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jueves, 16 de diciembre de 2010

REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY - IV ÉPOCA – Nº 19 – NOVIEMBRE 2010. POETAS – ENSAYISTAS – NARRADORES - PALABRAS PRELIMINARES: EMI KASAMATSU / © Arandurã Editorial, Noviembre 2010.



REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY
IV ÉPOCA – Nº 19 – NOVIEMBRE 2010
POETAS – ENSAYISTAS – NARRADORES
© Arandurã Editorial,
Telefax: (595 21) 214.295
Asunción – Paraguay
Noviembre 2010 (197 páginas)


REVISTA del
PEN CLUB DEL PARAGUAY
A CENTRE OF INTERNATIONAL PEN



PALABRAS PRELIMINARES

Para el PEN Internacional, institución a la que estamos ligados como uno de los 144 centros PEN del mundo, el 2010 ha sido un año de muchos acontecimientos significativos y relevantes.
Uno de ellos ha sido el 76° Congreso Mundial del PEN Internacional que se realizó en Tokio, Japón, con la presencia de los delegados-representantes de 86 países del mundo. En el Salón auditorio de la centenaria Universidad de Waseda, de distinguida y meritoria trayectoria académica, fue el lugar donde se les dio la bienvenida a los escritores del mundo, por el Presidente del PEN Internacional, John Ralston Saul, anfitrión del evento, como el del PEN Club del Japón, Tadashi Atoda, y el Ministro de Asuntos Extranjeros del Japón. Katsuya Okada. Éste en su mensaje mencionó el valor del tema escogido para el presente congreso, que fue "El medio ambiente y la literatura. Qué se puede hacer con las palabras", y se refirió al mismo en los siguientes términos: Es un tema ambicioso y ajustado a la necesidad del tiempo y que los literatos puedan ayudar a resolver por medio de las obras literarias, este desafío tan importante y urgente de los seres humanos. Por su parte, el Presidente del PEN declaró: Este encuentro es la expresión del nuevo internacionalismo y una oportunidad para llevar adelante el lenguaje que nos hace libres para actuar.
Asimismo, en el mes de junio se llevó a cabo el encuentro del PEN a nivel regional iberoamericano en Santiago de Compostela, España; cuyo anfitrión fue el PEN Galicia, y congregó a escritores de los países de América Latina e hispanoparlantes. Se desarrollaron contenidos temáticos como: "Libere la Palabra", la III conferencia Bienal Literaria Internacional y la IV conferencia de la Fundación Iberoamericana del PEN Internacional.
El PEN Club del Paraguay estuvo presente en ambos encuentros de una manera activa y participó en los programas literarios y de las reuniones de delegados, los cuales contribuyeron al fortalecimiento de los vínculos, la comprensión y amistad con los distintos centros PEN del mundo.
Recientemente hemos recibido la feliz noticia que el escritor peruano Mario Vargas Llosa fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2010. El mismo se había desempeñado en el cargo del Presidente del PEN Internacional en los años 1976-1979. Vargas Llosa aludió en relación al PEN que: En tiempo de división entre países, el PEN es una de las pocas instituciones que se mantiene abierta para la comunicación. También, el escritor chino Liu Xiaobo fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2010, y había ejercido la presidencia del PEN de los escritores chinos en el exilio, con anterioridad a este hecho. Liu Xiaobo cumple 11 años de prisión por defensa de los derechos civiles y políticos, como también por realizar campañas para el logro de la democracia y los derechos humanos en China. A este respecto, Marian Fraser, presidenta del Comité de Escritores en Prisión, declaró: Debemos detener la práctica de ver las palabras como un delito.
Un acontecimiento internacional reciente fue la ceremonia de premiación del Concurso literario "PEN/ Edward y Lily Tuck para la Literatura Paraguaya", como el resultado del acuerdo entre el PEN American Center y el PEN Club del Paraguay. Este evento se realizó el 13 de octubre pasado, en el Centro de Graduados de la Universidad de Nueva York en EE UU de Norteamérica, en donde el escritor paraguayo Esteban Bedoya recibió el premio por su obra: "El Apocalipsis según Benedicto". El veredicto emitido por los miembros del jurado del PEN American Center fue como sigue:
Seleccionado de un campo nutrido de excelentes candidatos, el ganador del "Premio PEN/ Edward y Lily Tuck para las letras paraguayas año 2010" es "Apocalipsis según Benedicto", colección de cuentos de Esteban Bedoya. Al comité le incumbe elegir una obra que no sólo sea ejemplar del buen escribir, sino que honre la capacidad transportadora y transformadora de la Palabra en la amplia gama de la Palabra humana. Con "El Apocalipsis según Benedicto" estamos más que satisfechos de haber cumplido con esta labor. Entrar en estas páginas es recorrer un territorio a la vez acogedoramente familiar y seductivamente original. Es ser seducido por el léxico, de una cotidianidad luminosa, para de pronto encontrarse acometido de un humor punzante y despiadado. Y es, en última instancia, ser desafiado y respetado, no sólo como lector inteligente, sino también como aportador igual a una experiencia textual deslumbrante.
Le felicitamos a Esteban Bedoya el haber producido un texto que revela al Paraguay en su plenitud expresiva entre las letras de la humanidad.
A nivel nacional, celebramos la honrosa distinción del Premio Municipal en Literatura 2010 para nuestra apreciada socia Renée Ferrer por su obra "La querida", que le fue otorgada recientemente.
Con el presente ejemplar N° 19 de la revista del PEN Club del Paraguay, se podrán apreciar las distintas expresiones de la palabra humana hecha arte de una manera original y única, desde el universo callado y de infinitas creatividades de la mente y del corazón del escritor. La palabra se libera por medio de las opiniones y sentimientos expresados de una manera abierta, sin ser coartados ni cercenados por mezquindades ni la incomprensión. Está en manos de los escritores, el desafío de encontrar los senderos que conduzcan a la comprensión humana, la aceptación de la diversidad cultural inclusiva e incluyente como una realidad actual, tan necesaria para el logro de la paz en el mundo.
Quisiera concluir mis palabras agradeciendo a los escritores que colaboran en esta edición, a la comisión de redacción y, de una manera especial, a Cayetano Quattrocchi, quien desde el año 2002 colabora con el PEN Club a través de la Editorial Arandurã, y publica nuestra revista literaria. La misma es un sueño, un sueño hecho realidad, sostenido entre todos y nutrido por una tierra fértil y transformadora de las palabras, que devienen en arte.
Presidenta del PEN Club del Paraguay


POETAS
ACOSTA, Delfina
BAECKER, William
CARMAGNOLA, Gladys
CASOLA, Augusto
FERRER, Renée
GONZÁLEZ, Iván
MARTÍNEZ, Luis María
PINEDA, Oscar

//**//
DELFINA AGOSTA

LA ROSA DURA
El gallo soy de la veleta roja
que mira al Norte porque Norte soy.
A mi pueblo lo barre el mismo pueblo:
un viento malo con que al río voy.
La saeta del Este cuando gira
da vuelta al pueblo, al lirio y al convoy
del caballo al que subo al ser el día
para saber al irme en dónde estoy.
He plantado una estrella en el Oeste
que bajará a la noche. Te la doy
porque subes al Este cada tarde.
Yo te amaría, mas veleta soy.
El gallo fui de la veleta roja
que al Sur apunta pues al Sur me voy.
En su frío se templa mi poesía:
la rosa dura que ha de abrirse hoy.

ENEMIGO
Mi peor enemigo, tú que me amas
como una ciega lluvia que al caer
escampa, arrecia, escampa. Mi enemigo,
yo te corono amante, pueblo y rey.
Con una hiedra mis cabellos atas
y sabes del lunar que es mi clavel.
Cuando el jazmín de su rocío cuelga
y huele a flor pisada antes de ayer,
con la ronda impaciente de tus pasos
bajo tu sombra vengo a florecer.
Si no te amara, nunca te odiaría.
No te vaya, enemigo, yo a perder.
¿Quién me perdonará? ¿Por quién mis versos
caerán de mi tristeza en el papel?
Tú, mi enemigo. Yo, enemiga tuya.
La muerte no helará nuestro querer.

CUARTO AZUL
Somos amantes. Suelen los poetas
con infantiles coplas y sonetos
celebrar el tañir de las campanas
como la hora nupcial de nuestro encuentro.
Dirían más, pero se callan porque
se abrevia así el relato en dulce cuento.
Es la sombra que atiende el buen negocio,
madama de aire triste; los dineros
pagados por el cuarto azul agrandan
sus ojos apagados, mas los juegos
de los amantes en las escaleras
no la dejan dormir. Se siente el cielo
cuando en la calle oscura y sin un ánima
ya somos de la acera dos silencios
por una tos la culpa de un ladrido.
¡Qué accidente! ¿Quién más irá a saberlo?

//**//
WILLIAM BAECKER
OTRO ENCUENTRO

Un encuentro casual, y ya son varios:
entonces me pregunto
si todos los encuentros son casuales
o las casualidades se reiteran
porque hay algo de ti que necesito
o porque necesitas -como yo
un mucho de esperanzas.

Otro encuentro casual, y no es el mismo
de ayer o de anteayer: es otro encuentro
que agotado de tanta incertidumbre
nos consume de amor en un incendio.

AL SON DEL SAXO
(Y que rían los faunos
a la cálida luz del mediodía...)

Al son del saxo el sexo vibra
y es hoy el cuarto día
del sexto mes del año;
es junio, amor, mi cumpleaños,

(Y que rían los faunos...)
regálame el amor que tanto ansío
y hagamos del amor
un incendio infinito

(a la cálida luz del mediodía...)

Ya sé que sólo sexo
no es todo lo que tienes;
pero, vida, si a vida sexo induce,
vayamos a la vida.

(Y que rían los faunos
a la cálida luz del mediodía...)


//**//
GLADYS CARMAGNOLA

POEMA UNÁNIME
Jamás quise una letra sólo para mí.
Quiero un bello poema para todos.
Que el canto tuyo y mío sea
para todos.
Y que en nuestra canción riamos juntos
todos;
lloremos juntos
todos;
gritemos juntos
todos.
Que se abra a nuestra voz el oxidado,
enmohecido cerrojo
y brote la verdad que aprisionamos
todos.
Que irrumpa la verdad, aunque lastime
al arrancar la venda, nuestros ojos;
aunque destroce
a su paso los labios temblorosos.

Que viva libremente.
Que por fin aliviemos nuestros hombros.
Juntos.
Todos.
Llorar. Reír. Gritar nuestra verdad
todos.
Como lloran y ríen. Como gritan
los niños, los borrachos, los poetas y los locos.
De Un sorbo de agua fresca

RELATO

"Trajinando afanosas, las hormigas
llenaron de comida el hormiguero
mientras una canción las alentaba
desde el guayabo, desde el jazminero.

Repitieron hormigas y cigarra
todo el verano igual comportamiento.
Y aún casi inconclusa la faena,
sin avisar las visitó el invierno.

Protegidas del viento, las hormigas
calentitas gozaban de su almuerzo
cuando hambrienta y desnuda, la cigarra
les mendigó hospedaje y alimento.

(No hay moralista que no mencionara
a esta ejemplar artista con desprecio;
que de tamaña mezquindad no hiciera
reiterativo, pertinaz ejemplo.)

No consiguió canjear por sus canciones
ni un bocado, ni un pobre alojamiento:
Dios la encontró aterida al pie de un árbol
y comprensivo la llevó hasta el cielo.
Desde entonces el coro de los ángeles
cuenta con su violín y sus arpegios."

Espero comprobar alguna vez
que este relato es cierto.
De Un sorbo de agua fresca


AUGUSTO CASOLA

OTOÑO

La gente se va a dormir
en espera de otro día
sin preocuparse en decir
que en él habrá alegría
y es que nadie se confía
en la noche que es taimada
y tras un beso a la amada
muy bien puede hacer sufrir.

La aurora está lejana y todo es sólo noche
la calle, los zaguanes, los árboles, la esquina
el breve estruendo creado por un coche
que va despavorido huyendo de la inquina
presente en el silencio cargado de reproche
y oscura lobreguez de luna blanquecina
resumen de nostalgias que en el sueño se olvida
cual de pronto se olvida transitar por la vida.

Hoy comienza el otoño y entre frescos suspiros
del sur el viento abate del calor su agonía
que el verano huyente mantiene en sus giros
el abrazo ardiente de un sol que porfía
por seguir con su agobio que a veces con rugidos
la tormenta quiebra con su algarabía
de relámpago y trueno y lluvia sobre el suelo
que aroma olorosa a la tierra en duelo.

Lejos la madrugada cruza la noche entera
entre calles vacías hacia la aurora nueva
y arenilla pasajera
y un papel que el viento eleva
en tanto con su manto abriga a los amantes
que sin remordimientos ni penas turbadoras
se entregan a la noche mientras pasan las horas
y el otro día llega en avances constantes.


//**//
RENEE FERRER

LAS LUCES
Las luces son ojos girando sobre las columnas heladas
de la ciudad,
dan vueltas en las órbitas que codician su resplandor
mortecino;
el oleaje es una protesta que no se gasta
en la otra orilla del mar.
Interfieren con el recuerdo.
Ciertas imágenes planean como pandorgas sin cola
en un campo baldío;
en una pava hierve el agua para el café,
y ella,
desgreñada y triste,
deambula amparada por el cansancio;
los ruegos son manzanas de otro tiempo,
frutos que la vida ha podrido:
la caricia se bate en retirada
o ni siquiera se insinúa;
un monosílabo rebota en la quietud,
en la irrevocable ausencia.

Aquellas luces
-láminas de sol en las ventanas enrejadas-
se han puesto a girar como carruseles
de donde arrojaron
su nombre;
como orugas resplandecientes se meten en la piel
empollando una peste de nostalgia,
insertan su lengua en el invierno,
en el arduo olvido.
El presente ciega como una navaja clavada entre las
cejas desde este lado del mar;
como terrones de neón amargan el café en un jarro
de hojalata.
En todos los jarros de hojalata
las luces intocables amargan en café.
 Alcatraz, 1995
(Del libro El resplandor y las sombras, 1996).


IGUALES

Entrelazados en el silencio,
debemos entenderlo;
somos iguales todos
creados para un norte incandescente
con la misma arcilla de los tiempos.

Diferentes, tal vez,
en el matiz que ponen los defectos
o el distinto color de nuestros cuerpos.

Sentirse acantilado que no rompe
el soplo huracanado de los vientos.
Oh, error trascendental que nos denigra.
Qué tristemente lejos de la aurora
boga este barco nuestro hacia las sombras.

Debemos entenderlo, alma pequeña,
estamos destinados a arrancarnos
esta adherida imperfección doliente,
perderla por caminos siderales,
ahogarla en torrentes ancestrales
hasta que sepultemos los rencores
en los pozos oscuros que separan
la vida de la nada.
En la quietud íntima del ser,
reconozco de otras multitudes
la ronca soledad;
distintas solamente
por los tristes desvelos del destino,
iguales en el fin y en el principio
de un mismo derrotero peregrino.
(del libro Peregrino de la eternidad, 1985)


JARDÍN

Jardín, en ti la dicha,
el verdor de la pradera diminuta,
la quietud de la tarde.

En ti se sueñan en verano la cálida caricia y el beso,
el jugoso sabor de las naranjas,
la sombra candente del estío
en las siestas amarillas de diciembre.

Jardín, no eres la mera palabra que
vibra con tintineo de campanilla,
la simple palabra,
sino un poema de vida,
un vuelo de mariposas hamacando en el aire
luz, risa, cantar,
un nítido recuerdo de infancia.

No te quedes estático a mis ojos,
extiéndete rompiendo los cercos de las casas,
inunda la ladera del mundo,
y nace y ríe en los lechos de los niños
del Vietnam agonizante,

Jardín, jardín de tréboles,
avasalla la tierra
como enredadera enamorada
hasta cubrir los campos de batalla
y multiplicar los panes en las bocas.
(Del libro Voces sin réplica, 1967)


//**//
IVÁN GONZÁLEZ
ESCAPARATES
"En un mundo cada vez más consumista, cabe preguntarse qué ponemos de nosotros en los escaparates de la vida para que la gente nos vea y compre, y qué pone la gente para que la veamos y compremos. He aquí estos poemas breves que recogen, como pequeñas imágenes, mis escaparates y los de otra gente, como convivientes de un mismo shopping mall".

22.06.2008
VOLVER
del silencio a la voz
una estación ha pasado
camino las calles con el sol
entre los dedos
y en los escaparates
rostros que dibujar

23.06.2008
ES DECIR
tu reflejo me seduce
de improviso
estás ahí
desde cuándo
estoy ahí
desde cuándo
el cristal ilumina tu sonrisa
mi sonrisa
la gente sólo pasa

24.06.2008
HAY LABIOS
pintados en los maniquíes
hay zumbidos
de abeja en los comedores
hay tarjetas
que compran a plazos la vida

hay pasos
que no se detienen en ninguna vitrina
hay sueños
que ven desde afuera cómo ríe la gente
hay miradas
que bajan miradas que suben y rostros
esquivos
hay la mar
de cosas que caben en muy pocos bolsillos
hay silencios
que duelen en los corazones
hay esperanzas
chiquitas jugando en el parque
y hay te quieros
que buscan te quieros
y almas
que vagan desnudas sin hallar abrigo
y dos
que se toman las manos sin miedos
dos que son todo en su mundo

28.06.2008
Buscás una voz
entre las góndolas
una voz
de pan caliente
queso y vino
una voz que aquiete
tu carrusel de agonía
pero no hay voz
sólo un silencio
plástico.


//*//

LUIS MARÍA MARTINEZ

PAÍS

Con dos poderosos ríos.
Con el furor en la arena.
Con verde y verde en las venas.

Desangrado en turbias guerras.
Y combatiendo en los bosques.
Y en colinas persistentes.

País poderoso y rudo.
Con pies de arena y de sangre.
Con voz de extendido arroyo.

Que le quiten la mordaza.
El látigo que le dio en la carne
y la otrora oscura valla.

País purísimo y recio.

Con el olor del estero.
Con el asombro en el rostro.
Con el verdecer del campo.
Con el verde en la arboleda.

Déjenlo que viva libre.
Que no le arrasen sus bosques.
Que no le arruinen sus ríos.
Que el pueblo pueble sus días.
Que la corrupción no impere.

País poderoso y puro.
Con el poder de sus ríos.
Con el pudor de lo verde.
Con su rumor detenido
y su arrojo acoyuntado.

ESTE PAÍS

Este país casi nuevo
tiene alondras y tiene pumas.
Para cantar: muchos trinos.
Para atrapar recias zarpas.
Tiene agallas
y muchos ríos.
Ya no cabe el trino oscuro
ni la oscura mansedumbre.
Maduró como madura
la naranja con el tiempo.
Tiene la aurora, es lo cierto,
cual girasol que delira.
Este país ya no puede
arruinarse en turbia espera.
Debe ponerse las botas
de siete leguas de rayos.
Que marche a buscar el tiempo
en que amanezca su pueblo
que está morando en los campos.
Que impere el grito libre,
por fin,
y el movimiento en el trueno.


//**//
ÓSCAR PINEDA

VEN, VENTE...

Ven, vente ... que me muero por verte.

Ven... no importa que traigas o no,
Las flores de la primavera,
Las aguas de Siloé,
De la cruz la vera,
O el arca de Noé...

Las joyas del oriente
El vino divino de Caná
Los misterios de Samarcanda
O la luz del sol poniente...

Sólo ven...
No importa que traigas o no
Los diamantes de la India
Los presagios de Visnú
Los tules de Cachemira,
O los chales de tisú...

La rosa gitana de Carmen
La sabiduría de los griegos
La creencia de los agnósticos,
O la visión de los ciegos...

Ven, sólo ven...
No importa que traigas o no contigo
El palio del monseñor...
El cimbreo de la odalisca,
El gorjeo del ruiseñor
O la espada del que conquista...

El humor de Tartufo
El limo del Nilo
El arco del triunfo
Manzanilla, ruda y tilo...

Ven...
No importa que cargues contigo
El poderoso trono inglés
El exquisito diseño de Italia
Las melodías de Falla
O el refinado gusto francés

El diáfano azul del cielo
El plañidero sonido del ego
La trama entramada de Quevedo
O el rojo matiz del fuego...

Ven, vente que me muero por verte...
No me importa niña hermosa,
que me des la vida y la juventud
Con tal que con una sonrisa y una copa,
en medio de los pétalos de la rosa,
y con un mohín que sonroja,
estés Tú...
Ven, vente, que quiero tenerte...


//**//
ENSAYISTAS
BARRETO, Maribel
DE PAULA GOMES, Abelardo
KASAMATSU, Emi
LIVIERES BANKS, Lorenzo
MARTÍNEZ, Luis María
OLIVEIRA Y SILVA, Francisco
RIERA HUNTER, Genaro
TALAVERA, Lourdes

//**//
NARRADORES
AQUINO AUGSTEN, Princesa
BEDOYA, Esteban
BOGADO, Catalo
CASOLA, Augusto
DE URRAZA, Juan
PÉREZ REYES, José
PINEDA, Óscar

LOS AUTORES

 (ENLACE AL ESPACIO DE LOS AUTORES EN LA GALERÍA DE LETRAS DEL http://www.portalguarani.com/ DONDE ENCONTRARÁ MÁS INFORMACIÓN SOBRE DATOS BIOGRÁFICOS Y OBRAS REGISTRADAS)






















DELFINA ACOSTA. Nació en Asunción (1956), pero su infancia y su juventud pertenecen a Villeta, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Su primer poemario Todas las voces, mujer... obtuvo el Primer Premio "Amigos del Arte". En relación con este libro cabe mencionar que el mismo figura entre las obras más consultadas de la Biblioteca Virtual de Cervantes. Integró durante mucho tiempo el Taller de Poesía "Manuel Ortiz Guerrero" y dio a conocer algunas obras poéticas en publicaciones colectivas del citado Taller. Publicó el poemario La cruz del colibrí, que lleva prólogo de la poetisa Gladys Carmagnola. Reunió sus cuentos que obtuvieron premios y menciones en concursos literarios en el libro Romancero de mi pueblo.
El viaje ganó el segundo premio "Federico García Lorca". Romancero lleva prólogo del crítico y poeta Hugo Rodríguez-Alcalá. Dio a conocer un poemario llamado Versos esenciales, dedicado íntegramente a honrar la memoria del gran poeta chileno Pablo Neruda. Fue presentado al público paraguayo en 2001, en la embajada de Chile en Paraguay. Varios ejemplares del poemario se encuentran en exposición permanente en la casa museo Isla Negra. El PEN Club del Paraguay otorgó al libro el Primer Premio destacando su elevado vuelo lírico y su lenguaje universal. Su último libro, que ahora edita Portal de poesía, lleva el nombre de Querido mío: y es best sellers en Asunción, ha recibido el premio “Roque Gaona 2004”. Sus obras (cuentos y poesías) están incluidas dentro de numerosas antologías nacionales y extranjeras. En el año 2007 publicó su poemario Versos de amor y de locura.

PRINCESA AQUINO AUGSTEN. Nació en Clorinda (Argentina) el 18 de mayo de 1964. Cursó estudios en Argentina, Alemania, Italia, España y Paraguay.
Publicó Pescando Estrellas y aprendiendo a volar en coautoría con su hijo Rodrigo Hamuy Aquino (2000).
Participó del Taller de cuentos del escritor Eduardo Gudiño Kieffer en Buenos Aires y del Taller de Cuentos de Renée Ferrer, siendo cuentos suyos seleccionados para los libros Primera Cosecha y Siembra y cosecha, en el 2001 y 2002 respectivamente publicados por la AECI y la Embajada de España. En el 2004 publica Cuentos perversos de suicidas y sexo. Es miembro de EPA (Escritoras Paraguayas Asociadas).

WILLIAM BAECKER (1943) nació en un pequeño poblado de las tupidas selvas del Mato Grosso, Brasil, pero reside desde muy joven en Paraguay, donde ha desarrollado su labor literaria. Miembro de la Sociedad de Escritores del Paraguay y del PEN Club Paraguayo. Jurado de varios concursos literarios. Su obra se halla dispersa en diarios y revistas especializadas. Ha publicado los poemarios:
En una lejanía, En este Memorial, Cuando cesan los sueños, Era un simple cariño, No hace falta decirlo. Tiene publicados, además, algunos textos sobre temas filatélicos.

MARIBEL BARRETO. Educadora de larga trayectoria en el escenario nacional. Maestra Normal y Profesora normal superior. Licenciada en Humanidades de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción. Máster en Letras por la Universidad del Norte. Actualmente ejerce las cátedras de Teoría Literaria, Lengua Castellana, en la Carrera de Letras, de Ciencias de la Comunicación y Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción. Es miembro de EPA (Escritoras Paraguayas Asociadas). Es socia del PEN Club del Paraguay. Coautora de la Antología Poética del Paraguay desde sus orígenes, bajo la dirección de Raúl Amaral. En el campo literario tiene publicadas varias obras: La otra orilla y otros cuentos (2000), El gigante del cerro y otros cuentos (2001), El país de las aguas (2002), Rondas infantiles (2004), Micolin (2005), El cumpleaños de Chanchín (2005), Los cuentos de María Julia (2008), Código Araponga, su primera novela, en que pretende pintar un fresco sobre el Paraguay de las décadas del 60 y 70, obra galardonada con el premio "Bienio 2004-2006", del PEN Club del Paraguay y el Instituto Paraguayo Alemán "Goethe Zentrum"; El retorno de Araponga (2007), Desde el silencio (2007).

ESTEBAN BEDOYA. Nació en Asunción el 25 de abril de 1958. Muy joven viajó a la Argentina con su familia, donde concluyó los estudios universitarios con el título de arquitecto. Obtuvo premio de la Asociación Latinoamericana de Poetas (1982) y de la Editorial Helguero (1983). Lleva publicados los siguientes títulos: La fosa de los osos (2003), cuentos y relatos, traducidos al francés y alemán; Los malqueridos (2007) y El Apocalipsis según Benedicto (2008).

CATALO BOGADO BORDÓN. Nació en Villarrica (1955). En julio del 2001, la Municipalidad de Asunción le otorgó la Medalla de Honor al Mérito Ciudadano por su aporte a la cultura ciudadana. En abril del 2003, la Municipalidad de la ciudad de Villarrica del Espíritu Santo lo declaró Hijo Dilecto de la ciudad. Algunas obras publicadas: La estatua el invierno y las palomas. Poemas. Bs. As., 1977. Los hombres del sur. Poemas. Nueva York, 1987. Iluminada orilla. Poemas, 1989. El amor de la memoria. Cuentos, 1993. Por amor y otros cuentos. Cuentos breves, 1994. Antes del amanecer. Poemas, 1998. Antes del amanecer, 2da. Edición. Poemas, 2000. La noche de los francotiradores. Cuentos, 2000. Memoria de la soledad. Novela breve, 2001. Coronel José Félix Bogado. Biografía, 2002. Ortiz Guerrero, Poeta y Ciudadano. Biografía, 2003. Natalicio Talavera. Biografía, 2003. Cristo ya no vive aquí. Cuento-poema, 2003. Tres hombres ilustres. Biografías, 2003. José Asunción Flores, música y letra. Biografía, 2004. Ebrio de azul. Biografía novelada de Ortiz Guerrero, 2004. En el 2006 publicó Arsenio Erico, el ángel que jugó para los diablos, en coautoría con Gilberto Ramírez Santacruz y Crónica de un sobreviviente del Ycuá Bolaños.

GLADYS CARMAGNOLA. Nació en 1939 en Guarambaré, su Territorio esmeralda. A su primer poemario, Ojitos negros, aparecido el 13 de abril de 1965, ha seguido más de una veintena: Lazo esencial, A la intemperie, Igual que en las capueras (Premio José María de Heredia de la Asociación de Críticos y Comentaristas de Arte de Miami, 85), Depositaria infiel, Un sorbo de agua fresca (Premio Municipal de Literatura, 1996), Río Blanco y antiguo, Un verdadero hogar, Banderas y señales, Poema de la celebración, Una rosa de hierro... y para niños: Lunas de harina, Paseo al zoológico... Es docente y editora responsable de las Colecciones Corcel de poesía, y Piolín, de literatura para niños. Su obra poética de más de cuatro décadas, ha merecido numerosas distinciones del país y del exterior.

AUGUSTO CASOLA. (Asunción, 1944).   Obras publicadas: El laberinto (novela, 1972. 1er. Premio concurso PEN Club del Paraguay y Cámara Paraguaya del Libro). 27 Silencios (poesía, 1975). La catedral sumergida (cuentos, 1984). Tierra de nadie - ninguém (novela, 2000). Segundo horror (novela, 2001. 1er. Premio "Roque Gaona 2001"). Tiempo (poesía, 2002). Masonería y profanidad (Ensayos, 2005). Firracas y pandorgas (Cuentos, 2006). El Stradivarius (Cuentos, 2009) y Ese pedazo de tierra mío (Poesía, 2010). Augusto Casola es miembro del PEN Club del Paraguay desde 1973. Ocupó los cargos de Tesorero, Secretario General y Presidente del Club, entre los años 2001/2007. Es además socio fundador de la Sociedad de Escritores del Paraguay. Actuó de jurado para varios concursos literarios. Tiene algunos cuentos premiados como El padre del Luisón (Instituto Nacional del Libro Español, INLE, 1972), Todas las mujeres, Elvira (Mención Cooperativa Universitaria, 1986), L  a Princesa (1er. Premio Cooperativa Universitaria, 1992), El muerto (1ª. Mención del 4° concurso del Club Centenario, 1994), El tercer día (1er. Premio del 13er. Concurso de Cuentos del Club Centenario, 2007).

ABELARDO DE PAULA GOMES. Nació el 02-10-24 en Pernambuco, Brasil. Estudió Humanidades y Filosofía en el Seminario de Olinda, Brasil. Es licenciado en Letras Clásicas por la Universidad de Brasil, en Rio de Janeiro. Realizó varios cursos de posgrado sobre Literatura y Educación en el Brasil. Curso Literatura Griega con el Profesor Pierre Grimal en La Sorbona, París.
Tiene publicados varios ensayos, en revistas culturales del Paraguay. Es Catedrático Universitario, Pedagogo, Conferenciante, estudioso de la Antropología Religiosa y Ensayista. Miembro de la Sociedad de Estudios Clásicos de París y del PEN Club del Paraguay, entre otras instituciones culturales.

JUAN EDUARDO DE URRAZA (Jeu Azarru). Nació en Mar del Plata, Argentina, en el año 1974, pero reside en Asunción, Paraguay, desde 1976. Es ingeniero en informática, locutor, escritor, profesor universitario y fotógrafo amateur. Tiene realizados postgrados en Didáctica Universitaria y en Formación Ético Teológica, así como cursos de especialización en Tokio (Japón), Rosario (Argentina) y Cuzco (Perú). Actualmente se halla realizando una Maestría en Ingeniería de Software en la Universidad de La Plata, Argentina. Participó en la creación de las primeras revistas digitales del país y fue editor de ellas ("Delta" e "Hypermedia").
En el ámbito literario se destaca principalmente por la narrativa de ficción científica y fantástica, tanto en relatos breves como novelas. Posee además publicada poesía. En diciembre del 2002 obtuvo el tercer puesto en el "1° Concurso Nacional Nuevos Talentos de la Literatura - SEP 2002 Poesía". Con su libro de relatos "Verdades Futuras y Mentiras Antiguas, escritas en un Presente Incierto" obtuvo dos importantes premios: una mención de honor en el Premio "Roque Gaona 2003" y el 2°puesto del "Premio Municipal de literatura 2004".

RENÉE FERRER. Nació en Asunción, Paraguay. Es poeta, novelista, cuentista, dramaturga y Doctora en Historia por la Universidad Nacional de Asunción. Algunas de sus publicaciones son: Las andanzas de un anhelo, Asunción, 2003; Itinerario del deseo -Itinerary of desire, Asunción, 2002; La colección de relojes (teatro), Asunción, 2001; Las cruces del olvido, Asunción, 2001; Desmenuzando cuentos, Asunción, 2001; Poesía completa hasta el año 2000,   Asunción, 2000; La seca y otros cuentos, Asunción, 1986; Vagos sin tierra, Asunción 1999; El ocaso del milenio, Asunción, 1999; Survivor - Sobreviviente, Asunción, 1999; Desde el encendido corazón del monte - Ka'aguy pa'u rendy ruguaite guive, Asunción, 1998; La mariposa azul y otros cuentos - Panamby jovy ha ambue mombe'uranguera, Asunción, 1997; El resplandor y las sombras, Asunción, 1996; La voz que me fue dada (Poesía 1965-1995), Asunción, 1996; Itinerario del deseo, Asunción, 1994, 1995, 1996; Desde el encendido corazón del monte, Asunción, 1994; Por el ojo de la cerradura, Asunción, 1993; El acantilado y el mar, Asunción, 1992; De lugares, momentos e implicancias varias, Asunción, 1990; Viaje a destiempo, Asunción, 1989; Los nudos del silencio, Asunción, 1988, 1992, 1998, 2000, 2003.

IVAN GONZALEZ. (Asunción, 1966) Como poeta, ha publicado Veredas (Asunción: Loma Clavel, 1992 con Alberto Luna y Roque Jara), Solo de papel (Asunción: El Augur, 1996; Asunción: Arandurã, 1999 y 2002), Curuvica de río (Asunción: Arandurã, 1999), Sol y luna (Asunción: Arandurã, 2000, con José Antonio Alonso).
Sus poemas han sido incluidos en periódicos y revistas nacionales, así como en el libro Sin fronteras 1 ý: pequeña antología de poetas jóvenes uruguayos y paraguayos –publicación al cuidado de Luis Marcelo Pérez y María Eugenia Ayala Cantero (Asunción: Arandurã, SEP, AG Ediciones, 2004).
Se desempeña como docente, investigador socioeducativo, y realiza diversas funciones en la gestión editorial y cultural. Es miembro del PEN Club del Paraguay y de la Sociedad de Escritores del Paraguay.

EMI KASAMATSU. Nació en La Colmena, en la primera colonia japonesa en el Paraguay. Es ensayista, investigadora, cuentista, poeta y conferencista internacional. Realizó sus estudios principales en la Universidad Nacional de Asunción con una Maestría en Género y Desarrollo, la licenciatura en Letras y postgrados en Metodologías de la Investigación. Cursó sus estudios de Antropología y de Gobernabilidad y Liderazgo en las Universidades de Ecuador y de España. Lidera en varias entidades culturales y de voluntariado en el país para un desarrollo sustentable de áreas marginales sobre todo de mujeres. Es socia de la Sociedad de Escritores del Paraguay, Escritoras Paraguaya Asociadas y la actual presidente del PEN Club del Paraguay. Obras: La presencia japonesa en el Paraguay por la Universidad Católica, Historia de la Inmigración japonesa en las Américas. Edit Servilibro. En New Word, New Lives por la Universidad de Stanford, USA, en Enciclopedia of Japanese descends (Inglés y japonés) publicados en USA y Japón. Artículos en las páginas web "Discover Nikkei" en USA y en las revistas de las universidades e instituciones culturales del Japón. En seis libros del Taller Cuento Breve y las revistas del PEN Club del Paraguay desde el año 2002.

LORENZO LIVIERES BANKS (1927). Escribano Público y destacado intelectual, autor de varios libros y artículos filosóficos, jurídicos, políticos, históricos, etc. Ex Directivo y miembro de varias sociedades culturales (Pen Club del Paraguay, Sociedad de Escritores del Paraguay, Centro Cultural Paraguayo Americano, Instituto Cultural Paraguayo Alemán, Academia Paraguaya de la Historia, Centro Paraguayo para la Promoción de la Libertad Económica -CEPPRO). Ha sido distinguido por el gobierno de la República Federal Alemana con la condecoración VERDIENSKREUZ 1 Klasse en 1992. Es el ganador del Premio Bienio 2006/2008 instituido por el PEN Club del Paraguay y el Instituto Cultural Paraguayo Alemán Goethe Zeutrum (ICPA-GZ).

LUIS MARÍA MARTÍNEZ. Nació en Asunción el 21 de junio de 1933. Publicó una veintena de poemarios entre los que pueden mencionarse Armadura fluvial, Ráfagas de la tierra, Arder es la palabra, Perpetuamente alondra, Pertenece al amor, Persona y tiempo, Merece el caballo verde, El libro de las letanías. Dirigió la Revista de Cultura Estudios. Fue presidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay y del PEN Club del Paraguay. Ensayos: El trino soterrado, aproximación a la historia de la poesía social del Paraguay, en dos tomos. Cuadernos de Notas (2002). Periodista Inoportuno (artículos), 2006. Esperar la tormenta (2007). Publicó además innumerables cuentos en revistas y diarios. Ha publicado recientemente voluminosa antología de la poesía social del Paraguay.

FRANCISCO OLIVEIRA Y SILVA. Nació en 1941, es Psicólogo clínico y Profesor de Relaciones Humanas en la Universidad Católica. Escribe desde la adolescencia. Publicó dos poemarios: Ruta de luz (2002) y Más allá de tu barro (2004). Su último libro es un estudio denominado Lo que no dice la Biblia (2008).

JOSÉ PÉREZ REYES. Asunción (1972).    Escritor, Abogado, Profesor universitario. En Bogotá, declarada Capital Mundial del   Libro 2007, con el certamen cultural británico Hay Festival, es elegido por el jurado de Bogotá 39 como uno de los escritores menores de 39 años más destacados de América Latina. Obras: "Ladrillos del Tiempo" (2002) y "Clonsonante" (2007), ambos libros publicados por Editorial Arandurã. Otros cuentos fueron publicados en "Antología del Cuento latinoamericano", Ediciones B (2007) y en "Nueve cuentos nuevos", Editorial Alfaguara (2009).
Sus cuentos han sido incluidos en antologías internacionales por editoriales de Colombia, México, Argentina, Portugal y España.

OSCAR PINEDA. (Asunción, 1967) Diseñador Gráfico y Editorial, trabaja para Dirección General de Currículum, Evaluación y Orientación y en el Centro de Innovaciones e Investigación Educativa del MEC.
Estudioso de la Historia en general y de la Historia Militar en particular, tiene en su haber numerosos escritos como ser "Los Guaraníes, los Jesuitas y las Misiones del Paraguay", "Así fue la Revolución Rusa" y el trabajo en formato enciclopedia "Grandes Líderes Militares de la Historia", un apasionante recorrido por cinco mil años de encuentros bélicos a través de 212 biografías de connotados maestros de la guerra.
Obtuvo una Mención de Honor por el jurado de la 13° Edición del Concurso de Cuentos Club Centenario por el escrito "Camille". En el 2005 ganó el Primer Premio en el Concurso de Cuentos Jorge Ritter organizado por La Casona Coomecipar y Servilibro con el escrito "Los Idus de Marzo".
Trabaja actualmente como coguionista de la serie documental "Libres para contar nuestra historia" (basado en parte en capítulos de su obra "Los Paraguayos, la Estirpe de los Soriano") dirigida por el cineasta paraguayo Ray Armele.

GENARO RIERA HUNTER. Nació en Asunción. Psicólogo-Psicoanalista. Egresado de la Universidad Católica "Nuestra Señora de la Asunción". Colaboró en la formación de la Asociación Ágape Psicoanalítico Paraguayo, que dirigió inicialmente. Coordina los Ágapes Culturales Psicoanalíticos.
Fundó con otros y dirigió la ONG ATYHA (Alternativas en Salud Mental). Miembro fundador de Amnistía Internacional Paraguay. Miembro de la asociación Amigos del Arte, Ateneo Cultural "José Asunción Flores", Sociedad Científica del Paraguay, Ateneo Paraguayo, PEN CLUB-PARAGUAY, Foro Cultural Permanente. Publicó artículos y ensayos en revistas de la especialidad. Compilaciones y colaboraciones en: Convulsiones de hoy y propuestas, Análisis de la violencia política y Los autores sociales: Salud integral. Recordando a Flores (acto de creación y psicoanálisis). Donde nacen las aves, poesías, en coautoría. Los motivos del oasis, Desplegando mi ser, poesías, en colaboración con Gloria Marecos. CD poemario: Tres poetas callejeros, en colaboración con Aurelio González Canale y Ricardo de la Vega. Colaborador del suplemento cultural de ABC Color, de la revista ARTE Y CULTURA y de la revista PEN Club-Paraguay. Editó tres CD de Guaranias: El Lamento del Pilcomayo, Asunción auténtica y Guaran.

LOURDES TALAVERA. (1959) Asunción Médica - Pediatra, Docente universitaria/ Investigadora, Narradora - ensayista. Miembro de la comisión directiva del PEN Club del Paraguay. Socia de la Sociedad de Escritores del Paraguay - SEP; Escritoras Paraguayas Asociadas - EPA.
Obras: "Junto a la ventana"; "Zoológico Urbano"; "Afinidades Furtivas"; "Sabor a algarrobo" (Libros de cuentos y relatos).
El cuento "El desalojo" fue seleccionado y publicado en: "Revue Litteraire Bilingue Frangaise -espagnol" N° 27 "Arcoiris". Una mención de honor recibió su obra "La revancha" en el 7° Concurso de cuento corto "Jorge Ritter"- Coomecipar. Ensayo "Aportes de las mujeres al cuento en Paraguay desde los años ochenta a la actualidad" en: "Crónicas y ensayos paraguayos de ayer y de hoy" de Teresa Méndez Faith; otros ensayos y cuentos fueron publicados en números anteriores de la Revista del PEN Club del Paraguay como asimismo en antologías nacionales e internacionales. Publicaciones en: http://www.letras-uruguay.com/ / http://www.portalguarani.com/ .

INDICE GENERAL
MENSAJE DE LA PRESIDENTA DEL PEN
LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA EN EL PARAGUAY
POETA
DELFINA ACOSTA : LA ROSA DURA / ENEMIGO / CUARTO AZUL
 WILLIAM BAECKER : OTRO ENCUENTRO / AL SON DEL SAXO
 GLADYS CARMAGNOLA : POEMA UNÁNIME / RELATO
 AUGUSTO CASOLA : OTOÑO
 RENÉE FERRER : LAS LUCES / IGUALES / JARDÍN
 IVÁN GONZÁLEZ : ESCAPARATES
 LUIS MARÍA MARTÍNEZ : PAÍS / ESTE PAIS
 ÓSCAR PINEDA : VEN, VENTE
ENSAYISTAS
MARIBEL BARRETO : DOSCIENTOS AÑOS DE PATRIA Y POESÍA
 ABELARDO DE PAULA GOMES : LA EDUCACIÓN EN LA ANTIGUA ATENAS
 EMI KASAMATSU : LA LITERATURA FEMENINA DEL PARAGUAY
LORENZO LIVIERES BANKS : NOTAS PARA UN ANÁLISIS DE LA HISTORIA POLÍTICO SOCIAL PARAGUAYA (Segunda parte)
LUIS MARÍA MARTÍNEZ : MOISÉS S. BERTONI, CIENTÍFICO Y POETA DE LA NATURALEZA Y SOÑADOR SOCIAL
 FRANCISCO OLIVEIRA Y SILVA : "ESE PEDAZO DE TIERRA MÍO"
 GENARO RIERA HUNTER  : LA VIRILIDAD ANDA SIN NORTE
 LOURDESTALAVERA : LITERATURA HEBRA Y MEMORIA HISTÓRICA
NARRADORES
PRINCESA AQUINO AUGSTEN : PANTA REI
ESTEBAN BEDOYA : LA HERMANA
CATALO BOGADO : EL SACRISTÁN DE VILLARRICA
AUGUSTO CASOLA : LA INCREÍBLE Y TRISTE HISTORIA DE LA PROFESORA MARÍA INÉS Y EL ESTADO DESALMADO
JUAN DE URRAZA : PERDIDOS
JOSÉ PÉREZ REYES : CHADICTO
ÓSCAR PINEDA : ELVIRA
LOS AUTORES (DATOS BIOGRÁFICOS)


ENLACE RECOMENDADO:
REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY
IV ÉPOCA – Nº 18
A CENTRE OF INTERNATIONAL PEN
EDICIÓN ESPECIAL
LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA
EN EL PARAGUAY
Arandurã Editorial,
e-mail:
arandura@telesurf.com.py
Internet:
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Asunción – Paraguay
Julio 2010 (199 páginas).
 

miércoles, 18 de agosto de 2010

EMI KASAMATSU DE ENCINO - TUMBAS Y JAZMINES (CUENTO) / Fuente: TALLER CUENTO BREVE - VEINTITRES CUENTOS DE TALLER (1988).


TUMBAS Y JAZMINES
Cuentos de
EMI KASAMATSU DE ENCINO
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TUMBAS Y JAZMINES
Como todos los años, cuando llegaba el día de su aniversario, un manojo de jazmines estaba depositado sobre la desteñida tumba. Los yuyos habían crecido en su alrededor. Remigio con sus manos llenas de venas y arrugas, los arrancaba de raíz y aspiraba el olor a tierra húmeda, como si aquello viniera de muy dentro.

Le gustaba pensar en ella, recordarla, estar cerca de Alina, su esposa... ¡Porque Alina era eternamente suya! Alina había llevado en sus entrañas al hijo tan esperado, y se fueron.

Juntos, ¿adónde? Donde él ya no podía alcanzarlos.

Odió todo aquello que los separó. Ella era tan joven y blanca, con sus cabellos castaños y una sonrisa tímida. Había llegado al pueblo cuando el sol estaba más cerca de la tierra. Su padre venía guiando una carreta tirado por raquíticos bueyes. Traían colgadas ollas, herramientas y canastos y, en el piso las jaulas de gallinas, muebles, chanchos y niños, cuyos gritos se confundían con el chirrido de los bruscos tropiezos de las grandes ruedas. El sol se filtraba por entre el tejido de su sombrero caranday y, su rostro, el rostro de Alina, parecía el reflejo del agua al mediodía. Se instalaron en la vecindad. Remigio no hacía otra cosa que vigilarla. Sus ojos brillaban entre las tramas de los cercos. Entre las hojas y ramas que se entrecrúzaban. Sus fibras más íntimas lo hacían vibrar. La presencia, la cándida presencia de Alina lo eclipsaba e hizo que lo hiciera incapaz de pensar en otra cosa que en ella.

Los veinte años fueron suficientes para concretar su sueño. En el pequeño oratorio del pueblo se celebró la unión. Alina venía del brazo de su padrino, trayendo un ramo de jazmines. La suave estela de su aroma había dejado entre todos los que los seguían con sus miradas, un recuerdo. Sobre todo, a él.

Apenas un año de felicidad... Remigio trató de tapar las heridas con las manos y cerrar los ojos para no ver... la realidad.

-"Remigio, no te lamentes..."
-"Remigio, ya pasaron muchos años".
-"Remigio, cásate con la nueva Directora de la Escuela. Te conviene".
-"Yo te ayudaré a sobrellevarlo", le dijo Miguela bajo la mirada suspicaz de la imagen de San Pedro. Pese a su aspecto reservado, ella dirigía con increíble precisión y disciplina la dirección de la escuela local.

Remigio recordó a Alina en el lecho, en los hijos que iban naciendo... Pero aquel rostro moreno de cabellos encrespados y negros, lo volvían inexorablemente a la realidad.

No... no... No era ella...

Su irritación se acrecentaba y había tratado de mitigarla con el alcohol. Manchas azules y moradas se le veían en todo el cuerpo. Míguela aguantaba estoicamente y aceptó el sufrimiento del amor, por sus hijos. Y también por su dignidad de autoridad educacional de aquel pueblo. Las noches de tortura la iban debilitando y, un día, cuando sus hijos llegaban a la adolescencia, su cansado corazón dejó de latir.

Remigio, en busca de consuelo, buscó la tercera prueba, casi inmediatamente. Con ella creyó formar el hogar anhelado. Aunque Alina era eternamente suya.

Los torpes dedos de Remigio acariciaron los diminutos pétalos de jazmines y lamentó su mala suerte. ¿Por qué a él, precisamente a él, le ocurría semejante desgracia? Dos esposas muertas y una que se le escapa. Recluído en su soledad, los hijos apenas lo visitaban.

-"Aliina ayúuudame..." no había eco en aquel camposanto. El repentino viento había desordenado su pelo canoso. A lo lejos el rayo rompió el cielo obscurecido. Las almas recién separadas del cuerpo parecían decir al unísono:

-"Remiiigio, Remiigio... Alina está en un lugar que ya no te escuchará. Olvídate de ella... En tu corazón debería vivir el recuerdo de aquella que te acompañó, que sufrió contigo. Que te dio hijos... Tus hijos..., tus hijos... No te olvides, son tus hijos..."

Gotas de lluvia y lágrimas se confundieron y lavaron su sentimiento.

Había un hombre que, buscando alivio, vivió de recuerdo y sólo encontró desdichas.

Hay un hombre que, sublimó ese recuerdo y, encontró paz entre los jazmines rociados por la lluvia.
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EMI KASAMATSU DE ENCISO.
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TALLER CUENTO BREVE
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Asunción-Paraguay 1988 (136 páginas).
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martes, 17 de agosto de 2010

EMI KASAMATSU DE ENCINO - ¿ES PECADO TENER HIJAS...? (CUENTO) / Fuente: TALLER CUENTO BREVE - VEINTITRES CUENTOS DE TALLER (1988).


¿ES PECADO TENER HIJAS...?
Cuentos de
EMI KASAMATSU DE ENCINO
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¿ES PECADO TENER HIJAS...?
Filomena limpia, Filomena cocina, Filomena lava y Filomena plancha. Estas tareas fueron siempre toda su vida. Tiene una hija como yo y un varón más pequeño. Dicen que los papás de ambos son diferentes. ¿Por qué será? Yo tengo un solo papá, que es también de todos mis hermanos. Filomena tiene hermanas menores que viven como ella con sus padres. Cada vez que una de ellas tenía hijos, sus padres se enojaban. ¿Es pecado tener hijos?

Sin embargo, los hombres pueden tener los hijos que quieran y no es pecado. Dicen que Tío Kilo, a quien se lo ve con su cara ancha y sus botas relucientes, como su caballo de motas marrones, tiene 65 hijos en distintos lugares. ¿Cómo lo hará? Su hija mayor tiene 30 años y es la mamá de Sarita. Dos hijos por año, o... tres.

El país pide que se aumente la población, porque se murieron muchos hombres durante la guerra.

Oí que le dijo a mamá una amiga suya:

-"En la época que emigramos a este país, me aconsejaron que no viniera porque aquí estaba poblado por mujeres y, como había poquísimos hombres, ellas estaban a la caza de cualquier extranjero que llegase al país. Y hasta estaban colgadas de los árboles..."

-"A mí me dijeron lo mismo", dijo mamá. "Sin embargo, ellas son tan amables. Doña Ana, por ejemplo, siempre cuando hace dulces de frutas, me convida a probarlos. La Directora de la Escuela y la señora del Juez me quieren como su mejor amiga. Es una lástima que la propaganda de este país en el exterior no sea buena..."

Yo hubiera querido haber nacido hombre para aumentar la población masculina; pero, me siento tan a gusto con este cuerpo de niña. Me gustan las flores, aspirar el aire puro del campo y volar con mi imaginación, hacer vestiditos para mis muñecas, igualitos a los que hace mi mamá. Mi familia me llama "la princesita de la casa", porque soy soñadora y me gustan las cosas inesperadas. Sueño como si fuera la princesa de los cuentos que leo. ¿Será que ellos adivinan lo que pienso? Algún día seré una princesa, ¿por qué no? Pero este es mi secreto y a nadie se lo contaré.

La princesa... la princesa... ¿quién será mi príncipe, si hay tan pocos hombres?

La hora del crepúsculo me ponía triste, porque papá nos decía siempre cuando nos íbamos a jugar los domingos: "Vuelvan antes de que entre el sol".

Varios atardeceres truncaron mi felicidad. Al entrar el sol, también Filomena volvía a su casa. Sería por el reflejo del cielo color rojizo, aquel día ella tenía el rostro sonrojado, bien arreglada y un plato tapado en la mano.

-"Filomena, ¿adónde vas con ese plato?"

-"Voy a visitar a `Tío Kilo' ", me dijo.

-"¿Para qué?"

-"Voy a llevarle su cena y acostarme después con él".

-"Y, ¿para qué querés acostarte con él si no hace frío?"

Ella me dijo en voz baja: "Quiero tener un hijo de él".

-"Ah..."

Varias semanas Filomena siguió acarreando comidas a la salida de su trabajo. Un día me pareció que tenía el vientre abultado.

-"¿Por qué tenés tan grande ahí?", -le pregunté.

Y ella, satisfecha, me contestó: "Estoy esperando..."

-"Mmm..., uno tiene que llevar comida y, después, soñar".

Y... nació una nena, rubia como ella. Lástima que no fuera un varón. Filomena ya no llevaba platos, e iba, directamente, a su casa con su bebé. Seguramente, sus padres la reprendieron como a sus hermanas cuando les llevó por primera vez a su nena. Pero ella ya tiene tres hijos y es grande.

Unos meses después, la nena se murió y ella sola la había enterrado, porque él, Tío Kilo, ni se interesó en conocerla.

Pálida y con los ojos llenos de lágrimas, la encontré la tarde siguiente recogiendo las diminutas ropas de su hija.

-"¿Por qué llorás, Filomena?"

-"Todo terminó, con la nena se fue mi esperanza..."

Dios, seguramente, la llevó porque no nació varón. Y "Tío Kilo", como lo llaman todos en el pueblo, seguirá aumentando la población.
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EMI KASAMATSU DE ENCINO
Mención en el Concurso Literario de cuentos cortos
"Veuve Clicquot Ponsardín" de 1986.
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Asunción-Paraguay 1988 (136 páginas).
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lunes, 16 de agosto de 2010

REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY IV ÉPOCA – Nº 18 / LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA EN EL PARAGUAY / Mensaje de la Presidenta: LIC. EMI KASAMATSU


REVISTA DEL
PEN CLUB DEL PARAGUAY
IV ÉPOCA – Nº 18
A CENTRE OF INTERNATIONAL PEN
EDICIÓN ESPECIAL
LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA
EN EL PARAGUAY
Arandurã Editorial,
e-mail:
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Internet:
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Asunción – Paraguay
Julio 2010 (199 páginas).
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MENSAJE DE LA PRESIDENTA

De inicio, debo expresar que nuestra primera experiencia en la organización de un seminario internacional supero con creces nuestras expectativas por lo que, con intima satisfacción, publicamos las ponencias que, bajo el titulo de La Función Social de la Literatura en el Paraguay, se han presentado y discutido.
Esta reunión de ejercicio artístico-intelectual, realizada durante los días 30 y 31 de octubre de 2009, conto con el apoyo y la colaboración de la Municipalidad de Asunción y del Centro Paraguayo-Japonés, así como con los auspicios de las editoriales Arandurã, Don Bosco, Servilibro, Fausto Cultural y de la Cámara Paraguaya del Libro (CAPEL). Asimismo, contamos con los invalorables favores y presencias de la Universidad Nacional de Asunción, de la Facultad de Filosofía, de la Universidad del Norte, de la Sociedad de Escritores del Paraguay, de Escritoras Paraguayas Asociadas, del PEN American Center y de la Fundación Iberoamericana del PEN Internacional.
Un párrafo aparte de agradecimiento a la prensa escrita, léase los diarios ABC Color, Ultima Hora y La Nación, por la cobertura que han realizado. Nuestro especial reconocimiento al Comité Organizador y, finalmente, a los moderadores de los paneles: Olinda Massare, Victoria Figueredo, Lourdes Espínola, Efraín Enríquez Gamón, Alejandro Hernández y Lourdes Talavera, quienes, con toda solvencia, ejercieron sus responsabilidades.
La Ciudad de Asunción ha sido nombrada Capital Americana de la Cultura 2009, y en breve celebraremos el Bicentenario de la Independencia Nacional (2011), por lo que por tan memorables acontecimientos hemos creído oportuno que los escritores paraguayos desarrollen actos significativos, con la finalidad de analizar y ahondar en temas que hacen al propósito, así como exponer otros asuntos de interés colectivo dentro de una sana crítica.
Para este encuentro, hemos contado con la participación activa de prestigiosos escritores paraguayos y de extranjeros especialmente invitados a quienes, en un loable gusto, la intendenta municipal de Asunción, María Evangelista Troche de Gallegos, distinguió con un pergamino de "Ilustres Visitantes de la Ciudad de Asunción".
El PEN Club del Paraguay, como primera nucleación de escritores de nuestro país, fue fundado en el año 1943 por el prolífico periodista, escritor y político Arsenio López Decoud, quien junto a otras prominentes figuras intelectuales como Augusto Roa Bastos, Herib Campos Cervera, Juan E. O'Leary, Concepción Leyes de Chaves, entre otras, dieron sustento y andamiento a la sociedad, a la que, con el tiempo, se sumaron notables escritores e intelectuales. Actualmente, el PEN Club del Paraguay, filial del PEN Internacional, se enorgullece de contar entre sus miembros a destacados poetas, ensayistas y narradores del país, muchos de los cuales han sido merecedores de premios internacionales y nacionales como Augusto Roa Bastos, Hugo Rodríguez Alcalá, Rubén Bareiro Saguier, José Luis Appleyard, Mario Halley Mora y Jacobo Rauskin.
Desde el año 2000, el PEN Club del Paraguay publica anualmente dos revistas-libros, gracias a la iniciativa y denodado trabajo de los socios Luis María Martínez, Augusto Casola y William Baecker. Obvia decir que esta publicación se ha constituido en referente del movimiento literario nacional.
Para este Seminario, los panelistas presentaron trabajos que fueron luego discutidos por un público entusiasta que ofreció un espacio de integración y de esclarecimiento de algunas ideas. Se ha analizado, por ejemplo, con cierto detenimiento, cómo el lector extranjero observa la literatura paraguaya. En ese sentido, en opinión del Prof. Tracy Lewis, de la Universidad de Nueva York, en Oswego, y estudioso de la literatura paraguaya, opina que el poder teme al escritor creativo porque su voz influye en la sociedad; es decir, que esa voz, aunque narre una ficción, es válida y aliada del pueblo.
La escritora Lily Tuck, ganadora del Premio Literario más importante de los Estados Unidos de América, el "National Award 2004" por su obra Noticias del Paraguay, comenta que "el arte es una mentira al servicio de la verdad". Una mentira que debe tratar de transportar una verdad particular, la cual, si es válida, se hace universal, como sucede con la novela Yo, el Supremo de Roa Bastos.
El antropólogo y escritor boliviano Oscar Arze Quintanillas, compara los matices entre las poesías escritas en lenguas aborígenes de Sudamérica y destaca las afinidades con ascendencia mítica de tradición prehispánica con el trauma de la Conquista y la implantación de nuevas estructuras sociopolíticas. Sostiene Arze Quintanillas que los indígenas han logrado superarse y elevarse sobre ellos mismos. El Guaraní -dice- cultivo su lengua y la hizo rica, flexible, llena de dulzura y transparencia, y utiliza la transmisión oral de generación a generación. El poeta era el inspirador de la tribu, respetado como si fuera sacerdote o mago.
Por su parte Miguel Ángel Andrade, de México, expone sobre los poetas latinoamericanos y la consagración de la poesía en el habla de Rubén Darío, en la cual se pueden identificar los rasgos definitorios de la poesía en el Nuevo Mundo como dialogismo y denuncia social. Andrade piensa que en el Paraguay de los años treinta surge el talento renovador de Josefina Pla para ingresar en el modernismo latinoamericano. Considera, además, a Herib Campos Cervera como el creador de una nueva dimensión de la poesía paraguaya, con su voz triste, valiente y profunda.
En esta misma edición de la Revista incluimos a otro extranjero, estudioso de la literatura paraguaya: Bougema El Abkari, de la Universidad de Mohammedia, Marruecos.
En apretada síntesis, podemos apuntar que, a pesar de las dificultades que conlleva la organización de este tipo de encuentros, hemos logrado el acercamiento y difusión integral del arte de la palabra, trasponiendo los límites de las fronteras, dentro de la multiplicidad de culturas.
LIC. EMI KASAMATSU
Presidenta, PEN Club del Paraguay

INDICE GENERAL
LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA EN EL PARAGUAY
PONENCIAS PRESENTADAS AL SEMINARIO


*. MENSAJE DE LA PRESIDENTA DEL PEN : LIC. EMI KASAMATSU

*. NELSON AGUILERA : EL REFLEJO DE LA CONCIENCIA COLECTIVA EN LA NARRATIVA HISTORICA PARAGUAYA

*. MIGUEL ANGEL ANDRADE : LA CENIZA REDIMIDA. PARAGUAY Y LA POESÍA LATINOAMERICANA DEL SIGLO XX

*. PRINCESA AQUINO AUGSTEN : CÓMO SE GESTA UNA FICCIÓN

*. OSCAR ARZE QUINTANILLAS : LITERATURAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

*. MA. EUGENIA AYALA : GENERACION DE LOS 90

*. MARIBEL BARRETO : NUEVOS CAUCES DE LA NOVELA EN PARAGUAY

*. JUAN DE URRAZA : CIENCIA FICCIÓN Y "ALICIA Y LOS UNIVERSOS ALTERNATIVOS

*. BOUJEMÂA EL ABKARI : IMAGEN Y SIMBOLO DEL PADRE EN LA NARRATIVA PARAGUAYA

*. EFRAÍN ENRIQUEZ GAMÓN : LA AGONÍA DEL PÁJARO CAMPANA

*. RENÉE FERRER : CONSTANTES TEMÁTICAS DE LA NARRATIVA PARAGUAYA

*. VÍCTOR-JACINTO FLECHA : LA REALIDAD NACIONAL EN LA POESÍA DE RAMIRO DOMÍNGUEZ

*. TRACY K. LEWIS : LA PALABRA EN SU HÁBITAT: REFLEXIONES SOBRE LAS LETRAS EN PARAGUAY Y LOS ESTADOS UNIDOS

*. ENRIQUE MARINI PALMIERI : ECOS POÉTICOS: JOSEFINA PLA Y JORGE LUIS BORGES

*. LUIS MARIA MARTINEZ : POESÍA SOCIAL DEL PARAGUAY

*. MARGARITA PRIETO YEGROS : LITERATURA PARA NIÑOS

*. BEATRIZ RODRÍGUEZ ALCALÁ : EL MARISCAL DE AMÉRICA

*. GUIDO RODRÍGUEZ ALCALÁ : ACERCA DE LA NOVELA HISTÓRICA

*. LOURDES TALAVERA : REALISMO SOCIAL EN LA NOVELA CONTEMPORÁNEA PARAGUAYA (1990-2007)


PONENCIAS PRESENTADAS AL SEMINARIO:

LA CENIZA REDIMIDA.
PARAGUAY Y LA POESIA LATINOAMERICANA DEL SIGLO XX
MIGUEL ÁNGEL ANDRADE

Hace muchos años vine al Paraguay por un amigo y escritor: Alejandro Meneses. Este se me adelantó -física, y mortalmente- en este viaje. Se me adelantó cuando terminó su vida en julio de 2005, y también cuando hace algunas semanas llegó a Asunción con Víctor Jacinto Flecha. Por el, por un epígrafe en su novela Ángela y los ciegos, es que hoy puedo estar aquí con ustedes. Doy comienzo a mi encrucijada.
Afortunadamente ha fracasado la manía de los críticos por organizar y profetizar las piruetas de la poesía latinoamericana. No hay una encrucijada evidente de la poesía para el siglo XXI. Además de la denuncia social, además de la militancia y el compromiso, además del irremediable vaticinio, la poesía fecunda el alma, vuelve independiente al espíritu de algunos críticos. Caso contrario a la novela, la poesía no tiene respeto de sí misma y en un lance suicida puede modificar su estructura formal ante el asombro de iniciados. Lo inasible, la esencia, el momento crítico, lo poético, es lo que permanece.
La historia de la poesía latinoamericana y la criolla comienza en un lejano barroco con la figura solitaria de Sor Juana que, a pesar de su poderosa imaginación y retórica, seguía escribiendo a la sombra de los faros peninsulares: Quevedo y Góngora. La Colonia se sometió a las imitaciones; el Romanticismo llegó tarde al Nuevo Mundo y hubo que esperar el Modernismo para que la estafeta pasase por el lado americano. La resonancia del Modernismo causó asombro en Europa, el primer movimiento poético de América alcanzaba a la Península Ibérica con paso firme.
El poeta Rubén Darío se consagró como la voz inaugural y original de la poesía en Latinoamérica. Todavía hoy su reinado se extiende entre alusiones directas e indirectas de admiración y rechazo, pero nunca de indiferencia. El legado de Darío implica la musicalidad y la renovación retórica como elementos permanentes de la poesía en nuestro continente.
A pesar del menosprecio generalizado por las vanguardias latinoamericanas del siglo XX consideradas por algunos críticos como mera imitación de los movimientos artísticos europeos, bastó una chispa de arrojo para encender los espíritus vagabundos de los poetas. Los artistas vanguardistas latinoamericanos asumen el mismo nivel que el de los europeos. Sin embargo, el asombro por las maquinas, el automóvil, la locomotora y el cinematógrafo sólo logra hermanarlos efímeramente: la realidad latinoamericana no permite un entusiasmo festivo de la poesía en todas sus regiones. La poesía desciende de su pedestal modernista de lo universal para hablar con voz popular, con la voz de la vida cotidiana, voz de ciudades que dejaron de ser anónimas. En esa fraternidad podemos identificar dos rasgos que serían definitivos en la poesía latinoamericana posterior: el dialogismo y la denuncia social.
El poeta ya no es la figura sufriente que pena por las calles, viviendo de su ingenio. Ahora es agente de la libertad que se organiza y cuestiona el poder político y al económico de su entorno. Una de las conquistas de la vanguardia fue la internacionalización de los hábitos del poeta, su deseo de viajar y conocer: el poeta cosmopolita es un viajero, cazador de ritmos, un seductor de escándalos. Es la misma curiosidad incesante que lo impele a buscar nuevos enfoques para la poesía, nuevas formas del verso.
Como lo advirtió Octavio Paz, en el siglo XX la ciudad se convirtió en el tema fundamental de la poesía: una Babel de colores, ritmos y sentidos. El poeta citadino, consciente de su posición, aparece como un amante empedernido de la ciudad en una compleja relación de amor y odio, donde las muestras de su afecto se propagan en irregulares ondas: en cantos de celebración y homenaje, pero también en declaraciones de irremediable divorcio.
Así, la poesía contemporánea en Latinoamérica continua su tradición de ruptura. El bullicio colectivo ha cesado, ahora hay una marcada tendencia a ser individualistas. A la poesía actual se la decantó de todos los ismos: huye de la libertad colectiva, la libertad individual es más importante, sin embargo, en cada libertad alberga una visión de lo que ahora llamamos imaginario colectivo.
Me parece que la consigna de hallar en la poesía lo latinoamericano ha callado. Conscientes de poseer que se le da de una cultura rica y fecunda, los poetas contemporáneos -a diferencia de los ensayistas- evolucionan en sus preocupaciones y con su poesía dan motivos de que el lector se arraigue en su país, al continente arraigamiento con sus descripciones del paisaje americano. La poesía telúrica de Pablo Neruda y la densidad de la selva caribeña en la obra de Carlos Pellicer son algunos ejemplos de la importancia del espacio físico -tan diferente del europeo- donde habitan. Esta visión ya existe en la "Silva a la agricultura de la zona tórrida" del venezolano Andrés Bello, uno de los primeros antecedentes. Aunque la poesía contemporánea tiene una definida tendencia a la prosificación, utiliza una pluralidad de recursos estilísticos y predomina en ella la ironía y el desencanto. El tono dialógico comenzó a cobrar importancia en la década de los sesenta con el poeta chileno Nicanor Parra, creador de la antipoesía, movimiento iconoclasta que podemos identificar como posmoderno, ya que tiende a negar radicalmente la poesía llamada tradicional.
Ahora bien, si consideramos a la poesía como el arte más conciso y concentrado de la literatura, me parece que mucho se debe a su vínculo con la música. Su ritmo interior se despliega en la sonoridad de cada lengua y logra, con cada lectura, una breve pero profunda comunión entre autor y lector. Para el poeta y crítico francés Paul Valéry la tarea del poeta implica una conjugación de diferentes elementos y circunstancias: "La poesía no es un simple reflejo estilizado de la existencia, el azar y la música son elementos imperantes en su proceso y lectura". La técnica es también una exigencia tacita en la mayoría de los poetas latinoamericanos; el rigor, a veces disfrazado, implica un conocimiento de la tradición.
En el prólogo de Prístina y última piedra, antología de poesía hispanoamericana presente el poeta Eduardo Milán dice que la poesía actual bifurca y recae principalmente en dos manifestaciones: el juego del lenguaje y una vuelta al pasado poético; una búsqueda de la estabilidad. Ambas tendencias provienen de la vanguardia y se disipan en sus herederos. Dos también son las tendencias -quizá inconscientemente- más visitadas por los poetas de nuestra época: el neobarroco, que tiende al texto proliferante, a la ausencia de la identidad como consigna; y el neo romanticismo, pasional y enérgico, actualizado en las circunstancias de la ciudad moderna y la tecnologización del mundo.
También la pluralidad de temas es una constante permanente. Los problemas ontológicos y políticos, la geografía femenina, el erotismo desbordado, la migración, la casi ausencia de los signos tipográficos comunes para la significación, el desbordamiento de la ciudad, la voz de los marginados.
No obstante, detengámonos un momento para mirar al sur, entre el Chaco y el río Paraguay. Entre las cascadas de Yguazú y el río Paraná, podemos escuchar una voz que no por distante es débil ni menor. Si de algo nos sirve agrupar a los poetas paraguayos en promociones que comienzan en la década de 1930, comencemos con el inmenso talento renovador de Josefina Pla. De la mano de esta mujer, el siglo XX encontró un lazarillo novedoso y valiente para ingresar en la poesía moderna latinoamericana.
"He metido las manos hasta el hueco más hondo: / hasta el quicio más negro, más profundo, mas negro, mas ultimo de mis propias tinieblas" y halle un poema de Hérib Campos Cervera. La voz tersa por triste, valiente por rotunda de este poeta, inauguró desde su aliento interrumpido una nueva dimensión a la poesía del Paraguay.
Me parece significativo que uno de los mejores narradores de la lengua castellana fue poeta en sus primeras obras, la vocación inicial de Augusto Roa Bastos deja su rastro en toda su obra narrativa como un luminoso y supremo hijo de hombre.
Por sus versos podemos conocer el Paraguay triste y hondo, duro y bueno, con la sortija de patria sola que se puso Elvio Romero.
José Luis Appleyard nos dejó labio y palabra "para que los silencios congelen en la boca la maldición naciente y el temido desprecio".
Desde su altura ultima, desde su casa inmóvil, Carlos Villagra Marsal observa el lento desencadenar de criaturas y flores, el jubilo difícil que nos deleita y acicala desde su poesía.
El ascenso horizontal que Ramiro Domínguez inició con Zumos para alcanzar el tiempo de sus primeros poemas da testimonio de su preocupación por el hombre, por la forma primera, por el último rostro del hombre paraguayo.
Los poetas mencionados crearon también sus propios medios para darse a escuchar, sus propias páginas de entusiasmo colectivo para llegar hasta ojos anónimos, a lecturas silenciosas, a lectores secretos. Ateneo y Alcor, entre otras, fueron revistas que formaron y forjaron la crítica y la difusión de estos poetas.
¿Cómo leer la poesía de Paraguay sin que un rayo de sangre nos nuble los ojos? ¿Desde qué estero podemos escuchar como viene el sosegado paso del rio Paraná entre las palabras de sus poetas?
Probablemente la poesía aún tenga innumerables detractores desde aquella expulsión de los poetas de la República platónica ideal, quizá, en un futuro no muy lejano, los poemas no sean más que piezas arqueológicas en museos de la melancolía o una obsesión de nostálgicos empedernidos, contra todo pronóstico. Sin embargo, en la palabra permanecerá el don de convertir en oro las piedras del tedio y la resignación. El poeta francés Paul Valéry da cuenta de su experiencia como poeta y lector:
Si la poesía actúa verdaderamente en alguien, no es dividiéndolo en su naturaleza, comunicándole las ilusiones de una vida fingida y puramente mental. No le impone esa falsa realidad que exige la docilidad del alma, por ende, tampoco la abstención del cuerpo. La poesía debe extenderse a todo el ser; excitan su organizaci6n muscular mediante los ritmos, liberan o desencadenan sus facultades verbales cuyo juego total exalta, ordena en profundidad, pues apunta a provocar o a reproducir la unidad y la armonía de la persona viva, unidad extraordinaria, que se manifiesta cuando el hombre esta poseído por un intenso sentimiento que no deja a ninguna de sus fuerzas de lado.
A pesar del pesimismo, lo trivial, la mediatización enajenante y los enemigos de la imaginación, la poesía encontrara la salida en este falso laberinto en el que el Minotauro de la palabra no hallara su muerte, sino la cotidiana respuesta sin pregunta que a cada tanto nos ofrecen los poetas.
No hay herida que no arda ni pena que no sane a través de la savia inmensa de la palabra. ¿Qué escuchar en un país aquejado por dictaduras y guerras, por amenazas
y bloqueos, por secuestros y muertes, sino el puno luminoso y desbordado de su poesía? Creo que en esa orilla sin filo, en esa bala bondadosa que es la poesía, reside una de las más entrañables funciones sociales de la literatura.
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LITERATURAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
OSCAR ARZE QUINTANILLAS
(ANTROPÓLOGO Y ESCRITOR BOLIVIANO)

Sean mis primeras palabras para expresar mi agradecimiento a la Presidenta del PEN Club del Paraguay, Doña Emi Kasamatsu, por la amable invitación que me hiciera para participar en el Seminario sobre literatura paraguaya en el marco de Asunción, Capital Americana de la Cultura.
Y lo que es más, la gran satisfacción y alegría que me embarga al ver antiguos amigos del PEN Club tales como Efraín Enríquez Gamón, con quien tenemos una larga amistad desde México, donde el ejerció las funciones de Embajador de este país. Así mismo, me es grato encontrar antiguos amigos como Augusto Casola, William Baecker, Renée Ferrer, Delfina Acosta y otros con quienes pasé momentos gozosos en las tertulias literarias del Bar San Roque.
Por otra parte, no me es desconocido el papel que desempeñaron algunos miembros del PEN en las décadas del 60, 70 y 80, durante la dictadura stronista, cuyas composiciones, poemas y talleres crearon las condiciones propicias para acelerar la caída de ese régimen dictatorial. Me parece también digno reconocer que en dicha época un gran amigo, Carlos Villagra Marsal, coadyuvó a generar la más valiosa colección poética en la editorial Alcándara, llegando a completar los sesenta volúmenes, como nos relate en su historia de la literatura paraguaya el escritor Victorio V. Suarez.
Que esta breve introducción sirva de umbral para entrar en el tema que me sugirió Emi, el de la "Literatura de los Pueblos Indígenas". Tratare de desarrollar un par de ideas sobre la "Literaturas de Anahuac y del Incario como expresión de dos pueblos del sol", que fue escrita por mi dilecto amigo, gran filósofo e indigenista mexicano el Dr. Miguel León Portilla. Para terminar refiriéndome brevemente a la literatura guaraní.
Siguiendo a Miguel León Portilla manifestaremos que se habla con mucha frecuencia sobre la gran afinidad cultural histórica que tienen entre nuestros pueblos de Iberoamérica. Sin embargo, raro es que tal afirmación expresada a veces con exaltaciones retóricas implique tomar realmente conciencia de las semejanzas y diferencias en adecuadas formas de investigación. Poco lo hemos hecho los iberoamericanos acerca de los temas que más directamente atañen a las realidades culturales históricas y contemporáneas -del conjunto de nuestros antepasados. ¿Sera que pensamos que, partiendo del desconocimiento mutuo, será posible concebir algunas formas de acción conjunta para responder a los apremiantes problemas que compartimos? La serie de nuestras afinidades incluye, entre otras, a las siguientes: antecedentes indígenas, su herencia de cultura con parecidos y diferencias en las distintas regiones; el trauma de la Conquista y la implantación de nuevas estructuras sociopolíticas, económicas Y religiosas; las luchas por la independencia y sus variantes ideológicas, crisis frecuentes de los nuevas estados, distanciamiento y aun luchas entre países iberoamericanos; desigualdades económicas, concentración en pocas manos de los medios de producción; carencia de tecnología propia; corrupción pública; planificación deficiente y obstáculos a los cambios de estructura.
Para analizarlas, como es de conocimiento general, se han creado organismos regionales como la UNASUR, el Pacto de Río, MERCOSUR, la Comunidad Andina, la Comunidad Centroamericana. Lamentablemente no han dirigido la investigación a lo que significan las culturas indígenas, tema este de interés común para fundamentar el ser de Iberoamérica. Felizmente, en los últimos años parece ampliarse la conciencia sobre esta temática, siendo para ello -y así lo creemos- el conocimiento del pasado prehispánico de México, Centro América, los países del Mundo Andino de vital importancia.
El asunto central es el de la expresión a través de la palabra, del pensamiento de gentes de idiomas nahuad y quechua, lo que concibieron sobre su propia existencia, sociedad y destino, los ancestros mestizos que habitan desde el sur de los Estados Unidos, en México y Centro América y, por otra parte, en territorio de Ecuador, Perú, Bolivia, y zonas colindantes de Argentina, Chile y Colombia. Antigua palabra de connotaciones universales, es en sí un legado como el arte que ha sacado a luz la arqueología de las gentes del Anahuatl "la tierra en el anillo del agua", y del Tahuantinsuyo "el país de los cuatro rumbos" en el mundo andino.
Los textos de la tradición prehispánica en las dos lenguas que más difusión tuvieron incluyen temas de lo que fue y sigue siendo el alma del hombre indígena. A través de las antiguas palabras cabe hoy conocer sus concepciones acerca del universo, espacio y tiempo; los enjambres de símbolos. Todo ello es el camino para contemplar las realidades naturales, humanas y divinas; su concepto de educación y la forma de impartirla; mitos, relatos fantásticos, crónicas e historias, el sentido de su existencia como personas y como pueblos. '°

AFINIDADES Y DIFERENCIAS EN LAS LITERATURAS NAHUATL Y QUECHUA

Afines y a la vez distintas son las tradiciones prehispánicas, origen de las literaturas de nahuas y quechuas. Su afinidad se deriva de sus procesos culturales en gran parte paralelos en el tiempo, unos y otros aislados del viejo mundo, pero con contactos entre sí, aun cuando los contactos fueran indirectos y esporádicos, y con preocupaciones y logros a la postre parecidos.
Nahuas y quechuas hablaron idiomas distintos, vivieron en contextos geográficos también dispares, recordemos como muestra que, en tanto que en el área andina el hombre indígena domesticó varias especies de camélidos para obtener lana y fuerza de trabajo, en Mesoamérica lo único domesticable fue el perrillo, inseparable amigo del hombre en la tierra y según las antiguas creencias también mas allá de la muerte. En el área andina se trabajaron desde muy temprano los metales, cosa que no ocurrió en el México antiguo, sino hasta cerca del siglo X, d.C., y ello como resultado de la influencia procedente, en última instancia, de aquellos artífices de América del Sur. En cambio en México y Centro América se desarrollaron, desde el primer milenio a.C., las artes de medir con extraordinaria precisión los ciclos del tiempo y de preservar en grifos e inscripciones la memoria y la sabiduría del pasado para el presente y el porvenir.
En Mesoamérica se domesticaron y cultivaron la calabaza, el maíz, el frijol, el chile, el tomate, el cacao, el algodón...
En las tierras de Sudamérica hay paralelos y diferencias: los cultivos incluyen varios tubérculos, sobre todo la papa, la yuca o mandioca, distintas variedades de calabaza, la coca...
Coincidencias con Sudamérica y Mesoamérica fueron el maíz, el chile o ají, el frijol, el aguacate o palta, el algodón...
Sobre esas bases agrícolas iban a desarrollarse dos mundos de cultura que culminaron en dos grandes civilizaciones.

LA ETAPA CLÁSICA EN MESOAMÉRICA Y EN EL MUNDO ANDINO

En ambas regiones se desarrolla luego un periodo clásico o de gran florecimiento. Recordemos al menos los nombres de: Teotihuacan, en el altiplano, Monte Albán en Oaxaca, Tikal, Palenque, Chichén-Itzá en tierras mayas de México, Guatemala y Honduras.
Por lo que toca al que más tarde se llamará Tahuantinsuyo en el mundo andino, también hay asentamientos humanos donde la creatividad florece de modo notable:
Moche, en la costa norte, verdadera metrópoli de un pueblo dinámico y conquistador; Nazca, en la costa sur, celebres por su cerámica, su trabajo en metales y textiles. A la vez en el altiplano se inicia desde el siglo VI d.C. el esplendor de Tiahuanacu en las márgenes del Lago Titicaca, el más alto del mundo, a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar.

LOS MEXICAS (AZTECAS) Y LOS INCAS

Culminación de estas largas y paralelas secuencias históricas fueron las respectivas formaciones de dos poderosos estados que a su modo pueden llamarse "imperios", el Azteca y el Inca. En ambos casos, su florecimiento se desenvuelve entre los siglos XIV y XVI d.C. y concluye con la imprevisible presencia -conquista o invasión- de los hombres de Castilla. Y en ambos casos es así mismo entonces, cuando los tlamatinime, sabios nahuas y los amautas, también sabios quechuas en alto grado, contribuyen a recoger y preservar y enriquecer los legados de sus respectivos pasados con más de dos milenios de extraordinaria actividad creadora.
Sorprenderá a quien lea las leyendas sobre los orígenes de los mexicas y quechuas encontrar en ellas interesantes coincidencias. Conocidas son las crónicas de los mexicas que hablan de su salida de Aztlan -Chicomóztc, el "lugar de las garzas", el de "las siete cuevas"- y describen luego los principales sucesos de su peregrinación hasta llegar a la tierra que les tenia anunciada su dios, el islote de México-Tenochtitlan.
A su vez, los textos quechuas evocan como lugar de orígenes un sitio llamado Paccari Tampu (la Posada de la Aurora), allí existían varias cuevas y aperturas en varias cavernas. De ellas, como un amanecer, salieron los ancestros de los Incas, título de los supremos gobernantes. De la principal apertura o ventana, surgió Manco Capac, cabeza de la dinastía. Con el vinieron tres hermanos y tres hermanas. Por las aberturas de otras dos cuevas aparecieron todos los otros quechuas que formarían los más antiguos grupos emparentados entre sí, los primeros ayllus. Estos eran como clanes, de algún modo semejantes a los calpullis del ámbito nahua, así mismo, grupos de gentes emparentadas entre sí y núcleos básicos en la organización social prehispánica.
Al fin, tras peregrinar algún tiempo, llegaron al lugar predestinado: el Cuzco. En México, Tenochtitlan, la señal había sido el águila devorando una serpiente. En el Cuzco el Inca Manco Capac hubo de golpear la tierra en varios sitios con una vara de oro recibida del sol. Al fin encontró el lugar en donde el suelo se hundió al primer golpe, allí iba a fundarse la que llegaría a ser también una gran metrópoli.
Preocupación constante de quechuas y mexicas fue cumplir el culto de sus dioses, en particular de quien era su numen protector. Los mexicas, erigieron su adoratorio a Huitzilopochti identificado ya con el sol. Los quechuas se afanaron así mismo en la edificación de lo que culminaría con el paso de los años en su gran templo en honor de Inti, el sol.
Más de una centuria transcurrió desde las respectivas fundaciones del Cuzco y Tenochtitlan antes de que en la primera mitad del siglo XV quechuas y mexicas pudieron iniciar la época de su más grande esplendor. En el mundo mexica correspondió a Itzacoaltl (1426-1440), tras su victoria sobre los Tepanecas de Azcapotzalco emprender la transformación de su pueblo. En el ámbito andino fue Pachaeutic Inca Yupanqui (1438-1471), quien echó los cimientos, en alianza con otros grupos de idioma quechua de lo que llegaría a ser el gran imperio incaico.
La gran fuerza de expansión ejercida por las respectivas metrópolis -México Tenochtitlan y el Cuzco- hizo posible el florecimiento de dos formas de organización socioeconómica, política y religiosa que, aunque muy distinta entre sí, ostentan ciertos parecidos. Tanto en el Tahuantinsuyo de los Incas como en el Anahúac de los mexicas se consolidaron clases sociales bastante definidas por sus atributos y sobre todo por sus distintos modos de participación en los beneficios derivados de la producción.
Entre las muchas creaciones de estos dos pueblos extraordinarios destacan las producciones literarias. De hecho la mayor parte de las composiciones, cantares, leyendas e historias que han llegado hasta nosotros en quechua provienen del último periodo del que hemos estado hablando.

LAS LITERATURAS EN NAHUA Y QUECHUA

No debemos ir más allá en las comparaciones de lo que realmente puede fundamentarse en los testimonios que se conservan, los de la arqueología, y de las crónicas de tradición indígena y en ocasiones también del observado por algunos españoles del siglo XV. En lo que toca a nuestro asunto principal el de las "antiguas palabras" de nahuas y quechuas procederemos de igual forma, es decir que mantendremos la mirada abierta a semejanzas y diferencias.
En este punto importa tener presente un hecho del que pueden derivarse importantes diferencias en la preservación de las expresiones de uno y otro ámbito culturales. Mientras que en Mesoamérica hubo varias formas de escritura jeroglífica, principalmente la de Monte Albán, la - maya, la zapoteco-mixteca y la de los pueblos nahuas. En el mundo Andino, se conocen tan sólo los célebres quipus con nudos de diverso color y tamaño diferenciales colocados a distintas alturas sobre un cordón que se ata a su vez junto con una serie de ellos a otro que sirve de eje, constituye claramente un momento definido de su recordatorio de una contabilidad, conforme aseguran algunos investigadores. Algunos otros autores opinan que además algunos quipus se hacían para recordar motivos ideológicos, libertarios, legislativos, cantares y otros relatos.
En tanto los nahuas se servían de sus amoxtli, códices y de sus inscripciones en piedra y en otros materiales para hacer un registro esquemático de lo que deseaban retener en su recuerdo, los quechuas se valían de sus quipus. En los dos casos existía una forma tradicional oral, no meramente espontanea a ocasional, sino sistematizada con gran rigor en sus respectivas escuelas. Ello explica cómo, al ocurrir la conquista mucho se perdió -códices y quipus fueron objetos de persecución y destrucción-, al menos gracias a esta tradición sistematizada, bastante pudo ser rescatado. En tal rescate participaron sabios nahuas y quechuas que sobrevivieron a la conquista, y algunos frailes movidos unas veces por interés religioso, pero también a la postre guiados por un sentido humanista.
La importancia de los quipus era tan grande que existían los llamados quipucamayos que no solamente interpretaban los quipus, sino que tenían el papel de secretarios en diferentes niveles.

AMAUTAS Y ARAWIKOS

Además de los quipucamayos o escribanos, los cronistas con relación al imperio Inca nos hablan de otros dos personajes, los amautas y los arawikos.
El Inca Garcilaso de la Vega dice a propósito de los primeros "no les faltó habilidad a los amautas, que eran filósofos que componían comedias y tragedias que en días de fiestas solemnes se representaban ante reyes y señores en la corte. Los cuales no eran viles, sino incas y gente noble, hijos de curacas y los mismos curacas y capitanes de campo, porque los autos de las tragedias se representaban al propio cuyos argumentos siempre eran de hechos militares, de triunfos y victorias de las hazañas y grandezas de los reyes pasados y de otros heroicos varones.
Los arawikos, por su parte eran, en términos generales poetas, creadores: creadores de la lírica, la canción de tono amatorio popular y otras formas líricas. Y más en concreto, aun, los autores de los arawis.

LOS GÉNEROS LITERARIOS DE LAS OBRAS QUE HAN LLEGADO HASTA NOSOTROS

Cosa natural fue que quienes recogieron, transcribieron a partir del siglo XVI muchas de las composiciones indígenas, tanto en México como en el Área Andina las describieran de ordinario en función de categorías literarias de origen europeo. Así nos encontramos con designaciones como estas: "himnos sacros", "poesías épicas", "lírica", "elegías", "discursos admonitorios", "teatro", "crónicas o análisis históricos"...
Muy recientemente cuando para situar en su debido género, las obras que conocemos se ha inquirido en la antigua documentación en busca de los vocablos de las propias lenguas indígenas con las que en la época prehispánica se hacía referencia a los distintos géneros de producción. Así, en los casos de la literatura nahuac y quechua puede hablarse de sus varios géneros de composición atendiendo a su forma y contenido, valiéndonos para ello de las correspondientes terminologías indígenas.
En esta tarea de precisar los géneros sobre la base de conceptos y vocablos nahua y quechuas, realizaron una labor pionera respectivamente los maestros Ángel María Garibay y el boliviano Jesús Lara.
En el caso de la literatura nahua, el estudio de un gran número de sus composiciones nos lleva a distinguir dos géneros de producción literaria. De un lado están los cuicatl, vocablo que se ha traducido como canto, himno o poema. De otro, se hallan los tlatolli, término que significa palabra o palabras, discursos, relación. Si se quisiera establecer con todas las limitaciones del caso una comparación con las producciones literarias en lenguas europeas, diríamos que los cuicatl corresponderían a las creaciones poéticas con ritmo y casi siempre para ser cantadas, mientras que los tlatolli podrían equipararse a la prosa.
Así mismo, en lo que toca a la literatura quechua puede establecerse una primera forma de deslinde, como lo señala Jesús Lara. Existe un vocablo que de manera genérica denota las producciones cuya expresión va acompañada de un ritmo: el arawi, por razón de su propia etimología, durante mucho tiempo era el nombre con que se conocía todo verso, toda canción. Tenía su origen en el verbo arawiy, que significa versificar. Arawij o arawikuj, eran dos formas sustantivas con que se designaba al versificador, al poeta. Con el transcribir del tiempo y conforme vino evolucionando la poesía se circunscribió el significado de la palabra arawi a una manera peculiar de poesía amorosa
De hecho, como lo indica el mismo Lara, el termino arawi fue objeto de precisiones por medio de adjetivos que se le anteponían. Así, jarai arawi significó el canto o composición del amor triste, sankay arawi era en cambio canto de expiación, kusi arawi de alegría.
Si adoptamos ahora un enfoque comparativo para valorar los dos principales géneros existentes en la literatura nahua y quechua llegaremos a la conclusión de que cuicatl y arawi (producciones con ritmo para ser cantadas) guardan algunas semejanzas, a pesar de las diferencias. En lo que se refiere a los tlatolli en su aceptación de palabra, nos encontramos con las composiciones que en quechua se sitúan en el campo de los simi, también "palabra" solo que los quechuas describen de ordinario tal genero de producciones con una doble adjetivación Jawa, ser por encima de y rikuy, cosa muy de ver, es decir las palabras de cosas muy de ver que están por encima de lo común.
Pasemos a examinar las expresiones dotadas de ritmo ricas en metáforas y otros símbolos. Comencemos por los cuicatl de los nahuas:
Los teo-cuicatl, "cantos divinos", es decir composiciones en honor de los dioses, especies de himnos sagrados como la colección de 20 incluida en códice matritense o las que aparecen en otras fuentes, entre ellas la historia tolteca-chichimeca y el manuscrito de cantares mexicanos de la Biblioteca Nacional de México.
Los yao-cuicatl, "cantos de guerra" concebido para exaltar las hazañas de los grandes guerreros. Los xochicuicatl, "cantos de flores" en los que se evoca lo que hay de bueno en la tierra, el amor, la belleza de los bosques y las flores.
Los icno-cuicatl, "cantos de privación" o de reflexión profunda, meditación y búsqueda de maneras filosóficas. Son estas composiciones el mejor testimonio del desarrollo intelectual alcanzado por los nahuas. Sus autores fueron cuicapicque, forjadores de cantos o tlamatinime equivalente a sabio. Varias composiciones se encuentran en la Biblioteca Nacional de México y de la Universidad de Texas, en Austin.
En lo que toca a los quechuas, se conservan también varios autores conocidos, entre ellos Sinchi Roca, el segundo de los incas y del célebre Pachacutic Inca Yupanqui.
Entre los quechuas existían como ya vimos los arawi, genero que recibía tal designación para denotar su carácter rítmico, frases y oraciones a modo de versos que se entonaban en múltiples circunstancias. Con el paso del tiempo el vocablo arawi se aplicó de modo particular a los cantos de amor en sus distintas variedades.
Los huayños son como lo anota Jesús Lara "la expresión lírica mas completa del quechua". Entre ellos participaban bailando al son de la música quienes se entregaban por un momento a cuánto hay de hermoso en la naturaleza, el amor y la comprensión. Los aranway eran composiciones de tono jocoso. Lara nos dice que eran recitados en las faenas de la cosecha entre los soldados en campaña o entre los súbditos que se ocupaban en las obras publicas.
En lo que toca a representaciones escenificables y a lo que hemos descrito como "universo de la fiesta", además de lo manifestado acerca de los araway, debemos recordar la existencia de obras como Ollantay, verdadero drama en que la pasión del personaje central Ollanta da origen a enfrentamientos con el inca Pachacutic Yupanqui, al no conseguir le conceda este a su hija en matrimonio. Aunque mucho se ha discutido sobre el origen prehispánico de esta obra, los más distinguidos quechuistas se inclinan por ver en ella una producción netamente indígena.
Nuestra intención, como dijimos al principio, era tratar de abrir la conciencia doble, legado de antiguas palabras portadoras todas ellas del pensamiento, sabiduría y
belleza de los pueblos cuyas creaciones son parte de la raíz más honda en el ser de la América nuestra.

LITERATURA GUARANI

Egon Chaden, especialista brasileño en cultura guaraní, manifestaba que esta es "la vivencia mística con la divinidad".
Herbeth Baldus, etnólogo de la Universidad de San Pablo, al describir una danza ritual de los indios Tapirapé, afirma que en ella los participantes "se elevan sobre sí mismos: se elevan sobre la realidad cotidiana y se sumergen en otra. Dancé con ellas -agrega Baldus-, y sentí que la facultad de analizar se me disolvió en una sensación de bienestar".
Sin lugar a dudas, León Cadogan es quien mejor supo analizar la cultura guaraní. En su autobiografía manifiesta que, como fruto de más de cuarenta años y habiendo mantenido relaciones amistosas con los Mbyá, fue confidente de muchos de sus secretos y no titubeó en afirmar que, si los degenerados sobrevivientes de la raza guaraní han logrado conservar sus condiciones de seres humanos -en ciertos aspectos mejor dotados que nosotros- a pesar de la inhumana discriminación de que vienen siendo objeto desde hace más de cuatro siglos, ello se debe exclusivamente al hecho de que mediante la oración han logrado elevarse sobre sí mismos, sobre la realidad cotidiana y sumergirse en una realidad superior. Posiblemente, así sea debido a que los descubrimientos de colegas de Cadogan, confirmados y ampliados por sus propias investigaciones, y a que por norma él dedicaba diariamente un esfuerzo por elevarse sobre sí mismo.
En el amplio campo de la literatura guaraní, me voy a permitir transmitir lo que escribió Natalicio González, uno de los intelectuales más lucidos del Paraguay y de América, en su libro Ideología Guaraní, publicado por el Instituto Indigenista Interamericano, con sede en México, en 1958.
Dice don Natalicio que: "existieron entre los guaraníes dos sistemas de escrituras, pero su conocimiento y dominio eran atributos de unos pocos. Es probable que la gran masa haya asociado la idea de la magia al manejo de los signos misteriosos que transmitían a los iniciados un mundo, distante en el tiempo y en el espacio, con las transformaciones y los acontecimientos que bullen en su seno. Existió en el cerro de Yarigua-á, en el camino de Paraguarí a Misiones, y subsisten en las cordilleras, no lejos de Caacupé, lo mismo que en varios lugares del Brasil, caracteres ideográficos de procedencia guaranítica que nadie se ha preocupado de descifrar hasta la fecha. Para
las comunicaciones a larga distancia, las antiguas tribus usaron una especie de Quipus asociando una idea determinada a un objeto generalmente diminuto".
Y añade que: "El idioma de los guaraníes es aglutinante y en gran parte de origen onomatopéyico; es de estrictez matemática sin carecer de vuelo poético. Se trata de un instrumento de expresión que obliga al pensamiento a discurrir en riguroso orden lógico. La característica de su genio es la síntesis y la claridad; no admite, sino como un alarde lingüístico, las divagaciones indecisas y brumosas. Cada palabra es una palabra comprimida al extremo, a manera de un paisaje reflejado en una gota de rocío; es una densa condensación de vocablos lograda a través de sincopes, aféresis y apócopes. Por eso el que pretenda traducir literalmente una palabra guaraní tiene que recurrir a una frase, Yvytu, viento, al pasar al castellano se convierte en aliento de la tierra; pörá, hermosa, en semejante a la flor; tesa'y'i, pupila, en semilla de los ojos. "hermosa metáfora", comenta Manuel Gondra, al crear la cual, los guaraníes "no hacían otra cosa que trazar una imagen, tan expresiva como la que alguien ha pintado, al llamar a los ojos ventanas del alma. Sólo que el simbolismo de aquellos tiempos del guaraní obedecía a la necesidad de expresar ideas que carecían de signo y el del castellano de nuestro tiempo, al que en literatura general se da el nombre de lenguaje trópico, se propone principalmente embellecer la expresión. Por eso dijo el orador latino que con los tropos había sucedido lo que con el vestido, que sí debió su origen a las necesidades corporales del hombre, llegó a ser después obra de lujo y de arte, cuando este, no contento con la utilidad, buscó también en el agrado que produce la contemplación de los ojos bellos".
Termina diciendo que: "El indio cultivó con gran esmero su lengua amada y la hizo singularmente rica, flexible, llena de dulzura para traducir la emoción amorosa, cáustica para sátira, precisa y transparente en la argumentación. Es explicable esta afición al buen decir. La oratoria era uno de los recursos de que se valía el guerrero para conquistar la jefatura del ejército en las asambleas que precedían a toda acción bélica. Aun en los combates, a semejanza de los héroes o médicos, el mburuvichá, alternaba con los actos de audacia con melodiosas arengas. Los ancianos, a su vez, transmitían de generación a generación las grandes tradiciones de su raza y esta función de cronista oral la cumplían usando todos los recursos del idioma.

MÚSICA Y POESÍA GUARANÍES

Pero es principalmente el poeta, quien alcanza entre los guaraníes una categoría de ser excepcional. Es casi un sacerdote o un mago: el inspirado de la tribu. Aun en medio de las guerras, los odios de los bandos se aplacan a su paso para dejarle discurrir libremente a través de los campos rivales. "Los poetas -escribe a mediados del siglo XVI Gabriel Soares-, gozan entre los Tupinambás de tal estima, que se introducen entre sus enemigos, sin sufrir la menor ofensa". Singular privilegio, que hace pensar en la existencia de aedas errantes que recogen en sus cantos las tradiciones milenarias de la raza, como en la Helade Prehistórica.
Simultáneamente, de la misma caótica matriz de un mundo que arrancaba de la noche como una aurora, nacieron entre los guaraníes la poesía, la música y la danza. Lery nos ha conservado un trozo de música guaraní, que oyó ejecutar a los indios de la costa brasilera, hacia 1556, y en los tiempos modernos el sabio Martius también recogió melodías guaraníes entre tribus que permanecían puras y alejadas del contacto de los blancos, "los tupinambás -dice por su parte Gabriel Soares- se precian de grandes músicos y, a su modo cantan agradablemente, pues tienen buenas voces; pero todos cantan a un tono, y los músicos improvisan coplas con sus correspondientes replicas que acaban con el consonante de aquellas. Uno solo dice la cantiga, y los otros responden con el estribillo, cantando y bailando simultáneamente en ruedo. Uno tiene el tamboril, en que duplica los golpes; otros traen el mbaraca que es una calabaza con unas piedrecitas dentro, con cabo, por donde lo empuñaban a veces, andan cantando entre ellos un par de mozas, entre las que hay también grandes músicos, y por eso muy estimadas".
No solo poetas, sino también poetisas tuvieron los guaraníes y ambos cultivaban con brillo el arte de la improvisación.
En Bolivia, un hecho destacable dentro de los guaraní-chiriguanos fue en América el reducto autóctono más importante que había logrado frenar cuatro siglos de constante presión para ser conquistados y civilizados por quienes codiciaban su territorio. Conjuntamente los mapuches de Chile son los grandes testimonios indígenas de la resistencia anticolonial.
Lamentablemente correspondió al ejército del flamante Estado de Bolivia dar un fin brutal a esta heroica y desesperada resistencia. En Kurujuky las flechas y palos de miles de defensores no pudieron ante las armas del ejército. Eso fue el 28 de enero de 1892.
Un discípulo de Cadogan, el padre jesuita Batolomeu Meliá, es la persona que ha investigado mas sobre la cultura guaraní, en su libro "Ñande Reko: nuestro modo de ser".
Finalizamos manifestando que en el aspecto literario los guaraníes de Bolivia forman parte de esa gran matriz cultural que ha tenido como su punto nodal de extensión al Paraguay.
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IMAGEN Y SÍMBOLO DEL PADRE
EN LA NARRATIVA PARAGUAYA
BOUJEMÂA EL ABKARI
Universidad Hassan II, Mohammedia (Marruecos)

IMAGEN Y SÍMBOLO DEL PADRE EN LA NARRATIVA PARAGUAYA *
*El tema de: "La Figure du père dans la littérature" en la Facultad de Letras de Mohammedia. 2007.

La figura del padre se ha convertido en un tema central para muchos narradores en lengua española durante estos últimos años (La figura del padre en la literatura española e hispanoamericana ha suscitado un gran interés, particularmente en Francia; basta recordar algunos estudios de los profesores Amadeo López, Sadi Lakhdari, María A. Semilla Durán, entre otros, para darse cuenta de la importancia de este personaje literario. Cf. López, Amadeo (Ed.), L'image parentale dares la littérature de langue espagnole, Paris, Publication du Centre de Recherches Ibériques et Ibéro-américaines, Université de Paris X-Nanterre, 2 tomes, 2000 et 2001.). El padre como personaje literario cobra una trascendental importancia en la narrativa paraguaya, debido a que es multifacético, plural y polémico. De hecho, la figura del padre puede ser tratada desde varias perspectivas: la familiar, con su papel céntrico y decisivo en varios niveles, la sociológica, en que el padre podría encarnar el pasado histórico, o sea, el origen identitario, y la sicológica, poniendo de relieve la complicación humana que encierra, muchas veces, la relación entre padre-hijo e hijo-padre y, evidentemente, los complejos resultados de ella.
En esta ponencia, intentare analizar algunas de estas dimensiones que frecuentemente se superponen, se entrecruzan y se compenetran en varios textos de la narrativa paraguaya contemporánea, particularmente en los de Gabriel Casaccia y Augusto Roa Bastos.
Los primeros capítulos de Hijo de hombre, novela de Roa Bastos, presentan a los principales personajes y lo que atrae la atención del lector es, seguramente, el encuentro y el casamiento de Casiano y Natividad después de huir de las autoridades gubernamentales, a raíz del fracaso del levantamiento agrario de 1912 en Sapukai -su pueblo natal- en el que toma parte Casiano. Su fuga les conduce a Tururú-Pukú, pueblo yerbatero perdido en el corazón de la selva. Con la decisión de ir a trabajar en un yerbal y el nacimiento de su hijo, a quien llaman Cristóbal como su abuelo paterno, se funda la familia de los Jara.
Al principio de su llegada a Tururú-Pukú, Casiano Jara soporta las inhumanas condiciones de trabajo en el yerbal porque necesita mantener a su familia. Sin embargo, no admite que su hijo nazca y viva en ese espacio carcelario y cruel. Así que decide con Natí escaparse para salvar a su hijo de la explotación y la miseria, sabiendo de antemano que es una empresa casi imposible, porque, según la leyenda, nadie pudo hacerlo, debido a la crueldad de los salvajes capataces del yerbal. En este caso, Casiano se revela como padre caracterizado por un gran espíritu de responsabilidad y sacrificio para salvar a los suyos y pensar en ofrecerles una vida digna y mejor.
De esta manera, la imagen del padre, representada por Casiano Jara, cobra una dimensión simbólica al escapar heroicamente del yerbal y al arrastrar sobrehumanamente el vagón -que sirvió para que se abortara brutal y bárbaramente la "revolución" de Sapukai- hasta la selva, en los bordes del pueblo. Allí, el ex "cabecilla de la rebelión en las solerías de Costa Dulce" y el partidario de la sublevación agraria, decide vivir con su familia para nunca olvidar la tragedia sapuqueña, de los mensús, de los obreros de los yerbales, de este modo iniciar a su hijo defender la justicia y la cause de su grupo social desfavorecido. En efecto, Cristóbal Jara crece y madura en el vagón-hogar paterno.
En medio de la miseria y la violencia, el peón-padre se arma solo de voluntad. La férrea voluntad de los mensús de los obreros, de los yerbales, la encarnan Casiano Jara -y, más tarde, su hijo Cristóbal- con gran brío. Casiano Jara llega a vencer -en sí, primero- el temor a la muerte y, luego, los riesgos de la selva, las armas, los caballos y los perros de los capangas que los vigilaban, de hecho, reafirma la gran capacidad del peón por soportar las adversidades, el fervor patriótico, el gran apego a la familia y a los valores guaraníes ancestrales como la solidaridad, el amor al prójimo, el sacrificio... Jara es un padre tradicional en la coyuntura rural en la que vive, y "vivió para su familia y murió en la dignidad". Casiano Jara es modélico no solo para su hijo, sino también para su pueblo. La relación padre-hijo, dentro de los lazos de la familia, es sólida y bien fundada, asentada en el amor, la confianza, la admiración y el respeto mutuo.
Años más tarde, Cristóbal Jara participará en otra sublevación que se preparara en el mismo pueblo. De hecho, la historia parece repetirse: "Tierra y libertad" se convierte en grito y consigna de la lucha fratricida del pueblo de Sapukai. Cristóbal reanuda con los ideales de sus padres y el ciclo de protesta y rebeldía. Los sapukeños lo apodan "Kirito" (deformación de Cristo), lo que es muy elocuente. El narrador lo presenta como "un muchacho de veinte años. O de cien”, o sea, Cristóbal no parece tener edad, porque es una especie de puente que asegura la unión entre las generaciones de luchadores y combatientes incansables como su padre.
Si en la sociedad rural el padre es el determinante en una familia campesina, sin embargo, para muchos jóvenes rurales, este personaje no parece tan necesario, está muy desvalorizado. Su olvido en oposición a la madre. La ausencia del padre con sus distintas consecuencias está ampliamente representada, como se percibe claramente por los novelistas paraguayos, como aparece, por ejemplo, en La babosa y La llaga de Casaccia y que alcanza dimensiones míticas en Yo el Supremo de Roa Bastos.
En dichas narraciones, la mayoría de los jóvenes personajes oriundos del campo y que viven en la ciudad, particularmente en Asunción, evitan hablar de sus padres o intentan olvidarlos completamente. Entre los más representativos, podemos citar a Miguel Vera, protagonista de Hijo de hombre y, sobre todo, a Ramón Fleitas, uno de los principales personajes rurales de La babosa. Para ellos, el padre les recuerda el origen socio-geográfico indeseable, que remite a un perdido pueblo de donde quieren escapar definitivamente mediante los estudios o la carrera militar o el trabajo en cualquier sitio urbano. Estos jóvenes pretenden que la ausencia del padre en vida, no les causa grandes perturbaciones psicológicas, por el contrario, lejos del territorio paterno-el pueblo natal-, se creen "otros", plenamente "realizados" y decididos a ascender socialmente. Sin embargo, su naturaleza rural inherente perturba frecuentemente su presenta integración ciudadana, de hecho, la falta de referencia paterna en su vida deja un gran vacío, lo que los sumerge en una enfermiza aculturación.
La llaga, en cambio, presenta un caso verdaderamente patológico cuya causa es la ausencia del padre. Después del suicidio de Francisco Cantero, Atilio, el hijo adolescente de dieciocho años, cambia totalmente su comportamiento con su madre, Constancia. La desaparición del padre condena a Atilio a la soledad absoluta, ya que no comprende el porqué del suicidio de su padre:
-¿No será que papá se mato porque se sentía solo, aislado? (...) Yo también suelo sentirme solo, aislado, y eso me angustia como si viese el vacio bajo los pies.
Atilio pierde a su padre, lo que lo conduce a sentirse solo y aislado, huérfano y desamparado. Su madre lo decepciona mucho, no le conforta en nada, porque no aporta explicaciones convincentes a las preguntas relativas al suicidio de su padre y no le ayuda a independizarse económicamente, a pesar de tener un buen proyecto para eso. El se lo reprocha explícitamente:
Me tratas como a un chico. Me haces pasar por enfermo delante de Rosalía para explicar nuestra estadía aquí… No quieres que me libere de tu tutela. Le pones trabas e inconvenientes a este negocio de la ladrillería porque temes que me independice de vos y pueda pacer mi voluntad.
El negocio que se propone realizar Atilio favorece evidentemente la maduración autónoma del adolescente, por la presencia de su madre, solicita la contribución económica o, por lo menos, necesita que ella le devuelva lo que le toca de la herencia del padre. El raro comportamiento de su madre lo empuja a acusarla directamente de ser el responsable del suicidio, sobre todo, al descubrir que ella tiene una relación intima con Gilberto Torres, pintor y amigo de la familia. Atilio la interpela de esta manera:
-¿No te sentís en nada responsable de la muerte de papá? ¿No has dudado nunca de ti misma? Responsable..., aunque sea una parte pequeñísima.
Al principio, Atilio no está seguro de que el suicidio de su padre se debe a que este comprendió que su mujer lo traicionaba, y que por eso prefirió quitarse la vida. Atilio presiente que su madre le disimula la verdad:
Atilio levanto la frente y miro larga y profundamente a su madre. Algo le ocultaba. No era posible que dos cuerpos que han dormido durante años todas las noches juntos, y cuyas carnes y sudores se han mezclado, al darse la muerte uno de ellos el que queda no siente en los labios, en la punta de los dedos, en la piel, el secreto de la muerte del otro.
Atilio aspira a desempeñar un papel activo en el curso de su vida, quisiera que su madre lo considerara adulto, un hombre. Además el joven reivindica el derecho de reemplazar a su padre y de asumir su responsabilidad en el seno de la familia:
Yo quiero intervenir en los asuntos de mama. Ahora que soy más grande -y pronuncio esta palabra un tanto cohibido- tomare el lugar de mi padre."
En efecto, el hijo desea apropiarse de los atributos paternos, creyendo que eso le permite alzarse a la altura del padre bajo la mirada admirativa de la madre, esta rechaza su proyecto temiendo perder su libertad. Así, Constancia le margina en las decisiones relativas a los bienes de la familia y a su vida personal. Atilio se siente paulatinamente abandonado y su integración familiar se hace cada vez más problemática. Ese rechazo se confirma, sobre todo, cuando descubre que su madre le miente y le engaña -"lo traiciona"- como lo hizo con su padre. Entonces, el hijo se identifica con el padre, ambos son víctimas de Constancia. De ahí, al destino del hijo se enmarca el del padre. Atilio reflexiona diciendo:
Pero entonces a mi padre le sucedió lo mismo que me está pasando a mí. Se repite en mí ahora punto por punto el mismo drama que lo llevo a matarse y que también me llevara a mí si no dejo de pensar.
Para apaciguar la inquietud de su hijo, Constancia intenta proponerle o, mejor dicho, imponerle a Gilberto, un sustituto del padre desaparecido. Vano esfuerzo, el joven no encuentra ningún punto común entre su padre y el amante de su madre. Atilio les rechaza a ambos, lo que fragiliza todavía más la complicada personalidad del adolescente incomprendido, solitario y triste.
La tensa relación que mantiene con su madre aumenta sus interrogantes y preocupaciones. Entonces, la "viuda de Cantero" adopta una estrategia maquiavélica para avasallar y debilitar al vulnerable joven adolescente: trata de seducir a su propio hijo excitando sus sentimientos sexuales. Atilio resiste difícilmente a la tentación incestuosa, lo que compromete profundamente su frágil psicología de "niño" sin padre frente a una madre coqueta y caprichosa que no admite su envejecimiento. Así, ella cree demostrar que sigue siendo todavía una mujer deseable.
Frente a esta situación adversa, Atilio se ata casi frenéticamente a la imagen de su padre, intentado suavizar la angustiosa crisis edipiana. El joven evoca siempre los momentos felices pasados a su lado. Las pocas cosas que le quedan de su padre -sobre todo el revólver- lo torturan y, al mismo tiempo, avivan en él un fuerte deseo de encontrar una explicación a su muerte.
Al final de la novela, rechazado por la madre, sin padre, frustrado y decepcionado, Atilio se venga de ella y de su amante revelando a la policía el proyecto revolucionario que preparan el coronel Matías Balbuena y su cómplice Gilberto Torres. El militar logra escaparse, pero el oportunista pintor es detenido y luego exiliado a los amantes a Argentina. Los hechos consiguen separarlos definitivamente. Sin embargo, la madre pierde todo el dinero que dejó Francisco Cantero a su familia y que ella viene negando a su hijo.
Inestable, decaído, incapaz de descubrir las razones de la muerte del padre "vengado" y de sobrepasar sus propios complejos, Atilio cede a la idea que le obsesiona profundamente:
-Hay instantes (...) que creo que si me pegase un tiro en ese mismo instante, como en un relámpago, se me revelaría ese secreto que busco.
Sin ningún punto concreto de apoyo estabilizador, Atilio fracasa en su penosa y desesperada búsqueda del "secreto". La ausencia del padre significa, además de la orfandad, la perdida de referencias y del equilibrio psicológico. Ello conduce irremediablemente a la desesperación absoluta y, por lo tanto, al suicidio siguiendo el modelo de su padre. Sus destinos están así intrínsecamente unidos en la frustración y en el fracaso.
El protagonista de Yo el Supremo de Roa Bastos presenta otro caso todavía más complejo. Se trata de un dictador, personaje característico de la novela hispanoamericana contemporánea, en particular. En general, muchos novelistas prefieren presentar a este personaje con rasgos definitorios generales, inspirados de distintos dictadores del continente con el objetivo de darle una dimensión connotativa y simbólica.
En cambio, en su esencia, el dictador de Roa Bastos corresponde a un personaje histórico concreto: José Gaspar Rodríguez de Francia, producto de unas circunstancias socio-históricas y políticas, el movimiento de la independencia del país. De hecho, Yo el Supremo se apoya en muchos acontecimientos históricos que el novelista paraguayo desentraña e invierte en la novela con gran maestría.
A lo largo de la narración, no aparecen frecuentes referencias a sus padres ni a su genealogía. Incluso, el Dictador intenta disimular sus orígenes y su relación con su familia. Sin embargo, en las pocas veces en que sus detractores aluden a sus padres biológicos lo califican de "hijo de inmigrante" o "de extranjero, debido a que el origen del padre parece confuso. Algunas versiones que se leen presentaron al niño José Gaspar como fruto del matrimonio de doña María Josefa Fabiana Velasco, dama patricia, con el "advenedizo y plebeyo portugués José Engracia, o Graciano, o García Rodrigues", nacido el 6 de enero de 1756 o diez años más tarde, es decir en 1766. Al contrario, otras versiones, afirman que José Engracia tuvo al niño con su "barragana o concubina" que, al parecer, lo acompañaba al venir al Paraguay, "entre el grupo de portugueses-brasileros contratados por el gobernador Jaime Sanjust a solicitud de los jesuitas, en 1750, para trabajar en los campos de tabaco. Y aun, otras versiones precisan que el padre del futuro dictador era oriundo del "distrito de Mariana en el Virreynato del Janeiro", según la confesión del propio carioca ante el gobernador Lázaro de Ribera. Por otra parte, el Dr. Francia reitera casi obsesivamente que su padre era francés, mientras que algunos de sus partidarios afirman que era español de las "Sierras de Francia, región enclavada entre Salamanca, Cáceres y Portugal. Así, pues, el dictador es hijo de extranjero y de dos madres, una patricia y otra plebeya como parece haber sido el padre. Lo cierto es que don José Engracia vivió más de 60 años en Paraguay y pudo medrar socialmente ejerciendo varios oficios: peón, comerciante, militar y, por fin, "regidor administrador de Temporalidades en los pueblos de Indios". A pesar de ello, "nadie sabe quién es ni de dónde ha venido". Así, el dictador presenta a su padre como extranjero con mucha confusión, ya que no se sabe exactamente si es brasileño, portugués, francés o español y, sobre todo, no se explica cómo pudo contraer matrimonio con una mujer Patricia, siendo plebeyo.
A lo largo de la narración, el dictador -ya viejo- recuerda muy pocos sucesos de su niñez. La relación padre-hijo, no fue siempre positiva ni agradable debido en gran parte, precisamente, a la ambigua genealogía del padre. La mala convivencia de ambos se revela a través de los viajes "iniciáticos" que emprendió el hijo en compañía de su padre. La presencia del hijo a bordo del barco del padre, justifica por la enfermedad de la madre que perdió el habla. Al referirse a su madre, el niño la califica de "muda", de mujer "sin voz humana". Incapaz de comunicarse directamente con él. La desprecia profundamente, no solo la deshumaniza a causa de su enfermedad, sino también la condena por su supuesta infidelidad y vileza, ya que, insinúa que tuvo una relación con otro hombre, el coronel Espínola y Peña "de quien también se murmuraba que era mi verdadero padre".
Aunque el padre del dictador ha sido calificado varias veces como extranjero aventurero, en el se evidencia su preocupación por la educación y el porvenir del hijo, lo cual subraya el compromiso paterno para con su familia y el deseo de una vida mejor para su niño. Este deja constancia de ello. Aunque con cierto escepticismo:
Mi supuesto padre ha decidido enviarme a la Universidad de Córdoba. Quiere que me haga cura.
La Universidad de Córdoba es la más antigua de Argentina y una de las primeras del continente. Allí, estudiaron los hijos de los notables patricios y de ricos mestizos y se formaron las elites de los futuros dirigentes de las jóvenes naciones del Río de la Plata. Pero el niño parece no creer mucho en el amor de su padre, no valoriza su decisión, interpretándola más bien como un motivo para abandonarlo y liberarse de su "fastidiosa presencia" que el producto de la voluntad firme para proporcionarle una buena educación.
En el fondo, el niño nunca tuvo confianza en sus padres; los propósitos relativos a los suyos se desprende casi siempre un rechazo implícito a sus padres. Se refiere a sus padres en estos términos:
"el que dice ser mi padre" (...) "mi presunto padre" (...) "la dama patricia que pasa por ser su esposa, que pasa ser mi madre”.
El futuro dictador parece tener una curiosa inclinación a ser ingrato, rebelde y condenatorio de sus padres. En efecto, el adolescente ingresa a dicha Universidad y pasa largos años en su seno estudiando teología; se gradúa de doctor, ejerce el cargo de Clérigo y, luego, el de abogado en Córdoba, hasta que un día se entera de los abusos que cometen los miembros de su familia en Yaguarón, el pueblo indio que administra su padre. Uno de los narradores de la novela alude en estas palabras a la sorprendente reacción y curioso comportamiento adoptados por el Dr. Francia:
Cambia radicalmente. Así, mientras los oprimidos naturales abandonan su ancestral heredad, el ex Clérigo en Ordenes Menores de Córdoba, se lanza de la noche a la mañana a los excesos de un desenfrenado libertinaje.
Se convierte en loco adorador de Venus. Busca amoríos fáciles, aventuras sin pena, mujeres alegres. Las noches las consagra a juergas interminables. Recorre en grupo los arrabales de la ciudad dando serenatas, interviniendo en bailes orilleros.
Frente a los abusos y a la injusticia cometida por su padre y sus hermanos contra los indias, la actitud del rechazo de la familia del Dr. Francia-niño se incrementa y madura en el. De ahí, surge la mala conciencia de la indignación moral que pretende experimentar el futuro dictador. El cambio en los modos de vida y conducta del Dr. Francia lo justifica como una especie de reacción contra la irresponsabilidad de su padre en ejercer el poder y de caer en la depravación absoluta.
En una nota a cargo del Compilador -uno de los narradores de la novela que suele incursionarse en la conciencia del Supremo Dictador para elucidar los motivos de los "actos supremos"-justifica, precisamente, el cambio radical en el comportamiento del ex Clérigo en estas palabras:
¿Hacer tanto sacrificio por el decoro de un nombre, blanco de terribles ataques, cuando allá en Yaguarón su padre y sus hermanos Pedro y Juan Ignacio enlodaban no solo el nombre sino la tradición de toda la familia en bacanales con indias y mulatas?
De este modo, se subraya que, a pesar del desamor, desconfianza y rechazo que caracterizan la postura del hijo para con su(s) padre(s), en el fondo, él trata siempre de honrar el dudoso nombre de la familia y obrar su favor". Sin embargo, la permanente tensión implícita existente entre padre a hijo les aleja uno del otro durante muchos años y les conduce a la inevitable ruptura definitiva.
Empujado por el sentimiento y el deber paternos, don Engracia, viejo y agonizando, quiere ver a su hijo y reconciliarse con él antes de morir, pero el Dr. Francia no respeta la última voluntad de su padre, al contrario, se opone a toda normalización de la relación y rechaza categóricamente sus reiteradas imploraciones y suplicas. Incluso, se comporta con el sin ninguna piedad, rechazándolo rotundamente, como se ve en ese pasaje:
Ya le he dicho que no me liga a ese hombre vivo o muerto ningún parentesco (...) díganle que se vaya al diablo."
Muchos años más tarde, el Dr. Francia se confirmara como un gran hombre de Estado; sin embargo, la cuestión de sus orígenes seguirá vigente en sus preocupaciones existenciales. El ejercicio del poder político durante largo tiempo lo ira convirtiendo en otro. En uno de sus muchos delirios, se vislumbra la dimensión que toma para él dicha cuestión de sus orígenes:
¡Señor... el padre de S. Md. lo manda llamar!... Déjese de tales zonceras, contramaestre. En primer lugar, no tengo padre. En segundo, si se trata del que usted llama mi padre, ¿no lo están velando allá arriba? Sí, Señor; don Engracia acaba de morir. Pues bien, yo acabo de nacer.
Precisamente, a partir de ese momento, la narración cuenta el segundo nacimiento del Dictador Supremo. Para afirmar su soberanía absoluta -al darse cuenta de que se está desviando de su primer proyecto socio-económico y político que pretende obrar a favor del pueblo y de la nación-, el Supremo insiste incansablemente en que no fue concebido por ningunos padres humanos y mucho menos por una mujer. Esas fantasías corresponden, efectivamente, a que nunca se pudo aclarar completamente su origen. El Supremo pretende sustituir la idea de una procreación sexual -idea que evoca la dependencia existencial- por la fantasía de su autocreación. De este modo, la dualidad original hombre-mujer se halla reemplazada por la unidad de una conciencia muy particular y netamente masculina. De hecho, el Supremo elimina totalmente la huella del otro sexo -el femenino- dentro de sí. La idea de auto-engendramiento constituye una de las mayores obsesiones del Supremo, se reitera en sus escritos en el llamado "Cuaderno de bitácora" y "La voz tutorial". A través de sus meditaciones y pensamiento, el Supremo llega a la conclusión siguiente: no fue UNO que nació de Dos, al contrario, fue DOS que de UNO. El Supremo no fue concebido sexualmente sino nació gracias a la fuerza de su pensamiento. En realidad, la idea del desdoblamiento estructura casi toda la obra. El Supremo se hizo doble de sí mismo, lo que explica en parte el título de la novela (Yo+EL = Supremo). De este modo, el Dictador absoluto entra en un proceso esquizofrénico evidente: "Yo he nacido de mí y Yo solo me he hecho Doble".
Todas estas pretensiones del Dictador abren las puertas a la cuestión del origen mítico. El DICTADOR nace como héroe mítico, origen desconocido y en circunstancias misteriosas. El SUPREMO DICTADOR no reconoce a sus padres naturales, ya que los héroes míticos no necesitan ascendencia ni genealogía alguna, porque son fruto de sus propias obras. Este es el objetivo al que quiere llegar el Supremo.
Hay que recordar que el Doctor Francia fue elegido democráticamente por el pueblo paraguayo, primero, Dictador y, luego, Dictador Perpetuo. Así, Francia es el único, quizás, dictador latinoamericano en el sentido de la legislación romana. El Dr. Francia no fue un militar; al contrario, se opuso violentamente a todas las ambiciones desmedidas de poder y grandeza de los militares. Fue un político y un intelectual que pudo llevar a su país a la autodeterminación y a la autonomía total en unas circunstancias muy adversas. Es el fundador político de la nación y del Estado paraguayos. En el seno de la sociedad encarna la figura del Gran Padre de la Nación. El propio Roa Bastos pone de relieve la importancia histórica de este personaje:
Esta figura histórica de Gaspar Rodríguez de Francia, unida y confundida con su figura mítica, forma un personaje que domina inescrutable y severo el trasfondo de la sensibilidad de la Nación paraguaya que tiene en él su prócer fundacional."
Evidentemente, como todo hombre político que permaneció mucho tiempo en el ejercicio del poder (26 años), Francia cayó en el Poder Absoluto, en el despotismo totalitario. Con el tiempo, el Supremo consideró poder como el ejercicio natural, único e indivisible; así define a su identidad y función:
El Supremo es aquel que lo es por naturaleza. Nunca nos recuerda a otros salvo a la imagen del Estado, de la Nación, del pueblo de la Patria."
El Supremo se identifica con la Nación y todo lo que simboliza; su poder es una emanación del pueblo -y no de orden divino-. De esta manera, el Supremo legaliza y legitima su poder absoluto:
El Supremo Dictador no tiene viejos amigos. Sólo tiene nuevos enemigos. Su sangre no es agua de ciénaga ni reconoce descendencia dinástica. Esta (sic) no existe sino como voluntad soberana del pueblo, fuente del Poder Absoluto, del absolutamente poder.
El paternalismo ideológico del dictador lo lleva a considerar el poder como practica indivisible, no puede descansar en delegados. Por eso, los intermediarios entre él y el pueblo, entre el padre y el hijo, son innecesarios, porque lo debilitan, lo aflojan". Así, el Supremo monopoliza paulatinamente la autoridad suprema, va acumulando los poderes y, como lo señala él mismo, "el Poder Absoluto está hecho de pequeños poderes", de hecho, el Karaí-guasú llega a extender su poder e imponer una verdadera tiranía en el país.
A modo de conclusión, se puede afirmar que en esta breve aproximación al tema, el padre se revela como una figura clave en muchos textos narrativos paraguayos contemporáneos. La compleja relación paterna actúa, tanto en la narrativa de Casaccia como en la de Roa Bastos, como un verdadero motor dramático y desencadenante de la acción. Su simbología contribuye a enriquecer visiblemente la dimensión ficticia de las obras estudiadas y de muchas otras.
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