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martes, 23 de noviembre de 2010

ESTEBAN CABAÑAS - LATIDO QUE NO CESA (POEMARIO) / Editorial Arandurã, 2010.



LATIDO QUE NO CESA
Poemario de
Enlace a datos biográficos y obras
en la GALERÍA DE OBRAS de
Editorial Arandurã
Tte. Fariña 884
Asunción-Paraguay
Telefax: (595 21) 214 295
Diseño: CECILIA RIVAROLA
Foto: WLADIMIR PADRÓN
Asunción-Paraguay
Julio 2010 (74 páginas)




UNO
Si el ojo se abre
la flor deja escapar un
aliento
de mirada
con párpados sinuosos
con luces asombradas
sin sombras
fluye en el aire
y al ver su muerte
se detiene
se aquieta
cierra los pétalos
No sea que la oscuridad
penetre
Que la tormenta
se instale en las pupilas
que se obligue a ignorar
el paradero
la vía del tren traspasando
la garganta
con la sangre
vociferando a tientas
por callejones de esparto
de rostros denegados
sin ventanas
de garras emergiendo
de lenguas rígidas
con escupitazos
y cerco de púas
y espinas camufladas
donde se entierre la carne
Donde te nombre.

DOS
Un estiércol húmedo
nutre la semilla del ansia
su palidez
rellena el palio
bajo el que pasa un animal
transparente
erizado de alfileres
y piel expuesta
En el palimpsesto
una antigua huella
se borra.

TRES
No tener
ni un diminuto parapeto
Tener que huir a la trastienda
de las palabras
migrar al cero
comerse la pasión
librarse de la coma
reclamar el silencio
la presencia
la inútil forma
de esa vibración
iluminada.

CUATRO
La tierra se yergue
para comer a sus hijos
Y los devora aturdida
La tierra se esconde
Bajo las espuelas
al trote
el caballo
resopla
¿Detrás de esa puerta estás?
Hay quizás una ranura
¿Qué mirás?
No se ha cumplido
la hora y ya reclamás el sitio
Es tarde ya lo sé
No tengas piedad.

CINCO
Cae la calle en el patio
Cae la lluvia
desde el libro que arriba
se deshoja
repleto de palabras
De cada hoja cae una
de cada palabra otra
y se apagan en la arena
Algunas no dicen nada
otras nos miran
mientras el rostro
se hunde en la arena.

SEIS
Pero el peligro no es ese
El peligro es el que cae
repartido en todas las butacas
el peligro
de ser todavía
de comunicar una alergia
hecha de hiel
de escombros de exabruptos
El peligro de crecer
al lado de un señalador
de un cartel herrumbrado
El peligro referido
a una habitación privada
llena de peces.

SIETE
Nada es suficiente
ni la escala subiendo sin pausa
ni el azul metileno
ni la garra del puma
erizada de sangre
Nada deambula
Saltando
de llama en llama
el rigor del intento
en esa fragua que todo incendia
y se esparce en un soplo
en las vicisitudes
del último orgasmo.

OCHO
El actor en escena se mira
en cada rostro
en el verde espejo
de la espesura
del fondo de la sala
Una luz le señala
el final del pasillo
por donde sale el público
Sólo resta
cerrar la cremallera.

DIECINUEVE
Ya es hora
En esa pared un minuto
despierta cada día
no se mueve
no se inmuta
sólo recurre a un punto
que se desplaza
y esconde sus fisuras
sube al escenario 
exhibe sus tentáculos
El ladrillo llora
en ese instante
suelta un polvo
de color naranja
se moja el párpado
se maquilla
Qué extraño
andar con el ojo cerrado.

VEINTIDÓS
Recordar desde adentro
asirse a lo profundo
la cota imprecisa
del conocimiento
precisar la palabra
que delate
la piedra que oculte
el presagio
el pitón de la fábula
que antes de hablar
adivina.

VEINTITRÉS
Intuir lo previo
de la tragedia
el anuncio de una pausa
la impregnación de la duda
sin que todo se anude
sin caer en la penumbra
lluvia de oscuridad
en los pasos acuciantes
en las aceras vacías
en el palco del actor
que mueve los disfraces
incitándonos
a buscar lo nimio
en la grandeza
y en la pequeñez
la garra
la uña del titán
el talón de Aquiles.

VEINTICUATRO
Cerraré esta carta
con un candado
para que no pueda abrirse
y que al cegar imponga
el silencio
Escrita
sobre la piel de un cuerpo
sólo la mirada
puede esconder
su nombre.

TREINTA Y TRES
El ardor se esconde
bajo la carne desnuda
y tiembla
Sabe que es incapaz
no acertará a despertarme
ni a decirme qué quiere
El deseo se nutre
subiendo lentamente
por los canales furtivos
de la caricia fatal
las herramientas que la piel intuye
Busca obstruirse
La sabiduría
tiende a negarse
a ponerse el sombrero
a cerrar la puerta. A salir.

TREINTA Y CUATRO
El mar
con sus cuerpos de piedra
ahogados
llega hasta mí
exige mi presencia
Aunque cruce el umbral
el mar me ignora
Aunque yo esté junto a él
no me mira
me borra
también yo soy un ahogado
-de pronto-
también soy de piedra
una cosa de piedra
una cosa seducida
algo desdibujado
con su mapa interior
petrificándose
Con el agua hasta el borde

CUARENTA Y CUATRO
La madrugada es parte
del crepúsculo
cuando todo se envuelve
en el revés de un traje
al final de un ovillo
¿Cómo sabré que es tarde
si no llevo ni horario ni resinas
de árbol sucumbido
o rama seca?
No voy a pergeñar la vana idea
de saberme aún vivo
si muero de tanta muerte
entre objetos columnas y pasillos
alrededor de un patio
en lápidas alzadas con largas inscripciones o
esa luz de sol
un horizonte vacuo
un dedo cerrando la puerta
un ojo febril untado de paloma
un silencio.

CINCUENTA Y TRES
La ruptura
patinó el engranaje
se vistió de broncas
y esperpentos
se quebró en una tos
destruyendo
la calle
la dirección
el sentido
poniendo cada cosa
en un lugar distinto
decir: estoy
huyendo
más solo
más lejano
más al fondo
al final de la tarde
cuando los pájaros
se recluyen
en las oquedades
de un camino que no lleva
a ningún sitio
y demanda
el fragor
de los intentos
cerrar la fragua
secar la sangre.

CINCUENTA Y CUATRO
Cuando la escena cae
el actor se pregunta en el proscenio
qué es lo pretendido
qué es lo vivido
qué es lo que huye
y no regresa
qué es un momento de luces
y otro de sombras
Y en esa actuación
frente a la plaza
junto al personaje
que trae la misiva
¿Cómo vino a parar
aquí el Emisario?

ÍNDICE: UNO a CINCUENTA Y CUATRO


ENLACE RECOMENDADO:
HUMO SOBRE HUMO
Por ESTEBAN CABAÑAS
Arandurã Editorial,
Asunción-Paraguay 2006


jueves, 22 de julio de 2010

JOSEFINA PLÁ - FOLLAJE DEL TIEMPO - Tapa: CARLOS COLOMBINO / Ediciones NAPA, Serie Poesía, Año 1 – Nº 2 – Julio 1981.


FOLLAJE DEL TIEMPO
Poesías de JOSEFINA PLÁ
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
Tapa: CARLOS COLOMBINO
Ediciones NAPA,
Serie Poesía,
Año 1 – Nº 2 – Julio 1981,
Asunción – Paraguay (51 páginas)

.
INTROITO
ELECCION
Piensas:
Vivir es elegir entre el sol y la sombra,
entre la flor y el muladar.
Escoger entre el rojo y el azul, entre el añil y el verde,
el dormir y el volar.

Dices:
Vivir es elegir entre sonrisa y mueca:
entrar en una iglesia o entrar en un burdel.

Crees:
Vivir es elegir entre el túnel del sexo
o acariciar el Kempis con dedos de ladrón
Vivir es, inclusive, elegir cada instante
entre vivir o no.

Y al cabo de cien años de elegir
entre hablar y callar,
entre manzana y uva,
entre Jesús y Barrabás,
entre pisar primero con el derecho o el izquierdo,
comprendes la verdad.

Vivir es elegirte tú mismo cada instante.
Elegir cada hora
el que pretendes ser.
Pero nunca podrás elegir con acierto
entre el hoy y el mañana,
porque no te es posible dejar de ser ayer.

VIVIR ES NO SABER
"Vivir es no saber dónde estarás mañana..."
Y morir es perderse para siempre
en un país pequeño
como tu propio cuerpo
Morir es ausentarse un poco cada día
a descubrir innumerables mundos
de los que fuiste prófugo
y visitar mil reinos donde viviste incógnito.

Hamacarse en los pétalos de una rosa ladrona
boyar entre los besos del agua fugitiva
o perderte en la seda de la bruma
más íntima de junio.
Morir es ignorar
en dónde es que podrás no estar mañana...

NO SONRIAS
No sonrías No tiendas la mano
No levantes los ojos
Pero habla
……… Habla sin cesar Habla siempre

Detrás de la cancela de tu voz oxidada
entran y salen los fantasmas
de las palabras verdaderas,
las palabras rehenes sin rescate posible

Habla siempre. Di más
Tal vez si hablaras un poco más un poco más aún, acaso
la palabra que buscas al fin salir podría
de su prisión, llenar el mundo
con su latido...

... Pero no.
Por sobre el raudal de las palabras
monotonamente, inútilmente repetidas
navega en su negro batel
con su disfraz de juglar viejo,
el eterno malentendido.

EN EL PAIS EN DONDE EL TIEMPO...
... En el país en donde el tiempo vuelve a casa
los domingos
yo tuve los ojos en la nuca
manos en todo el cuerpo,
brotes en vez de dedos, en los pies;
mis oídos oían sólo la música que les gustaba
y podía recitar mis poemas al revés.
Oh el país en el que el tiempo vuelve a casa como un niño
que ha olvidado un juguete en un rincón
y te abre como al descuido una ventana
por donde se ve el otro camino, allí por donde
cabalga tu otro corazón...!

... En el país en donde el tiempo vuelve a casa
yo te mandé una carta diciéndote que no.

I
FOLLAJE DEL TIEMPO
(1965 – 1979)

.
ESTAS LEJOS, ME DICEN
... Estás lejos me dicen Y debieras estarlo
ya que el tiempo es distancia para la piel marchita
y la distancia es tiempo para los pies cansados

Estás lejos me digo Y debieras estarlo
adonde tú llegaste despacio voy llegando

Estás cerca en las cosas que como tardos áloes
en los desiertos blancos de párpados adentro
alzan sus rígidas banderas de entrega y de obediencia

Si Estás cerca Saber es acercarse
………………………. Y comprender ser uno

Estás cerca Y ya tanto que como en esas horas ahora
ya vueltas al ovario de los sueños
en las que unidas nuestras manos no sabíamos
cuál mano era la tuya cuál mano era la mía
ya no sé si soy tú o si tú en m í y conmigo aposentas

como en el model ya definitivo
Aquel en donde todo lo que ya fue es de nuevo

EL PUENTE
Estoy de pie en el puente
…………………………. Bajo mis pies el río
oscuro y lento como el plomo
…………………………. ya se convierte en lápida
de su propio camino
Estoy de pie en el puente Veo las dos orillas
como el jinete con el pie en el estribo
ve las dos puntas de su ruta
las dos alas del tiempo
que le desangran el costado
Como el viajero cuya partida está dispuesta
aún se encuentra allí y está en su casa
pero él tampoco pertenece adonde está
…………………………. Ya sus pupilas
las dividen paisajes idénticos y opuestos por el vértice
…………………………. El uno
es la selva de piedra que estrangula la llama
El otro el gris diseño
que ha dejado a su paso en la ceniza
el mordisco del fuego

EL HOMBRE INVENTA
El hombre inventa la palabra para poder mentirse
inventa el odio para poder un día dormir
sobre la propia sangre
Y se inventa unas alas
para poder caer desde más alto

Casi inventa el amor Pero el amor se burla de su intento
inventando a los hombres que repiten su nombre
como susurra el árbol en las noches sin luna
o el agua en lo profundo de las grutas

El hombre inventa el sueño para escapar al miedo
y el sueño inventa hombres
que querrían ser que podrían ser que alguna
vez han de ser
…………….. Los hombres verdaderos
emparedados en el país nadir de nuestra vida
La muerte inventó al hombre para poder con él
mirarse cada día crecida en estatura

MANCHAS EN LA PARED
Abierta la cancela sobre el viejo vestíbulo harapiento
hoy entro en la morada que fue mía
que acaso ya no existe
pero está erguida en la memoria cara al cielo
del Sur alza su mole de cal envejecida
contra la roca oscura
igual que un caballero regresando a su vacío castillo
………………………. se apoya en su caballo fabuloso

Recorro los tardíos aposentos
en cuyo cielorraso hallaba moldes
la fantasía del niño abandonado
y su periplo de imposibles
Y recobran perfiles y color los zócalos hundidos donde el frío
de los años rezuma huero y soso su delirio nocturno
Ah el reencuentro
con el Ogro y el Gato que no están en los cuentos
la peligrosa selva la nube milagrosa el puente sin barandas del iris
el gran pez de Jonás el río de oro
y el perro abandonado más fiel que nunca lo fuera el nuestro
y el monstruo que cambia de rostro mientras lo estás mirando
Mundo donde yacieron los fetos de todos tus futuros
porque en el lodo estaba ya todo medido
moldeado rotulado
La esperanza es un fardo de harapos desechados
de galas que se hicieron viejas en los armarios sin usarlas
pero que durarán más que tú Ese cachorro
suave que aún te lame las manos
hace rato está muerto ha legado su gemido a una rama
Y el pájaro que cruza burlón frente a tu reja
es un nido vacío en el bosque de esqueletos
negros de tus inviernos

II
EL LIBRO DE LOS SUEÑOS
(1966 – 1979)
.
PAISAJE DE LOS SUEÑOS
Cómo te hiciste así paisaje de los sueños
paisaje químicamente puro
sin bestias y sin árboles ni flores
ni luz a la que una lámpara inasible dé sentido

Cómo o quién te hace así . Tu cielo opaco
curvado con alicaído
como perteneciendo a otro paisaje
que ya fue o será un día
Paisaje sólo para la vista hecho
no reconcilia tacto ni sonido ni sabor ni perfume
Por él podría caminar sin sentirlo
bajo mis pies Como si fuese un alma

...Paisaje de los sueños
paisaje pura arquitectura sin peso Tu horizonte
cristalizado recuerda un cardiograma
quizá el mismo que traza ese latido
que viaja con el sueño contigo
………………………........... (Tú sin él... )

BIOGRAFIA
Seguí el camino al que me echaron
dormí en la cama que me dieron
me lavé la cara en las lluvias
de las tormentas que vinieron
Comí un pan hecho con la harina
que mis propios huesos molieron
y bebí el agua de azul frío
del pozo vuelto que es el cielo

Siguiendo el croquis del tesoro
en el baúl del bucanero
llegué al jardín de la ceniza
para saber que soy correo
de algún secreto ya borrado
de no sé cuál caduco pliego
polvoso mensajero errado
sin otra opción que su regreso

CORAZON INDEFENSO
Tú sabes que en el sueño el corazón está desnudo
Desnudo e indefenso como en su rama la manzana
Puedes llegar a él cuando lo quieras
y hundir en él tu espada
o anudarle ese lazo de víboras que llevas
olvidándolo siempre en el bolsillo

En el sueño
el corazón abre sus puertas y ventanas
Pueden entrar en él tus huéspedes vampiros
que chuparán su sangre para que tú amanezcas
con más fresca sonrisa

Pero nunca lo olvides
En el sueño hay un lago sin fondo y sin murmullos
en donde cada tanto yo te castigo sollozando
lanzándome con tu hija -esperanza en los brazos
en ajeno suicidio

EL VIAJE
No sé donde tomé este tren
…………………. El coche está cerrado
y el único paisaje
es la sombra que corre con el tren
Me acompañan un viejo que lo ha olvidado todo
y un niño que no sabe dónde va ni con quién
Tan sólo sé que este tren tiene
una sola estación un solo andén
y cuando haya llegado sea ello donde fuere
no sé donde estaré

EL LADRON
Me roban De eso estoy segura
Me roban No sé quién es el malhechor
pero sé que en alguna parte en mi casa hay un portón
que no sé cómo ni porqué me olvido de cerrar cada noche
y por el que entra y sale cuando quiere el ladrón
Indefensa me siento Más pobre cada hora
como una sala de la que van llevándose
ayer un libro o un sillón
hoy un armario o un retrato
mañana un cuadro o un jarrón
Hoy se me llevan un amigo
un número de teléfono, un compromiso o una carta
Quizá mañana un poema aún no escrito una canción
(Una lámpara pende del techo todavía
Una constelación
de vidrio abandonada
¿Por cuánto tiempo quedará aún prendido
su cardo de neón...?)
Sé que una de estas noches
despertaré a la hora cero en punto
para encontrar la oscuridad sin remisión
(Quizá ni siquiera sea un ratero
soy yo que me vacío sin sentirlo como
el cántaro rajado
o la alberca a la cual han saltado el tapón...)

PAISAJE SIN SALIDA
A paisajes que nunca he conocido
los paisajes sin dueño de las fotografías
olvidadas
……….. llegué como se nace
sin saberlo
Nadie me trajo aquí y adónde voy ignoro
Pero mi pie camina seguro y necesario
No sé de qué huyo ni adonde
……………………… se encuentra mi refugio
Sólo el paisaje que ante mí nace a medida
que mi camino lo precisa
como la voz cuando precisa el grito
Se construye delante
de mí ya fácil ya enemigo
siempre el paisaje neutro
sin color ni rumor sin luz y sin hondura
como paisaje en polvo diseñado
Un paisaje que nace crece y muere como la hora
sin voz y sin mirada
pero capaz de devorarme
de enterrarme en vida
porque sé bien que este paisaje no tiene una salida
ni aún la puerta falsa que abriera un despertar

VIENTO DE NOCHE
Cualquier trozo de calle cualquier vieja azotea
cualquier cúpula de árbol
es trampolín de donde se descuelga
el enjambre invisible portando
su confidencia su canción
Cualquier esquina es apeadero
donde en tropel descienden los viajeros del viento
en pos de la isla mítica
del movimiento eterno
Atraviesan la noche
el agua azul del sueño
y aventan las estrellas como una mies hecha de sol
Cualquier portal es un punto de cita
cualquier banco de plaza cualquier viejo balcón
es la rotonda en donde se deshace
y se forma de nuevo sin cesar la comparsa
y se reanuda la peregrinación
Cualquier esquina es un andén
en donde se desnudan los viajeros del viento
y diseñan la ronda de una nueva canción
breve como la vieja mosca azul de los veranos
y que cambia sus claves con el salir del sol

INDICE
-. INTROITO : Elección / Vivir es no saber / Pelando la palabra / No sonrías / En el país en donde el tiempo / La oscuridad
-. FOLLAJE DEL TIEMPO (1965 - 1979) : Estás lejos, me dicen / El puente / El hombre inventa / Manchas en la pared
-. EL LIBRO DE LOS SUEÑOS (1966 - 1979) : Paisaje de los sueños / Telegrama / La carreta / Biografía / Corazón indefenso / Volver a verte / Volver a verte / El viaje / El ladrón / Desnuda / Lo más terrible / Llorar en sueños / La viandante / El ángel / El regreso / Te he enviado / Paisaje sin salida / Viento de noche
-. EL HIJO PRÓDIGO (1976).
.
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de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

viernes, 16 de julio de 2010

JOSEFINA PLÁ - EL POLVO ENAMORADO (CUADERNOS DEL COLIBRÍ 11) / TODO COMENZO EN EL ESPEJO, MI BESO ES MUCHEDUMBRE, TAN SOLO, HAY UNA NOCHE, DOLOR.


EL POLVO ENAMORADO
Poesía de JOSEFINA PLÁ
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
Ediciones Dialogo
Cuadernos del Colibrí 11,
Director: MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ
Grabado de tapa: CARLOS COLOMBINO,
Viñeta: JOSEFINA PLÁ
Asunción – Paraguay
Diciembre de 1968.

.
... Polvo serán, más polvo enamorado.
Quevedo.
.
.. Como poeta la tenemos hasta ahora en cuatro valiosos opúsculos de sugerentes títulos que de por sí ya anuncian la alta condición inconfundible: "LA RAÍZ Y LA AURORA", "ROSTROS EN EL AGUA", "INVENCIÓN DE LA MUERTE" y "SATÉLITES OSCUROS". Poesía vivencial la de Josefina Plá. Poesía vital y activa. Poesía que se acerca a lo profundo del ser, al problema existencial del hombre. Poesía ceñida al ente humano y su cotidiana, encendida agonía terrestre. Buceo interno y salidas airosas a flor de agua, al aire diáfano, hacia la azulinidad del cielo y la claridad solar. En algunos momentos se hace poesía de reminiscencias, evocadora, desprendida del pasado y motivada por los recuerdos entrañables, pero no se queda en la simple añoranza, sino que trasciende y toma pro en el presente.
Los poemas que componen estos libros están separados por algunos argos, y así puede apreciarse la evolución de la autora, que va midiendo, y moviendo, su poesía al compás y a la palpitación del tiempo, manteniendo siempre el espíritu que la anima, dentro de una técnica bastante personal.
Parece ser que Josefina Plá al traspasar la puerta por la que se entra a las zonas turbadoras y relampagueantes de la poesía, dejara en el umbral su rico capital intelectual, su nutrido equipaje cultural, y sólo con las esencialidades y el afinamiento espiritual que éstos le han dado, se entregara al misterio poético en una como forma ingenua y tímida, dentro de un candor de inocencia, cómo va la doncella pudorosa a los misterios del amor. Y que en esta dispuesta actitud receptiva, abstrayendo de sus recursos estéticos literarios, recibiera la revelación y el mensaje poéticos en su forma original y pura, y así los transmitiera. De ahí la franca naturalidad, la limpia sencillez de su expresión poética, que rehúye todo barroquismo y se muestra parca en ornatos retóricos; de ahí la pureza de su poesía, la que, dentro de ese sólo aparente desplegarse sencillo, se carga de graves símbolos, de profundas esencias personales y humanas.
En algunos poemas esta poetisa se hace hermética, dejando en bien guardado cofre el presentido con-tenido, que espera la llave mágica de otra sensibilidad afín para transparentarse, para mostrar su secreto. Quizás haya que buscar esta peculiaridad en que parece vislumbrarse que de toda su obra en las letras, sea la poesía la parte más suya, la más pegada a su corazón, la más íntima, y, por tanto, la que le permite ejercer el derecho a reservarse algo para sí misma, manteniéndolo entre insinuantes penumbras.
Josefina Plá, talento y sensibilidad proteicos, creadora polifacética, voluntad indeclinable de trabajo y acción, se coloca por relevantes méritos y derecho propio entre las mujeres de avanzada de la América hispana.
.
(Fragmento de un estudio sobre la obra de Josefina Plá).
JOSÉ RAMÓN HEREDIA
.
I
... Aquí estuve. Aquí estoy. Fue un tiempo del cual jamás hubo memoria,
-porque la tuya con la mía son una-
Pero yo sé que estuve, y mi estatura
ahora es perímetro de huertos.
Yo estuve y sé que estoy. Yo bato el inaudible tambor de un antiguo latido
en el ladrillo del patio, en la corteza del árbol cejijunto,
en la gotera ciega como el beso;
en la danza del polvo
que en la raya del sol sonámbulo enloquece.

Yo estuve y yo regreso. Por siempre enamorado
como el viento de lengua lastimada
aprendo nuevamente el dócil canto de la primer cigarra,
el crepitar de la minúscula tijera de la hormiga
o debajo la lengua del más tibio cordero
suscito la voz blanda de la primera súplica.
Yo estoy y sé que estuve. Yo inauguro
hoy el canto olvidado en la reseca gárgola,
y en tus labios el pozo de tu primer olvido.

II
Hoy lo aprendí. Vivir es olvidarlo todo,
y morir aceptar que todos nos olviden,
para que nadie muerda con angustia los frutos
ni se desmaye de dolor al ver volar un pájaro.
Recordar es dejar colarse en nuestro pecho la mano que reclama
el préstamo primero,
y el que recuerda ya no puede
soñar que bebe toda el agua que su sed necesita;
ya no puede tener su muerte pequeña por entero.

III
Inmemorial jornada donde los soles funden su río interminable,
donde los ríos cuelgan sus aortas como efímeros cometas,
y los árboles siempre prisioneros
dan vuelta a tierra y cielo, al otro lado azul de todo viaje.
Inmemorial periplo donde aurora y ocaso sangran un solo parto
y la arena murmura al final su miseria pequeña
con la lengua infinita de la espiga.
...Jornada
madurándose en rayos como la nube; abriéndose
cual la granada de oro de las noches.
. ...Inmemorial vigilia.

IV
Donde pones tu pie, yo estuve, estoy. Te apoyas en mi pecho y te sostengo.
Me alzas en tus manos al cortar el primer crisantemo,
cuando tus sienes mojas yo te lavo para tu diaria muerte.
Mis dedos abren en tus manos las puertas y saben el número exacto de tus pasos;
mis pies suben a veces por tu espalda el tobogán del calofrío.
Duermo la siesta sobre las colinas
cobardes de tus rótulas
y en la feral quebrada de tus ingles acecha mi desvelo.

V
Arriba. Arriba. Arriba. El sueño era un engaño,
la hamaca un espejismo
y el descanso una estafa. Levántate, camina, porque son muchas las jornadas,
y viático tramposo el puñado de tierra que brindaron a tu hambre.
Levántate e ingresa en el coro sin noche y sin descanso,
y pide a Dios por un trébol de cuatro hojas, una semilla curativa;
por una sombra acogedora,
y hasta por una piedra que refugie a un gusano
o sueñe en el montón que atesoran los muertos.
Pide por una lluvia benéfica, un racimo
a punto madurado, un trago fresco.

VI
(Pero te son acaso consultados tus deseos?...
¿Alguien escribe con letras de piedad tu memorial de súplicas?. . . .
¿Pidieras tú en lugar de la violeta el cacto,
el puñal mejor que el cáliz,
en vez del agua fresca el sorbo de veneno?)

VII
Tal vez pidan por ti la flecha, el ala, la hélice.
Acaso la corteza de taciturna máscara.
Tal vez la mariposa funámbula del aire.
Tal vez te espere el mar, la vela, el témpano;
aleta aguda, anémona quemante,
fluorescente medusa, barroca caracola,
laberinto moreno de las algas,
flanco vertiginoso de torpedo asesino.
Ay, todo menos eso: seguir siendo
polvo, por siempre preso, en la trampa mineral implacable.
Cadena. Exilio. Cárcel. Extrañación. Castigo.

VIII
Levántate. Camina. Y no te quejes.
Tú que hablaste de amor. Porque el amor es esto:
un descanso imposible, un más allá en perpetuo reto, un viaje nuevo
tras de cada jornada insuficiente.
(¿Qué vida nuestra vida, si todo lo engendrase todo, menos el hambre de otras vidas?)
Levántate. Camina. Porque esto es el amor que te secaba
las carnes como seca el sol los herbazales en enero.
Esto el amor. Seguir tu forma inacabada,
sonámbula por todos los corredores de la muerte.

IX
Entre tanto, levántate. Camina.
No llores el amor que estuvo en tus mejillas claras,
que corrió por los mapas celestes de tu sangre,
porque ese amor te citará al regreso.
El ha de levantar tu polvo de noche entre los muertos
-hijo de nuestra oscura llamarada-
para darle otra vez una sed del tamaño del cielo.
(Ojos de uva al mediodía,
manos como estrellas abiertas a tientas en lo oscuro,
pasos midiendo bosques de olvidadizas hojas).
Levántate. Camina. Mundo de encendidas abejas, tu pulso
perdió voz y mirada. Es solo amor, tan sólo
amor. Amor tan sólo.

X
Mira bien el otoño manojo de rotos tulipanes
matadero de soles. Porque en él volverán a quemarse como polillas tus deseos.
Mira bien los plantíos, donde septiembre alza verdes vapores tiernos;
porque ellos levantarán el índice de tus tapiados pasos.
Y no llores en demasía la tarde que se te va cargada de preguntas,
como fruto de fuego con la vedada almendra;
porque hasta la última de ellas te será contestada
y aunque tú no lo quieras ha de llenar un día
el largo y ancho de tu muerte
la verdad que ha de darte su nombre de una vez para siempre.

XI
Otro sorbo de amor. Y la nostalgia crece,
la nostalgia que anuncia la claridad lejana.
Ah. Cómo cuesta, polvo,
dejar este amor duro, esta hambre de los huesos,
esta sed de cintura,
y cambiarlos un día
por la paz sin dolor, sin angustia, sin sueños, sin recuerdo.
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

ESTEBAN CABAÑAS - FOSO DE PALABRAS (POEMARIO) / EDICIONES DIÁLOGO, CUADERNOS DE LA PIRIRITA, 14 (1992)


FOSO DE PALABRAS
Poesías de ESTEBAN CABAÑAS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
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Ediciones Dialogo,
Cuadernos de la Piririta, 14
Director: MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ
Asunción-Paraguay 1992
.
I
Tu caricia
se despliega en mí como tan ave dulce que va a morir
Mi caricia es cuchillo abriendo tu tristeza.
Tu caricia deshoja la alegría de sus dedos
Mi caricia es una obscura mano
Tu caricia es un día claro
Mi caricia es herida
Tu caricia es una palabra simple
Mi caricia es sorda
Cava un pozo
De antiguas cegueras
De lejanas muertes.

II
Llueve hasta enredarse
en aromas de líquenes y tierra
lodazales
donde busca el hendido fulgor de nuestras fiebres
licuado corazón casi cenizas
casi barro
Una mano ausculta tu caricia
perdida en el cajón de la alacena
hojas postales
y un dedal dormido
Cubiertos usados desteñidos un hueco y un cedazo
Pero esa lluvia cae sin remedio
sobre un montón de olvidos
y silencios
Sobre tus ojos
sin mirada abiertos
Sobre tu boca sin palabras.

III
Por esta puerta crece
donde la puerta inventa
la puerta puerta
de esperar como abrirse o cerrarse
que es lo mismo
sin que nadie llame
sin que nadie arriesgue algún sonido
una ciega palabra
una palabra apenas
un susurro.
El automóvil crece por la puerta
con el ojo cortado
La voz y el grito pasan
donde todo se pierde y nos abarca
o nos abre a la muerte o nos defeca.

IV
El amarillo
y un pedazo de agosto
un pedazo de pétalo
un pedazo de orín
un pedazo de azufre
un pedazo de mancha
el amarillo
un rasgo del pedazo
como abrir un zapallo a mediodía
desagotar el sol
el amarillo
el oro que mantiene en el engarce
una ínfima luz
que se derrite
el dolor que se abre
en girasol ardiente
el amarillo.

V
La forma más mórbida, que aún espera nacer
las pre-formas
la deformación que acontece al atardecer
las que se van
el secreto de las formas que se esconden
el misterio que surge de lo informal
de lo no conocido
de lo que se ignora
y sin embargo se ve
la visión de lo recóndito
de lo presentido en el fondo de un sueño
la esfera de las oquedades
o mejor el revés de un traje
que no se usa nunca
el interior mismo
la íntima imprecación del ansia
la poderosa inercia que fluye en el espasmo
hasta la boca cierta
de la que han huido los dientes
y sin embargo balbucea la palabra
un pequeño eco
hipo y grito
estertor
movimiento final
último presagio
unción de señales
automóviles que duermen en la noche
bajo árboles negros
superados por la oscuridad
repletos de silencios
enloquecidos de quietud y sombras
esas que hunden sus raíces en una desalentadora calle
y sin embargo qué penumbras
qué desasosiegos qué dudas
por qué se estriba al andén más perdulario
por qué no intentar traducir estas señas
su tiempo que aún conserva que aún no alcanza
que aún incita a preservar la espuma en la lejana orilla
Por qué no se guarda en esa forma
la voz del mar cuenco de nácar cáscara de lunas sosegadas
Por qué la luna no desarrolla su historia
y nos repite qué fue
qué oscura penetración gozó en el entreacto
se metió por el foro
hizo mutis
desenganchó la inútil insuficiencia
se irguió como un fanal que desenchufa el paisaje próximo
Por qué no puedo no haber sido
y dormir en el hueco de tu mano.

VI
El vigía prometido

surco que adentra su profundo anhelo
en el propio cordón desmantelado
que este sueño es un puñal
lado por lado
muerte que arrastra sus naufragios
como un cobarde viento
azota velámenes
aventa la humareda
rompe la soledad sobre todas las costas
surco que abre otra herida
cerrando sobre sí misma las puertas
tapiando las ventanas
rugiendo piedras
reventando lápidas
agujero terrestre
que traga su propio estupor
sus enceguecidos ojos
sus torturadas manos
arropado en su manto de iniquidad
el vigía imagina todavía
la última luz
y sumiso
al orgullo que levanta su sombra
desaparece.

VII
El Azul

el río inasible
la atmósfera que alude a gelatinas
a fulgor de pluma con pájaro dormido
El aire permanece más allá de la noche
distante y perimido como un ojo cobarde
Allí donde luye el sueño
el mar el agua fría
el narciso cayendo
el añil que se lava con la ropa
Fra Angélico descarga sobre el tiempo
la tersura de sus fondos plenos.

VIII
La política es parte de un pescuezo
de una tina de tinta pegajosa
de retazos de palabras sueltas
de reproducción de caníbales
en una siesta igual la misma siempre
La política inventa su atavismo
en la cabellera inhábil en el lápiz
que deduce cuentas
en la boca que siembra sobre la verde herida
su aprendizaje de víbora
Sólo la política salva
todo lo demás qué inútil!
qué poca sensación de carisma!
qué pedagogía del aparato genital!
qué pleonasmo!
La política es una dama joven
que clava en el señuelo la espina del poder recurrente
es un pequeño dedo que surge
de algún ventilador una cabeza suelta
un pedazo de cráter fallecido
de ventanas sin vientos
sin paisajes
La política pasa qué extraño
verla con su traje de puñal
en la espalda.

….......................................-

XXX
Las palabras
las que intentan vanamente permanecer calladas
las que suenan
piedras de silicio
cadenas de muelles abandonados
bloques de cemento
o simplemente escritas
para albergar señales
o bien esa tormenta procesada
con la transgresión de los vientos
enredada en rupturas de cabelleras inimaginables
reventada en volcanes de fuego y humo
instalada en el fragor mismo
en el centro del poder absoluto
en el temblor
de la bronca acumulada
en el odio y los eructos
en las cuatro formas del desprecio que no se dicen
en las heridas que dejan al retirarse
los mares y las fieras
Espantaría de mí todas las sombras
aventaría los sueños
los pedazos de cuerpos trasegados
los aletazos de los políticos
la avidez comerciante
la pre-postulación de la escoria
en la corrupta bandeja de la elocuencia
Me quedaría sólo con las palabras mínimas
y nombraría de nuevo
a la casa a la calle
a las cosas que sirven para vivir.

XXXI

La inicua palabra
La que prolifera sus tentáculos
en la estricta medida de un continente efímero
entre cuatro costados
o cosida al vendaval de un túnel clausurado
un pequeño dedal
una luciérnaga
la inicua palabra.

XXXII
Esa forma de ir desatendiendo
las ínfimas ranuras las insufribles horas
los pedazos de tierra desprendidos
de huecos de fisuras de escasos intersticios
de agujeros subterráneos
embretados de légamos
telarañas de fuerte cerrazón
de entretejido esparto
en tramas en que la putrefacción
aísla un tufo desteñido
inasible
aunque no pueda detectarse
ni llegue el más puro sonido
ni la palabra
aquí se enhebran
largos sueños disecados
acuciantes esperas
eructos vacilantes
burbujas muertas.

XXXIII
Que no vengan a descifrar la carne
en su más leve vigilia
ni el respaldo que cruje en esta calle
donde nubla la piel
su lengua ácida
donde clava en el ámbito seguro
la serenidad de una silla
y el clamor de un cometa
de un aparador
de una vajilla
Que no vengan a laminar el viento
ni las vituallas del amanecer
ni el estiércol
que no sea el prurito de desvencijar el aire
de obsidiana
de oropeles temblorosos
de azules impertérritos
de estrenar ese inerte sabor de los parásitos
que crecen en esta oscuridad sin conocerse
Que no vea el pudor su rumbo abierto
con el pelo de señalador
y el pie de plumas
la ineficacia del candor sobre el rostro perfecto
o aquel perverso sitio del no saber
Que no vengan a discurrir sobre el canal
que impone su deseo
su más viejo sentido
Que no sea un gemido apenas
sino un volcán
un despeñadero de furias
un lodazal de cantos apagados
un naufragio que ocurre
a cada instante
un foso para todas las palabras.
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

martes, 13 de julio de 2010

MARCELINO SCHMEDA HERNÁEZ - CANCIONES / Fuente: LOS DIENTES DEL TIEMPO. POEMAS Y CANCIONES

CANCIONES DEL LIBRO:
LOS DIENTES DEL TIEMPO.
POEMAS Y CANCIONES
de MARCELINO SCHMEDA HERNÁEZ.

Editado con el apoyo del FONDEC.
Dirección editorial: VIDALIA SÁNCHEZ
Ilustración y tapa de CARLOS COLOMBINO.
Diagramación: BERTHA JERUSEWICH,
Corrección: DERLIS ESQUIVEL,
Editorial Servilibro,
www.servilibro.com.py
Asunción-Paraguay
Noviembre 2009 (128 páginas)

.
Los poemas de Marcelo Hernáez están escritos con manos de fuego, espantando ausencias. El disfraz detrás del disfraz, la sabana de esparto, algo que se agita sin puntos, que respira, el grito que se quiso guardar. La idea del pabilo que enmudece y sin embargo exige el nombre del corazón dormido. Un lenguaje ríspido, de palabras duras como el basalto para construir el equilátero salvaje de su poesía. ESTEBAN CABAÑAS
.
Retrato de MARCELO HERNÁEZ
por LUCIO AQUINO (1983)
.
LA ESTAFA
Verdad mi amigo
que siempre es grande el bolsillo
que nunca sobra el abrigo para los hijos del pueblo
que huyeron contigo del campo
para admirar la bahía de este río ciudadano

Con tabaco y algodón y aguardiente bajo el brazo
y el puchero hecho a diario con dolores de cabeza
con los días amargados en un vaso de cerveza
porque el llanto es concubino de la vida de los pobres

Verdad señora
que es más fácil sacarles el jugo
a sus hijos multiplicados
para almorzar este día
si son niños consiguen más sueldo
con su cara de lástima sucia
y sus manos pedigüeñas

Con tabaco y algodón y aguardiente bajo el brazo
y el puchero hecho a diario con dolores de cabeza
con los días amargados en un vaso de cerveza
porque el llanto es concubino de la vida de los pobres

Tarde se dieron cuenta
que del campo a los bajos del río
hay un camino muy corto
hacia el mismo destino usurero
que estafa como siempre
con su canto de cigarra de ilusoria tentación

Con tabaco y algodón y aguardiente bajo el brazo
y el puchero hecho a diario de dolores de cabeza
con los días amargados en un vaso de cerveza
porque el llanto es concubino de la vida de los pobres.

DE MEMORIA
Con la ropa usada desgarrada del mercado
con la piel mugrienta tan hambrienta de caricias
tu tristeza se alza descalza y cotidiana
y va transformándose
golpeada
en carcajada

Con la Chacarita edificada en tu mirada
y con un pedazo de mandioca en la boca
templada está la ausencia
en tu delgada adolescencia
niño de la calle
tú has nacido del olvido

Diario diario
lustre a tus zapatos
dale amigo dame una moneda
dame un poquitito del dinero que te sobra
comprá este caramelo rellenado de amargura

Así vas pregonando en la herida encallecida
de tus barrios marginales
pordioseros
basurales
y ya en tu presencia se ausenta la inocencia
perdida en una lágrima vencida y escondida

Niño indeseado acostumbrado ya al desprecio
durmiendo en la almohada inesperada
de una plaza
soñando con el precio de un aprecio aletargado
peatón obligatorio al sanatorio de una aurora

Diario diario
lustre a tus zapatos
dale amigo dame una limosna
dale una respuesta a esta historia conocida
para que no vuelva a repetirse de memoria.

GALOPA AL TREN
Temblando está la tierra con tu loco rechinar
y hay ladridos sempiternos y alaridos de metal
frígidas las huellas de tu angustia horizontal
tus pistones se golpean con un rítmico clamor

Y un color sucio amarillo de fantasmas pasajeros
a una tímida estación desespera de jolgorio

Transpira de borracha tu esfinge de humareda
nublando la mirada ventajosa de un lugar
y te quieren transformar en un silente corredor
que no lleva a parte alguna con su rauda ceguedad

Y serás ya solamente un pasadizo inoxidable
por el túnel de una selva
si es que selva alguna habrá

Dormitando en los rieles
tren de carga y pasajeros
vas surcándole a la patria con tu histeria cervical
convertido ya en vapores de perdida identidad
con el mérito infamante del progreso para atrás

Pues serás dominical
tren huidizo
o cotidiano
si lo quiere un soñador
si lo quiere todo el mundo.

REPATRIADO
Por qué me estoy extrañando
si fuiste un viajero
viajando muy lejos
muy cerca
de un sueño imposible
soplando un trombón trepidante
hacia el sordo quebranto
de un pueblo sumiso y herido
por la estupidez
y qué estupidez
De cuándo me viene al recuerdo
la azul serenata
del rabel que domina el espanto
de la dictadura
que quiso adueñarse del suelo
que no tiene dueños
con decretos que el miedo callado
volvió una costumbre

Tu nombre es sinónimo y luz
de la Chacarita

Tu canto es más fuerte aún
porque fue reprimido
Ka’aty

Y qué si no puedo olvidar
el arroyo embrujado
al cual el rebuzno del burro
le puso apellido
y tú bien cantaste
en guarania
cuando adivinabas
que un día a su orilla
estaría tu amor repatriado
Mburikao

No importa
que venga la muerte
a inflarte el miocardio
tu cuerpo es ceniza
es abono de un tiempo vital
que insufla más fuerte su viento
al pulmón del exilio
y aviva el perfil de tu rostro
de inmortalidad

Si algún extranjero pregunta
cómo es tu nombre
José Asunción gritará todo mi país

Si algún extranjero pregunta
cómo es tu nombre
José Asunción gritará todo el Paraguay

José Asunción Flores del yuyal.
.

Ilustración de
.
ACRÓSTICO
La T es de tenaz
la E es de la esperanza
la R es la razón
la otra E es su entereza
la S es el saber
y la A es la amistad

Es Teresa parodiando
con sus labios a un mbiguá
va sobrevolando el lago turbio en Tapaikuá
buscando la canoa de aquél Pedro
que hoy no está

Y su voz brincando en la ribera
despidiendo a un pescador
poniéndole un sombrero de llovizna
a su mirada tierna de un color sin definir

Saxo enamorado va arrullando
a un kunumí en el litoral
ciñéndole una falda almidonada
a la cintura alegre y torrencial
de su canción

Amaestra con ceniza su cabello al recitar
bajo un techo perfumado
de enramada de jazmín
con versos de maestra su lección de libertad

Gira una libélula en el viento
payesero de su voz
que se va extendiendo como un puente
uniendo las orillas del brioso Paraná

Hay un picaflor de mano diestra
entre sus dedos de cristal
rasgueando una guitarra correntina
con coraje
bajo el poncho soñador de un chamamé.

TODO
Dónde se esconde en tu presencia
el sol de ese crisol que hubo en tu boca
la horma de tu forma en la llovizna
la brasa que me abrasa al no tenerte

La luna en la laguna de la noche
la edad de la oquedad negra del monte
ayuno y desayuno en la impaciencia
de un manto en el encanto del silencio

Todo sos vos todo
la luna es una gran laguna y vos sos vos
la sombra que se ensombra
dentro de mi piel sos
vos tu piel clavel rabel y estero
y aguacero de miel sos vos

Un claustro de alabastro te recubre
y me ataca y se destaca en la penumbra
en la cuna en que se acuna la alborada
o en un astro en el camastro del ocaso

La tierra en que se aterra la sequía
el agua que desagua de un diluvio
la llama que me llama y ya no quema
el suelo en el que suelo yo entretenerme

Todo sos vos todo
la luna es una gran laguna y vos sos vos
la sombra que se ensombra
dentro de mi piel sos vos
tu piel clavel rabel y estero
y aguacero de miel sos vos.

METAMORFOSIS
a Raquel Escobar

.
El círculo es una serpiente
mordiendo su cola infinita
de un pólipo surgen medusas
y un gen multiplica el destino
la libre libélula cambia
su máscara en trampa traidora
los huevos de los anfibios
se engripan cantando a un lucero

No importa la forma en que luzca
un feto será un ser humano
tendrá en su adultez las arrugas
que arrugan su cuerpo primario

La oruga es después mariposa
y la rana fue ayer renacuajo
y un fértil espermatozoide
a un óvulo hará imprescindible
la bohemia cigarra holgazana
abandona su cáscara inútil
después de aturdir de nostalgia
los oídos calientes del viento

Qué importa el vestido de seda
a la mona si mona se queda
si uno más uno no es tres
que alguno lo contradiga

La raya es la frase completa
el punto es comienzo del trazo
el verbo es motor del sujeto
y el fin significa el comienzo
el agua desvirga a la tierra
y el aire es amante del fuego
sudores en metamorfosis
en la cama borracha del tiempo

Y vos y yo fuegos artificiales
volviéndonos uno en el humo
y flechas obesas de sol preñando a la luna.

KOREKO GUÁ
Ñaha"á Koreko guá
tuka’e trompo korá
tikichuela su señoría
matatí rurí rurá

El burrito del teniente
lleva carga y no lo siente
tororé tororé roré
cháke cháke oú kuré

Ñaha’á Koreko guá
tuka’é trompo korá
tikichuela gallito ciego
mburiká ñambohuguai
aní oú kukulelé
tendotá mburuvichá
omondáne nearambohá
cháke cháke señorá

Ñaha’á koreko guá
tuka’é trompo korá
tikichuela pelota muerta
ha valita jejoká
colerito y colerón
tan chiquito y tan ladrón
toky toky taisarambí
cháke cháke karaí

Ñaha’á koreko guá
tuka’é trompo korá
tikichuela ha libertado
séle séle ne mitaí

El que come y no convida
tiene un sapo en la barriga
ñaha’á píkali oji
cháke cháke oú paí.

OTRA CIUDAD
Andar por Asunción
como si fuera otra ciudad
indagando a su piel de alquitrán
por la sombra de algún naranjal
donde pueda el silencio abrevar
de sus hojas la soledad

Andar por Asunción
como si fuera otra ciudad
preguntándole a su catedral
por la hora inexacta del sol
perforando la carne al jazmín
de su rostro invadido de culpa
electoral

Andar por Asunción
como si fuera otra ciudad
sin su aroma social de azahar
con su historia ensuciada de hollín
y un tranvía exiliado que está
sepultándose en la impunidad

Andar por Asunción
como si fuera otra ciudad
sin arroyos
sin calma
sin fe
con su absurda borracha ambición
que destroza retazos de ayer
cuando fuera esperanza y augurio
de libertad.

MIL BANDERAS
Mil banderas
mil palabras en colores
mil metáforas de fuego
como dedos desprendiéndose de luz
como brasas de un brasero familiar
donde hierve la ilusión de progresar

Mil pañuelos
mil palomas asombradas
como brotes de esperanza
en cultivos que prometen germinar
en la calle interminable del saber
cuando amanece y no por mucho madrugar

Mil camisas
mil pandorgas en el cielo
como cuentos infantiles
donde se entibia el corazón
de los sueños que se vuelven realidad
cuando el pueblo se ha cansado de soñar

Mil clamores
porque el río está sonando
y si suena es porque siente
desgranándose en el pecho una canción
para ciegos que son ciegos al no ver
el camino que se hace al caminar

Mil abrazos
un millón de manos juntas
porque piden
porque quieren
conjugar el verbo ausente de tener
los bolsillos estallándoles de sol
al sentir que aún palpita el Paraguay.
.
ENLACE AL LIBRO:
de MARCELINO SCHMEDA HERNÁEZ.
.
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MARCELINO SCHMEDA HERNÁEZ - LOS DIENTES DEL TIEMPO. POEMAS Y CANCIONES / Comentario: ESTEBAN CABAÑAS

LOS DIENTES DEL TIEMPO.
POEMAS Y CANCIONES
de MARCELINO SCHMEDA HERNÁEZ.
marcelohernaez@yahoo.com
Editado con el apoyo del FONDEC.
Dirección editorial: VIDALIA SÁNCHEZ
Ilustración y tapa de CARLOS COLOMBINO.
Diagramación: BERTHA JERUSEWICH,
Corrección: DERLIS ESQUIVEL,
Editorial Servilibro,
www.servilibro.com.py
Asunción-Paraguay
Noviembre 2009 (128 páginas)

.
Los poemas de Marcelo Hernáez están escritos con manos de fuego, espantando ausencias. El disfraz detrás del disfraz, la sabana de esparto, algo que se agita sin puntos, que respira, el grito que se quiso guardar. La idea del pabilo que enmudece y sin embargo exige el nombre del corazón dormido. Un lenguaje ríspido, de palabras duras como el basalto para construir el equilátero salvaje de su poesía. ESTEBAN CABAÑAS

INDICE
PRESENTACIÓN
POEMAS: PUBERTAD / PENSAMIENTO / MABEL ARCONDO / OFERTORIO / INVOCACIÓN / SÓLO UN SER / MOTIVOS / AUSENCIA / MODORRA / CREPÚSCULO / MENSAJE / CAMPESINO / POEMUCHOS / FANTASÍA / OPERETA / POESÍA / MODESTIA APARTE / DECRETO OFICIAL / INDIFERENCIA / VÍCTIMA Y VERDUGO / ADJETIVOS / LETRA POR LETRA / EL BULTO / LIBERTAD / LOS DIENTES DEL TIEMPO
CANCIONES : LA ESPINA / LA ESTAFA / DE MEMORIA / SIN RÓTULO / RETAZOS / GALOPA AL TREN / REPATRIADO / ACRÓSTICO / EL NORTE DEL SUR / EL ESPEJITO / MERETRIZ / CÍCLOPE AZUL / PEPA PLÁ / EL VELERO / LA CORTINA / EL SUEÑO / TODO / METAMORFÓSIS / C.I. / IMÁGENES / EL CHANCHO / LA IGNORANCIA / OTRA CANCIÓN / GUITARRA Y LONJA / LA PIEL DEL TAMBOR / NANA AL REVÉS / AL YUYAL / PAN / UNO MÁS / N.N. / APARENTA SER / KOREKO GUA / LA FOTOGRAFÍA / ESPEJISMO / LA LOCA / OTROS RÍOS / OTRA CIUDAD / MIL BANDERAS / EL TUERTO / LAS COSAS / TEODORA / ASUNCIÓN / AL ANOCHECER / UNA CANCIÓN / DELIRIO / DESQUICIO / MONEDAS / LA SOMBRA / MUÑECA DE TRAPO / AUGUSTO ROA BASTOS / MANIFIESTO.
.

PUBERTAD
Nunca en remembranza el sordo calendario
de los relojes de arena
ni un baldazo de agua fresca en el verano

Un tumulto de azucenas
una aldaba de jazmín sonando
como un puño de metal en mis oídos

Sábana de esparto y clavel
mi adolescencia inacabable

La primera comunión disfrazando la infancia
y la primera tentación para ver sin esconderse
las cosas escondidas

Pluma y martillo la calle principal del barrio
todavía tengo en las pupilas
un hueco fotográfico y marrón
de tanto atardecer y tanto sol en las espaldas

A todos nos pasa lo mismo dicen las comadres
cansadas de sentarse en las veredas

Tres amigos se te mueren y una amiga

Te deja tu mujer en total chismorreo

Se escucha un balazo
que se incrusta en la pared como un portazo
y una pequeña sensación de adiós
crece en el hogar y entre las manos

Llegado el momento
un hombre cualquiera
débil y cansado
resplandece
de pronto languidece
se vuelve un hombre nuevo
y enloquece
se agita sin puntos
sin comas se anima
respira o ya casi ni respira
se desploma
se ríe locamente
se le cae el paladar
pues la última visión
de una sonrisa
se le ha vuelto incomprensible

La madura inmediatez de la ventana
revienta nuestros ojos
y se extiende la culebra del silencio
en el silencio
y amanece en los ojos de un niño
queriendo retomar del recuerdo
esa brillante forma de barro
que tiene el rostro de cada rostro
en su momento

Las uñas creciendo hacia adentro
para no lastimar
con un bulto de orgullo y mediodía
suplantando al estómago enfermo
aunque conforme

Y el pecho inundándose del vapor
de las muchas sucursales del pecado

La cáscara abandonada
de una gran enciclopedia
aborta su esperanza

Silencio
rubor
papilas gustativas de la lengua

Y un dolor de insuficiencia
al encontrar al cancerbero
muchas veces
preparando su emboscada
en la puerta del infierno.

INVOCACIÓN
Canta como cantan las ranas
después de las lluvias

Que salten tus dedos
rocen
humedezcan con saliva
la textura impasible
de mis párpados locos

No eres un pedazo de brillo
ni un empujón de luces desde un vidrio
a mis ojos vivos
ni la minúscula esfera del rocío
ni la pálida imagen de mi misma forma

Eres diferente

El campo no quiso bordar en mí
la madera de tus uñas
la morena idea de tu piel nerviosa
ni el botón de fuego de tus manos lentas

Intentaremos juntos sudar
con la misma intensidad de estrella
y con la misma calma con que a ti te ha amado
el sol
tejerá su duelo en mi piel desnuda

Ven
pedazo de yuyal y libro antiguo

Bésame

Porque puede ser que pronto
no te encuentre ya más
en los trozos de un espejo
que se ha roto de impaciencia.

SÓLO UN SER
a Lea Minta


A partir de ahora
tu nombre
dejará de ser algo especial
de ser laguna y ser sombra

Sencillo
como las cosas sencillas
vulgar
como cualquier margarita
y cualquier abecedario

No será ya un abogado
que defienda mi tristeza

Serás sin tu nombre
más simple que el más simple
capullo de anís
que se vende en el mercado

Más común que el kilo de carne
y el clavel como regalo

No estará ya entre nosotros
la foto de un bautismo
ni el arcángel de la guarda

Sin nombre policial o de aduanas

Sin sonido gutural
de dictaduras olvidadas

Serás sólo un ser...

Roto en jirones conmigo.

OPERETA
a José-Luis Appleyard

Hay un túnel en la tierra
en la maleza
por donde se destila
la caña fresca de un arroyo
para los borrachos de luna

Parece un tenedor albino
tendido
en esa comida vegetal
que su cauce ha fabricado
con su mango plano
apenas combado
y sus tantos dientes
arañando los helechos
de la arena fecundada

Tiene náufrago
un seno de mujer cobriza
(léase la roca)
acariciado por el agua

Más abajo
(siguiendo la corriente)
otro seno está escondido
bajo el líquido pañuelo

Significa un largo zaguán
de sábana
ondeando los puntos
de su tejido de hojarasca
en la sombra
remendado con sol
o con luna cuando luna

Seis meses se convierte el arroyo
en inmaculado corredor de hospital
(por el silencio)
y la otra mitad del año
quinientas mujeres parturientas
que no consiguieron lugar
en la Cruz Roja
patean el vientre de la tierra
(dígase el manantial)
aprovechando el ciclo de las lluvias
consiguiendo así
una múltiple parición de aguas
para ese surco adormecido
de selva y quietud

Muestra en su espectáculo primero
(cuando está tranquilo)
una calma ansiedad
y es transparente

En la escena segunda
se ausenta el culantrillo
de su bofetón de grifo sucio

De supuesto líquido potable
en su atarantada escenografía
cuando crece el venero principal
cuando muere su principio
sutil
de llovizna y canaleta

Y si es tumba es pues presiente
que también es nacimiento
o porque espera solamente
volver de nuevo a ser.

POESÍA
a Josefina Plá
.
Nació de una madre
que olvidó nacionalizar su vientre

No tuvo el cuello alto de encaje
de las prostitutas vehementes

Tuvo los pechos descubiertos
como rústicos limones
(sus cáscaras suaves)
de las vírgenes dubitativas
que olvidaron
seguro
patentar su inexperiencia

No tuvo el miriñaque exacto
ocultando su cadera sin nacer

Tenía porque habría que tener
tendría
un catálogo sintético
para el cuello largo del ejemplo
y a la nuca tener que abordar
quisiera
de un amigo
como a la popa insegura
de un velero
en la rada incierta
de una amnesia eterna

La palabra complicada
que no expresa el hecho simple

La ligereza de una uña que lastima
no lastima
si es que encuentra
el caparazón delicado
de la piel que se le ofrenda
con la ofrenda de un manto descuidado

Conoce bien a los poetas
conoce
al ciego
el del sillón marcado
con sus nalgas húmedas
de soledad de reuma

Conoce al de la barba copiada
de otra barba parecida
su lírico y bruto lenguaje

Matriarca mujer
poetisa paraguaya
por no tener el callo suficiente
para cruzar el mar
para morir donde su patria verdadera

Conoce a la poetisa casi ciega
de estirpe tuerta
que consigue alumbre en la farmacia
para el borde de sus ojos

Y a la otra conoce
la que azufre compra para el viento
la del vestido enorme
ocultando sus tetas caídas

E intuye la intención
de aquél que escribe mejor
que quien no ha escrito todavía

Y tenía que sentarse
que acostarse
que morirse
entre los brazos
de aquellos que quisimos poseerla

Tenía que morirse
porque así reviviría
y tendría excusas para andar por ahí
pidiéndole un autógrafo a la gente.
.

INDIFERENCIA
a Raúl de Laforet
.
Todo blando
todo blandamente blanco

Todo negro
las moscas que lo molestaban
mientras comía

La funda a los sillones de tapizado escarlata

Que la sangre no se vea

Todo sucio por dentro

Como empezando a descomponerse
su carne y su piel

Todo limpio por fuera

Una señora que maquilla cadáveres
vino de madrugada a taparle las arrugas
y dibujarle un rostro sereno

Todo oliendo a crisantemos

Todo oliendo a competencia de perfumes
entre quienes lo lloraban

Todo negro

Todo colorido en las coronas de flores
que sus amigos le enviaron

Todo silencio zumba el silencio

Todo cubierto de firmas negras
el álbum mortuorio
y el muerto tan tranquilo
como si nada le importara

LIBERTAD
a Carlos Colombino
.
El gris no es un color considerable
pues no puede parecerse a lo azul
de quien es libre

Puede ser azul la tinta de la aurora
aunque amanezca sonrojada la azalea
la manzana
y el alpiste marrón
de un canario amarillo

El mercado
el comerciante
la comida
lo que queremos comer a veces
que ni es pan ni es estofado

Aunque groseramente pobres
de alimento
la mandioca y la cecina
penden
de un sobrado en la cocina
y se les concede su importancia azul
como también al tinte de la tinta
que de adentro se derrama
cuando la mano casquivana
de un cobarde impotente
potente
nos destroza el raciocinio

Ese aroma que dejas
al pasar a mi lado
puede ser azul
y también la arquitectura
propicia para ti
sin piedras
sin lo frágil del hierro
sin cobre ni aluminio
ni bronce ni cinceles
(todo el tiempo lo derrumba)
simplemente
con la última palabra afectuosa
que me has dicho

Azul la libertad
mi presa compañera
visión interminable de pájaros celestes

Aves saliendo de las manos
y los ojos y la boca
endilgando un picotazo
a un general santificado

Mi ansiedad de mar
de azul marino
de aguamarina un mordisco
un alfiler de corbata
que prenderme de la lengua

Quiero una ilusión de realidad
aunque no pueda
sueltas ilusiones en la calle
en las rotas pupilas del fuego

Un límite de amor en las fronteras
dejar los colores tirados libremente
por ahí
para que el viento descifre su tenor

Azul la libertad a tus anhelos
y a los míos

Una cárcel inútil a los dedos

Y azul el tono del esmalte
en que forjar
desde el hombro a los talones
un armazón texturizado
de quieta identidad
galvanizada.


LOS DIENTES DEL TIEMPO
a Telésfora

Desnuda tu faz
con esta doctrina alfeñique
de pasto y rocío
y permíteme no hablar
de la tórtola renga
(paseandera cotidiana
del patio abandonado)
ni nombrar lapachos
ni rosas ni amarillos
ni rasgar por negligencia
las alas azules de la mariposa
tan azul que ya no existe

Dejemos matándose de risa
a los vástagos del viento
mordiendo con sus muelas impasibles
la comida indigestible del olvido
y llevemos el jazmín y la violeta
a enterrar con orgullo
entre los dientes del tiempo
para atarte fuertemente
entre la luna y el lucero

Para romper
en la cicatriz de una alborada
los vidrios de tus ojos
con el sol desesperante
de una lágrima furtiva.

.
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martes, 1 de junio de 2010

ESTEBAN CABAÑAS - ACERCA DEL TORTURADOR y UN CIELO… (Poesías) / Fuente: TRILCE - UNA REVISTA DE POESÍA - TERCERA ÉPOCA N° 25 /ABRIL 2009.


ACERCA DEL TORTURADOR y
UN CIELO…
Poesías de ESTEBAN CABAÑAS
(Enlace a datos biográficos y obras
en la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

.
ACERCA DEL TORTURADOR
.
A T. Escobar
.
De rostro a rostro
la estocada de una fija mirada.
Un rostro usado para verter
la huella desgarrada en el espacio.

Aquí el látigo de las lamentaciones
las cerradas ventanas
el cuarto de todas las heridas
la anorexia del tiempo
la imprecaución del ansia
y en medio de la habitación
un cuerpo
al que se le ha arrancado el rostro
sin ojos
sin orejas
sin nariz
sin labios
sin cejas.
Ya sólo se le reconoce la muerte.
El torturador inventa en ese circunloquio
la máscara completa.

UN CIELO...
Un cielo dos palabras
la ventana tiene dos palabras
el lápiz tiene dos palabras
la razón tiene dos palabras.

Dos palabras solamente
lo demás no importa.

Dos palabras unidas
por su hermoso sonido.

Un cielo abierto
el fondo de los árboles
tienen dos palabras
que te repito
sin que sea necesario decirlas.

.
Fuente:
CREACIÓN Y REFLEXIÓN
TERCERA ÉPOCA N° 25 /ABRIL 2009
Director : OMAR LARA
Organizado por JACOBO RAUSKIN,
Portada: ENRIQUE CAREAGA,
Asunción – Paraguay 2009
.
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