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viernes, 29 de octubre de 2010

DOMINGO RIVAROLA - HISTORIA DEL PENSAMIENTO PARAGUAYO 1811 - 1989 / Desde LA REPÚBLICA EN FORMACIÓN: 1811-1865 hasta EL LEGADO STROSSNERISTA.


HISTORIA DEL PENSAMIENTO PARAGUAYO
1811 – 1904
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del


LA REPÚBLICA EN FORMACIÓN: 1811-1865


Una junta Superior Gubernativa fue la primera modalidad de gobierno que se instaló al producirse la independencia del Paraguay de España el 14 de mayo de 1811. A partir de esta junta, de corta duración, se abriría un largo período de institucionalización política de la nueva República. En dicho lapso cabe distinguir dos etapas bien diferenciadas. La primera, que corresponde al surgimiento y afirmación de la Dictadura Perpetua de José Gaspar Rodríguez de Francia y que transcurre desde el Congreso de 1814 hasta la muerte del Supremo Dictador en 1840; a esta primera junta le sigue un Triunvirato donde Francia, uno de sus miembros, es el que monopoliza el poder, dado que muy pronto el triunvirato se reduce a un Consulado de dos miembros, en el cual Francia sigue controlando el poder, hasta culminar en un Congreso en 1816 que lo declaró dictador perpetuo. La segunda etapa se inicia con la promulgación de la Constitución de 1844, que consagró a Don Carlos Antonio López a la Presidencia de la República, cargo que no abandonaría hasta su muerte ocurrida el 10 de setiembre de 1862. En esta primera junta de gobierno se produjeron varias confrontaciones y luchas que fueron resueltas militarmente. Lo que siguió fue un Triunvirato en el que Francia ejerció un claro dominio, monopolizando el poder. Prontamente el Triunvirato se reduce a un Consulado de dos miembros, en el que Francia sigue con el firme control del poder hasta culminar en un Congreso que en 1816 lo declaró dictador perpetuo.


LA JUNTA SUPERIOR GUBERNATIVA


A pesar de afrontar un sinnúmero de dificultades, en particular las que amenazaban la sobrevivencia de la nueva República, la preocupación por la educación en general por parte de la Junta Superior Gubernativa fue abierta e insistente. Una señal inequívoca de tal interés quedó claramente expresada en el Bando dado a conocer en enero de 1812, donde se manifestó lo siguiente:
"Asegurada la independencia civil y el establecimiento de fondos para la defensa de los derechos imprescriptibles... lo primero que ha despertado nuestra vigilancia ha sido la mejora de la educación de la juventud. Esta es la base y el manantial de las virtudes morales. Todo depende en el hombre en la instrucción: poder, valor, heroísmo y cuanto puede elevarlo en esta vida sobre el común de los demás mortales. Todo está inspirado, fomentado y promovido por la buena educación... Las escuelas son el taller en que se forman los grandes prelados y magistrados civiles y militares: la instrucción no solamente es adorno, mas también prenda necesaria a los que siguen la gloriosa profesión de las armas. Los jefes políticos y militares, más se sostienen con la autoridad y la buena utilización de los conocimientos científicos que con la fuerza o el poder"
Aun enfrentando serias dificultades económicas y la falta de recursos humanos calificados para cubrir los requerimientos para la docencia, la Junta Superior Gubernativa preparó y difundió una serie de materiales que contenían los principales delineamientos a seguirse en el campo educativo entre los que cabe resaltar un valioso texto denominado Instrucción para el Maestro de Escuela, que fue dado a conocer el 15 de febrero de 1812. Dicho material, además de delinear el perfil que debería tener un maestro de escuela, exponía los principios pedagógicos en los que tendría que sustentarse la enseñanza. En ese sentido, la referencia más directa y clara sobre el papel que le correspondía a la educación y su significado en el proceso de construcción de la República, se aprecia en el siguiente párrafo incluido en el documento mencionado: El lustre de una República, su carácter y gloria se derivan de las primeras escuelas.
Otras iniciativas de la junta fueron la creación de una Academia Militar y una Academia Patriótica Literaria, que no tuvieron el resultado esperado, a pesar de las expectativas optimistas que rodearon tales medidas. Lo mismo ocurrió con el Colegio de San Carlos, cuyo anterior brillo intentaron restituir, aunque sin éxito alguno. Un factor gravitante fue la marcada oposición del que se convertiría con posterioridad en el Dictador Perpetuo, a partir de cuya posición daría un viraje profundo a la vida de la República en general y a la educación en particular.


LA DICTADURA FRANCISTA 1813-1840


José Gaspar Rodríguez de Francia se graduó en la célebre Universidad de Córdoba. Su paso por esa casa de estudios, le permitió compartir con destacadas figuras latinoamericanas que con posterioridad tuvieron un importante papel en promover y afianzar la independencia latinoamericana.
Tal como se destacó anteriormente, como miembro de la Junta y en su desempeño en el Consulado, el futuro Dictador se opuso abiertamente a la política educativa promovida por las autoridades de la naciente República y a la vez, impuso una nueva dirección a la educación, lo cual - a más del extremo autoritarismo del régimen político que implantó - continúa suscitando fuertes críticas así como justificaciones. La política de restricción que impuso a la educación paraguaya, afectó gravemente a la educación secundaria y a la superior, en razón a que de hecho determinó su prohibición. Precisamente, una de las mayores críticas a su orientación educativa fue el de disponer el cierre del Colegio de San Carlos en marzo de 1823. En ese marco, lo que subsistió durante su larga y férrea dictadura fue un reducido número de escuelas primarias y unas pocas e intrascendentes cátedras libres. Además del sentido limitante que imprimió a la educación, otros factores incidieron en el fuerte debilitamiento de la actividad educativa durante la dictadura francista. Uno de ellos, de enorme significación, fue el rígido aislamiento a que el gobernante sometió a la nueva República. Esta extrema medida restringió sobremanera las posibilidades de contar con la colaboración de recursos humanos provenientes del exterior. Un ejemplo paradigmático fue el caso del prominente científico alemán Bompland. A este factor negativo debe sumarse el obligado abandono de sus cátedras por parte d los docentes de nacionalidad española, argentina y otras, debido a la persecución que el Supremo desencadenó sobre sus respectivas comunidades, acusadas de conspirar contra la independencia del Paraguay.
La actitud de Francia con relación a la educación fue pasiva en general y deliberadamente represiva e intolerante en otros casos. En ese sentido, una muestra fehaciente es el ya mencionado caso del cierre del Colegio de San Carlos. Por su expresa disposición fueron suprimidos todos los centros educativos, tanto de nivel medio y superior anexos a los conventos de diferentes órdenes religiosas. Por otra parte, en lo que se relaciona con las escuelas primarias, la mayoría de los historiadores coinciden en destacar que si bien no las suprimió, sus indiferencias y abandono hicieron que las pocas unidades escolares que pervivieron funcionarán en condiciones de extrema precariedad.


PERIODO DE DON CARLOS ANTONIO LÓPEZ (1840-1862)


Luego del fallecimiento del Supremo Dictador, se estableció una Junta Militar; posteriormente se produjo un alzamiento militar en 1841, que fue controlado, y tuvo como resultado la integración de un Triunvirato que fue igualmente derrotado, asumiendo finalmente el control del gobierno el comandante Mariano Roque Alonso. Este convocó a un Congreso el 12 de marzo de 1841, una de cuyas decisiones fue la de instalar el Consulado, nombrando como miembros de dicho órgano de gobierno al mismo Alonso, juntamente con Don Carlos Antonio López. Al respecto, el historiador Efraím Cardozo señala lo siguiente: El segundo Consulado determinó cambiar los rumbos de la República para rescatarla de la postración en que la había sumido la Dictadura. Se abrieron las cárceles, se tomaron las primeras medidas para romper el aislamiento, se incentivó el comercio fluvial y se abolieron las restricciones que limitaban a los extranjeros a salir o entrar en el país.
La política educativa fue reorientada y recibió un fuerte impulso en todos sus niveles. En febrero de 1842 se inauguró la Academia Literaria que se constituyó en el primer instituto de carácter laico de enseñanza superior que iniciaba su actividad en el Paraguay. Con posterioridad se reabrió la Escuela de Matemática y la Escuela Normal. Aun cuando esta última tuvo muy corta existencia, al igual que el aula de Filosofía, creada en 1856 y extinguida en 1860, durante todo el período la educación recibió un fuerte impulso tanto del gobierno como de la población.
Las acciones públicas lideradas por Carlos Antonio López suscitaron la confianza y el apoyo público hacia su gestión, lo que le inclinó al gobernante a restablecer el gobierno unipersonal. En cumplimiento de dicho objetivo, se convocó un Congreso para el 13 de marzo de 1844 que, reunido, aprobó una Constitución con la finalidad principal de organizar los poderes del Estado, instituyendo la Presidencia de la República, cuyo ejercicio se extendía por diez años y un Congreso que debía reunirse cada cuatro años. El cargo de Presidente de la República lo asumió Carlos Antonio López.
La Constitución de 1844 dedicó una atención especial a la educación, incluyendo una serie de disposiciones tendientes a la promoción y fortalecimiento de la instrucción pública. En el mensaje de 1844, Carlos Antonio López destacó lo siguiente:
A pesar de las graves atenciones del Gobierno, no ha separado su vista de la enseñanza de la juventud. La ignorancia de la nación ha sido siempre el gran fondo de los díscolos y los ambiciosos. Para combatirla el Gobierno atendió a las escuelas primarias en cuanto fue posible. Estos son los verdaderos monumentos que podemos ofrecer a la libertad nacional. La educación civil y religiosa formará las costumbres de un pueblo que aspira a tener virtudes republicanas.
Un aspecto igualmente importante de este mensaje fue el reconocimiento de que aún estaba pendiente la creación del Colegio Nacional, un mandato del Congreso de 1841. Una de las iniciativas de reconocida trascendencia atribuida al Gobierno de Carlos Antonio López en la búsqueda de promover la educación superior fue la creación, en 1850, de la Escuela de Derecho Civil y Político. Su finalidad fue la de que se constituyera en la base para organizar una universidad, un objetivo latente desde la época colonial. Según Efraín Cardozo, los textos básicos recomendados para la Escuela fueron Las instituciones del Derecho Real de España-de la autoría de José María Álvarez, adicionadas por el Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield y - Elementos del Derecho Político- escrito por Luís Antonio Macarelli, un destacado jurisconsulto francés.
El interés del Congreso se expresó igualmente en el mandato que confirió al Presidente Carlos Antonio López para que brindara los recursos necesarios para cubrir los gastos de contratación de profesores que posibilitaran el mejoramiento de la enseñanza. Por otra parte, en este mismo orden de iniciativas se puso un especial énfasis en el desarrollo tecnológico e industrial. En esa línea, se procedió a la contratación en el exterior de técnicos de alto nivel, quienes permitieron entre otros aportes, la instalación de los astilleros, el ferrocarril y la fundición de hierro en Ybycuí.


LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA


A la muerte de Carlos Antonio López, ocurrida el 10 de setiembre de 1862, le siguió un corto y tumultuoso período que culminó con la reunión de un Congreso en octubre del mismo año que confirió el cargo de Presidente de la República a Francisco Solano López, hijo del mandatario fallecido. En los primeros años de su gobierno, López intentó cambiar la situación de descontento que existía en el país como consecuencia de la larga supervivencia del régimen personalista y autoritario que había caracterizado a la conducción de su padre; asimismo, trató de abrir nuevos caminos para resolver las dificultades que subsistían con la Argentina y el Brasil. Sus esfuerzos fracasaron y el 8 de marzo de 1865, un congreso extraordinario declaró la guerra al gobierno argentino. El 1° de mayo del mismo año, ante la ocupación de Corrientes por tropas paraguayas, Argentina, Brasil y Uruguay suscribieron el Tratado de la Triple Alianza, declarando la guerra al Paraguay.
De acuerdo a las proclamas de los aliados, la guerra sería "corta " y no estaba dirigida "contra el pueblo", sino contra el gobernante del Paraguay, es decir contra Francisco Solano López. Sin embargo, la contienda duró cinco años, devastando al Paraguay dado que diezmó su población y destruyó casi totalmente su economía y su ordenamiento institucional. El carácter de exterminio que caracterizó a esta guerra, frente a la inesperada resistencia que opuso el Paraguay a los invasores, cerró un largo ciclo de la historia paraguaya. A partir de la finalización de la guerra, y en el marco de la ruinosa situación a la que fue reducida la nación, comenzó una larga, penosa y difícil tarea de reconstrucción.


LA POSTGUERRA (1870-1904)


A pesar de la magnitud de la destrucción causada por la cruenta guerra, el cuarto de siglo que siguió a su final se convirtió en un tumultuoso escenario en el que la sociedad paraguaya fue reponiéndose lenta y dificultosamente. En el orden político, el 25 de noviembre de 1870 se juró una nueva Constitución, eligiéndose Presidente de la República a Cirilo Antonio Rivarola. El nuevo gobierno se esforzó en la reconstrucción nacional, organizando una estructura institucional básica tendiente a fomentar y orientar la reactivación de la vida económica, política y cultural del país. La orientación ideológica-institucional apuntó hacía el modelo vigente en la región, cuya inspiración fundamental se sustentaba en el paradigma liberal cuyo emblema estaba representado por la Constitución de los Estados Unidos. Un paso importante en ese orden es que durante los ochenta se fundaron los dos grandes grupos políticos que darían existencia a los partidos políticos históricos del Paraguay: el Partido Liberal (hoy día denominado Partido Liberal Radical Auténtico) y la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado) de firme vigencia hasta nuestros días.
Las preocupaciones apremiantes de la élite surgida en la post-guerra, parte de la misma formada en el Río de La Plata, fue, por un lado, la búsqueda de recursos para reanimar y sostener un Estado quebrado económicamente, la incorporación migratoria para compensar el desequilibrio demográfico ocasionado por la guerra, dotar al país de una capacidad productiva, la consolidación del modelo liberal, uno de cuyos fundamentos centrales reconocidos era el de incentivar la educación de la población. Con esa finalidad y a los efectos de superar la carencia de personal calificado para la enseñanza, tanto a nivel elemental como superior, se procedió a la contratación de docentes extranjeros. Esto aparejó un sesgo muy significativo del modelo educativo hacía las influencias externas, que si bien aportó un importante margen de beneficios, debilitó la atención en torno a las demandas más propias del contexto local.


LOS AVANCES EN LA EDUCACIÓN


En la década del ochenta, se dieron hechos fundamentales en el campo educativo, en el cual resalta la creación de la primera universidad paraguaya. En 1887 se creó el Colegio Nacional a iniciativa de Benjamín Aceval, institución que en muy pocos años más logró convertirse en un sólido centro educativo y sobre cuya base se conformó la primera universidad paraguaya. El Colegio Nacional fue cuna de una generación de intelectuales, políticos, pensadores y dirigentes sociales que tuvo a su cargo la conducción del país por más de medio siglo. Tres años después, se puso de nuevo en funcionamiento el Seminario de San Carlos, en tanto que en 1882 egresaron los primeros bachilleres del Colegio Nacional. El mismo año se dio apertura a la Escuela de Derecho. Asimismo, con el estímulo del ilustre educador argentino, Domingo Faustino Sarmiento, que se había radicado en Asunción, entre los años 1887 y 1888 se promulgó la Ley de Educación Común, se instaló el Consejo Superior de Educación y la Superintendencia de Instrucción Pública. También en 1888 resurgió la Escuela de Derecho que había experimentado una interrupción en sus actividades.
El fuerte impulso dado a la educación por la dirigencia surgida en la postguerra dio como resultado la creación de la universidad nacional en 1889, objetivo postergado desde los fallidos intentos de Hernandarias en pleno período colonial. El proyecto de creación fue de autoría de José Segundo Decoud . La referida propuesta incluía igualmente la puesta en funcionamiento de colegios nacionales en Villarrica, Pilar y Concepción. Al resaltar que llegaba el momento de contar con una ley de enseñanza superior con la finalidad de promover la instrucción general y universitaria, el proyectista argumentó que en ese entones el país solamente contaba con un colegio de segunda enseñanza, donde se costea la ecuación de cien becados, careciendo hasta el presente de una universidad donde los jóvenes puedan ser habilitados para el ejercicio de las profesiones científicas.


LA CREACIÓN DE LA PRIMERA UNIVERSIDAD


Sin dejar de darse algunas dificultades para la aprobación de la iniciativa, el 24 de setiembre de 1889, se determinó como fecha de fundación de la Universidad Nacional de Asunción. Posteriormente, por un decreto fechado el 31 de diciembre de dicho año, se determinó como fecha oficial de inauguración el 1° de marzo de 1890. Tuvo que transcurrir más de doscientos años a partir del primer intento de Hernandarias para que el Paraguay contara con una universidad.
En el artículo 14 de la Ley aprobada, además de especificarse la misión de la educación superior, quedaron determinadas las unidades académicas que conformarían la universidad y que fueron las siguientes: la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales, Medicina y ramas anexas y Matemáticas. Con relación a las materias y docentes, la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales se organizó en base a las cátedras de Derecho Natural, Economía Política y Estadística, Historia del Derecho Romano y Literatura Española y Americana. El cuerpo de profesores fue integrado por hombres de letras y del derecho que protagonizaron un papel de relevancia en la vida política e intelectual del país, trascendiendo el ámbito universitario. La preeminencia de la Escuela de Derecho en la estructura universitaria se reflejó en el hecho de que su Decano, el Dr. Ramón Zubizarreta, ejerció simultáneamente el cargo interino de Rector de la universidad. La Facultad de Medicina se inició con las cátedras de Anatomía Descriptiva, Anatomía y Disección, Histología Técnica, Química Aplicada a la Medicina y Física. Como Decano fue investido el Dr. Héctor Velázquez. Tanto este último„ como los mencionados anteriormente, eran conocidos y prominentes profesionales, de gran influencia en la vida científica y académica del país.
En cuanto a la Facultad de Matemáticas, a pesar de haberse realizado algunos nombramientos de docentes, el funcionamiento de la misma fue declarado en suspenso a través de una disposición del 5 de marzo de 1890. En cuanto a la Facultad de Medicina, a pesar de un auspicioso inicio tuvo una rápida declinación dejando de funcionar poco después.
Ante esta realidad, la actividad universitaria quedó reducida por un largo período a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. En 1893 se dio la primera promoción de abogados de la Universidad Nacional de Asunción. De acuerdo a Efraím Cardozo, el egreso de los primeros profesionales de esta Universidad, "marcó el fin de una etapa ... La regeneración de la patria, después de una gran catástrofe, daba sus primeros frutos intelectuales. En el acto de entrega de diploma, según el mismo historiador, el más representativo de los egresados, Cecilio Báez, que posteriormente tendría una relevante actuación en la vida académica y política del país , llegando e ejercer el cargo de Rector de la Universidad Nacional de Asunción y el de Presidente de la República, destacó como significativo esencial del acontecimiento nada menos que nuestra independencia intelectual, que era lo que al Paraguay le faltaba para ser una nación verdaderamente autónoma.
Otras importantes iniciativas fueron dándose en los años que siguieron a la creación de la Universidad Nacional de Asunción en 1889. Una de ellas fue la asumida por el Consejo Superior de Educación por la que fueron contratadas las hermanas Adela y Celsa Speratti, educadoras que habían realizado sus estudios en la Escuela Normal de Concepción del Uruguay. Ambas asumieron la conducción de la Escuela Graduada de Niñas, institución de las que egresaron figuras que contribuyeron en gran medida al mejoramiento de la educación paraguaya, tales como Eulogia Ugarriza, Concepción Escobar, Celeida Rivarola, Ramona Ferreira y Serafina Dávalos, esta última pionera en la defensa de los derechos de la mujer.
Otro hito importante cuyas actividades lograrían una profunda influencia en la formación del magisterio paraguayo, fue la Escuela Normal, institución de la cual egresaría una de las más prestigiosas e influyentes figuras de la educación paraguaya: Ramón Indalecio Cardozo en 1889. Al resaltar el significado de esta institución formadora de educadores, Anastasio Riera pondría de resalto su funcionamiento como un ...triunfo que hemos obtenido sobre la ignorancia, con la creación de una escuela graduada bien montada en esta ciudad, que sin duda servirá de base a una normal de maestras.
Sobre esta etapa en especial, una acotación sumamente interesante para lograr una más acabada comprensión del proceso educativo, es la que ofrece Herib Caballero Campos, al señalar que en este período el enfoque educativo estuvo también influenciado por la perspectiva regeneracionista de quienes rechazan por motivos políticos el modelo paternalista y estatista de la Primera República a diferencia de los re-construccionistas quienes tomaban como modelo dicho período de tiempo.



Fuente:
Obra de JOSÉ MANUEL SILVERO, LUIS GALEANO y DOMINGO RIVAROLA
COLECCIÓN
LA GRAN HISTORIA DEL PARAGUAY, 18
Editorial El Lector
Director Editorial: Pablo León Burián
Coordinador Editorial: Bernardo Neri Farina
Director de la Colección: Herib Caballero Campos
Diseño de portada: Celeste Prieto
Diseño Gráfico: César Peralta G.
Corrección: Nidia Campos
Portada: Alumnos del Colegio Nacional de la Capital a inicios del siglo XX.
Álbum Gráfico del Paraguay
Fotografías del Álbum Gráfico del Paraguay
Hecho el depósito que marca la Ley 1328/98
ISBN: 978-99953-1-089-9
El Lector I: 25 de Mayo y Antequera. Tel. 491 966
El Lector II: San Martín c/ Austria.
Tel. 610 639 - 614 258/9
Esta edición consta de 15 mil ejemplares
Asunción – Paraguay (149 páginas)


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lunes, 8 de marzo de 2010

DOMINGO RIVAROLA - REMEMBRANZAS y ESPERA / Fuente: REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY. IV ÉPOCA - Nº 04 (Octubre 2002)

Autor: DOMINGO RIVAROLA
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
REMEMBRANZAS
Sigo
tocando
las cosas
que fueron tuyas,
los espejos,
relojes,
anillos,
postales
desteñidas,
en fin,
todas las cosas
que quedaron dispersas
en los armarios
y los interminables
rincones de la casa.

¿Qué ha quedado
de ti
en estos objetos?
¿Qué es lo que permanece
de alguien
que ya no regresa?
¿Qué retiene
el recuerdo
de las cosas que pasaron
y ya no existen?

Sigo hurgando
en los imperceptibles
escondrijos
donde guardabas
tus secretos,
silencios
y las intermitentes
tristezas
que te volvían tan distante
y desconocida.

Algunas
madrugadas
despierto
sin encontrar
una lumbre
siquiera
que llenara mi cuerpo
con la misma fiebre
que me inundaba
tu sola presencia.

Me pregunto
una
y otra vez,
¿Cómo explicar
que sea tan poco
lo que queda
después de las despedidas?
¿Por qué
se adueña
de nuestra vida
un vacío
tan inmenso?
Es como si los días
venideros
no auguraran otra cosa
que una inexorable
agonía.

Sigo
buscando
en los intersticios
de tu alcoba
algún recuerdo
que haya sobrevivido,
una palabra,
un deseo,
un canto,
un retazo
de tus risas
interminables
o siquiera
un resto
de esa llama
que encendía
nuestros cuerpos
como retamas
envejecidas.

En mi desaliento,
sigo
hurgando
en cada rincón
de la casa,
en los recodos
de los caminos,
en tus momentos
de silencio
y en el recuerdo
de aquellas
lágrimas
invisibles
que antecedieron
tu partida.

No encuentro
cosas
ni palabras
que atenúen
tanto desasosiego.
Nada
aparece
en estos antiguos
sitios
que de un nuevo aliento
a los relojes,
las brújulas
y los calendarios.
Nada aparece
que detenga
tantos naufragios,
ni siquiera
indicios
que presagien
tu regreso.

ESPERA
Te esperé
por un largo tiempo.

Te esperé
como si supiera
que existías,
que tenías ese rostro,
esa ternura.

Te esperé
minutos,
horas,
días,
años enteros.

Te esperé
por un largo tiempo.

Te llamé
como si supiera
desde siempre
tu nombre o si conocieras
dónde encontrarme.

Te esperé
agobiado
de transitar
las mismas calles,
de gritar
el mismo nombre
de susurrar
las mismas plegarias.

Te esperé
con la desesperanza
de mirar
cómo los vacíos
se extendían
día a día
en torno mío.

Te esperé
como si fueran míos
todos los hijos
que escondías
en tu cintura.



Fuente: REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY. IV ÉPOCA - Nº 04 / Octubre 2002. Editorial Arandurã, Asunción-Paraguay, 2002 (239 páginas)
.
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sábado, 6 de marzo de 2010

“REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY POETAS – ENSAYISTAS - NARRADORES” - IV ÉPOCA - Nº 16 - Noviembre 2008

“REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY
POETAS – ENSAYISTAS - NARRADORES”
IV ÉPOCA - Nº 16
Arandurã Editorial,
Asunción-Paraguay, Noviembre 2008
Enlace al espacio del PEN CLUB PARAGUAY

MENSAJE DE LA PRESIDENTA DEL PEN
** El PEN Paraguay es uno de los pocos, tal vez el único en el mundo de los Centros PEN que edita una revista con obras de escritores del país a razón de dos números por año y en forma ininterrumpida desde el 2000. Son una muestra genuina de la expresión literaria de los escritores actuales más representativos del Paraguay y que, con suma complacencia fueron presentadas a nivel internacional.
** En este N° 16 de Poetas, Ensayistas y Narradores (PEN), se incluyeron las obras de nuevos socios y jóvenes estudiantes de diversos colegios.
** Uno de los acontecimientos resaltantes de los últimos meses fue nuestra participación en el 74° Congreso Mundial del PEN Internacional realizado en la ciudad de Bogotá, Colombia del 19 al 22 de septiembre del 2008, donde se reunieron cerca de 130 delegados de 70 países. El tema central de este congreso fue: "EL PAPEL DE LA PALABRA" sobre el cual giraron las distintas conferencias dictadas por destacados escritores y académicos del mundo; así mismo se realizaron mesas redondas y paneles de los comités que conforman el PEN Internacional. Las asambleas de Delegados se realizaron dentro un marco de orden y respeto. Fue impresionante la interacción armónica de los participantes; era un verdadero encuentro multicultural y multiétnico, sin distinción alguna en todos los aspectos de la expresión y calidad humanas. En cuanto al aspecto organizacional fue excelente y el esfuerzo realizado por los miembros del Centro PEN de Colombia y del PEN Internacional fue realmente maravilloso. La bella ciudad de Bogotá, escenario de un paisaje prodigioso, es una conjunción armoniosa de lo moderno con el esplendor colonial, donde la riqueza cultural emerge en todos los rincones de la ciudad con sus bibliotecas, museos, e instituciones académicas.
** A nivel nacional, durante el segundo semestre del año, hemos participado de varios lanzamientos de libros de miembros del PEN Paraguay. Citamos entre ellos a Jacobo Rauskin, Esteban Bedoya, Maribel Barreto, Lorenzo Livieres, Nelson Aguilera y Lucía, Scoscería con su último libro "ROSAS SOBRE EL RÍO DE LA PLATA".
** Entre las tareas de extensión literaria se realizó el seminario sobre el haiku (poesía japonesa) organizado en forma conjunta con el Centro Paraguayo Japonés (CPJ) destinado a los estudiantes secundarios de talleres literarios de sus respectivos colegios que fueron: Colegio Nacional de la Capital, Colegio Nacional de Lambaré, El Sembrador, Goethe, Iberoamericano y Nihon Gakko. Una selección de los 11 mejores haiku de los participantes se incluye en la presente revista.
** Siguiendo con las actividades literarias, los miembros del PEN participaron de un "Encuentro con la poesía" con profesores y alumnos de grados y post grados y grado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional del Este (UNE).
** El premio Bienio 2006/2008 instituido por el PEN Club del Paraguay y el Instituto Cultural Paraguayo Alemán-Goethe Zentrum en su 4ª edición se otorgó al señor LORENZO LIVIERES BANKS por su obra El proceso histórico político paraguayo, la decisión fue tomada por los miembros del jurado "en virtud a los grandes méritos literarios y por lo medular de los ensayos que distinguen la citada obra". Así mismo el jurado expresa su satisfacción por "la alta calidad de las obras presentadas en esa oportunidad".
** Como se acercan las fiestas de fin de año y con la esperanza de haber cumplido nuestros anhelos como escritores, agradezco al Consejo de Redacción del PEN, a la editorial Arandurã y a todos los integrantes y amigos del PEN Club del Paraguay por su valioso apoyo en llevar adelante nuestros planes en forma discreta y efectiva. Deseamos seguir trabajando por la valoración y el reconocimiento de la cultura paraguaya a través de la literatura. Gracias a todos. ¡Muchas felicidades!
Lic. Emi Kasamatsu - Presidenta, PEN Club del Paraguay
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INDICE DE OBRAS:
POETAS

MANUEL E.B. ARGÜELLO: A TU RECUEDO “PUERTO NUEVO”
MARÍA EUGENIA AYALA: XII / XXXVI
WILLIAM BAECKER: TANTO / QUE NOS QUEDA?
RUBÉN BAREIRO SAGUIER: EL RÍO DEL EXILIO
MARIBEL BARRETO: CRUCE DE CAMINOS
GLADYS CARMAGNOLA: LEGADO / DESPEDIDA
AUGUSTO CASOLA: DOS POEMAS A MI HIJO MUERTO / 8 / 9
EFRAÍN ENRÍQUEZ GAMÓN: ODA A BRIGITTE BARDOT
LUIS MARÍA MARTÍNEZ: ¿POR QUÉ? / YA ES HORA / DESTRUYAMOS LO VIEJO (1)
FRANCISCO OLIVEIRA Y SILVA B.: NOCHEBUENA / CONTIGO
ELINOR PUSCHKAREVICH: ALLÁ LEJOS / EL ESPEJO / LA CASA
DOMINGO RIVAROLA: FINAL / POEMA
ELSA WIEZELL: AYER
HAIKUS DE POETAS INVITADOS:
· COLEGIO NACIONAL DE LA CAPITAL: Victorina Mabel Añazco Ortega; Victoria Cano Cáceres, Marlene Malfitano; Juan José Ruiz Díaz Otazú;
· COLEGIO NACIONAL DE LAMBARÉ: Tamara Barreto L.;
· COLEGIO GOETHE: Leticia Parquet; Virginia Solalinde Parini; Darío Yann I.;
· COLEGIO IBEROAMERICANO: Adriana da Costa;
· COLEGIO NIHON GAKKO: Héctor Martínez; Ana Rivarola; José Carlos Silvero.
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ENSAYISTAS
ABELARDO DE PAULA GOMES:
PROMETEO, EL LIBERADOR MÍTICO DEL HOMBRE
EFRAÍN ENRÍQUEZ GAMÓN: HELIO VERA, ENTRE LA REALIDAD Y EL MITO
VÍCTOR-JACINTO FLECHA: JOSEFINA PLÁ, LA ESTRELLA MÁS BRILLANTE DEL CIELO CULTURAL PARAGUAYO
EMI KASAMATSU: EL ROL DE LA TRADUCCIÓN PARA UN DIÁLOGO INTERCULTURAL Y POR LA PAZ
LORENZO LIVIERES: ¿PARA QUÉ CIENCIAS SOCIALES EN EL PARAGUAY? (AÑO 1997)
ENRIQUE MARINI PALMIERI: FERVOR DE BUENOS AIRES: ESCRIBIR Y REESCRIBIR, MODOS DE LA ETERNIDAD EN JOSÉ LUIS BORGES
LUIS MARÍA MARTÍNEZ: ARTIGAS, EL PROSCRITO, EN LA VISIÓN DEL POETA MANUEL VERÓN DE ASTRADA
FRANCISCO OLIVEIRA Y SILVA: EL FENÓMENO “FIDEL”, O EL MITO DEL PADRE
GENERO RIERA HUNTER: MANUEL ORTÍZ GUERRERO CON JOSÉ ASUNCIÓN FLORES: EL SEGUNDO NACIMIENTO DE LA GUARANIA
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NARRADORES
DELFINA ACOSTA:
GUÍA DEL CEMENTERIO
PRINCESA AQUINO AUGSTEN: EL NOMBRE DEL RÍO
JEU AZARRU: DIÁLOGO CON EL AUTOR
ESTEBAN BEDOYA: EL PLANTADOR DE AMAPOLAS
AUGUSTO CASOLA: EN EL UMBRAL
JOSÉ PÉREZ REYES: UN ROSTRO EN EL CAMINO
LUCÍA SCOSCERIA: NO LLORÓ
//
POETAS
MANUEL E. B. ARGÜELLO
A TU RECUERDO, "PUERTO NUEVO"
A poco de estar la guerra del Chaco se convirtió
en un altar de insaciable voracidad para nuestros
jóvenes. Nació este poema que es un homenaje a
los mismos que, erguidos, henchidos de Patria,
saltaban de los muelles al "Tembey".
Arrodillado duermes, Puerto Nuevo,
tu paralelo sueño de Bahía.
Botes y olas, marcan tu contorno,
amarrados a tus pies de cemento.
Peces y agua delimitan Norte a Sur
la arena mojada de tus brazos.
Más allá de tus grúas y vagones
la olvidada presencia de tu Chaco.
.
Enmudecido paisaje de quebrachos,
sal y polvo diluyen en mis ojos
su sangrante de cañones.
Horizontes de barcos, Puerto Nuevo.
Alejan de tus muelles vivos jazmines
en aras de su nombradía de trincheras.
.
RUBÉN BAREIRO SAGUIER
EL RÍO DEL EXILIO
Al comienzo fui pez en la corriente,
pez de placentario sueño
en el lecho del limo.

Después me convertí en ventana;
fui abriendo los ojos de los días,
preguntando noticias de la mar,
gritando mi sed de lejanía.

Ya por entonces cantaba una canción.

El relente puñal del mediodía
me tajeó las alas.
Me dolía el cantar de las cigarras
y me puse a volar,
de pétalos a cifras,
sin alcanzar la estrella de la tarde.

Tricé cristales en el aire.
Mi voz sangró y me llamaron viernes,
sin más,
tal vez porque iba acumulando
miel amarga en mis panales.
Cuando la tarde comenzó a apuntar
la corriente del hombre oscureció
y mi sueño de pájaro tornóse cuervo
de ríspido plumaje
y de afiladas garras.

Ave de presa,
presa del odio,
de la nostalgia.
Tan lejos del agua lustral
de la primera tierra.

Ya no era yo el pájaro,
era la presa,
la rapiña del tiempo
con la espalda sangrando
de recuerdos.

Claro que puedo volver,
resucitar palomas,
desmadejar memorias,
recuperar libélulas,
techar la antigua casa,
recomponer setiembres,
embotellar el mar,
nuevamente habitar los espejismos.

Pero el sueño termina
con la muerte
porque el río
nunca sube de vuelta
la corriente.

Se queda la canción
que es pez ya sin declive.
Pero el río...
el río es de viento.

DOMINGO RIVAROLA
FINAL
Te busco
minuto
a minuto,
sitio
por sitios,
días
tras días.

Te busco
entre las cosas
que quedaron,
en los rincones
de la antigua casa,
en lo que queda
en mi memoria.

Sigues
ausente,
sin palabras
que retorne
algo tuyo,
sin un signo
que delate tu presencia,
sin que surja
una protesta
por todo lo perdido,
por lo que parecía nuestro
para siempre.

Ahora
no quedan reclamos
por lo que fue tuyo
o mío
o quizás totalmente
nuestro.

Ahora
nada presagia
el regreso.

POEMA
Uva
y sal
envolviendo
tu interminable
geografía.

Uva
y sal
derrochando
sobre tu cintura
torrentes
de fiebres
y regocijos.

Uva
y sal
tiñendo de colores
y estallidos
los crepúsculos
y las alboradas.

Uva
y sal
acogiendo
las semillas
que retienes
en tu cuerpo
en cada encuentro.

Uva
y sal
aprisionando
mis manos
y mi boca
en tus inagotables
orillas.

Uva
y sal
rebosando
de dulzuras
en tus irresistibles
territorios.

Uva
y sal
en tus regresos
y en tus partidas.

ELSA WIEZEL
AYER
Éramos nocheros en contacto de nubes.
Como pensamientos concéntricos
girábamos intangibles.
Mi corazón buscaba el nido como nirvana
el suyo era un espcio nictálope.
Formábamos légamo solitario con voces.
Parecía baladí el abrazo
pero adentro era fruto
con gravitación del tiempo antiguo.
La mirada concluyente
los gestos de clavicordios
tan claros para nosotros.
La risa brisa y cuatro pisadas
marcando el ritmo de mar.
Construimos un puente para flotar
mientras el corazón
marcaba tambores.
Arriba, una bandada de gaviotas
saludaban con cortesía
este amor diferente y única
Sabíamos del suspiro del cangrejo
aprendimos la virazón de sur.
De apología y viento
fue a circunstancia de los ecos.
Apoteósico será el adiós en voz baja.
//
JOSÉ PÉREZ REYES
UN ROSTRO EN EL CAMINO
** Llanuras y rutas.
** Cielo sin nubes.
** Pocos vehículos en la carretera. La calurosa andanada de los días de enero menguaba el tránsito de la siesta.
** Mucho verde a los costados y gris al frente.
** Arriba, un tono celeste.
** Era un día hilvanado por la aguja del tedio.
** Ninguna cosa parecía quebrar esa monótona placidez de la nada.
** Después de un asado familiar en Capiatá, Amílcar Olmedo iba manejando el pequeño vehículo que compró, usado y sin garantía, hace casi un año.
** Ahora tenía una misión e iba a gran velocidad por la ruta 1, rumbo a San Ignacio, Misiones.
** Sus parientes, invariablemente presentes en el asado, después de deliberar ante unos platos vaciados y vasos aún salpicados de espuma, le asignaron una misión; el principal pedazo, ya no del día sino para toda la vida: el destino de la casa que tenían allá en San Ignacio, propiedad del padre, don Juan Olmedo, quien había fallecido , hacía menos de dos meses. Eran varios herederos y todos querían más de lo que había para repartir, hasta se alegrarían si alguno de ellos siguiera la suerte del viejo para que así les quedara una parcela más para distribuirse, y al decir distribuirse en ese tono sonaba a algo así como distrito de buitres, fue esa la impresión que zumbó en los oídos de Amílcar al abandonar esa mesa llena de parentela con hambre de algo más.
** Se dirigía a la casa en cuestión donde actualmente el único que allí vivía era su hermano Tobías, para convencerle de que desistiera de la insensatez de poner a la venta esa casa. Tobías tenía previsto mudarse a una casa más chica, con menos pasado, en un barrio cercano, por eso, empecinado en dejarlo todo atrás, se disponía a colocar caprichosamente un letrero de "vendo" en la entrada de la casa familiar, sin consultar con los demás.
** Amílcar tenía que hacer recapacitar a Tobías, debía sacarle de la cabeza esa obsesión de vender la finca en San Ignacio. Tenía que abrirse la sucesión, llevar adelante el debido proceso con documentos, llegar a la sentencia declaratoria de herederos, hacer la división de condominio entre todos. Tobías quería adjudicarse toda la propiedad alegando que él fue el único que allí cuidó y mantuvo al padre enfermo en esos últimos años. Quería adjudicarse solamente para vender y librarse de la propiedad que para él se transformó en sempiterna sala de enfermería. Pero las sucesiones no funcionan así. Ese inmueble vale por todo lo que ya les dio y por lo que esperan les siga dando a los hermanos. Así como está la situación económica, con tanta devaluación, sería malvender a un precio irrisorio, eso le diría. Poco podía intuir sobre la respuesta. Solamente conjeturaba que su hermano se había subido al tobogán de la ilusión; imposible bajarlo, hasta que se dé cuenta de que al otro lado del tobogán no hay nadie para recibir su caída. Pero eso lo pillaría recién durante la rápida pendiente, pensó Amílcar. Hay que hablarle, no tiene que precipitarse, Tobías no puede avasallar el derecho de la viuda y de los demás hermanos, eso era lo que todos habían pensado ante las brasas del asado. Si juntaban todas esas ideas familiares de seguro tendrían una especie de panal con abejas zumbando pero a diferencia de ellas, sus parientes no hacían trabajo conjunto, puro zumbido.
** Preocupado y a la vez apurado, quería tener a alguien en el auto para charlar allí, para contarle éste u otro problema, del ámbito laboral o familiar, porque él es de la clase de personas que creen que se viene al mundo para hablar de los problemas, aunque también se daba cuenta de que ventilándolos así tampoco llegaba a solucionarlos.
** En la radio hablaban de pensiones y jubilaciones de excombatientes de la guerra del Chaco
** Apagó la radio para evitar ese debate que le traería recuerdos de su viejo, teniente Juan Olmedo, quien luchó tres años en ese inhóspito frente y le llevaría a relacionar con una guerra menos cruenta pero más lenta que ahora libraba su madre, con el interminable trámite que acababa de iniciar para acceder a la pensión correspondiente a viuda de excombatiente. En las oficinas públicas se libraba una guerra propia entre papeles.
** Prefirió escuchar el viento en el trayecto de la ruta, ya que las emisoras, en fin, tampoco daban muchas opciones musicales. El olor a pastizal quemado le llegó como si fuera parte del sudoroso día.
** Aminoró la marcha al cruzar el pueblo de San Miguel, al divisar, a un costado de la ruta, la lana tejida artesanalmente. Allí la gente lavaba, secaba, hilaba y teñía la lana. Con ella hacían de todo y en sus puestos al costado de la ruta, ofertaban camisas, polleras, frazadas, ponchos, alfombras, gorras, hamacas y colchas. Pensó en comprar alguna cosa, pero ahora tenía prisa. Lo haría a la vuelta y en este puesto, particularmente, porque aquí le encantó la sonrisa de una de las mujeres vendedoras apostadas cerca del árbol cuyas ramas eran usadas como perchero exhibidor de donde colgaban las prendas.
** Entonces apareció dentro de su auto, sentada a su costado, una muchacha acelerada en sus gestos y en su forma de hablar.
** Allí estaba esa desconocida joven hablándole con toda confianza, como si nada. Tenía cabellos y ojos negros, una expresión de cansancio en sus facciones flacas, las manos muy nerviosas para sus poco más de veinte años. Amílcar jamás la había visto, estaba tan concentrado en conducir, que no supo si el pesado calor le estaba jugando una broma.
** Parecía una burla, ¿de dónde apareció esta chica y cómo entró aquí? Acaso era su deseo de conversar que tuvo eco y apareció aquí esta parlanchina enviada especialmente.
** No había tiempo para conjeturas, había que manejar. En vano le preguntaba quién era o cómo había subido al auto. La extraña no respondía sus preguntas, sólo hablaba sin parar, contaba sus problemas como si a alguien le importara. Era como si estuviese hablando sola, ni le miraba al conductor, sólo fugazmente a través del espejo retrovisor. Nada daba a entender que pudiera tener intenciones de robo. Será mejor bajarla aquí mismo, pensó Amílcar, o si no más allá de la siguiente curva.
** No había oportunidad de pisar el freno, había un apremio familiar para llegar a destino. No tuvo tiempo para aclararse ninguna duda. La entrometida hablaba y llegaba al extremo de la situación atribuyéndose la facultad de reprocharle cosas al incluirle, sin razón alguna, entre sus problemas.
** Esa crítica a destiempo puso más nervioso a Amílcar, que ante la falta de respuesta por parte de la atrevida, seguía preguntándose de quién se trataba.
** No sabe cómo ella entró, pero sospechaba que ocurrió al aminorar la velocidad cerca del puesto de venta de lanas, aunque ese lapso no pudo haber sido suficiente. Además, el automóvil había estado en marcha todo el tiempo, se garantizó a sí mismo.
** La extraña le pidió que le invite un cigarrillo.
** Amílcar se negó y ella, con un rápido movimiento, tomó un cigarrillo de la cajetilla reclinada en el tablero pero, al sacarlo, su impulso echó la cajetilla.
** Simuló recoger las cosas y le rogó que le encendiera el cigarrillo. Él reprochó este abuso de confianza. La insistente polizonte se ponía a jugar con las reglas prohibitivas y argumentaba que hasta los que van a ser fusilados acceden a un último cigarrillo, que hasta a los condenados se les concede eso, y que así se les cumple su último deseo.
** Amílcar Olmedo, transformado ya en complaciente chofer, hizo un gesto despectivo y no pudo evitar recoger la cajetilla, que contenía también el encendedor, que entonces iba y venía rodando cerca de los pedales.
** Las cosas que uno hace por una mujer, aunque sea una desconocida, refunfuñó él, aunque ella seguía tan poco interesada en escucharle, ya que para llenar el aire le bastaba su propia voz. Sea como fuere, era su último favor, ya estaba harto de esta intromisión y decidido a bajarla aunque sea a la fuerza, después de la próxima curva.
** De la cajetilla extrajo el encendedor y cuando lo arrimó al cigarrillo que temblaba en la boca de la intrusa, ésta comentó jocosamente que era una barbaridad este calor infernal que llevaba a la locura, sin embargo parecía tranquilizarse al empezar a fumar.
** Fue entonces cuando el conductor, en ese descuido de extenderle la mano y mirarle hablar, no vio el auto que rápidamente venía en sentido contrario, girando la cerrada curva apenas señalizada en la ruta.
** Amílcar reconoció, detrás del parabrisas, la cara de la conductora del otro vehículo que venía directo hacia él, era el mismo rostro de la chica que se había sentado a su lado. Quien manejaba el otro automóvil era la intrusa habladora y que ahora se llevaba, tranquilamente, el cigarrillo a la boca, pero en su propio auto que se le venía encima a gran velocidad.
** Demasiado tarde para desviar, el choque fatal fue inminente.
.
LUCÍA SCOSCERIA
NO LLORÓ
** No lloró.
** Simplemente se me quedó mirando con una tristeza infinita que abarcó la habitación. Ella, que lloraba por cualquier cosa baladí, estaba con mi celular en la mano mostrándome la fotografía de Claudia. Pero no lloró. Con voz indiferente, casi en un bostezo, preguntó:
-¿Quién es la chica?
-No sé, no la conozco- fue mi infeliz respuesta. Y era verdad. No la conocía personalmente, pero sí había hablado con ella y chateado por teléfono. Una carcajada amarga salió de su boca:
-Claro, esta foto vino caída del cielo. Se dio la vuelta y preparó las pocas ropas que tenía en el dormitorio. Esperaba que los sollozos me dieran la oportunidad de pedirle perdón, como tantas otras veces había pasado.
** Pero no lloró.
** Ella, que lloraba por cualquier cosa, se iba. Y sabía que eso le rompía el corazón en dos, que el dolor le cerraba la garganta y que se moría por dentro. Yo la conocía muy bien. Lloraba por cualquier cosa. En las bodas, cuan-do oía una música romántica, cuando se tocaba el himno nacional, hasta el de otros países. Como en la entrega de premios a los atletas de las olimpiadas, por televisión, cuando a los vencedores se les ponía las medallas, ella lloraba también, como si los conociese y compartiese el triunfo. Pero ahora que el dolor era suyo, no. No lloró. Quise abrazarla, pero ella no me dejó:
-Te quiero, en serio te quiero, perdoname.-¿Cuántas veces te perdoné? Bajé la cabeza. Era curioso, unos días atrás quería tiempo libre para poder hablar con Claudia, en este momento ella parecía una extraña cuya importancia se había evaporado en un instante. Ahora temía perder a mi novia. Pero ¿por qué no lloraba? Cuántas veces me perdonó mientras sollozaba y yo la estrechaba entre mis brazos y le decía que la quería sólo a ella. Y era verdad
** Mientras ella preparaba las ropas para llevarlas en la mochila, descubrí algo horrible, que me abandonaba y no podría soportarlo, porque sí la amaba.
** Mis ojos se humedecieron y le pedí que se quedase, que la quería. Ella me miró por última vez y se marchó. Jamás la volvía ver. Pasó el tiempo. En la rutina de mis días sin ella, pienso que soy feliz. Y hasta a veces sonrío, como si fuera cierto.
.
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viernes, 5 de marzo de 2010

"REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY. POETAS - ENSAYISTAS - NARRADORES" - IV ÉPOCA - Nº 14 - Diciembre 2007

“REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY
POETAS – ENSAYISTAS - NARRADORES”
IV ÉPOCA - Nº 14
Arandurã Editorial,
Asunción-Paraguay, Diciembre 2007
Enlace al espacio del
PEN CLUB PARAGUAY
.
MENSAJE DE LA PRESIDENTA DEL PEN
** Hace 86 años, cuando las ideas de las mujeres no tenían trascendencia en el ámbito de la intelectualidad en Europa y el mundo, el PEN Club surge con la iniciativa de una escritora británica, CATHERINE AMY DAWSON, para promocionar e intercambiar ideas sobre la literatura, y hoy esta siembra se ha diseminado en todo el mundo, hasta en los rincones más remotos, con 144 filiales, de las cuales, 17 en la América Latina. Es más, a través de los medios modernos de comunicación, las interacciones entre todos se han vuelto cada vez más frecuentes, activas y cercanas.
** Muchos escritores reconocidos internacionalmente han pertenecido al PEN Club, algunos de ellos fueron galardonados con el prestigioso PREMIO NOBEL en Literatura; por citar a uno de ellos, a YASUNARI KAWABATA, que fue presidente del PEN Club del Japón.
** El PEN Paraguay se crea en los años cincuenta con Julio César Chaves, y desde entonces se ha visto muy privilegiado con exponentes del mundo de las letras, los más destacados del Paraguay al frente de esta institución.
** Presidir el PEN Club del Paraguay es un verdadero desafío, cuenta entre sus asociados a calificados profesionales de letras y premios nacionales e internacionales, como lo fue el caso de AUGUSTO ROA BASTOS, con el PREMIO CERVANTES, RUBÉN BAREIRO SAGUIER y recientemente a JACOBO RAUSKIN con el galardón máximo a nivel nacional, con el PREMIO NACIONAL DE LITERATURA. Entre las mujeres contamos con muchas escritoras con otras distinciones por la belleza y excelencia de sus obras, entre ellas RENÉE FERRER y RAQUEL SAGUIER, cuyas obras han trascendido internacionalmente y fueron traducidas en varios idiomas.
** La Revista del PEN ya cuenta con su XIV edición mediante la iniciativa de su past presidente, el escritor AUGUSTO CASOLA, quien presidió el PEN Paraguay durante siete años, con un fin de año lleno de realizaciones.
** Esperamos poder llevar a cabo entre todos los miembros del PEN Club del Paraguay, a un año 2008 fructífero y de expansión entre los escritores del país.
Lic. Emi Kasamatsu Presidenta, PEN Club del Paraguay
Asunción, 20 de noviembre de 2007
//
INDICE DE OBRAS:
POETAS
DELFINA ACOSTA: MI REINO / POESÍA / EL VERDADERO MUNDO / SUCEDE
MARÍA EUGENIA AYALA: CERRAMOS LA JUGADA CONTRA EL TIEMPO
WILLIAM BAECKER: YA VES A QUÉ LLEGAMOS / EN EL PUNTO INFINITO
GLADYS CARMAGNOLA: OVEJA NEGRA / RELATO
AUGUSTO CASOLA: DESDE LA INDIFERENCIA
EFRAÍN ENRÍQUEZ GAMÓN: EN EL PARANÁ
RENÉE FERRER: CERRO NUTIBARA / DIÁLOGO DE LA MADRE Y SU HIJO MUERTO
VÍCTOR-JACINTO FLECHA: DETRÁS DEL TIGRE EL MIEDO / TRÍPOLI, PRIMAVERA DEL 83 / LA BUCÓLICA DEL FIN
AURELIO GONZÁLEZ CANALE: ELEGÍAS
LUIS MARÍA MARTÍNEZ: A RAMIRO POETA DE LAS FLORES / TODOS LOS DÍAS EL PUEBLO
FRANCISCO OLIVEIRA Y SILVA B.: NUBES Y ESTRELLAS / DE TUS MANOS / PLEGARIA NOCTURNA
GENARO RIERA HUNTER: SANTO / INESPERADAMENTE
DOMINGO RIVAROLA: SOLEDADES
ELSA WIEZELL: ACACIA / UNA VEZ / RÍO PARAGUAY / Y PARAGUAY
.
ENSAYISTAS
ABELARDO DE PAULA GOMES
 EL SÍMBOLO Y SUS VINCULACIONES HELÉNICAS
VÍCTOR-JACINTO FLECHA
 OJO POR DIENTE DE RUBÉN BAREIRO SAGUIER
EMI KASAMATSU
 IMPACTO DEL LENGUAJE EN LA DEFINICIÓN CULTURAL Y EN LA CONVIVENCIA HUMANA
LUIS MARÍA MARTÍNEZ
 JOSÉ MARTÍ, PRÓCER AMERICANO
GENERO RIERA HUNTER
 POR EL FIN PRÓXIMO DEL MODELO MANICOMIAL
BEATRIZ RODRÍGUEZ ALCALÁ DE GONZÁLEZ ODDONE
 LA CERVENTINA ALCALÁ DE HENARES
.
NARRADORES
PRINCESA AQUINO AUGSTEN
 EL ECOLOGÍSTA
MANUEL E.B. ARGÜELLO
 MÁS ALLÁ DE UN RETRATO
JEU AZARRU
 LA GRAN CONSPIRACIÓN
AUGUSTO CASOLA
 EL TERCER DÍA
EFRAÍN ENRÍQUEZ GAMÓN
 EL SILENCIO
RENÉE FERRER
 PADRE ANDRÉS
MARGARITA PRIETO YEGROS
 LA PLACA DEL MÉDICO
LUCÍA SCOSCERÍA
 PLENILUNIO
LOS AUTORES
.
MI REINO
Mi reino es de los astros misteriosos,
del fuego que susurra en el ocaso.
Se me figura milagrosa tela
el cielo con su azul iluminado.
Conmigo no es el hombre sino el ángel.
Su sombra se hace mies en mi costado.
Él busca de mi luz el santo norte
como la brisa cuando es mi rebaño.
Mi reino es de las olas de la mar
que nunca al pensamiento dan descanso,
de las estrellas fijas en los ojos
pues son criaturas de un querer muy manso.
Si llueve es porque lluevo lentamente
y si amanece es porque ya me aclaro.
Cuando anochece y no aparece el cielo
el viento de mi reino está callado.
.
MARÍA EUGENIA AYALA
CERRAMOS LA JUGADA CONTRA EL TIEMPO
Cerramos la jugada contra el tiempo
quebramos el tablero al ras del juego
echamos la partida de maduro,
siendo peones fuimos como alfiles.
.
Equivocamos juego en este ocaso
del juego inteligente del tablero,
jugué yo como juegan los poetas
haciendo romancero en blanco y negro.
Que importa cómo siga la jugada
si declaran desierta la partida.
.
Si apenas se movieron nuestras piezas
le sorprendió el olvido a la postrera
de amor y desamor de un mismo juego
que parte la jugada contra el fuego
del juego que empezamos sin resabios.
.
De bruces decaímos en los leños
allende de este espacio ya marcado
que emplaza a la memoria a que retenga
en breve a apenas piezas ya movidas.
.
Cerramos este embate contra el tiempo
ya nada más retiene la partida
mientras me quema viva esta jugada.
.
WILLIAM BAECKER
YA VES A QUÉ LLEGAMOS
Y bien,
ya ves a qué llegamos:
las brumas del otoño nos devoran;
un tiempo más y tus hijos y mis hijos
se irán
así como se fueron
los pájaros del beso y del abrazo.
.
Y no habrá más recuerdos
con sabor a alegrías que nunca comprendimos.
.
El tiempo es un tiovivo de esperanzas
y al final
sólo queda su música lejana
y en los ojos el pálido rescoldo
del instante de amor que consumimos.
.
Y bien,
ya ves a qué llegamos:
nos queda apenas
el dolor de saber que nos amamos
y esa triste dulzura
de no querer decir que pronto
nos iremos.
.
GENARO RIERA HUNTER
SANTO
Quieto como estampa,
abres heridas vagas,
desatas nudos hechos,
mohos antiguos,
pensamientos de marinero.
Tu espeso silencio
vale más que tus palabras.
.
INESPERADAMENTE
Por calles secundarias
me aproximé a tus arrugas y tu belleza,
abandoné la vulgaridad mágica.
Sin pasaporte ni respiración
pasé una inmensa puerta,
me encontré como en casa,
y el rocío del amor
reemplazó la comedia.
.
DOMINGO RIVAROLA
SOLEDADES
Tantos años
y sólo pervive
el apagado susurro
de aquella despedida.
.
Tantos años
que se repiten
y sólo se reitera
tu silencio
entre todos los silencios
y lo que fue tu voz
entre tantas voces..
.
Tantas promesas
y sólo quedan palabras vacías
sin sílabas,
sin un sonido siquiera.
.
Tanta sed,
tanto frenesí de aprisionarte
para que tu cuerpo
y mi cuerpo
flamearan como una única
bandera
y sólo queda la sequedad
de esta interminable ausencia.
.
Tanto desandar
por los antiguos caminos
y encontrar
atajos desiertos
horizontes desconcertantes
cargados de intemperies
y banalidades.
.
Tantos días
que se suceden
sin una noticia,
o siquiera
la señal de una sorpresa.
//
NARRACIÓN
EFRAÍN ENRÍQUEZ GAMÓN
EL SILENCIO
** Se llamaba Boris Eugenio Rebluck. Originario de Ucrania, República asociada a la entonces URSS, se refugió en el Paraguay a finales de la segunda década del siglo XX, dejando a su país asolado por las invasiones extranjeras y la guerra civil.
** Además de su esposa, Nadia de nombre, y también ucraniana, con ella engendró dos hijas: Alma y Elena, nacidas ambas en el Paraguay. Era un colono como tantos otros que poblaron la zona del departamento de Itapúa. Integraron una colonia, como entonces se denominaban a los asentamientos de inmigrantes europeos; con el nombre guaranítico de Urúsapucay (el "canto del Urú"), en alusión, se dice, a una especie de pavo silvestre que con anterioridad a los desplazamientos migratorios pululaban por esa comarca. Con el tiempo, y ya en el transcurso de la década de los años 40; el nombre primitivo de la colonia cambió; oficialmente se denominó Carlos A. López, esta vez en homenaje recordatorio al Primer Presidente Constitucional que tuvo la República del Paraguay desde su vida independiente (1844-1862). Pero estos datos son accesorios y poco importan a la "historia" del cuento. La razón real de su remembranza tiene otras dimensiones y otra temática...
** Era común, tan común que ya parecía un rito sucesivo, que un buen número de los inmigrantes se reunieran los días sábados por la noche en la casa de un "notable", habitante ocasional en este paraje. Y digo ocasional, porque la razón por la cual el "notable" estaba afincado allí y en ese lugar, provino de una orden de confinamiento político, dispuesto por las autoridades departamentales de la época. Era mi padre.
** ¿Y por qué le damos el calificativo de notable? En primer lugar, porque era el único colono paraguayo nativo; y, en segundo lugar, porque unía a esa particularidad el dominio de por lo menos cuatro idiomas: el castellano o español, el guaraní, el francés y el portugués. Y porque, igualmente, en menos de dos años de instalarse allí, entendía y hablaba el ruso y el ucraniano, y el polaco. O los tres idiomas juntos, pero entreverados entre sí: mas no eran solamente esos rasgos distintivos los que caracterizaban al personaje. Era, a su vez, el único hombre mejor informado de la zona. Y cada sábado, por las mañanas, recibía desde la ciudad de Encarnación, vía un amigo mediante, los periódicos editados en Asunción, y hasta uno que otro periódico de Posadas y del lejano Buenos Aires; Argentina. Desde Asunción llegaba la encomienda de los diarios hasta Encarnación, trasladada por el viejo ferrocarril que recalaba finalmente en la estación de Barril Paso, los días viernes, al atardecer, después de hacer un recorrido de 365 kilómetros en 12 horas de viaje. Por tanto, con estos causales de antecedentes, el citado hombre "notable" se constituía, además, en la persona mejor informada de toda la comarca. Su morada no fungía sólo de sede o lugar de reunión semanal de los colonos, como quedó indicado. Esencialmente los colonos venían y se acercaban allí para beber vino y comer pan negro con tocino ahumado de cerdo y cebolla. Y, por supuesto, y esto era el interés principal: para informarse de lo que estaba aconteciendo en el planeta; y sobre todo en la tierra de la "Madre Rusia", entonces despiadadamente invadida por las huestes hitlerianas y azotada por una guerra atroz y de aniquilamiento colectivo, acontecimiento conocido en la historia como la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
** Y allí, entre los colonos inmigrantes, estaba Boris Eugenio Rebluck. Es cierto que hablaba poco, pero seguramente, eso sí, el que con mayor atención aguzaba los oídos para escuchar el texto leído de los cables impresos en los diarios de la semana que se iba. Como toda noticia que se ocupaba de la guerra, ninguna de ellas animaba a la gente. Más bien los oyentes se sobrecogían de espanto y en sus semblantes y miradas mutuas se notaba el desasosiego y el estupor, difícilmente disimulados.
** Una vez que se consumía el tiempo utilizado para las noticias, venían a guisa los comentarios y las observaciones y se sucedían preguntas y contestaciones oportunas, lógicas o desaforadas. A más de uno se le humedecían los ojos y otros apuraban los vasos de vino, haciendo desangrar continuamente las verdosas y petaconas damajuanas originalmente llenas hasta el tope.
** Recuérdese que la guerra duró más de un lustro; dato que, haciendo la cuenta, los colonos dispusieron aproximadamente de unas 240 semanas para enterarse y hacer sus comentarios, entre las angustias de la espera y el alargue de los sucesos y el recuento de los escombros que iban dejando a su paso los impávidos jinetes del Apocalipsis.
** Don Boris Eugenio Rebluck, en el año anterior a la terminación de tan infame guerra, era el primero de los colonos que llegaba a la cita sabatina y el último en retirarse de ella. Poco a poco, los contertulios fueron notando el cambio de su participación activa en el grupo. Dejó de ingerir bebida alcohólica. El vino y la caña blanca. Y dejó de acompañar las canciones que a coro entonaban los colonos hacia el filo de la medianoche, la hora señalada como el final de las reuniones.
** No pocas veces asistía también a esas reuniones un colono de origen polaco -"polonés", corregía siempre el dueño de casa-, conocido como don Andrés y cuya virtud principal consistía en ejecutar, para acompañar los cantos corales, un viejo acordeón cuyo origen, decía, databa del año de 1920, cuando lo adquirió en una casa de música abierta en pleno centro de Varsovia, la capital "polonesa".
** Como don Boris, junto a otros, cantaba en el tono de tenor bajo, dando solemnidad a las canciones, pronto se notó que su mutismo, en gran medida, desintegraba al conjunto coral, así como originalmente estaba dispuesto y repetido durante meses y años.
** Se tornó serio, hierático, con la mirada perdida en el horizonte indefinido, sin límites precisos. Pero no solamente su lengua quedó muda, sin articular palabras. Pareciera que todo su cuerpo, hasta el cerebro, fuera paralizado por un proceso de paulatino entumecimiento. Y si bien no dejaba de asistir a las reuniones, su presencia adquiría la efigie de una estatua, y sus movimientos, al desplazarse -caminando, levantándose o sentándose-, cobraban la expresión de un robot mecánico, de una materia sin alma.
** Al principio, sus camaradas creyeron que, impactado quizás por las noticias que recibía, su alma y su aliento vital dejaban la carnadura de su cuerpo y volaban a su tierra lejana, como esas aves migratorias que calladamente y sin ruido alguno cortaban el pabellón del cielo, volando por el espacio. Apenas se notaban ya en él los rítmicos movimientos de un pestañeo incesante, como si sus pestañas fueran pequeñas alas para seguir transportando sus pensamientos al mundo insondable de lo desconocido. Más, el súbito trastorno sufrido por el personaje no quedó ahí, en las instancias de las reuniones sabatinas. En su propia casa, comía y se vestía en silencio. Trabajaba su chacra en silencio, acarreando este hecho insólito el desconcierto penoso de su propia familia y la correspondiente sorpresa de todos los vecinos. El acontecimiento se convertía así en pasto para la materia prima de las murmuraciones y las más diversas interpretaciones y suposiciones. El hecho se convirtió en la "comidilla" del vecindario. Y esta sorpresa inesperada, de alguna manera opacó por algún tiempo el interés por la misma guerra, el imán diabólico de las reuniones nocturnas.
** ¿Qué es lo que realmente pasó en la humanidad de don Boris? Así se preguntaban todos. Era la pregunta que obligadamente se hacía la comunidad circundante. Y a cada interrogación sólo respondía la duda; y, por supuesto, la incertidumbre acerca del futuro inmediato de este hombre y su familia, ¡como si fuese el signo fatídico de un destino irremediable!
** Cuando por dos semanas sucesivas dejó de asistir a las reuniones sabatinas, alguien del grupo opinó que, al día siguiente, que a la sazón era el Domingo de Pascuas, una comisión de vecinos se traslade al hogar de los Rebluck, averiguando la verdad sobre el asunto y conocer de la salud de don Boris, o tener alguna razón de él. Así se hizo, en efecto. Y para desconcierto de todos, la única noticia de la que se enteraron fue ésta. Don Boris, el domingo transanterior, vistióse de gala, como en los días de fiesta. Cogió luego su organillo, y sin decir palabras, salió de la casa familiar, sometiendo a la minúscula caja de música a emitir los sonidos y las notas de una canción conocida como "Ojos negros" -"Ochi chornia"-, en idioma ruso; canción que los vecinos, al unísono, la desgranaban cuando las reuniones llegaban a su término, seguramente en un esfuerzo sentimental por ligar sus vidas desasosegadas con la patria lejana, irradiando el arcoíris del recuerdo inatajable en el universo despierto de la memoria.
** ¿Adónde fue? Nunca jamás se supo. Se perdió en el tiempo y en el espacio. Cuando su familia lo vio partir, pasado el momento del desconcierto y la estupefacción, gruesas e intermitentes lágrimas arrasaron el continente de sus rostros. Se dijo que Alina caminó presurosa tras él por un buen trecho del sendero agrario. Y Elena quedó acurrucada y tiesa como una paloma herida. Mientras que su esposa Nadia, por el desconcertante e inexplicable acto, quedó confundida, derrotada, y con el vano esfuerzo de poder siquiera adivinar el origen de la tragedia de su esposo. Con su instinto de mujer, creyó adivinar que ésa era una ida sin retorno. Una verdad inesperada, perdida en la bruma de la desesperación, inexplicable para la mente humana...
** Pasaron los días, las semanas, los meses. Un año, dos años... Y don Boris Eugenio jamás retornó. Desapareció como esas estrellas vagabundas que en su loca carrera se desplazan hacia un lugar desconocido e inescrutable del universo. ¿Adónde iría? Por su regreso posible no apareció nunca presagio alguno, o siquiera una respuesta aceptable...
** La propia familia, igualmente pasado el tiempo, apenas hablaba. Sus miembros más bien se miraban de asombro entre sí. Nada decían. Sólo callaban. Todos sufrían solidariamente el supremo reto de tener que aceptar una realidad jamás imaginada siquiera como un cuento fatídico. La única posibilidad que quedaba frente a ese suceso era realizar un esfuerzo sobrehumano para afrontar la propia supervivencia.
** Cierto día; al cabo de dos años, más o menos, o aproximadamente, los vecinos atestiguaron con estupor, y a la vez con melancolía, que tres mujeres ataviadas con los vestidos típicos de Ucrania, en fila india, calladamente tomaron el único camino que conducía a la ciudad. Y, como si adivinaran, a plena luz del día, los perros diéronse a escapar una letanía de aullidos lastimeros.
** Después, en la casa ya deshabitada, y en los alrededores de ella, sólo reinaba el silencio. Nadie se atrevió nunca a escudriñar por el contorno. Y, poco tiempo después, las malezas ahogaron a los plantíos agrícolas y un tupido yuyal invadía, como una jauría hambrienta, todos los linderos y los espacios antes abiertos. Los senderos de los caminos cercanos desaparecieron y hasta el bello jardín trabajado con tesón de artesano para el paisaje, fue tragado por lianas, bejucos y ortigas.
** En ese tiempo, llegó la noticia, finalmente, de que la guerra había concluido. Los países contendientes inauguraron la era de la paz, por lo menos sin los apremios y los desastres de la hecatombe bélica. Pero también era cierto que la consabida bandera de la paz ondeaba sobre millares de cadáveres, de soldados innominados y familias enteras vilmente llevadas todas ellas al martirio y al sacrificio definitivo. Sin retorno, ni vendas suficientes para restañar las enormes heridas abiertas en la vida y en el porvenir de los sobrevivientes. El propio "notable", anfitrión generoso de los labriegos inmigrantes, una mañana fría, atrapada por una fina y pertinaz llovizna, quedó dormido también para siempre. Y allí, en ese lugar accidental, donde tiempo atrás bullía el canto, abrazado a la agonía, también se enseñoreó el silencio. Era el linde entre un término y un comienzo. Un proceso inexorable y despiadado impuesto por el dios Cronos.
** Se dice que el silencio de la noche, en algún momento de su vigencia, es profundo y enigmático. Pero el silencio del hombre, cuando deja de hablar y desaparecer, además de enigmático y profundo, resulta indefinible. Aun cuando se suponga que su voz y su presencia se integran después en partículas que se tornan invisibles en el universo. No pocas veces, se cree, su voz reaparece otra vez en los ecos perceptibles por la audición y se dibuja como pequeños cuerpos en el rostro de los relámpagos que quiebran sus cuchillas de fuego a la vista de los ojos flameantes, como partes desintegradas de su propio misterio. ¡Producto final quizá de la magia que teje la vida y finalmente la muerte!
Asunción, 2002 ; Paris-2003.
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