Recomendados

Mostrando entradas con la etiqueta LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de abril de 2010

NÉSTOR ROMERO VALDOVINOS - TARDES ASUNCENAS (UNA INESPERADA MUSA) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV Autor y ©: MARIO RUBÉN ÁLVAREZ


TARDES ASUNCENAS
UNA INESPERADA MUSA
Letra: NÉSTOR ROMERO VALDOVINOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

.
Quien adoptó -por esos azares de la vida del que abrazó por oficio la palabra-, la costumbre de relatar historias de canciones a veces se encuentra en una encrucijada. Los caminos que descubre en su indagación lo enfrentan a dos opciones: callar o contar lo que escuchó, aun a riesgo de decepcionar a sus lectores.
Este escribiente confiesa que algunas veces retuvo durante mucho tiempo el relato del origen de algunas composiciones. Sin embargo, invariablemente, terminó publicándolos porque el asumido compromiso es ofrecer una versión de cómo pudieron haber ocurrido los hechos. Que los mismos tengan un atractivo que atrape a la gente o no estén rodeados de esa aureola mágica que se espera es, en ese sentido, secundario.
Tardes asuncenas, guarania del periodista, dramaturgo y poeta NÉSTOR ROMERO VALDOVINOS y el músico y compositor TEÓFILO NOGUERA, es una de esas historias que pueden conducir al desencanto. Al escuchar sus bien tramados versos y disfrutar su melodía hecha a imagen y semejanza de la obra, uno se imagina al autor que desde la distancia -el exilio en este caso, referido ya al escritor que se vio obligado a salir del país tras la guerra fratricida de 1947-, recuerda a su amada en el atardecer de una calle asuncena. Lo que continúa en la pesquisa es conocer más detalles: el nombre de la novia (porque en el último verso usa esa palabra), la dirección a la que se refiere y acaso el desenlace del romance.
Hurgando en este universo de las canciones y sus letras, una realidad es clara, sin embargo: las historias responden a la realidad del autor o los autores en un momento concreto y el público -más allá de las circunstancias que motivaron las composiciones- le da sus propias alas para volar. Esto es, en definitivas, inherente a toda verdadera obra de arte.
Lo que se relata aquí viene de la pluma de TADEO ZARRATEA DÁVALOS, un yuteño lúcido y alerta ante las diversas expresiones de nuestra cultura popular.
“`No averigües el origen de las canciones porque te vas a desilusionar' me dijo una vez el poeta NÉSTOR ROMERO VALDOVINOS. Fue en la casa de RUDI TORGA, recuerdo, a unas cuadras de la calle Choferes del Chaco (...). Estábamos conversando animadamente cuando llegó el poeta y yo me dije: 'esta es mi oportunidad', porque hacía tiempo que deseaba saber el origen de mi canción favorita: TARDES ASUNCENAS de su coautoría con TEÓFILO NOGUERA por lo que apenas terminados los saludos del visitante ya le formulé el pedido", cuenta Zarratea.
Fue en ese momento que ROMERO VALDOVINOS le advirtió acerca del desengaño que le podría ocasionar el saber cómo nacieron algunas composiciones. Aunque Zarratea no lo dice, es obvio que estaba dispuesto a lo que viniera. Por eso es que reprodujo lo que le relató Néstor. "Llegaba yo a Buenos Aires después pie la guerra civil del '47 y en una reunión se me acerca un desterrado ya antiguo, TEÓFILO NOGUERA y me dice: 'Cómo quisiera hacerte escuchar una melodía que acabo de crear en recordación del Paraguay porque quiero que le escribas la letra. ¿No te irías a mi casa en alguna ocasión?'. 'Por qué no', le dije. '¿Cuándo podrá ser?'. 'Cuando quieras'. 'Este domingo'. 'Cómo no. Allí estaré'. 'Qué alegría me das ... qué querés comer?'. Pensé un instante y le dije ipokue locro. 'Eso vamos a comer', dijo".
Ambos cumplieron su promesa el siguiente fin de semana. "Al terminar la comida nos quedamos dormidos, yo en una perezosa. Alrededor de las cinco viene Noguera con su instrumento y me dice 'ahendukase niko ndéve la che melodía' y se sienta a ejecutar. Al rato le dije 'ya la tengo, ya está; dejame que le dé forma la próxima semana' y me despedí. Estaba con un tremendo dolor de cabeza por efecto del vino tinto con hielo. Sin embargo, llevé en mente la melodía. Era una auténtica melodía de añoranza al Paraguay. Pero como para mí 'el Paraguay' era solo Asunción, mi ciudad, casi la única que conocía, me trajo recuerdos de ella. Entonces, para no apartarme del tema, le doy un título provisorio: TARDES ASUNCENAS. Cuando esto le quise explicar a Noguera semanas después, él dijo: 'no hace falta, no tengo objeción alguna', es perfecta, ensayemos. Allí nos pusimos a ajustar la letra a la música y cobró vida tu canción favorita. Fue estrenada días después por el propio autor con su conjunto. Como ves el origen de esta canción no es nada poético", recuerda Zarratea que le dijo NÉSTOR ROMERO VALDOVIMOS. Tuvo que haber sido en la década de 1970.
"Como toda obra de arte, fue creada artesanalmente, echando mano a los recuerdos, aprovechando el estado de añoranza, el techaga'u en circunstancias difíciles para sus autores. El artista crea muchas veces en situaciones penosas. Por eso es más importante tomar la obra en sí y rescatar lo que esa obra le comunica a uno, independientemente de su origen e incluso de la intención del autor. La verdadera obra de arte es aquella que incita al consumidor a recrearla en su mente para deleite de sus sentimientos y emociones. Es allí donde cumple su misión", le dijo también el poeta.
Tadeo persistió en sus preguntas. Y quiso saber algo "de la musa inspiradora (...) aquella novia que te esperaba con la flor de resedá en su negra cabellera".
-Ah ... no. ésa no es mi novia; es mi madre. Ella es la que acostumbraba llevar la flor de resedá-, respondió Néstor Romero Valdovinos entonces.
.
.
TARDES ASUNCENAS
Evoco en la distancia tu luz de atardeceres
el mágico silencio que tanto idolatré
la sombra de tus calles vistiendo mis amores
allí junto a la amada que nunca olvidaré.

Yo no sé si aún estará esa esquina de mi barrio
donde antaño yo aguardara a la dueña de mi amor
bella estampa del recuerdo perfumada de jazmines
y encendida por el beso que al marchar le daba el sol.

Las nubes de ese cielo tal vez ya se han marchado
cansadas de no hallarnos muy juntos como ayer
y acaso si la brisa las trae aquí en mi cielo
me cuenten que no ha muerto en tu alma ese querer.

Te imagino en la distancia aguardando mi llegada
y en tu negra cabellera una flor de resedá
bellas tardes asuncenas: yo presiento que han de oírme
y en un cofre de silencio a mi novia guardarán.
.
Letra: Néstor Romero Valdovinos
Música: Teófilo Noguera
.
Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa:
Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009
.
Visite la
GALERÍA DE LETRAS
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

jueves, 29 de abril de 2010

MARIO RUBÉN ÁLVAREZ - LAS VOCES DE LA MEMORIA. HISTORIAS DE CANCIONES POPULARES PARAGUAYAS - TOMO IV

LAS VOCES DE LA MEMORIA
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
TOMO IV

Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa:
Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009

.
"Jaku’éke Paraguay, oguahẽmako la hora"
Emiliano R. Fernández
(Rojas Silva rekávo)

"Néina lo mitã, ñañomoirũmba:
taheñói jevy ñane mba’e"
Antonio Figueredo (Ana Barreto)
(Taheñói jevy ñane mba’e)

"Yo no sé si aún estará esa esquina de mi barrio
donde antaño yo aguardara a la dueña de mi amor"
Néstor Romero Valdovinos
(Tardes asuncenas)

"Ne rembemimi yvága rokẽ
ha nde ropea amambái roky"
Lorenzo J. Delvalle
(Panambi hovy)
.
HISTORIAS QUE NOS ACERCAN INTIMIDADES
** Mario Rubén Álvarez nos cuenta la gestación de estos trabajos en el prólogo del primer volumen de LAS VOCES DE LA MEMORIA, imprescindibles para conocer a los autores de nuestra rica cultura popular. Le movió el deseo de indagar en las ideas, sentimientos y circunstancias que alientan a los autores a expresarse. El resultado es enteramente encomiástico. El lector se mueve entre el asombro, la curiosidad, la perplejidad, la ternura o la sonrisa frente a la ingenuidad de unos versos pretenciosos, pero escritos con los impulsos de un corazón herido.
** En los tres tomos anteriores, como en el presente, los temas son recurrentes: el amor triunfante o frustrado, la nostalgia por la patria chica, la madre ausente o no. Hay, desde luego, versos que se distancian de estos tópicos. Entre todos, conforman una literatura popular vigorosa. Si no fuera por el paciente buceo de Mario, habría permanecido, en la mayoría de los casos, soterrada para siempre.
** Nos encontramos con historias conmovedoras que nos acercan a la intimidad de celebridades como José Asunción Flores, de quien conocemos y admiramos sus creaciones musicales, pero que a muy pocos les fue dada la ocasión de casi tocar los arpegios de su alma. Cholí, su celebrada composición, esconde una trágica novela de amor que, no obstante, se convirtió en una briosa polka. En el recuerdo del músico quedó, no la tristeza de un final, sino la alegría de un comienzo. De esos comienzos que nunca acaban. Tanto es así que el oyente, conocedor a partir de ahora de la historia, encontrará en cada nota los sentimientos que unieron y desunieron a los protagonistas del relato.
** Excelente poeta en guaraní y en castellano, Mario cuenta con la autoridad que le da su talento y su sensibilidad para descubrir a otros creadores, no para seccionar los versos en engreídos estudios, sino para acercarnos al alma que les dio vida. Y como la vida biológica, la poética está cargada de contradicciones, de profunda humanidad. Pensamos en el celebrado guitarrista Efrén Echeverría, más conocido como Kamba'i, en las circunstancias que le hicieron un artista de pies a cabeza; en su primera composición imitando el cacareo de una gallina que estaba en la lista de espera para el sustento familiar; con su hacha tirando árboles y subido a las hangadas por el Jejuí, el Ypané. La dureza de estas y otras tareas no impidió que su espíritu se derramara en delicadas melodías. Al fin llegó a Asunción "sin hacha y sin plata y sin guitarra y sin documentos (...) En Asunción, era un pájaro fuera de su querencia. Se sentía un extraño en medio de un monte diferente, hecho de cemento, bocinas, urgencias y luces perpetuas". Pronto dejó de ser un extraño. Con su novedoso estilo ascendió a la fama donde permanecerá por siempre. Por lo menos, eso sería lo justo.
** No es cierto que los poetas escriben sentidos versos de amor sólo al estar enamorados. También cuando están necesitados de dinero -tan poco parecido al amor, pero que suelen llevarse bastante bien- son capaces de crear inspirados poemas como nacidos de un corazón que implora de rodillas. Esto se desprende de la historia de una hermosa canción, Josefina, de Aniceto Sánchez Goiburú y Mauricio Cardozo Ocampo. En rigor, los versos se deben a la pasión de un herrero, Victoriano Gallardo Soto, que yéndose en suspiro por Josefina Ortega Núnez, acudió al poeta para encargarle la "confección" de un poema. No sabemos si el acuerdo económico fue antes o después del trabajo. Los versos se hicieron famosos con la melodía de don Mauricio. ¿Quién no conoce
Bella virgencita amada / cómo quisiera besar / esa tu boca de miel / que es un rico fontanar / Y ese tu negro lunar / que tienes en la mejilla / y que es una maravilla...?
** Es frecuente encontrarnos con versos que, sin la música que les tocó en suerte, tal vez nunca serían conocidos. Incluso algunos de los mejores escritos en guaraní como Ne rendape aju, Nde ratypykua, Jasy morotĩ, Chipera Luque, Virginia, etc.
** Este cuarto tomo de LAS VOCES DE LA MEMORIA -acertado título de una serie que recupera del olvido esenciales anécdotas- nos pone frente a la importancia (había sido) de contar en nuestra bibliografía con una acabada y completa recopilación de las circunstancias que rodearon el nacimiento de los versos y de las melodías que son parte de nuestra identidad cultural. Esta identidad a la que cada vez más, desde la globalización, o sea, desde el neoliberalismo, se trabaja para hacerla desaparecer. En un reciente artículo, uno de los principales y talentosos difusores de esta corriente, Mario Vargas Llosa, afirmó que "la identidad cultural es una ficción confusa ...y una noción aberrante".
** Frente a los intentos de reducir la identidad cultural a términos mercantilistas, bien está el esfuerzo singular de Mario Rubén Álvarez que desde mediados de 1998 nos ofrece, vía Correo Semanal del diario Última Hora, una pequeña gran historia de algunas de las grandes creaciones poéticas y musicales, junto con otras que permanecían escondidas, pero igualmente valiosas como testimonio de una expresión cultural.
** En estas nuevas VOCES DE LA MEMORIA, como en las tres anteriores, encontramos rectificaciones de algunos relatos que pasaban como auténticas y que si no fuera por la rigurosa investigación de Mario Rubén, persistiría el error tal vez para siempre. Así, por caso, la autoría de TAHEÑÓI JEVY ÑANE MBA’E, esta conocida canción nacida en el corazón mismo del stronismo para denunciarlo de costado en un festival estudiantil cuyo reglamento prohibía que se hiciera de frente.
** Encontramos también los versos de ELEGÍA A JOSÉ ASUNCIÓN FLORES, de Rubén Bareiro Saguier, con música de Francisco Marín. La profecía de Rubén se cumplió plenamente al anunciarnos: Cuando despierte el alba / las manos de tu pueblo / devolverán tu cuerpo / a la tierra fraterna. / Tu guarania de viento / será nuestra bandera.
** Le agradezco a mi amigo Mario Rubén Álvarez la ocasión de inscribir mi nombre en este trabajo. Desde mucho antes de que apareciera el primer tomo, y como lector que disfrutaba y aprendía semanalmente de su tarea, le preguntaba cuándo reuniría en un libro tantas y valiosas voces que documentan un retazo valioso de nuestra historia artística y literaria en su arista más desconocida. Hoy ya está por el cuarto tomo con anuncio del quinto. Antes de este rescate era inimaginable que alguna vez nos encontraríamos leyendo tantas anécdotas que forman un todo del pasado y del presente de nuestros creadores.
ALCIBIADES GONZÁLEZ DELVALLE - Asunción, agosto de 2004
//
CERRO CORÁ
MUERTE A ORILLAS DEL AQUIDABÁN
** ROQUE FERNÁNDEZ era el abuelo de FÉLIX FERNÁNDEZ, nacido el 18 de mayo de 1898 en la compañía Mbokajaty de Itauguá. El lúcido anciano había sido soldado del MARISCAL FRANCISCO SOLANO LÓPEZ. Sobrevivió porque tenía santo aparte y eludió -con malabarismos increíbles- a la muerte en varias ocasiones.
** -Nde, che ra'y-, le dijo un día don Roque a su nieto Félix -nde niko ne arandu rehóvo ha oiméneva rehendu oñeñe’ẽvaitereiha ñane Mariscal rehe. Oje'éva guive japu ha tekotevẽ nde rehape renonde'a ñandéve umi ikû raimbetéva (Mi hijo: vos estás creciendo en conocimientos y seguramente escuchaste lo mal que se habla del Mariscal López. Todo lo que se dice de él es mentira y es necesario que enfrentes a los que tienen la lengua muy filosa).
** "Eso no debe ser así. Vos mañana serás hombre y tenés que escribir aunque sea en El Diario", le insistió el ex-guerrero, refiriéndose a la publicación que entonces dirigía Eliseo Da Rosa. A toda costa quería que la pluma de su nieto se afilara de coraje y saliera en defensa del hombre que continuaba amando, a pesar de la derrota. En esa época (1913) bullía en Asunción la polémica entre lopiztas y anti-lopiztas. Por un lado estaban Juan E. (Emiliano) O'Leary y por otro Cecilio Báez como puntas de lanza. En un bando o en otro se alineaban los que defendían o condenaban al responsable paraguayo de la guerra contra la Triple Alianza.
** Las palabras de don Roque quedaron grabadas en la mente de aquel joven que buscaba una manera de cumplir lo que su abuelo le había pedido. En el silencio de las siestas y en la soledad de las noches fue rescatando en su memoria lo que el ex-combatiente del '70 le había contado en varias ocasiones. Los relatos emocionaban al viejo que parecía todavía estar siguiendo a López desde Cerro León hasta Azcurra y luego a Caacupé, para marchar hacia lo que debía ser su destino final en el peregrinaje sin esperanza: Cerro Corá, ya en las estribaciones del Amambay.
** "Yo ya escribía ciertos versitos y me decidí a hacerlo teniendo en mente todos los relatos que mi abuelo contaba sobre Cerro Corá, con la muerte del Mariscal en el Aquidabán nigüi", contaba a La Tribuna a fines de la década del '60 el propio Félix Fernández que, por entonces, ya vivía en FÉLIX PÉREZ CARDOZO (Ex-Hy'aty), en el departamento del Guairá.
** Juntando los fragmentos de los episodios guardados en su memoria, a lápiz, escribió el poema épico CERRO CORÁ. Estaba en el 5° grado y tenía 15 años. Lo guardó durante mucho tiempo en un baúl. HERMINIO GIMÉNEZ se lo pidió un día y lo sacó del fondo de su karameguá (baúl) para entregárselo poco antes de que partiera con JUSTO PUCHETA ORTEGA -Pucheta'i- a Buenos Aires para grabar por primera vez. En 1931-según la cronología de composiciones que proporciona ARMANDO ALMADA ROCHE en su libro HERMINIO GIMÉNEZ, viento del pueblo (Almada Roche, Armando. Herminio Giménez, viento del pueblo. Buenos Aires, El pez del pez, 1996.)-, le puso música.
** La poesía es conmovedora. El Mariscal moría en el Aquidabán y más que los hombres le lloraba toda la naturaleza circundante. En realidad, en esa contienda bélica de exterminio, a esa altura, ya no había casi hombres ni mujeres que pudieran derramar sus lágrimas por el que había caído ya para no levantarse nunca más.
** El gobierno del general HIGINIO MORÍNIGO, el 24 de julio - aniversario del nacimiento de Francisco Solano López-, de 1944 declaró a CERRO CORÁ - CANCIÓN NACIONAL DEL PARAGUAY junto a Campamento Cerro León e India.
Fuente: Diario La Tribuna, fines de 1960, sin más datos.
//
CERRO CORÁ
Campamento, campamento, amoite Cerro Corápe
pyhareve ko’ẽtĩ rire ñande guerra opa haguã
henda ári Mariscal, ijespádami okápe
¡Vencer o morir! he'ihápe ohuguãitĩ umi kamba.
.
Mariscal rire Mariscal jevy
mamópa oime nde rahasaharã
nembochyryry nereñentregái
ndéko Paraguay mombe’upyrã.
.
Osyry upe Aquidabán culantríllomi apytépe
iñe’ẽme omombe'u ñande ru omanohague
ha yvyra pirutĩmíre, cerro hû pa’û mbytépe
ysyrýpe omoirûvo ojahe'o umi guaiguîngue.
.
Guyra jepeve ombopurahéi
omomba'ete Paraguay ruguy
nokirĩrĩvéi maymárõ guyra
oñembo'epa cada pytumby.
.
"Batallón ha regimiento: ¡frente mar ... cha tenonde!"
ka'aguyre orretumba, Mariscálnte osapukái
ha oikovéva há hasyva ha umi ñúre ikãnguekue
opu’ã mboka ipópe odefendévo Paraguay.
.
Ñamano rire jaikove jevy
ñahenduvove Mariscal ñe’ẽ
umi ysyry, tuju, karugua,
ombyasy joa López rekove.
.
Campamento, campamento, amoite Cerro Corápe
cerromi pa’û mbytépe, cordillera de Amambay,
omano Mariscal López tricolor ovevehápe
nontregáiri upe ibandera odefendévo Paraguay.
.
La generación torroga hese
ha toñembo'e cada la oración
ha Cerro Cora, Lomas Valentinas
nacherendumína Sauce, Boquerón.
//
ÍNDICE
Prólogo - Alcibiades González Delvalle
· Cholí / Un amor contra viento y marea
Fuente: Manuela Latorre de Pérez, Oscar Clérici yBeatríz Benzoni
· Panambi hovy / Una mariposa inspiradora
Letra y música: Lorenzo J. Delvalle
· Cerro Corá / Muerte a orillas del Aquidabán
Letra: Félix Fernández / Música: Herminio Giménez
· Ryguasu kokore / Una gallina inspiradora
Fuente: Efrén Echeverría
· Jagua'i karẽ / Retrato musical de un perro de pata rota
Fuente: Efrén Echeverría
· Estación Pakukua / Melodía con aroma de luna y madrugada
Autor: Juan Cancio Barreto
· Felicidades / La canción de cumpleños por excelencia
Letra y música: Cirilo R. Zayas
· Nde felínte che aipota / Una despedida en el sur
Letra: Javier Cataldo / Música: Papi Meza
· Taheñói jevy ñane mba'e / Canción de amor a la lengua guarani
Letra: Antonio Figueredo (Ana Barreto) / Música: Cayo César Fretes
· Muchacha soñada / Apenas una ilusión
Letra y música: Ramón Nenito Alvarenga
· A José P Guggiari / Una letra inédita de Emiliano R. Fernández
Letra: Emiliano R. Fernández / Música: Eusebio González
· Soñando despierto / El polvo del olvido
Letra: Benicio Figueredo / Música: Bruno Cáceres
· Soy el mensajero / Herencia que perdura en el tiempo
Letra y música: Jorge Jara Yorg
· Ako ñande Yhaguy / Un idilio de poetas
Letra: Hermas Cáceres Acuña / Músico: Andrés Cuenca Saldívar
· El viejo Daniel / El pohã ro’ỹsã como fuente de inspiración
Letra: Modesto Escobar Aquino / Música: Diego Sánchez Haase
· Josefina / Cautivo de una sonrisa
Letra: Aniceto Sánchez Goiburú / Música: Mauricio Cardozo Ocampo
· Esther en el recuerdo / En una mujer, todas las mujeres
Letra y música: Rubén Domínguez
· Elegía a José Asunción Flores / Adios a un músico que nunca murió
Letra: Rubén Bareiro Saguier / Música: Francisco Marín
· Farra'ihápe guare / Baile con final de fuga
Letra y música: Venancio Fidelino Patiño
· Ensueño de claro lunar / Amor desde el silencio
Letra: Cirilo R. Zayas / Músico: Gerardo Arroyo
· Guyraũ / El poder de un pájaro cantor
Letra: Carlos Federico Abente / Música: José Asunción Flores
· Ahejava'ekue / Un amor resguardado
Letra: Demetrio Ortiz / Música: Modesto Pérez del Campo
· Che noviami rokẽtépe / Serenata en espera del regreso
Letra y música: Gabino Espínola
· Mariscal kurusúpe / Emiliano R. Fernández, lopizta
Letra y música: Emiliano R. Fernández
· La voz del viejo río / El homenaje de un amigo
Letra: Aníbal Romero / Música: Agustín Barboza
· Mi sueño Dorado (I) / El son de otra guitarra
Fuente: Pablo Barrios
· Mi sueño Dorado (II) / El dolor de la despedida
Letra: Maximiliano Apuril (Eulalio Iglesias) / Música: Pablo Barrios
· Polca burro / El rescate de una voz peculiar
Fuente: Bonifacio Román
· Mi pequeño amor / Desde el silencio de un hospital
Letra y música: Ramón Ayaña
· Mi penumbra (I) / Prisionero de un otoño gris
Letra: Carlos Miguel Jiménez / Música: Angel Acuña Romero
· Penumbra (II) / Música nacida de una honda emoción
Letra: Alberto de Luque
· Qué linda es la tierra mía / Adiós al terruño amado
Letra y música: Alberto de Luque
· Reservista purahéi / Música nacida en la casa de un poeta
Letra: Félix Fernández / Música: Agustín Barboza
· Pedro canoero / Una vida llevada por el río
Letra y música: Teresa Parodi
· Rondando la ciudad / La canción del agente de tránsito
Letra: Rudi Torga / Música: Emilio Bobadilla Cáceres
· Rojas Silva rekávo / La llama de la ira encendida
· De mi raza guaraní / Los héroes silenciosos
Letra y música: Luciano y Generoso Larramendia
· Caturí Abente / Original regalo de cumpleños
Letra: Mauricio Cardozo Ocampo / Música: Prudencio Giménez
· Chipéra Luque / Idilio de estación
Letra: Dario Gómez Serrato / Música: Emilio Bobadilla Cáceres - Agustín Barboza
· Jeiko põrãve rekávo / El camino de la ausencia
Letra y música: Adrían Barreto
· Tardes asuncenas / Una inesperada musa
Letra: Néstor Romero Valdovinos / Música: Teófilo Noguera
· Kuña guápa / Elogio de la mujer trabajadora
Letra: Clementino Ocampo / Música: Francisco F. Larroza
· Canillita / Un grito contra la injusticia
Letra: Herib Cuenca Rivero / Música: Rogelio Cubilla
· Ñasaindy mimbi / Nostalgia nacida en la luna llena
Letra y música: Rodis Segovia
.

Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

MAURICIO CARDOZO OCAMPO - CATURÍ ABENTE (ORIGINAL REGALO DE CUMPLEAÑOS) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV Autor y ©: MARIO RUBÉN ÁLVAREZ


CATURÍ ABENTE
ORIGINAL REGALO DE CUMPLEAÑOS
Letra: MAURICIO CARDOZO OCAMPO
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )


.
El sueño de CARLOS FEDERICO ABENTE era ser médico. En Concepción del Uruguay -ciudad de la Provincia de Entre Ríos, Argentina-, cuando hacía la secundaria en el internado del histórico colegio justo José de Urquiza, alimentaba infatigablemente la ilusión de convertirse un día en galeno, como que-ría su madre, JUANA DEOLINDA BOGADO ARCE.
Fue por eso que cuando terminó la secundaria aquel joven nacido en Isla Valle -Areguá- el 6 de setiembre de 1915 no perdió el tiempo. Con su compañero y amigo JOSÉ RAMÓN LAMBOGLIA -quien llegaría a ser miembro del máximo tribunal argentino- arribaron, en tren, a la estación de Chacarita. "Compramos un diario y buscamos una pieza para alquilar. Nos gustó una, sobre la calle Córdoba, frente al Hospital de Clínicas, porque estaba cerca de la Facultad de Medicina", recuerda el Dr. Abente en uno de sus periódicos retornos a su patria.
Los dos muchachos, con sus escasas pertenencias, se instalaron en un cuarto ubicado hacia la salida del conventillo. Una mañana, con sorpresa, Carlos Federico escuchó que un hombre fulminaba con palabrotas, dichas en guarani, a su mujer. Ne aña memby era lo más suave que pudo percibir de la andanada de insultos y calificativos.
-Cuando pasó por delante de mí, me cuidé muy bien en no decirle nada, por lo nervioso que se lo veía-, cuenta el islavaleño.
Al día siguiente, cuando ya la calma había vuelto, el recién llegado a Buenos Aires, se animó a dirigirle una pregunta: -Paraguayo piko nde (¿Es Ud. paraguayo?)-.
-Paraguayo che hína. Nde piko máva (Soy paraguayo ¿Ud. quién es?)-, le retrucó el aludido.
Así, por obra y guiño de la casualidad, nacía, alrededor de 1930, la entrañable amistad que uniría al Dr. CARLOS FEDERICO ABENTE con el músico y compositor guaireño -nacido el 11 de mayo de 1907 en Villarrica-, PRUDENCIO GIMÉNEZ.
"Ese muchachón, un poco mayor que yo, trabajaba en una panadería como maestro de pala y cada vez que volvía de su trabajo a la mediamañana, traía dos paquetitos de pan: uno para su familia y otro para nosotros. Ese gesto marcaba la dimensión del corazón de esa magnífica persona y gran artista", relata el que unos meses, después de ese encuentro ingresaría, con las calificaciones más altas, a la Facultad de Medicina de Buenos Aires, siendo con el tiempo uno de los cirujanos más respetados del vecino país.
PRUDENCIO GIMÉNEZ -alto y elegante, era también relojero y era muy práctico para arreglar lo que cayera en sus manos-, de noche, era la primera guitarra del cantante HUGO DEL CARRIL a quien había descubierto y catapultado a la fama. Dominaba los secretos de su instrumento y era, sobre todo, un gran compositor.
A fines de la década del '40, el flamante doctor -que a través de Prudencio había tomado contacto con los músicos paraguayos- se casó con la paraguaya EVA GARCÍA PARODI. El nuevo hogar fue bendecido con el nacimiento de MARÍA ESTELA. La niña andaba en los brazos de JOSÉ ASUNCIÓN FLORES, MAURICIO CARDOZO OCAMPO, el mismo Prudencio y otros artistas. CATURÍ -palabra derivada de la deformación sonora de criaturita-, era el nombre que el afecto de sus padres y amigos le había dado a la pequeñuela de la casa.
"Vivíamos en Vicente López. Cuando ella cumplió un año Prudencio nos hizo escuchar por primera vez CATURÍ ABENTE en su guitarra. Él era una caja inagotable de melodías muy hermosas. A Eva y a mí nos gustó mucho la obra que acabábamos de escuchar", rememora el autor de la letra de ÑEMITY, que tiene música de JOSÉ ASUNCIÓN FLORES.
Más adelante, MAURICIO CARDOZO OCAMPO escribió para la música de CATURÍ ABENTE un estribillo. "El primero que lo recitó fue DELFÍN FLEITAS, el cantor, hermano de doña Fidelina, la esposa de Mauricio. Lo grabó en un disco de pasta en el sello Odeón Prudencio. El mismo cantó el estribillo", precisa el médico que aun viviendo fuera de su país, sobre todo a través del guarani en el que escribe su poesía, llevó siempre al Paraguay dentro de él.
Aunque actualmente CATURÍ ABENTE es parte del repertorio de arpistas, como queda relatado, originariamente fue para solo de guitarra.

CATURÍ ABENTE
Eres pequeña, capullo de vida,
que brindas ternura a mi tapyîmi.

Eres el sueño que ansiosos esperamos
que llegaras dulcemente
mi pequeña Caturí.
.
Letra: Mauricio Cardozo Ocampo
Música: Prudencio Giménez
.
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa: Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

CARLOS MIGUEL JIMÉNEZ - MI PENUMBRA (PRISIONERO DE UN OTOÑO GRIS) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV Autor y ©: MARIO RUBÉN ÁLVAREZ


MI PENUMBRA (I)
PRISIONERO DE UN OTOÑO GRIS
Letra:
CARLOS MIGUEL JIMÉNEZ
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

.
La vida del poeta bilingüe CARLOS MIGUEL JIMÉNEZ -nacido en Pilar el 5 de julio de 1914 y fallecido en Asunción el 29 de agosto de 1970-, se movió entre la gloria y la tragedia. Los años en que la dicha le sonreía al autor de versos que nacían como de un torrente quedaron sepultados por la sombra que raptó para siempre la luz de sus ojos.
Félix de Guarania (1) cuenta que a los 17 años, en 1931-luego de la masacre de estudiantes ocurrida el 23 de octubre de ese año-, el escritor se percató de los primeros síntomas de la pérdida de su vista. Alrededor de 1950 -sobre todo después de que los guiones rojos lo apalearan, aunque se atribuyó a los comunistas, en 1946 en la primavera democrática de 1946-, la oscuridad lo iba cercando cada vez con más saña.
El autor de la letra de MI PATRIA SOÑADA -con música de AGUSTÍN BARBOZA- había anclado en Buenos Aires después de que los HERMANOS LARRAMENDIA (Agustín, más conocido por su apodo de Rubito; Luciano, Chulo, y Generoso, Chirole) le llevasen como glosista. En Asunción se hizo adicto al alcohol, por lo que el drama de su existencia terrena iba en aumento. La despensa Rubén, ubicada hasta hoy en Tercera y Chile, era su lugar preferido para beber, según confirmó el propietario de ese comercio, Rubén Lezcano.
"Cuatro días antes de morir, Carlos Miguel le pidió a su hermana Berta -con quien vivía en Chile y Cuarta-, que trajera lápiz y papel para dictarle lo que resultaría ser su última obra. Cuando terminó y su hermana le leyó la poesía que tituló MI PENUMBRA le solicitó a ella que le pasara el texto. Lo tomó en las manos, lo arrugó y lo tiró. Poco después, silenciosamente, la hermana recogía el escrito arrugado. Hizo una copia a mano y llevó a Autores Paraguayos Asociados, APA, registrándolo allí. El que lo recibió entonces fue JOSÉ D. (DOMINGO) PORTILLO, secretario de la entidad autoral", cuenta ANGEL ACUÑA ROMERO, más conocido como POETA YVYTU.
El poeta JOSÉ D. PORTILLO mostró -sigue relatando Acuña Romero-, a varios músicos la letra que era la despedida de un gran artista. Nadie le encontró una melodía al doloroso reclamo del hombre que tenía una clara conciencia de su soledad y su abandono. Algunos años después del fallecimiento de Jiménez, Portillo golpeó la puerta del Poeta Yvytu.
-Te traigo para que le pongas música porque vos le conociste-, le dijo.
"Efectivamente -comenta Acuña Romero- Carlitos había sido mi amigo. Yo era caramelero, acomodador y sereno de la Escuela Municipal de Arte Escénico que dirigía ROQUE CENTURIÓN MIRANDA. Funcionaba en el Teatro Municipal. Allí yo tenía mi pieza y CARLOS MIGUEL JIMÉNEZ iba a visitarme. Comíamos en el casino de la Policía, con la anuencia de su jefe, MARIO B. ORTEGA".
Acuña Romero relata que se negó a hacerle la música a la obra que le traía su colega. "Yo no soy músico avezado", le dijo. Portillo se fue, pero volvió el sábado siguiente.
"Ya no pude negarme. Tardé seis meses para hacerle la melodía. Una madrugada me asaltaron las musas. Vivía con mi esposa en Villa Guarani. A las dos de la mañana, en calzoncillo, salí a la calle, puse en mi pecho la grabadora que había traído de Buenos Aires, me recosté por la planta de un mango que había cerca del Kurusu Cadete, dormité un rato y me desperté. Miré luego el cielo y dije: "Carlito mamo reimehágui emaña che rehe ha tajapo ndéve la ne música (Carlitos: desde donde quiera que estés ilumíname para poder ponerle música a tu letra)". Caminé hasta mi casa, de vuelta. En el camino me salió la primera parte, en el portón la segunda y dormí para despertarme a las dos de la tarde. Ya había grabado lo que me salió", sigue contando.
"Al despertarme busqué un wisky en la heladera, tomé toda la botella. Dormí de nuevo. Al levantarme hice la tercera parte de la guarania Mi penumbra arreglada para tenor y orquesta, versión contemporánea con pequeño desarrollo sinfónico en el auténtico lenguaje musical del aire nacional por el maestro Luis Cañete. Yo le había llevado a él mi obra, le gustó y trabajó conmigo", concluye.
Esta letra de Carlos Miguel Jiménez tiene otra música. Esa será la próxima historia.
(1) De Guarania, Félix. Carlos Miguel Jiménez, señor de florecidas palabras. Asunción, Centro Editorial Paraguayo, 1990.
.
Fuentes: Rubén Lezcano y
Ángel Acuña Romero.
.
MI PENUMBRA (*)
Mi vida es la muerte; la noche, mi día;
mi más dulce amigo, amargo licor;
un bastón torcido mi hermano y mi guía
por mi ruta larga fecunda en dolor.

La opuesta ladera de mi cruel montaña
sigo cuesta abajo; el destino es rey;
hoy hasta el aplauso del mundo me daña,
ahora solo aguardo la última ley.

Perdido el tesoro de mi primavera
soy un prisionero de mi otoño gris,
un perro que aúlla en una tapera,
eso es mi presente; ni un soplo feliz.

Huyó mi postrera, remota bonanza
con toda su escolta de placer y honor;
también fugitiva partió la esperanza
con sus mariposas esquivas de amor.

Al sonar la hora del total reposo
solo para el alma pediré la luz,
esa luz que estuvo negada a mis ojos
desde los umbrales de mi juventud.

Debo tutearme con la indiferencia
y aceptar cual hombre toda mi orfandad;
y estaré a lo largo de esta existencia
en diálogo amable con mi soledad.
(*) Félix de Guarania titula este poema solamente como Penumbra en su libro Carlos Miguel Jiménez, señor de florecidas palabras (Asunción, Centro Editorial Paraguayo, 1990)
.
Letra: Carlos Miguel Jiménez
Música: Angel A. Acuña Romero.
.
Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa:
Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009
.
Visite la
GALERÍA DE LETRAS
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

miércoles, 28 de abril de 2010

MODESTO ESCOBAR AQUINO - EL VIEJO DANIEL (EL POHÃ RO’ỸSÃ COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - T. IV Autor: MARIO R. ÁLVAREZ


EL VIEJO DANIEL
EL POHÃ RO’ỸSÃ COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN
Letra: MODESTO ESCOBAR AQUINO
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

.
Siete en punto. Era la hora en que el mercado de Villarrica encendía todos los motores del trajín cotidiano. Gritos aquí, corridas allá. Voces mezcladas en desorden. Un guarara repetido todos los días como un ritual inevitable marcado en el calendario de la mañana.
Siete en punto. Así llamó, en 1972, a su poemario el Dr. MODESTO ESCOBAR AQUINO. Este poeta -nacido en la capital del Guairá el 12 de enero de 1940-, y odontólogo tenía su consultorio frente a esa ruidosa concentración cotidiana. Allí, para él, sobresalía un pohã ro’ỹsã vendeha, un puntual vendedor de yuyos al que dio en llamar Daniel. "Ese es un nombre inventado. Me gustaba. Por eso escribí alrededor de 1970 EL VIEJO DANIEL. El personaje existía en mi imaginación. Tanto quise ese nombre que, en 1974, le puse a mi hijo", recuerda Modesto.
La poesía vivió solo en la palabra durante muchos años. Un día de enero del 2002, sin embargo, llegó otro guaireño para hacer la vida del poema EL VIEJO DANIEL más plena. El joven director de orquesta, músico y compositor guaireño DIEGO SÁNCHEZ HAASE -nacido en Villarrica el 18 de mayo de 1970-, fue el que convirtió aquellos versos de Escobar Aquino en un concertino para clavecín, recitante y orquesta de cuerdas.
"El Dr. me sugirió que leyera esa obra suya. Me pareció fantástica su descripción. Pensé inmediatamente en términos musicales en un concierto que incluyera un narrador-recitante, en un instrumento -el clavecín-, que representara al personaje y las otras voces, es decir la orquesta. Lo terminé en dos meses", cuenta Diego al rememorar el origen de la composición que dedicó a su profesor de clavecín en Alemania ARMIN THALHEIN.
"En la obra se combina la música paraguaya con elementos de música contemporánea en un no habitual instrumento que es el clavecín, que lo había traído de Canadá. Tiene tres partes. La primera es nostálgica, una guarania. La segunda, que es la parte central y que evoca la febril actividad del mercado, es una polca. La tercera vuelve a ser lenta, guarania de nuevo. El poeta evoca a quien ya no está", sigue explicando el autor de la música, agregando que la pieza tiene efectos especiales como el silbido.
De este modo, DIEGO SÁNCHEZ HAASE ascendía un peldaño más en su carrera de creador musical. Quien había sido inicialmente galardonado arpista y descubrió que su verdadero universo era la música clásica, había ya recorrido un importante itinerario hasta entonces.
La influencia de su abuelo materno -matemático y amante de la música-, había sido decisiva para que los cinco hermanos de la familia Sánchez Haase fuesen músicos.
Diego estudió con FLORENTÍN GIMÉNEZ Armonía, Contrapunto y Composición. En Italia aprendió dirección de orquesta. Estuvo becado en Alemania, donde se especializó en el conocimiento de la música de JUAN SEBASTIÁN BACH. Este currículum avala suficientemente su labor creadora.
El concierto, pronto, adquirió vida propia. Fue estrenada en el IV ENCUENTRO DE COMPOSITORES DE BELHO HORIZONTE, Brasil, el año pasado. Fue la única obra de autor paraguayo en aquel cónclave internacional. Fue también ejecutada por la ORQUESTA DEL CONSERVATORIO DE MÚSICA DE BERLÍN. De este modo, desde Villarrica, EL VIEJO DANIEL se va convirtiendo en un ciudadano del mundo gracias a la magia de la música que lo lleva a inimaginados escenarios.
.
Fuentes: Modesto Escobar y
.
EL VIEJO DANIEL
.
Concertino para clavecín,
recitante y orquesta de cuerdas.
.
A lo lejos alguien canta
-achicorias, verbenas;
achicorias verbenas-,
será Daniel?.
Cómo cantaba el viejo Daniel
el milagro sonoro de sus yuyos,
refluía en su voz
sencilla y campechana
abemolada un tanto
en la melodía agridulce
de su diario afán madrugador.

En su garganta sembrada de estrellas
los gritos eran cantos,
los llantos eran cantos
y los sueños y las penas eran cantos.

Alguien canta a lo lejos,
alguien canta.
Será Daniel. ¿Será Daniel?.
Cómo te recuerdo, viejo Daniel
carita de demonio,
alma de pobre.

Mil, tres mil mañanas como ésta
que ya no es tuya
sembraron tus ojos
y molieron tus huesos
hasta verte hecho un payaso
pintarrajeado en el polvo ceniciento
de las memorias,
de los rezos, de las añoranzas.
Cómo te evoco Daniel
metido en tu mismo traje de silencio,
de sueños infinitos y de frescas verbenas.
Por ahí andan los buenos amigos
que todavía esperan el consuelo mágico
de tus ramitos aromosos
de mentas y tomillos,
de doradillas y azahares,
de llantenes y albahacas,
de saucos y achicorias,
de hierbabuenas y culantrillos.

Alguien canta a lo lejos.
¿Será Daniel?.
Si ha tiempo que ha muerto
de un empacho por mañana sin techo
y verbena sin precio.

Después, lo de siempre
y lo de después
porque con quedarse sin aliento
a mitad del camino
o con caerse muerto
cambia el tiempo.
En esta mañana
lágrimas de pobre encendidas en impaciencias,
cómo te recuerdo viejo Daniel
carita de demonio,
alma de pobre.
.
Letra: Modesto Escobar Aquino
Música: Diego Sánchez Haase
.
Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa:
Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009
.
Visite la
GALERÍA DE LETRAS
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

CIRILO R. ZAYAS - FELICIDADES (LA CANCIÓN DE CUMPLEAÑOS POR EXCELENCIA) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV Autor y ©: MARIO RUBÉN ÁLVAREZ

FELICIDADES
LA CANCIÓN DE CUMPLEAÑOS POR EXCELENCIA
Letra: CIRILO R. ZAYAS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

.
Hay obras que, a veces, reciben un breve pero relevante toque mágico. Un pequeño cambio, una transformación mínima hacen que lo particular se vuelva universal y lo local, patrimonio de todos.
Es lo que sucedió con una obra que, con el tiempo, pasaría a ser la canción de cumpleaños por excelencia.
Eran los arduos años posteriores a la revolución de 1947.
Los opositores estaban en las cárceles o confinados o en el exterior aguardando la hora de volver. Los colorados monopolizaron el escenario creado a sangre y fuego.
En el barrio Las Mercedes -Valois Rivarola y Cusmanich-, de Asunción, en la casa de GASPAR ROLÓN y su esposa SERAFINA VILLA, sin embargo, se respiraba cierto inusual aire de libertad. El ingenio de algún asiduo concurrente habrá sido el que denominó a ese lugar Uruguay. Allí funcionaba lo que podría llamarse una tribuna libre. Era un espacio donde la expresión oral tenía carné para mostrar su cara sin miedo. El nombre del vecino país respondía a que en Montevideo había una radio que propalaba ideas revolucionarias. Asociar la capital con el país fue una operación de globalización que tomó carta de ciudadanía entre los que conocían aquel refugio capitalino.
Los Rolón Villa no solo amaban la libertad como condición del espíritu civilizado sino que también eran adeptos incondicionales del Club Libertad, cuya sede estaba cerca, en lo que se llamaba Tujukua. La demostración más cabal de esa adhesión era que dos de los hijos del matrimonio -PORFIRIO AGUSTÍN y MÁXIMO, más conocido como CHIMO-, jugaban al fútbol en la entidad gumarela. HILDA -llamada YIYA familiarmente-, era una destacada basquetbolista defendiendo los colores albinegros. Los otros cuatro hermanos (YOLANDA PATROCINIA, BLANCA LORENZA, ROGELIO (Kelo, relator de gran parte de lo que aquí se cuenta) y TERESA DOROTEA, en intensidades diferentes pero con un mismo fervor, oficiaban de hinchas incondicionales.
En esa casa bendecida por un yvapóvó de sombra perenne los liberteños se concentraban para paladear una victoria relatando una y mil veces un gol inverosímil o intentando explicarse una derrota que parecía imposible.
A ese ambiente bullicioso fue que llegó un día el poeta, compositor, periodista y policía Cirilo R. (Ramón) Zayas (nacido en Asunción el 9 de marzo de 1929 y fallecido en la misma ciudad el 19 de setiembre de 1991). Los encantos de YIYA, la que encestaba con maestría, fueron el motivo de la serenata que traía a la ventana a la luz de la silenciosa luna. Las madrugadas se llenaban de canciones. Las guitarras, sin embargo, enmudecieron abruptamente cuando los disparos de un vecino advirtieron que la paciencia del vecindario estaba en sus últimos capítulos. Zayas -que era intérprete de la guitarra, el violín y la flauta- optó por poner los pies en polvorosa como prudente medida de supervivencia. En una próxima ocasión las balas podrían no apuntar al cielo sino a la cabeza de los serenateros impenitentes.
Fue en aquel tiempo, alrededor de 1950, que CIRILO R. ZAYAS escribió lo que tituló como 11 DE MARZO que era el día en que -en 1930- había venido al mundo la mujer que le quitaba el sueño. La primera que escuchó la melodía fue la madre de YIYA, DOÑA SERAFINA. La letra es breve, sencilla y sin muchas pretensiones literarias. La melodía es pegadiza y entra hasta por los poros.
Pronto cobró popularidad. No se la invitaba a los cumpleaños, pero estaba siempre, a flor de labios. Cuando se presentó la ocasión de grabar BEN MOLAR, el propietario del sello editor Fermata, en Buenos Aires, le convenció al autor para que llamara Felicidades al fruto de su inspiración. La fecha era para una persona. Ese genérico nombre que alude a la dicha en plural, sin embargo, es de alcance universal. De esa manera la composición cambió de identidad.
DIONISIO ZAYAS ROMÁN, abogado, aclara y precisa que la letra y la música son de su hermano Cirilo. Al indicársele, sin embargo, que los discos agregan a ese nombre el de Chinita De Nicola, como compositora, menciona que esa circunstancia se da solamente porque ambos crearon varias obras juntos. Ejemplo de esa labor de creación compartida es EXTRAÑA MUJER, de la película EL TRUENO ENTRE LAS HOJAS. El intérprete allí es LUIS ALBERTO DEL PARANÁ.
El romance que originara esa canción que hoy es infaltable en los días en que se recuerdan nacimientos, se acabó. Cada uno tomó el rumbo que la vida le dictó. YIYA, con el tiempo, se casó con RAMÓN LARRIEUR CANTERO, hoy ya fallecido. De esa unión nacieron Hernando y Nidia. La viuda vive en Buenos Aires en el barrio Temperley (Lavalle entre Inglaterra y Huergo).
.
Fuentes: Rogelio Kélo Rolón y
Dionisio Zayas Román.
.
FELICIDADES
Felicidades, bien de mi vida,
que tu destino te brinde siempre felicidades,
que un cielo hermoso
de dicha eterna
alegre siempre tu corazón.

Sea un milagro toda tu vida,
gloria enjoyada de realidad
y que tus sueños también reciban
un tierno beso de felicidad.
.
Letra y música: Cirilo R. Zayas
.
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa: Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

FÉLIX DE GUARANIA - BANDERA ES DE SU PUEBLO (EL CANTO REVOLUCIONARIO) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO III Autor y ©: MARIO RUBÉN ÁLVAREZ


BANDERA ES DE SU PUEBLO
EL CANTO REVOLUCIONARIO
Letra: FÉLIX DE GUARANIA
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )


.
Como el agua subterránea que no se ve pero existe y se sienten sus efectos, la canción revolucionaria estuvo y está presente en la historia de nuestro país. Se circunscribió a un reducido ámbito de difusión porque su mensaje era diferente al que buscaban los sellos grabadores y sus autores carecían de los recursos económicos necesarios como para dar a conocer masivamente su producción.
En 1966, en La Habana -Cuba- se encontraron dos exiliados: el poeta FÉLIX GIMÉNEZ GÓMEZ más conocido como FÉLIX DE GUARANIA (nacido el 20 de noviembre de 1924 en Paraguarí) y el músico y compositor Dionisio Arzamendia (nacido el 3l de julio de 1931 en la Compañía Arroyito de Coronel Martínez, departamento del departamento del Guairá).
Los dos artistas escarbaron los dolores de su patria. Y acordaron trabajar juntos para expresar a su pueblo lejano y atrapado en las garras de la dictadura de ALFREDO STROESSNER.
En la capital cubana FÉLIX DE GUARANIA había escrito el poema BANDERA ES DE SU PUEBLO. Lo hizo recordando a un dirigente Comunista que había sido asesinado a comienzos de los ´60 en el Guairá por los esbirros del tirano: el ANTONIO ALONSO RAMÍREZ. Era un cañero de la zona de Tebicuary-mi. Había vuelto a su tierra para organizar a los trabajadores. De kokue a kokue, de cañaveral a cañaveral, llevaba el incendio de la rebelión. Predicaba la revuelta. Llamaba a la insurrección. El que lo albergaba lo delató y fue llevado preso a una estancia. Allí los tembiguái de Stroessner le rompieron los huesos de los brazos primero y luego los de las piernas. A cada golpe de machete decía: ¡Viva el Partido Comunista!. Sólo doblegaron su coraje y su resistencia cuando estuvo reducido a pedazos ensangrentados.
FÉLIX DE GUARANIA recuerda que la verdad de lo sucedido con ALONSO RAMÍREZ se supo ya tiempo después cuando un primo del desaparecido participó de una excursión al Guairá. Por una de esas casualidades, un caudillo colorado contó que en el lugar se le había matado a su pariente.
Esta es la historia que inspiró a FÉLIX DE GUARANIA. DIONISIO ARZAMENDIA, que estudiaba en La Habana Teoría, Solfeo, Armonía y Composición, le puso la letra en una canción. "Gran parte es guarania, pero tiene un trozo que es un kyre’ỹ", dice el compositor al referirse a su obra.
.
Fuente: el autor de la música,
Dionisio Arzamendia.
.
BANDERA ES DE SU PUEBLO
El pueblo está de luto,
se agita el verde monte.
El viento en su murmullo
dio la fatal noticia.

Y gritan los caminos
¡Han muerto al guerrillero
Antonio Alonso era
su nombre, compañeros!

Redoblan los tambores,
el mandiocal estalla
y el pueblo se levanta
dispuesto a la batalla.

Llevaba en su mochila
las claras esperanzas
y en su fusil, hermanos,
la libertad cantaba.

Le daban lecho y sombra
y pan de chacra en chacra
porque en sus recias manos
el corazón llevaba.
.
Letra: Félix de Guarania
Música: Dionisio Arzamendia
.
Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO III
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa: Arq. Julián Navarro Vera
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2004.
.
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

BENICIO FIGUEREDO - SOÑANDO DESPIERTO (EL POLVO DEL OLVIDO) / Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV - Autor y ©: MARIO RUBÉN ÁLVAREZ


SOÑANDO DESPIERTO
EL POLVO DEL OLVIDO
Letra: BENICIO FIGUEREDO
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

.
Pronunciar el nombre de BENICIO FIGUEREDO en Carapeguá es nombrar a uno de los poetas populares más relevantes de la zona. Nacido en la compañía Beni Loma el 23 de agosto de 1917, fue maestro y director de escuela. Murió en Isla Yvaté. Ambas pertenecen a la jurisdicción de Carapeguá.
En un documento donde su hijo PEDRO RAMÓN FIGUEREDO recoge parte de la vida y la obra de su padre, se consigna que fue docente de cuarta categoría. Fue maestro de varias escuelas ubicadas en el distrito de Carapeguá. Ejerció la docencia en Ypekuá, Itapé e Isla Yvaté. En esta última, además de ser director, fue maestro de doble sección.
"Es un maestro que dedica todo lo mejor a los niños del campo", decía la supervisora de la zona BENEFRIDA TORRES DE BÉCKER al evaluar la tarea del poeta-docente.
FIGUEREDO era, por encima de todo, un hombre sensible. Su pensamiento estaba habitado por la poesía. Su motivo de inspiración era su entorno. Y su historia personal.
El 2 de enero de 1964 escribió SOÑANDO DESPIERTO. Su amada MARÍA PABLA CABALLERO se había marchado a Buenos Aires y su ausencia le horadaba el alma, según recuerda su coautor, el bandoneonista y compositor BRUNO CÁCERES, nacido el 17 de mayo de 1942 en el lugar de Carapeguá denominado Ñagatîngue, de la compañía Ndavaru.
"Él le había entregado la letra a EMILIO BOBADILLA CÁCERES como para que la musicalizara. No lo hizo, sin embargo. Entonces Benicio me dio a mí para que le pusiera la música. Esto ocurría entre finales de 1964 y comienzos de 1965 si no me falla la memoria", cuenta Bruno Cáceres, quien vive en Carapeguá.
"BENICIO FIGUEREDO era amigo mío. Conversábamos durante largas horas. Me contó que su novia se había ido de él a la Argentina. Le quería mucho por lo visto porque además de SOÑANDO DESPIERTO también le dedicó DESPUÉS DE 7 AÑOS, DIEZ AÑOS DESPUÉS, SANTO SEPULCRO, CHE RETÃ POTY KURU, NOSTALGIA DE AMOR y MI CARTA ENLUTADA. 'Kóa peteî ohova’ekuépe guârâ (Es para alguien que se fue)', me comentó sin más detalles. Ella nunca volvió. El hacía sus versos para que se cantaran y se grabaran, si fuese posible", continúa relatando el compositor.
"De a poco, despacio, con mi bandoneón, fui sacando la melodía hasta que, finalmente, quedó completa", relata también.
BRUNO CÁCERES, inicialmente, escuchando a músicos amigos de su padre, había aprendido a ejecutar la guitarra. La abandonó porque era zurdo y todos se reían de él. Sin embargo, su vocación por la música fue más fuerte: aprendió luego a ejecutar el acordeón a hilera y, posteriormente, su hermano mayor, el bandoneón.
En 1964, en Buenos Aires, formó parte del conjunto LOS CABALLEROS DEL PARAGUAY integrado por TOMÁS QUINTANA (acordeón a piano); el dúo VERGARA (ANTONIO)-CARVALLO (JOSÉ D.) y él (acordeón a hilera).
Todos, menos Bruno, regresaron al Paraguay. Cáceres pronto formó un nuevo conjunto: LOS CANARIOS DEL PARAGUAY. En 1967 retornó para llevar el dúo ORTIZ (SALVADOR)-QUINTANA (PASTOR). Completaban la nueva agrupación JACINTO MEDINA AYALA (bandoneón) y CIPRIANO BOBADILLA (arpa). Este fue el conjunto que por primera vez grabó, en Buenos Aires, SOÑANDO DESPIERTO.
.
Fuente: Bruno Cáceres
.
SOÑANDO DESPIERTO
Pasaron muchas horas, pasaron muchos años
y tú, mi flor de antaño, kyvõ nderejuvéi;
por eso, ex-amada, te escribo estos versos
lo más límpido y terso heñóiva purahéi.

Seis años ha que tú vives en playa argentina
cual una diosa ondina vy’ápe reikove
y a mi solo me cubren los polvos del olvido
en este edén perdido aikóvo che rãsẽ.

Tu angélico acento grabose en mis oídos,
tus labios florecidos, granada pehẽngue,
tus risas chispeantes, contagio de alegrías,
me eran armonías yvágape guare...!

Y hoy en tu ausencia soñándote despierto
selvático concierto nde rérape ajapo:
que el cierzo te lo allegue cual sueño milagroso
y puedas un día dichoso reju che pohano!

Mañana al enviarte mis versos becquerianos
las aves del Arcano tosẽ tombojoyvy..,
que el cielo te cobije con nítidos luceros
y alumbre tus senderos jasy ma’ẽ kangy.

Se acerca ya mi vida a su fatal ocaso,
no riega ya mis pasos upe ne mborayhu;
al ver que tu promesa en humo se convierte,
en brazo de la muerte hĩ’ã apytu’u!
.
Letra: Benicio Figueredo
Música: Bruno Cáceres
.
Fuente: LAS VOCES DE LA MEMORIA - TOMO IV
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa:
Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009
.
Visite la
GALERÍA DE LETRAS
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.