales directos entre Europa o Estados Unidos y Paraguay, todos transitan por Buenos Aires, San Pablo, o recientemente, Santa Cruz de la Sierra, hay un solo vuelo directo por semana entre Santiago de Chile y Asunción, etc  O sea que llegar a Paraguay es alcanzar los confines del mundo, tiene su atractivo desde luego pero no agiliza para nada sus conexiones culturales y económicas con el resto del mundo…
En ese cuadro bastante desolador [17] de desconexión del mundo, de transfronterización casi nula, dentro y fuera del territorio nacional, amén de sentar y realizar proyectos de nuevas vías terrestres y aéreas entre Paraguay y el resto del mundo, tal vez la vía más práctica de unir Paraguay con sus vecinos sería la lengua guaraní, que volvería a cobrar su papel antiguo de lengua franca en el contexto del Mercosur.
La lengua guaraní es lengua oficial del Paraguay desde 1992, es sin lugar a duda el cemento del país, de hecho, muy a menudo se lo nombra “la Nación Guaraní”, y desde hace algunos años, El Taller de la Sociedad Civil [18] y el Ateneo de Cultura y Lengua Guaraní, están pugnando para que se lo reconozca como lengua oficial del Mercosur, en el marco del proyecto de la Ley de Lenguas, al igual que el español y el portugués, dado que se habla también en Brasil y Argentina.
Pues el guaraní constituye una de las mejores herramientas para consolidar las relaciones aún frágiles entre el Paraguay y sus vecinos y sacar al país de su aislamiento, para transfronterizar, dándole además el papel protagónico que se merece por su mayor antigüedad y su posición central en el contexto del Mercosur.

5.- “LA ISLA DE TAMORAÉ”

En una de esas tan extrañas Nota del Compilador deYo el Supremo, [19] que tejen y destejen al mismo tiempo los apuntes del Dictador, Roa Bastos alude a “la narración sadiana, La isla de Tamoé,  guaranizada en tamoraé, que significa en guaraní: ‘Ojalá, así sea’, “ en sentido figurado: Isla o Tierra de la Promesa”.
Un poquito antes, dirigiéndose a los médicos suizos Rengger y Longchamp [20], autores de un libro de difamaciones, según Él, sobre el Paraguay, el mismísimo Dictador Supremo les dice: “Este noble degenerado, preso en la Bastilla, reflejó en su utopía de la imaginaria isla de Tamoraé, la isla revolucionaria del Paraguay, ejemplar realidad que ustedes calumniaron.”
Por si fuera poco el embrollo textual [21], el lector se da cuenta de que esta historia sadiana le habría sido contado al Dictador por un prisionero suyo, el francés, Charles Andreu Legard [22],  que habría estado preso con el Marqués de Sade en la Bastilla, cien años antes de que se publicara el libro de Sade en Francia…
En esta parte del Supremo Libro de las Letras Paraguaya, uno entiende muchísimo sobre la idiosincrasia de aquel país, de hecho se entera de que es una isla, una isla de promisión, una isla de las utopías, que a veces se realizan con un siglo de antelación respecto de la quinta potencia mundial, no tanto una “ejemplar realidad” como lo sostenía el Supremo sino una “realidad que delira”, como lo habría dio Rafael Barret [23], donde  ficción y realidad en sus incesantes roces siembran ciertas confusiones…
Un país que engancha, que no tiene ataduras pero que ata, que lo embruja [24] al extranjero, por la intuición que tiene de que, en el Paraguay, todo es posible y puede emprender una nueva vida, siendo al mismo tiempo partícipe del futuro nacional…
Resultaría muy largo enumerar la larga lista de los extranjeros que se paraguayizaron totalmente por el extraño poder de atracción e integración de aquella Isla de Tamoraé… Acabamos de nombrar al escritor cántabro Rafael Barrett, podríamos citar también a la gran escritora canaria Josefina Plá [25], que se convirtió en su larga estadía en Paraguay, en una de las figuras dominantes de sus letras, una especie de Alma Mater. Convendría nombrar también al naturalista y antropólogo suizo Moisés Bertoni [26], o al antropólogo australiano, León Cadogan [27], o a la eslovena Branislava Susnik [28]. Aquella pasión vital e intelectual por el Paraguay no sólo cambió sus vidas sino que tuvo una muy importante repercusión en la formación de la Nación paraguaya, en el siglo XX.
Ni hablar de los grandes exploradores que se murieron para definir los límites del país y conectarlo con el mundo andino, por el río Pilcomayo, Alejo García [29], en el siglo XVI, Jules Nicolas Crévaux [30], en el siglo XIX,  para aquéllos hombres, la pasión por el enigmático Paraíso Insular del Paraguay los llevó Chaco adentro, por sus letales esteros, más allá de sus límites, hasta la muerte…
También es de recordar a Amado Bonpland [31] que se enamoró tanto de los yuyos y las mujeres mestizas e indígenas paraguayas, las hermosas y cariñosas kuñataís [32], que casi salió llorando del país, al cabo de diez años de confinamiento forzado por el Doctor Francia, o de Guido Boggiani [33] que dejó la vida en el Alto Paraguay, en pos del alma de los Caduveos, a los cuarenta años…
El martirologio de los gringos paraguayizados es de nunca terminar; el mismísimo Voltaire en Cándido sitúa la entrada de “El Dorado” por debajo de la Garganta del Diablo, el Paraguay desde siempre tuvo un increíble poder de atracción sobre algunos gringos ilustrados…
Por algo será; en efecto,  de ser la Isla de Tamoraé una linda mujer, se diría de ella que tiene múltiples encantos, verbigracia es de leer la obra de E. Bourgade La Dardye ya citada, para enterarse del carácter mágico de sus riquezas. En el aspecto botánico por ejemplo, es alucinante comprobar que hay en este país una cantidad impresionante de yuyos medicinales heredados de los indios cuyos nombres y cualidades terapéuticas nos llevarían más allá de nuestro propósito, bastará con decir que el Paraguay es un Paraíso farmacéutico potencial en Latino América…
Según el genial Bourgade La Dardye [34], el país contaría con tres variedades de coca, es el mayor productor del mundo de mate, el famoso té de los Jesuitas, que se consume a diario en todo el Cono Sur. Por si fuera poco, el rubro de la marihuana, considerado como algo normal  a nivel económico en muchas regiones del centro y del este del país, es de  los más florecientes. Y lo más increíble viene al final, en el libro ya mencionado de Bourgade La Dardye, basándose en Azara, pareciera que en el siglo XVII, la vid de las afueras de Asunción, crecida en su feraz arena colorada, muy propicia a frutas y hortalizas, daba para consumo local y exportación de un vino de gran  calidad, que se vendía muy bien en Buenos Aires…
Parafraseando a Vladimir Vernadsky [35] y Pierre Teillhard de Chardin [36], podríamos afirmar que la geosfera de Paraguay refleja una gran insularidad, interna y externa. Que su biosfera y su noosfera [37] son al mismo tiempo extremadamente vital y letal, que se pasa muy rápido de la distopía a la utopía, pero que en ambos casos, pueden ser reales…
¿Por ende, me estaré dirigiendo hacia un fin trágico en el Chaco, o más bien hacia un nuevo comienzo, lleno de promesas, en Cerro Patiño, con mis propias vides francesas y agua de manantial de Cerro Patiño…?
Lo único seguro es que siempre quedará una tercera vía, una tercera orilla, una aporía hacia el Nuevo Paraguay democrático y más independiente de sus vecinos que está brotando, dos cientos años después de su Independencia, el 14 de mayo de 1811, la cual sirvió en adelante de modelo y señal para todos los demás países latino americanos…
 ÉRIC COURTHÈS,
Consulado Ultramarino de Paraguay,
Pirae, Tahití, 13 de mayo de 2011


[1] http://laisladeroabastos.blogspot.com/Incluso si dicho evento coincide con las fechas del Bicentenario de la Independencia de Paraguay, el 14 de mayo de 1811.
[2] Asunción, Universidad Católica, CEADUC, Biblioteca Paraguaya de Antropología, Vol. 49, por desgracia está agotado pero lo volví a publicar integrado en otro ensayo, La isla de Roa Bastos, Asunción, Servilibro, 2009.
[3] Augusto Roa Bastos, Yo el supremo, Madrid, Cátedra, Letras Hispánicas, 1987, (1974), p. 457, “El Paraguay es una Utopía real y Su Excelencia el Solón de los tiempos modernos, me adulaban los hermanos Robertson, en la mala época de los comienzos. […] A no dudar, una nueva cochura de embustes e infamias adobadas al paladar de los europeos que se pirran por estos reinos salvajes.”
[4] Augusto Roa Bastos, Hijo de hombre, Madrid, Alfaguara, 1985, (1960, 1982), p. 257: “Viejo vicio, éste de la escritura. Círculo vicioso que se vuelve virtuoso cuando se cierra hacia afuera. Una manera de huir del no-lugar hacia el espacio estable de los signos; una manera de buscar el lugar que se llevó nuestro lugar a otro lugar. ¿Y no es éste acaso el verdadero sentido de lo utópico?”. También eligió parte de esta cita de epitafio en su sepulcro, en el panteón de la familia Roa Bastos, en La Recoleta de Asunción.
[5] A unos 30 kilómetros al sureste de Asunción, y tan sólo 3 de Areguá, cuyo famoso monte fue una de las cunas de la etnia Mbyá Guaraní.
[6] “Lenguas indígenas del Paraguay”, http://www.portalguarani.com/obras_autores_detalles.php?id_obras=13463
[7] El Gran Chaco Gualamba, de unos 600 000 km2, entre Paraguay, Argentina y Brasil, también es lo que queda de un mar antiguo llamado Eupana, una especie de Mediterráneo latinoamericano inmenso, que unía las cuencas del Paraguay y del Paraná con las del Amazonas y del Orinoco, antes de que se sublevaran los Andes, hace 65 millones de años. De ahí la presencia de tanta arena y agua, el Chaco es un mar que se hundió al subir los Andes.
[9] De momento, a raíz del inicuo Tratado de Itaipú*a firmado en 1973 por Stroessner, por el exceso de producción de la central de Itaipú que no consume el país y que es usado por Brasil, recibe el Paraguay de su vecino una compensación de  120 millones de dólares anuales, que está muy por debajo del precio del mercado*b. Pero gracias a la presión del gobierno de Fernando Lugo, desde su elección en 2008, ésta acaba de ser triplicada por el  Senado brasileño, el 12 de mayo de 2011, pasando a 360 millones de dólares. Sin embargo, dista aún mucho hasta que paguen los brasileños la electricidad al debido precio y si se multiplicaran los 240 millones de dólares que les deben por año a los paraguayos por el número de años de explotación en común, unos 38 años, con sus debidos intereses, la suma alcanzaría cifras colosales.  lhttp://www.abc.com.py/nota/en-brasil-se-trataria-hoy-el-ajuste-por-la-energia-paraguaya/
*a: “Con este ajuste, abonarán apenas 9 dólares americanos por MWh más costo de generación, cuando el propio Brasil vende a 300 dólares el MGw.”, http://www.abc.com.py/nota/en-brasil-nos-insultan-y-aqui-el-gobierno-festeja/
*b: La represa de Itaipú es la segunda más grande del mundo, http://es.wikipedia.org/wiki/Represa_de_Itaip%C3%BA
[11] Referencia  a una canción de María Elena Walsh, (1930-2011), la gran cantante argentina, cuya voz simbolizaba la libertad de expresión, que acaba de fallecer por desgracia…
[13] Uno de los mitos fundadores de los guaraníes, que tiene que ver con su estado anterior de recolectores y cazadores, que iban buscando tierras nuevas para las siembras y la caza por la selva, y también con su origen. De hecho, según Branislava Susnik y Miguel Chase Sardi*a, fueron bajando por los numerosos ríos desde la cuenca amazónica hasta Paraguay, a partir del siglo X de nuestra era, siendo grandes navegantes y caminantes. http://www.miradaglobal.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1014%3Ael-pueblo-guarani-en-america-latina&catid=30%3Asociedad&Itemid=34&lang=en
*a: Los indios del Paraguay, Madrid, Colecciones MAPFRE, 1995.
[15] El Paraguay, Asunción, Editorial Arte Nuevo, 2009, traducido del francés por Éric Fisbach, bajo el auspicio de la Embajada de Francia en Paraguay, en el marco del Bicentenario. El proyecto faraónico del francés habría unido Asunción con Santos en la Costa Atlántica de Brasil, pasando por Villa Ygatimi, en el departamento de Canindeyú,  y luego cruzando la Sierra de M’baracayú por el Paso Ygatimi. Habría pasado al Mato Grosso do Sul a la altura del Tropico de Capricornio y luego al Estado de San Pablo, y su puerto, Santos, o sea unos 1300 kilómetros en total…
[17] No obstante, pese a todas esas dificultades debidas a su insularidad externa, el crecimiento del P.I.B. paraguayo desde el 2008 y la elección de Lugo -dado que queda todo por hacer en ese país de las mil maravillas, de ahí la elección de la cita de Roa Bastos de título de esta ponencia- no dejó de crecer, salvo en 2009, de forma espectacular en los últimos años. En lo que va de año, está en un crecimiento de un 14, 5 %, lo que muestra a las claras su enorme potencial. Cuando las utopías se materialicen, dejarán de ser utopías y se tornarán  reales…
[19] Op. cit. p. 235.
[20] Ensayo histórico sobre la revolución del  Paraguay, publicado en 1827, después de su estadía de 1819 a 1826 en Paraguay. Por una supuesta conspiración contra el Doctor Francia, en 1820, tuvieron que quedarse seis años más en el país, en la misma época que Amado Bonpland. http://www.portalguarani.com/autores_detalles.php?id=1801
[21] Éric Courthès, Lo transtextual en Roa Bastos, Asunción, Universidad Católica, Biblioteca de Estudios Paraguayos, Vol. 67, noviembre  de 2006, ensayo mío agotado, que he vuelto a publicar en La isla de Roa Bastos, Asunción, Servilibro, noviembre de 2009, http://www.servilibro.com.py/v2/detalles_libro.php?id_catalogo_libro=1029
[22] Charles Andreu Legard es una invención de Roa, a partir de dos personas reales, Jean Andreu, el catedrático francés que le dio una cátedra en Toulouse y Charles Gardel, el mítico cantante argentino de tango, oriundo de Toulouse. http://edant.clarin.com/diario/2006/04/26/sociedad/s-03601.htm
[23] Escritor y periodista español, Torrelavega, Cantabria, 1876,  Arcachón, Francia, 1910, que vivió mucho tiempo en Paraguay, donde se hizo famoso denunciando el trato esclavista de los mensúes en las explotaciones de mate, en su ensayo Lo que son los yerbales, en 1910.
[24] “El embrujo paraguayo”, Julio Rafael Contreras Roqué, Guido Boggiani, entre la memoria y el olvido, Asunción, Fundación Félix de Azara, 2009, p. 97.
[25] Isla de Lobos, 1903, Asunción, 1999, se radicó en Paraguay en 1926 y nunca más lo dejó…
[26] Lottigna, Ticino, Suiza, 1857, Foz de Iguazú, Brasil, 1929, se radicó en Paraguay en 1884, dedicó toda su vida al estudio de la rica naturaleza paraguaya. En 1891, creó a orillas del Paraná, una mítica colonia de 12 500 hectáreas, “La colonia Guillaume Tell”, cuyos recursos le permitieron financiar sus investigaciones. Hoy en día se llama el lugar Puerto Bertoni.
[27] Asunción, 1899-1973,  nacido de padres australianos que vivían en la mítica Nueva Australia, cerca de Coronel Oviedo, gran especialista de  los Mbyá guaraní del Guairá, cuya cosmogonía reunió en su ensayo Ayvu Rapita, ‘el fundamento del lenguaje humano’, en guaraní.
[28] Medvode, Eslovenia, 1920, Asunción, 1996, llegó en Buenos Aires en 1947 y arribó a Paraguay en 1951, titular de varios doctorados europeos, sin embargo, dedicó toda su vida al estudio de las etnias indígenasdel Paraguay desde el Museo del Barro, del Doctor Andrés Barbero, dejando tras suya gran material bibliográfico.
[29] Alejo García, marinero de origen portugués, 14??-1526,  uno de los sobrevivientes de la fallida expedición de Solís al Río de la Plata, (1515-1516), fue el primer europeo en pisar el suelo paraguayo, en 1524, cruzó el Chaco con un contingente de indígenas hasta “el faldeo andino”*a de Bolivia, “en los lindes del área incaica”, siendo así el pre descubridor de aquella cultura. A la vuelta, “con cierto caudal de riqueza”, “los indios payaguás que lo acompañaban” lo ultimaron en la zona de San Pedro.
*a: Guido Boggiani…, op. cit., p. 88.
[30] Lorquin, Meurthe, 1847, Estero Patiño, Chaco, Paraguay, 1882, después de varias expediciones exitosas en Guyana Francesa, como el explorador paraguayo Gabriel Patiño en 1721,  en 1882, trató de bajar el Pilcomayo desde  Salta hasta su desembocadura en el río Paraguay, y fue asesinado y devorado por los Tobas, a los 35 años…
[31] La Rochela, 1773, Paso de los Libres, Corrientes, 1858, después de la famosa expedición del Orinoco al Amazonas, que compartió en 1799-1800 con Alejandro de Humboldt, vivió diez años confinado por el Doctor Francia en Santa María de Fe, en Misiones, de 1821 a 1831, aprendió el guaraní y estuvo casado con una mujer indígena con la cual tuvo dos hijos. Al cabo de ocho años y medio llegó su orden de liberación, pero le dolió muchísimo dejar su “cárcel dorada”*a, por el éxito que tuvo en sus empresas misioneras y el trato excepcional de su buena gente. El Doctor Francia le obligó a que dejara su esposa y sus dos hijos en Paraguay y a que vendiera toda su hacienda, antes de salir. Lo que le valió un año y medio más de privación de libertad en Ytapúa, la actual ciudad de Encarnación.
*a: Éric Courthès, Memorias de un muerto, el viaje sin retorno de Amado Bonpland, Asunción-Corrientes, Servilibro-Subsecretaría de Cultura de Corrientes, junio de 2010, http://www.servilibro.com.py/v2/detalles_libro.php?id_catalogo_libro=1004
[32] ‘señoritas’, de kuña: mujer, en guaraní.
[33] Olmegna, Novara, Piamonte, Italia, 1861, Alto Paraguay, 1901. Era un reconocido pintor en Italia, antes de dejarlo todo a los 26 años y de hacer dos expediciones al Paraguay, para estudiar y fotografiar a los Caduveos del Chaco Boreal. Volvió a Italia entre 1893 y 1895, pero su segunda estadía le resultó fatal…
[34] Op. cit. p. 157: «  Según Félix de Azara, en 1602 había cerca de dos millones de vides en los alrededores de Asunción. Se exportaba vino a Buenos Aires…”
[35] Mineralogista y químico ruso de San Petersburgo, (1863-1945), inventor de la geoquímica y de tres conceptos fundamentales e imbricados, la geosfera: ‘materia inanimada’, la biosfera: ‘vida biológica’ y la noosfera: ‘esfera de las comunicaciones humanas’.
[36] Filósofo y teólogo francés, (1881-1955), también geólogo y paleontólogo famoso, en 1956, en Le phénomène humain*a, fue el primero en esbozar una síntesis de la historia del universo. Siguió las conferencias de Vernadsky  en La Sorbona y con otro auditor, Édouard Leroy, estuvo en el origen de la creación del concepto de noosfera,  introducido por Teilhard en 1922, en su “cosmogénesis”.
[37] «… la envoltura pensante y espiritual de la Tierra… »,  Guido Boggiani, entre la memoria y el olvido, op. cit.  p. 103. Gracias mil a mi amigo Julio Rafael Contreras, de Pilar, el último enciclopedista, por inspirarme tan feliz final…





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